¿Sabías que…?
... Si haces click 321 veces en la siguiente palabra: Mandarina. ¿Ganarás 500 berries? No nos hacemos responsables de quien lo intente.
[Aventura] [T4] La reconstrucción
Gautama D. Lovecraft
El Ascendido

Percepción III
KENB601
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
16/10/2024
9
Costo de Haki por Turno
2
Enfriamiento
Permite al usuario percibir con precisión la presencia de otros seres vivos en un área, siendo capaz de apreciar las emociones que exterioricen y de forma superficial las hostilidades que realmente tienen. Así como estimar de forma general quién es alguien más fuerte o más débil que él. Si lo activa puede anticiparse a un ataque obteniendo para ello un bono de +10 [Reflejos].
Área: [VOLx15] metros | +10 [REF]

(tiene coste 0 mientras no esté en bélico)~ Sigo en Forma Híbrida ~

La cruel realidad desvelaba de nuevo una vacía resolución que frustraba la nueva apuesta para encontrar al ladrón. No iba a negar que el caso ya empezaba a generarme cierta frustración por no poder encontrar nada relevante en la búsqueda, aunque era más partícipe de intentar ver más el vaso medio lleno que medio vacío.

Cuando todos los carpinteros desfilaron hasta nosotros, pude comprobar que de nuevo entre el grupo no se encontraba nadie con malas intenciones, lo que hizo que inmediatamente descartase a todos los posibles sospechosos, estaban limpios. Para colmo, los compañeros del equipo de seguridad volvieron en su búsqueda por el astillero con las manos vacías, no había nada allí que fuera un indicio claro que nos acercase al robo, por lo que había que descartar también aquellas hipótesis.

Cerré los ojos, fruncí el ceño y apreté los labios... ¿Qué había más entre todos los actores de esta misteriosa obra?, ¿quién se escondía entre los pliegues del telón?, ¿había que explorar más opciones?, era incluso angustioso, pero el temple había que mantenerlo para apaciguar las malas ansias con tal de no transmitir nerviosismo o inseguridad al resto.

Había que echar quizá la vista entonces más atrás, si seguíamos volviendo sobre nuestros pasos al final arrinconaríamos a la rata que picaba el queso, al que sustraía la madera del almacén. Tocaba revisar de nuevo, todos los pasos que habíamos dado hacia delante quizá debieran revolverse, dar un giro de 180º y retomar la dirección que un inicio se había tomado.

- Aquí todavía no hemos acabado de interrogar, llegaremos hasta el final de una forma u otra, y para ello tenemos que agotar todos los caminos posibles... y puede que tengamos que revisar alguno que ya hayamos tomado. -

Dije a los compañeros más cercanos, acariciándome la barbilla con un aire pensativo. Otros nombres salieron a la palestra, o mejor dicho volvieron, ¿pudiera ser que desde un inicio los descartásemos tan pronto sin el consecuente interrogatorio? no dudaba en un principio de la presunción de inocencia, pero de la misma forma en la que el resto de trabajadores habían prestado declaración, los pocos participantes de este caso también deberían de hacerlo.

- Tenemos que seguir dedicando nuestros esfuerzos a aclarar todas las piezas del puzzle... vosotros, aunque no hayáis encontrado nada en el astillero, pero quiero que cojáis a otros 2 del almacén y vayáis a por el tipo del inventario que se dio de baja para traerlo, los otros 2 que vayan a por el tal Mike... si no tiene nada que esconder y tiene un status que mantener no le importará prestar declaración. -

Cuando los 2 compañeros se marcharon a por otros 2 del almacén, me quedé con los otros 2 restantes del grupo de 5 del astillero, mientras que en el almacén aún quedarían 3, siendo suficientes como para no pillarnos por sorpresa otra posible sustracción. Ahora, me dirigí hacia los 2 que aún seguían conmigo.

- Iros a la taberna de arriba y traed tanto al dueño como algún que otro parroquiano de la tasca, intentad demoraros lo suficiente como para que puedan llegar antes los otros compañeros con los 2 sospechosos... quizá los de la tasca puedan identificar a uno de ellos de carambola con suerte. -

Ahora sí, los compañeros salieron en busca del tabernero junto a algunos de los clientes de allí. Algo me decía que agotar finalmente estas vías significarían un antes o un después en el caso.
#51
Alexandra
Alex
Por fin avanzaban. El equipo parecía funcionar pero Alexandra no debía confiarse y por eso aprovechó el camino para alentar a sus compañeros. Uno por uno les fue dando las gracias por su trabajo. Estaba agotada y probablemente todos los demás también pero ya casi habían acabado y no debían bajar el ritmo. 

En cuanto llegaron a la nueva zona la Hafugyo notó como el ambiente empezaba a ofuscarse. La motivación que habían tenido hasta ahora se desvaneció un poco al ver el nuevo reto que les esperaba. Fue entonces cuando Miri, como un ángel caído del cielo, se le acercó para decirle lo motivada que estaba. Los ojos de Alex brillaron con ilusión. 

 
—¡Venga chicos!— La voz de la chica salió con una energía que le sorprendió incluso a ella— Es el último empujón. Acabamos aquí y nos ponemos las botas en el Buffet. 

Una sonrisa se dibujo en la cara de la Hafugyo al notar como los ánimos mejoraban. Aprovechó que tenía la atención de los demás para organizarlos por grupos. Al igual que había hecho con anterioridad mandó a los más fuertes a encargarse de las tareas más pesadas, liderados por Masao. El chico sabía como animar a los grupos, eso no se lo quitaba nadie. Mientras que ella se encargaba de la parte de limpieza. Organizó a su pequeño grupo en otras secciones, unos se encargarían de recoger los escombros que podrían molestar o producir los del "equipo fuerza", mientras que los demás se dedicarían a limpiar el resto de la zona. En cuanto fueran acabando irían a ayudar a los demás grupos agilizando así la faena de todos. 

Alexandra se fue con el segundo subgrupo y mientras barría su mente divagó, recordándole todos los acontecimientos que había vivido en aquel viaje. No había peleado ni había salvado a nadie pero aún así se sentía muy satisfecha consigo misma. Había sido capaz de liderar a todo un grupo y, aunque al principio las cosas no habían salido como ella planeaba al final todo se había encauzado. Y es que como decía su abuelo "No hay nada más satisfactorio que una faena bien hecha" Y cuanta razón tenía.
#52
Octojin
El terror blanco
Grupo de Demolición: Anko

El trabajo está hecho, y aunque intentas levantar a Galhard de su siesta, parece ser de ese tipo de personas completamente ajeno al mundo cuando está sumergido en sus sueños. Que, por cierto, ¿con qué estará soñando? Seguramente con batallas y heroicas hazañas. Pero no pasa nada, se lo ha ganado.

Mientras tanto, el resto del equipo sigue las instrucciones del organizador y empiezan a guardar las herramientas en la pequeña sala que han habilitado como almacén. A pesar del cansancio, hay cierto aire de satisfacción entre los trabajadores. Han conseguido sacar bastante trabajo en poco tiempo. Algunos comentan que este ha sido uno de los días más productivos de toda la reconstrucción. Puede que antes trabajaran de forma caótica y desordenada, pero ahora han aprendido una nueva manera de hacerlo que es bastante más productiva.

Puedes ver que los demás, cuando terminan de ordenar sus herramientas, marchan hacia la carpa. Quizá debas hacer lo mismo. Sería ideal que os dieran un tiempo para ducharos, pero no hay descanso para los que trabajan duro.

En el camino hacia la carpa, escuchas a algunos obreros bromear sobre quién ha hecho el mayor esfuerzo, y en más de una ocasión mencionan tu nombre. Parece que te has ganado cierto respeto entre los trabajadores.



Grupo de Seguridad: Lovecraft

El interrogatorio se ha convertido en un círculo de idas y venidas que incrementan la tensión del lugar. Los tipos a los que enviaste a buscar pistas han regresado con las manos vacías, pero cuando ya empiezas a sentir la frustración de otro callejón sin salida, uno de los hombres llega corriendo con una sonrisa de triunfo. Parece ser justo lo que necesitas.

—¡Lo tenemos, señor Lovecraft! Mike ha confesado que fue él quien tomó la madera.

Por un momento, parece que por fin has encontrado la pieza clave del rompecabezas. Sin embargo, la sensación de victoria dura poco. El hombre sigue hablando, y su siguiente revelación seguramente te haga fruncir el ceño.

—Dice que solicitó permiso al alcalde. Pero no hay ninguna prueba de ello. Y lo peor… cuando le interrogamos la primera vez, ni siquiera lo mencionó. Se limitó a decir que estaba muy ocupado y ese día había estado reunido con diversa gente.

Mientras procesas la información, el otro hombre que habías enviado regresa, esta vez acompañado por Mike, quien no parece nada contento. Su cara muestra una mezcla de fastidio y enfado, y al llegar a tu posición, se cruza de brazos y te mira con impaciencia. Parece estar culpándote a ti con la mirada de todo lo sucedido.

—Espero que tengáis una buena excusa para esto —dice con tono mordaz—. Me habéis sacado de un acto muy importante. ¿Sabéis la bronca que me va a caer?

Su mirada te analiza, y puedes notar el enfado genuino en su rostro.

—Sí, tomé la madera. Pero lo hice con permiso del alcalde. Me dijo que había madera de sobra y que podía tomarla según me fuera haciendo falta para reformar mi vivienda. ¿Es eso un delito?

La seguridad con la que habla hace que sus palabras resulten convincentes. A simple vista, no detectas ninguna intención oculta más allá del enfado que tiene.

Los tipos de seguridad que te acompañan te miran, esperando tu decisión. Uno de ellos sugiere que lo dejes libre y hables directamente con el alcalde después del acto. Los demás asienten y empiezan a marcharse en dirección a la carpa.

Ahora depende de ti si decides seguir interrogando a Mike o aceptar la sugerencia de tus hombres y trasladar el asunto a una autoridad superior.



Grupo de Limpieza: Alexandra

Después de un esfuerzo titánico, lo habéis conseguido. La zona que os encomendaron limpiar ha quedado impecable. No ha sido fácil, la verdad, habéis tenido algunos problemas de lo más "curiosos". Ha sido un trabajo duro, pero todo el equipo ha colaborado, y gracias a la planificación que hiciste con los subgrupos, lograste que el trabajo avanzara de manera fluida. Como se nota que los marines de bajo rango os la pasáis con el mocho de aquí para allá.

Mientras te quitas un poco el polvo de la ropa, observas a Miri, que parece más motivada que nunca. Se acerca a ti con una sonrisa en el rostro.

—¡Ya está! —exclama con entusiasmo— ¿Quién iba a decir que esto me iba a gustar tanto?

Sus palabras te hacen sentir feliz. Parece increíble lo mucho que ha cambiado su actitud desde que empezó. Y todo ello es gracias a ti y a Masao.

En ese momento, un coordinador se acerca al grupo para informaros que el acto en la carpa está por comenzar. Por fin podréis tomar un respiro y relajaros un poco después de tantas horas de trabajo. Mientras camináis hacia la carpa, notas que algunos compañeros intercambian bromas sobre quién ha trabajado más. Hay cierto espíritu competitivo en el aire, pero también una sensación de camaradería. Miri parece bastante bromista, lejos de la actitud que tuvo inicialmente.

Al llegar a la carpa, el ambiente es completamente diferente. Las mesas están llenas de comida y bebida, y la gente se mueve con más relajación. Todos los equipos están aquí, y poco a poco, las conversaciones empiezan a cruzarse entre grupos. El volumen es bastante alto, propio de un lugar como aquél, donde todo el mundo intenta hablar con todos pero no lo consigue con ninguno. Algunos intercambian anécdotas de su trabajo, otros simplemente disfrutan de la comida y la compañía.

Parece que incluso los más cansados encuentran energías para socializar un poco antes del discurso del alcalde.



En la carpa: El discurso del alcalde

Tras unos quince minutos de conversación, comida y risas, el alcalde se acerca al escenario. Da un par de toques al micrófono con el dedo índice para llamar la atención de todos, y en cuanto el murmullo baja, comienza a hablar.

—Muy buenas, damas y caballeros.

Su voz resuena en la carpa con firmeza y calidez. Esboza una cálida sonrisa y lanza miradas hacia todo el grupo.

—Lo primero de todo, muchísimas gracias por haber colaborado con la reconstrucción de este fantástico astillero. Cada uno de los equipos ha trabajado de manera excepcional, y gracias a vuestro esfuerzo hemos logrado avanzar muchísimo.

Hace una pausa y recorre la carpa con la mirada, asegurándose de que todos lo están escuchando.

—Hemos llegado al final de esta jornada con el astillero prácticamente reconstruido. A partir de aquí, otros compañeros tomarán el relevo y se encargarán de los últimos detalles. Pero hoy, el mérito es vuestro.

Algunas personas en la carpa aplauden, y el alcalde asiente con satisfacción antes de continuar.

—Quiero agradecer especialmente la manera en que habéis afrontado este reto. No solo habéis trabajado sin descanso, sino que lo habéis hecho sin grandes incidentes y con un compromiso admirable.

Hace una breve pausa y luego sonríe.

—Como muestra de nuestro agradecimiento, un barco os espera en el muelle para llevaros de regreso cuando queráis. Mientras tanto, disfrutad de la comida y la bebida. Esta isla siempre tendrá las puertas abiertas para quienes han ayudado a reconstruirla.

Termina su discurso con un gesto de gratitud, y en cuanto baja del escenario, la gente empieza a aplaudir. La celebración continúa, y poco a poco, los trabajadores y voluntarios comienzan a relajarse por completo.

Es un final merecido después de todo el esfuerzo.

Final!
#53
Gautama D. Lovecraft
El Ascendido
La tensión del momento se palpaba y miraba con interés a mi alrededor esperando alguna nueva del caso. Los trabajadores todavía seguían esperando la conclusión de todo el meollo, y yo paciente meditaba sobre las diferentes conclusiones que podían darse allí si de nuevo obteníamos una negativa ante los sospechosos, aunque también preveía la manera en la que proceder si encontrábamos un supuesto escenario clarificador al fin.

No se hizo esperar, uno de los miembros del equipo volvió exaltado, esos solo podía traer buenas noticias y así fue. Me volteé para estar frente a la escena, en efecto, se había encontrado al principal causante de toda esa sustracción del material que tantos quebraderos de cabeza nos había traído, siendo que para asombro de nadie, el tal Mike acabó confesando su metida de mano en el almacén. Intenté ocultar la irritabilidad que me causó en el momento, pero las venas de mi frente trasladaba a todo aquel que la apreciase lo contrario, aunque controlase mi gesto no podía guardarme esa sensación y pese a la provocación de Mike, aguardé con temple cualquier tipo de reacción impulsiva.

- Será un delito cuando lo contemple el superior al que se lo trasladaré, si lo ve oportuno, y yo personalmente daré también parte de ello... Ambos quedáis reflejados en el informe que redactaré como principales causantes del robo, y se os acusará de malversación de bienes públicos y tráfico de influencias. -

Dije sentenciando, dirigiéndome hacia él con decisión hasta pasar por su vera, cuando llegué a su altura me detuve y sin volver a mirarla, con la vista al frente y la barbilla alzada, terminé por añadir una última apreciación personal ante el caso.

- La Marina ya no es como era antaño, y mientras yo siga en ella, seguirá tan incorruptible como justa, tal y como debe de ser. -

Mis palabras resonaron por el lugar y fueron prácticamente escuchadas por todos los presentes, levanté la voz de forma intencionada para que así fuera, dejando la constancia para que la misma llegase a todos los testigos y tras ello, abandoné la zona mientras volvía a mi estado normal para reunirme con los demás compañeros y elaborar el informe correspondiente.
#54
Galhard
Gal
El murmullo en la carpa fue apagándose poco a poco cuando el alcalde subió al escenario. Galhard, aún algo adormilado tras un breve descanso, parpadeó un par de veces mientras se incorporaba, frotándose los ojos y estirando los brazos con un largo bostezo.

—Oi, oi… Por fin terminó— murmuró para sí mismo, acomodándose el cabello en su característica coleta con un gesto distraído.

Mientras escuchaba al alcalde, la satisfacción de un trabajo bien hecho comenzó a asentarse en su pecho. No podía evitar sonreír, recordando el sudor, las discusiones, los escombros cayendo y el sonido incesante de las herramientas. Todo ese esfuerzo había valido la pena. Las palabras del alcalde, llenas de gratitud, hicieron que Galhard se sintiera parte de algo más grande, un sentimiento que siempre buscaba desde que se unió a la Marina.

—Ne he he, no ha estado mal— comentó para sí, mientras se cruzaba de brazos, observando cómo los demás también recibían el reconocimiento con sonrisas y alivio.

Cuando el alcalde mencionó el barco que los llevaría de regreso, Galhard suspiró con alivio, pensando en lo bien que le sentaría contemplar el mar durante el viaje de vuelta, aunque estaba seguro de que acabaría dormido en cubierta… otra vez. Pero ahora, con la promesa de un poco de descanso y comida, decidió disfrutar del momento.

Se sirvió un plato de lo que parecía ser un guiso local, aún humeante, y una jarra de bebida fresca. Caminando entre las mesas, saludó con un gesto jovial a varios de los voluntarios y compañeros que trabajaron junto a él, deteniéndose un momento para charlar con Anko.

—Oi, Anko. Parece que sobrevivimos… y sin tirar abajo más de lo necesario, ¿eh?— bromeó, dejando escapar una de sus características carcajadas dramáticas —No sé tú, pero me voy a comer hasta lo que no se mueva. Después de tanto esfuerzo, creo que me lo he ganado—

Tomando asiento, Galhard miró a su alrededor, viendo caras agotadas pero felices. Se permitió un momento de tranquilidad, disfrutando de su comida mientras pensaba en lo que vendría después. Sabía que pronto volvería a ser llamado para otra misión, otro desafío. Pero por ahora, podía relajarse, aunque solo fuera un poco.

—Hacer del mundo un lugar mejor, ¿eh…? Bueno, un paso a la vez y cada día mejor—murmuró, recordando por qué había elegido este camino en lugar de la vida que su familia quiso imponerle.

Alzando su jarra en un brindis silencioso para sí mismo, sonrió y se dejó llevar por el ambiente festivo, sabiendo que, aunque su viaje como marine estaba lejos de terminar, momentos como este hacían que todo valiera la pena.
#55


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