¿Sabías que…?
... Este foro se abrió el día de One Piece?
[Aventura] [A-T2] [Akuma] Caza Silenciosa
Dan Kinro
[...]
Loguetown.
Localización de Origen Clasificado.
Día 25, Verano del año 724.

La brisa marina de Loguetown acariciaba el rostro de Daryl mientras observaba el puerto desde las sombras. La ciudad, siempre bulliciosa y llena de actividad, parecía estar en su habitual caos, pero para él todo se reducía a una frialdad inquietante. 

A pesar de la multitud de marineros, mercaderes y viajeros, no parecía haber rastro de emoción en sus ojos. La misión que tenía entre manos era lo único que importaba. Mientras el viento agitaba sus cabellos oscuros, el agente no podía evitar sentir que cada centella de la ciudad estaba tan distante de su mundo como lo estaba su propia humanidad.

En sus manos, sostenía un pequeño Den Den Mushi que le había sido entregado pocas horas antes, casi al instante de pisar el muelle. El aparato vibraba débilmente, y aunque parecía tan mundano en comparación con la monstruosa fuerza que había crecido dentro de él, el dispositivo se erguía ante él como un recordatorio de su propósito. El mensaje había sido claro: un almacén en las afueras de Loguetown, aparentemente inofensivo, pero con algo mucho más oscuro oculto entre sus paredes.

Mientras su mirada recorría la ciudad, Daryl recordó los detalles que había recibido. Un pequeño grupo de ciudadanos, aparentemente sin importancia, se había infiltrado en el flujo constante de mercaderes, marines y piratas que pasaban por Loguetown. Habían comenzado a vender información confidencial. Las sombras del comercio ilegal se deslizaban entre las luces brillantes de la ciudad, alimentándose de rumores y secretos. La naturaleza de la operación era clara, aunque su alcance aún permanecía envuelto en misterio. Su tarea era sencilla: infiltrarse, obtener la información y eliminar a los responsables.

Nada más, nada menos. 

No había espacio para dudas ni para frenar el impulso de cuestionarse el “por qué”. En el mundo del Cipher Pol, esas preguntas no tenían cabida. La misión era lo único que importaba, y sus agentes sabían que sus emociones o pensamientos no eran más que obstáculos que solo podría evitar a través del frío cumplimiento de sus órdenes.

Mientras observaba las calles llenas de vida, su mente se concentraba en los pasos que debía seguir: infiltrarse, encontrar la información y eliminar cualquier testigo. Nadie debía saber que había estado allí.

Con su misión claramente grabada en su mente, la ciudad frente a él parecía diluirse en el aire nocturno.

Loguetown no era un lugar extraño para él. Había estado aquí antes, llevaba tiempo entre sus calles, aunque la ciudad seguía ofreciendo la misma sensación de vacío pese a la multitud. La ciudad de los hombres que parecían no entender su existencia más allá de las sombras que caminaban entre ellos.

La luz siempre cegaba a los débiles, aquellos que no podían ver más allá de sus propios intereses. Y en ese contraste, Daryl se había convertido en una sombra más, sin emociones, sin alma, solo una extensión del brazo de un sistema mucho más grande que él.

Todo por y para el Gobierno Mundial.

Llegó a su destino, un lugar viejo. La madera podrida de las estructuras, la humedad que se acumulaba en las esquinas y las paredes, el aire cargado de algo que parecía arrastrar consigo los ecos de un pasado olvidado. El almacén no era un simple depósito de mercancías, sino un nido para algo mucho más peligroso. Algo que había conseguido escapar a los ojos de la ley.

Daryl se acercó, observando cada rincón con cuidado. El almacén era tan común como cualquier otro en Loguetown, sin ninguna particularidad que lo destacara a simple vista:

- Una estructura vieja.
- Ventanas altas.
- Poca luminosidad.
- Un par de guardias patrullando la entrada principal.

De alguna manera, las sombras parecían ocultarse en las grietas que rodeaban el edificio. No había sistemas de seguridad sofisticados, ni alarmas visibles, ni trampas. Solo lo básico: fuerza bruta, vigilancia, y la sensación de que el peligro se colaba entre las rendijas de la oscuridad.

El movimiento de los guardias era lento, casi cansado. A lo lejos, podían verse patrullando, vigilando con un aire de completa indiferencia hacia el lugar que custodiaban. 

El agente del Cipher Pol conocía bien este operativo. Un paso en falso, un solo error, y la misión quedaría comprometida. No había cabida para los tropiezos en ese tipo de trabajo, y Daryl sabía que, para alguien como él, no había margen de error.

[Imagen: vGxjDww.jpeg]
Información
#1
Daryl Kilgore
-
Personaje


Un día más, una misión más.

Para Daryl, aquello no parecía salirse de la normalidad en absoluto, lo que a otro compañero de su misma facción quizás podría entusiasmarle, a él le parecía rutinario e incluso aburrido. Aún así, se esforzaría y haría bien su trabajo, también como siempre. Y es que a pesar de que el trabajo, sobre todo cuando le tocaba en solitario, le parecía un tremendo coñazo, pocas eran las veces que Daryl fallaba.

Esta vez le habían otorgado un den den mushi concreto, sin darle importancia a que él ya tenía uno personal, pero esto solía ser común en misiones más secretistas y sigilosas. Eso ya le hizo torcer el rostro, pues la infiltración, aunque se le daba bien, no era lo que más le apasionaba. Solía reducir las posibilidades de un buen combate, aspecto en el que Daryl se sentía más cómodo. Aún así, sí que tenía órden para asesinar a los responsables que encontrase en el almacén y también posibles testigos, lo que le hizo esbozar una sonrisilla mientras lo recordaba.

El demonio fue recorriendo las calles ya más que conocidas para él, buscando el lugar concreto de la misión. Vestía con una camiseta verde de corte militar bajo una cazadora oscura y unos pantalones largos de color negro. Como siempre, llevaba sus guantes colocados y un par de botas robustas y firmes. En general, los colores eran apagados y pensados para no ser visto fácilmente desde las sombras. Sus espadas tampoco le abandonaban, las tres en sus respectivas vainas, esperaban su turno con silenciosa paciencia atadas a la cintura de su portador. No tenían prisa ni ansía alguna, pues sabían que más pronto que tarde, su sed sería saciada.

Observó el viejo almacén cuando llegó a las indicaciones recibidas. Parecía a simple vista un lugar como cualquier otro, sin nada especial, pero así eran exactamente los sitios que escondían los peores secretos, invisibles, completamente comunes. Un par de guardias patrullaban la entrada con una pereza bastante notable, quizás acostumbrados a que nunca pasase nada, o puede que simplemente fuera unos inútiles. De esos estaba lleno el mundo. El lugar estaba lo suficientemente oscuro como para que a Daryl le resultase sencillo usar las sombras para esconderse, observar mejor, fijándose sobre todo en las ventanas que presentaba el almacén. Eran altas, sí, pero el medía más de tres metros, ¿quizás podría alcanzar alguna de ellas?

Por el momento, descartó la opción de la entrada principal, tener que enfrentarse a ambos guardias, aunque pudiera hacerlo rápido y relativamente en sigilo, conllevaba demasiado riesgo. Y ese tipo de locales siempre tenía una salida alternativa. Así que se dispuso a rodear el edificio, con cuidado de no ser visto, de no alcanzar las zonas iluminadas, para observar mejor el lugar que debía abordar. Quizás encontraba una puerta trasera, o alguna caja donde poder subirse y alcanzar alguna de las ventanas, si es que su propia altura resultaba ser insuficiente. Fuera como fuera, no fallaría.



Off

Inventario

VYD
#2
Dan Kinro
[...]
El agente del Cipher Pol avanzó con sigilo entre las sombras, subiendo por aquella ventana dejando atrás a la guardia improvisada. Su objetivo era claro: encontrar la fuente de la información confidencial que el grupo estaba traficando. Con la carpeta bajo el brazo, se movió hacia el pasillo adyacente, cuyas paredes estaban recubiertas de polvo y manchas de humedad. Cada paso lo acercaba más al corazón de la operación, donde seguramente hallarían los secretos que debían ser destruidos.

Entró por una oficina a priori vacía, antiguo recuerdo de administraciones fallidas. Esta oficina daba a un pasillo que conducía a una amplia sala en el centro del almacén. Desde su posición, pudo observar cómo dos hombres conversaban cerca de una mesa metálica. Sobre ella descansaba un Den Den Mushi, este más grande y sofisticado que el que había encontrado antes, conectado a lo que parecía ser un sistema de transmisión improvisado. Cables se extendían por el suelo, desapareciendo en las grietas de las paredes y conectándose a una serie de dispositivos que probablemente no pertenecían al almacén original.

La luz parpadeante de una vieja lámpara colgante iluminaba intermitentemente la sala, proyectando sombras inquietantes en las paredes. Cerca de la mesa había varias cajas, algunas abiertas, revelando documentos, dispositivos lacrados con sellos gubernamentales y anotaciones que confirmaban que eran información robada. 

Este era el núcleo de la operación.

De repente, uno de los hombres golpeó la mesa, su voz alzándose en un grito que resonó en la habitación:

¡Esto no puede seguir así! Si seguimos atrayendo atención, no tardarán en encontrarnos. Ya hemos tenido suerte suficiente esquivando a los malditos marines.

Cálmate — respondió el otro hombre, más bajo y con tono severo — Todo está bajo control. ¿Crees que habría dado mi cara si no tuviera un plan? Esta ciudad está llena de traficantes, somos solo uno más en la lista. Nadie sospecha nada.

[Imagen: BLUKDlk.png]

El hombre de voz más calmada caminó alrededor de la mesa, observando los documentos. Llevaba un arma al cinto y una daga atada a la pierna, su postura rígida revelaba que estaba acostumbrado al combate. Era evidente que este sujeto no era un simple traficante: su mirada denotaba experiencia, su actitud imponía autoridad. Quizás era el líder del grupo, o al menos alguien con suficiente influencia para mantener a raya a los demás.

Mientras Daryl observaba la escena, un tercer individuo entró en la sala, arrastrando consigo una caja metálica. El sonido de los casquillos rozando el suelo era inconfundible. La caja estaba sellada, y sobre su superficie tenía grabado el emblema de la Marina. Esto elevó las sospechas de Daryl Kilgore. Lo que fuera que contenía ese recipiente, debía ser crítico para la operación. Quizá incluso más valioso que los documentos esparcidos sobre la mesa.

El recién llegado habló en un tono apurado:

Este es el último lote. Si no sacamos esto de aquí esta noche, estaremos acabados. Las patrullas de la Marina ya están investigando las afueras. No sé cuánto más podremos ocultar esto.

El hombre con el arma al cinto asintió, su expresión se endureció.

Lo moveremos en cuanto termine la transmisión. Nadie puede interferir. ¿Está claro?

Los otros dos asintieron, nerviosos pero obedientes. Uno de ellos comenzó a organizar los documentos sobre la mesa mientras el otro se dedicaba a conectar el Den Den Mushi a un nuevo dispositivo. La sala estaba en tensión, cada individuo enfocado en su tarea, como si una presión invisible los empujara a actuar con rapidez.

Daryl Kilgore sabía que el tiempo era un factor clave. Necesitaba actuar antes de que la transmisión fuera enviada o la caja metálica trasladada fuera de su alcance. Sin embargo, aún quedaba una cuestión por resolver: ¿cuántos más formaban parte de este grupo? Y más importante aún, ¿qué tan protegida estaba esta información? Desde su posición, podía escuchar el leve zumbido de otro Den Den Mushi, señal de que la transmisión estaba cerca de comenzar.


[Imagen: lhR3Iq4.jpeg]

Info
#3
Daryl Kilgore
-
La idea de la ventana parecía haber sido buena, era alta pero no demasiado para un hombre como él. El edificio, incluso por dentro, se encontraba en un estado bastante deplorable, lleno de polvo y manchas de humedad. Por suerte, no había nadie para verle entrar, encontrándose en un pasillo tranquilo y silencioso. Resultó increíblemente sencillo llegar hasta lo que parecía haber sido una oficina, pero que ahora se encontraba vacía. A Daryl no le gustaba confiarse demasiado, pero lo cierto es que, de momento, parecía que resolver aquel problemita sería solo cuestión de coser y cantar, pues aún no se había topado con ningún obstáculo real más que la búsqueda en sí.

Desde aquella sala fue capaz de ver la siguiente, la que parecía ser el centro del almacén, sin embargo, esta vez no avanzó. Pegó su cuerpo contra la pared y se limitó a escuchar y a observar, ligeramente asomado por el umbral. En el interior de la estancia logró ver a dos hombres que rodeaban una mesa de aspecto metálico con un den den mushi sobre ella. Llamaba la atención la cantidad de cableado que decoraba el suelo, entrelazado entre sí hasta atravesar las paredes, pero lo que más captó su mirada fueron esas cajas abiertas y de las cuales asomaban papeles e informes. Daryl estaba demasiado lejos como para poder leer nada de lo que ponía en ellos, pero estaba claro que había unas altas probabilidades de que aquello fuera lo que estaba buscando.

Pero sí que era capaz de escuchar la conversación que estaban manteniendo, en la cual se delataban a ellos mismos, creyendo que nadie iría a por ellos, que no estaban llamando demasiado la atención como para que les buscasen. Las palabras casi le sacaron una sonrisa al demonio, vaya ironía. Entonces, un tercero irrumpió en la escena, trayendo consigo una caja metálica que arrastró por todo el suelo. El sonido ya de por sí era llamativo, pero aún más lo era el símbolo de la marina que sellaba la caja. El demonio frunció el ceño al fijarse en aquel detalle, ¿qué escondían ahí? ¿Era una caja oficial, o también se trataba de una falsificación? Fuera como fuera, acababa de entrar en una de sus prioridades. Podría contener informes importantes que no podían seguir en manos de traficantes y delincuentes. Las palabras del recién llegado solamente afirmaron aún más sus sospechas. La mano derecha de Daryl se movió instintivamente hacia las espadas envainadas de su cintura.

Y es que los traficantes se movían con prisa, como si fueran conscientes de que pronto alguien vendría a detenerles. Habían mencionado algo sobre una transmisión, y uno de ellos parecía especialmente preocupado por conectar bien el den den mushi de la mesa. ¿Cuántas personas eran conscientes de la presencia de aquella caja de la marina? ¿Qué información estaban dispuestos a transmitir con el den den mushi, a quién? Estaba claro que tenía que actuar con rapidez. ¿El objetivo? Aquel maldito caracol.

Daryl desvainó solo dos de sus espadas, pues en aquel momento aún no necesitaría sacar la tercera, y salió de su escondite, colocándose de frente a la sala central, exponiéndose para aquellos que estuvieran mirando en su dirección. Pero no le importaba, porque estaba justo en frente del den den mushi. — Hyakuhachi pound ho. — Fueron las únicas palabras que salieron de su boca, a la vez que trazó un círculo en el aire con sus dos espadas, dirección al caracol. Aquel movimiento liberaría una ráfaga de aire cortante que avanzaría hasta la sala, arrasando con cualquier cosa que quisiera anteponerse en su camino, buscando destruir el den den mushi en el acto. Cualquier información que quisieran desvelar aquellos hombres tendrían que pasar primero por las hojas del demonio.



Resumen

Inventario

Bélico

VYD
#4
Dan Kinro
[...]
El impacto del ataque fue inmediato. La ráfaga de aire cortante atravesó la sala con fuerza imparable, destrozando el Den Den Mushi en una explosión de fragmentos metálicos y cables que volaron por los aires. El sonido del golpe resonó con claridad, dejando a los hombres brevemente inmóviles mientras trataban de procesar lo ocurrido.

El hombre más cercano al dispositivo fue derribado por el impacto, tropezando contra una pila de cajas en su intento por protegerse de los escombros. Su mirada se fijó en Daryl, parado al umbral de la sala con sus espadas aún en alto. La sorpresa inicial dio paso rápidamente a una reacción defensiva.

¡Estamos comprometidos! — exclamó el líder, sacando su pistola en un movimiento preciso mientras señalaba la caja metálica — ¡Aseguren la mercancía!

El recién llegado, quien había arrastrado la caja, se apresuró a buscar refugio detrás de una pila de cajas de madera. Con manos apresuradas, comenzó a trabajar en el candado de la caja, echando miradas nerviosas a la figura que bloqueaba la salida. Por otro lado, el hombre que manipulaba los documentos desenfundó un cuchillo de aspecto rústico. Su postura revelaba que prefería evitar un enfrentamiento directo, pero no parecía dispuesto a huir.

El líder, firme en su posición, levantó su pistola y disparó. El sonido del primer disparo resonó con fuerza en la sala. El proyectil se dirigió hacia el agente del Cipher Pol, buscando detenerlo antes de que pudiera avanzar más. No fue el único: el hombre del cuchillo, al ver la acción de su compañero, también levantó una pequeña pistola que llevaba oculta y comenzó a disparar desde un ángulo más bajo, apuntando hacia las piernas del intruso para intentar inmovilizarlo.

El interior del almacén cobró vida con el ruido de cajas arrastradas, el eco de pasos apresurados y el rugir de los disparos. La lámpara colgante oscilaba, lanzando sombras desiguales sobre las paredes, mientras los papeles y restos del dispositivo destrozado se esparcían por el suelo.

El tercer hombre, ocupado con el candado, no dejó de trabajar ni un instante, ignorando el caos a su alrededor. Finalmente, logró abrirlo, dejando a la vista el contenido de la caja: una serie de archivos y pequeños dispositivos metálicos cuidadosamente ordenados. Parecía listo para sacar algo de su interior cuando gritó hacia el líder:

¡Está abierta! ¡Tenemos que sacarlos de aquí ya!

Pero el líder no respondió de inmediato, concentrado en mantener la presión sobre Daryl Kilgore con disparos calculados. La sala estaba en completo desorden, pero los traficantes seguían intentando ganar tiempo para cumplir con su misión. La confrontación estaba lejos de terminar.

Disparo Incapacitador
TIR101
TIRADOR
Ofensiva Activa
Tier 1
No Aprendida
22
Costo de Energía
1
Enfriamiento
El usuario lanzará un proyectil rápido, de hasta 8 metros extra, con su arma apuntando a una de las extremidades de un objetivo con el fin de dificultar el atacar del mismo al causarle [Derribo].
Golpe Básico + [DESx1,8] de [Daño perforante]


Stats de los enemigos

Cálculos de daño

Resumen
#5
Daryl Kilgore
-
El ataque salió según lo esperado, con el den den mushi destrozado, anulando así la posibilidad de que se dispersara cualquier tipo de información indeseada. Los hombres tardaron unos segundos en reaccionar, antes de lanzar nuevas órdenes, dirigidas de nuevo hacia la metálica caja que parecía ser el centro de todo. El recién llegado procedió a ocuparse de ella, mientras que tanto el líder como el del cuchillo, reaccionaban a su ataque con nuevas ofensivas.

Ambos comenzaron a lanzar disparos, pero aquello no suponía ningún reto para Daryl, al menos, no de momento. Alzó rápidamente sus dos espadas en el aire, y en un movimiento prácticamente instantáneo, el paso de Daryl avanzó de nuevo hacia la habitación, recorriendo unos diez metros en dirección recta. Sus espadas arrasaron con todo lo que contraron en su camino, a ambos lados del demonio, dejando los balazos como simples ruidos metálicos que resonaron contra las hojas de las armas.

Oni Giri
SAN301
SANTORYU
Ofensiva Activa
Tier 3
8/12/2024
41
Costo de Energía
2
Enfriamiento
El usuario cruza sus brazos mientras mantiene alzada su o sus armas causando que pareza que se ondulan por el misma aura que el usuario desprende, tras lo cual da un [Dash] de 10 metros desplegando en abanico sus espadas cortando a todo el que se encuentre en el camino, efectuándose dicho tajo a +5 [Tasa de Acierto]. Santōryū: Si se utilizan tres espadas en la ejecución de esta técnica también golpeará a todo a 3 metros a cada lado del usuario durante el recorrido.
Golpe Básico + [FUEx2,6] de [Daño cortante]


No solo no le hicieron el menor daño al demonio, sino que seguramente, al menos los dos pistoleros, habrían resultado heridos después de aquella ofensiva tan directa pero brutal. El tercero en discordia había terminado de abrir la caja, y Daryl supo que aquel tendría que ser su próximo objetivo. Ni siquiera pronunció palabra alguna, y es que el agente no era precisamente el alma de la fiesta. Sabía que tenía que llevar a cabo una sola misión, y se ocuparía de ella lo más rápida y eficientemente posible. Agarró sus espadas con fuerza, manteniendo la tercera aún enfundada en el cinto, y realizó un poderoso salto, digno de las proporciones de su cuerpo. La hoja de ambas armas caería sobre el desdichado de la caja, cortando sobre los hombros en caso de acertar.

Hiryu Kaen
SAN402
SANTORYU
Ofensiva Activa
Tier 4
18/12/2024
50
Costo de Energía
2
Enfriamiento
El usuario da un salto hacia su objetivo torciendo su espada por encima de su cabeza buscando descender sobre un enemigo para caer sobre él liberando un tajo increiblemente rapido en mientras genera una fricción abrasadora del filo con el aire con el fin de causar una [Quemadura leve] en la zona del corte. Ittōryū: Si se realiza esta técnica con una sola espada empuñando con ambas manos la quemadura pasará a ser [Quemadura media] .
Golpe Básico + [FUEx2,6] de [Daño cortante]


Esto acaba aquí. — Sentenció Daryl, completamente seguro de sus propias habilidades, atento ya no solo a las posibles reacciones de sus oponentes, sino también a su entorno. La caja parecía su objetivo principal, desde luego, pero quizás en aquella habitación había más cosas de las que poder ocuparse.



Resumen

Bélico
#6
Moderador Doflamingo
Joker
¡RECOMPENSAS POR AVENTURA T2 ENTREGADAS!


Usuario Shaelia D. Flamme (3/6)
  • Berries: 8.858.000 -> 9.608.000 (+750.000)
  • Experiencia: 699.25 -> 729.25 (+30)
  • Nikas: 23 -> 28 (+5)
  • Reputación: +10 Reputación Negativa
#7


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: