
Henry
Tigre Rojo de la Marina
14-12-2024, 11:10 PM
Día 47 de Verano del Año 724
G-23
G-23
Los reclutas y soldados corren de un lado a otro cargando pesadas cajas mientras son supervisados por algún oficial. Al parecer la motivación anda por los cielos, pues no todos los días se tiene una operación como esta con el objetivo de salvar a uno de los tuyos. Por mi parte, desde que el sargento Murray me asignó a dicha misión no paré de entrenar en este día y medio de preparación.
El día era uno de buen viento, uno con buena pinta para un viaje surcando las olas del East Blue. Antes de hacer aquél viaje tomé las correspondientes precauciones y compré un mapa del East Blue para así ubicarme de mejor manera y evitar la confusión. Aún no se me habían dado muchos más detalles sobre la misión más allá de la dificultad que esta representaría.
Reflexionando sobre esta misión y lo que fué el asalto al faro de Rostock me daba la sensación de que esta vez correría verdadero peligro, pues si aquellos dos tipos pudieron dañarme entonces es muy probable que su capitán también pueda. Afortunadamente yo había mejorado bastante desde entonces, logrando despertar un poder que no tenía la más mínima idea de que existía, tal vez este estuviera relacionado con la capacidad de aquellos dos piratas de dañarme.
Sea como fuese no era hora de quemarse el cerebro con teorias locas, era hora de ayudar a los míos y de subir la moral en el lugar. Luego de organizar todas aquellas cajas en el campo de entrenamiento se nos ordenó llevarlas en carruajes hasta el puerto de Rostock, donde deberíamos subirlo todo en un navío. Aunque se me asignó supervisar la caravana también ayudé con la misma, pues también era parte de mi deber el enseñarle a los nuevos que sin importar tu rango uno debe de ayudar a los suyos.
Rápidamente me estaba haciendo con un nombre en Kilombo, mis acciones tenían un peso cada vez más pesado y con aquella misión tendré una oportunidad de oro para así demostrar de lo que estaba hecho.
El día era uno de buen viento, uno con buena pinta para un viaje surcando las olas del East Blue. Antes de hacer aquél viaje tomé las correspondientes precauciones y compré un mapa del East Blue para así ubicarme de mejor manera y evitar la confusión. Aún no se me habían dado muchos más detalles sobre la misión más allá de la dificultad que esta representaría.
Reflexionando sobre esta misión y lo que fué el asalto al faro de Rostock me daba la sensación de que esta vez correría verdadero peligro, pues si aquellos dos tipos pudieron dañarme entonces es muy probable que su capitán también pueda. Afortunadamente yo había mejorado bastante desde entonces, logrando despertar un poder que no tenía la más mínima idea de que existía, tal vez este estuviera relacionado con la capacidad de aquellos dos piratas de dañarme.
Sea como fuese no era hora de quemarse el cerebro con teorias locas, era hora de ayudar a los míos y de subir la moral en el lugar. Luego de organizar todas aquellas cajas en el campo de entrenamiento se nos ordenó llevarlas en carruajes hasta el puerto de Rostock, donde deberíamos subirlo todo en un navío. Aunque se me asignó supervisar la caravana también ayudé con la misma, pues también era parte de mi deber el enseñarle a los nuevos que sin importar tu rango uno debe de ayudar a los suyos.
Rápidamente me estaba haciendo con un nombre en Kilombo, mis acciones tenían un peso cada vez más pesado y con aquella misión tendré una oportunidad de oro para así demostrar de lo que estaba hecho.