¿Sabías que…?
... Robin y Ussop son los encargados de cortarles el pelo a su tripulación, ya que después de todo, es algo que alguien debe hacer.
[Diario] [Pasado] Una pequeña aventura
Henry
Tigre Rojo de la Marina
Verano del Año 714
Cercanías del faro
Mi pequeña hermana y yo soliamos jugar a quién se alejaba más de casa, probando así quién era más valiente entre los dos. Aunque parezca raro en realidad era una juego muy común entre los niños de Rostock por aquella época, llegando algunos hasta el viejo silo a las afueras del pueblo. En este caso tanto mi hermana como yo quisimos llevarlo a otro nivel ya que ambos éramos los únicos que llegaban a las mayores distancias entre todos los otros niños. 
 
Aquel día si que llevamos las cosas al límite, pasando por un buen tramo el tenebroso viejo silo hasta llegar a las cercanías del viejo faro de Kilombo, el cual seguía funcionando. Entre los mismos niños de Rostock nos contábamos historias de terror sobre aquél faro, así como sobre el mismísimo silo, el cual ya no existía en la actualidad debido a cierto incidente 'magmatico'. 
 
Pero ni mi hermana ni yo mos dejaríamos asustar por nuestras propias historias inventadas, caminando decididos a ver quién se alejaba más y más. A decir verdad yo disponía de una técnica para tener ventaja en aquél jueguito, pues cuando mi hermana se alejaba demasiado conmigo yo solo tenía que correr devuelta a casa, pretendiendo que la dejaría sola en algún tenebroso lugar.
 
Ya salíamos de la vegetación luego de casi una hora de caminata. Todo parecía estar calmado, el único ruido en la zona era el de las olas rompiendo en la costa y alguna que otra gaviota volando por ahí. El faro nos quedaba a unos 100 metros por lo que aún había un buen tramo por recorrer. Mi hermana ya estaba aterrorizada, pues no paraba de sujetarme por mi pullover mientras miraba a todos lados con nerviosismo. — Henry, ya me quiero ir. —
 
Mi hermana ya me pedía que volvamos a casa, pues a decir verdad ya se escuchaban sonidos raros cada vez que nos acercabamos más y más al faro. El punto de quiebre fue al estar a unos 20 metros del faro, cuando tanto mi hermana como yo vimos una figura humanoide toda oscura en el tope del faro, pues con lo oscuro que se estaba haciendo y nuestra pobre vista nos imaginábamos cualquier cosa. 
 
Aquello nos espantó de buena manera, haciéndonos correr con todo de vuelta a casa sin mirar atrás. Si podría destacar algo divertido de aquella aventura fué lo rápido que corría mi hermanita cuando nos piramos a casa, pues ella llegó a dejarme atrás más de una ocasión. Como niños no teníamos ni idea de que fué aquella silueta, pero actualmente podría jurar que se trataba del antiguo trabajador que se encargaba del faro hace años.
#1


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