Hay rumores sobre…
... que existe un circuito termal en las Islas Gecko. Aunque también se dice que no es para todos los bolsillos.
[Diario] El Marino Disciplinado
Lawliet D. Giorno
Iceberg de la Marina
Pasado en Isla Kilombo

Lawliet D. Giorno estaba en el patio de entrenamiento de la base de la Marina en la Isla Kilombo, su rutina de práctica con la Hie Hie no Mi era un espectáculo digno de admirar. Aunque ya dominara su fruta del diablo, él jamás consideraría su entrenamiento como algo opcional; para él, cada día en el que no perfeccionara sus habilidades sería un día desperdiciado. ¿Qué clase de soldado podría permitirse el lujo de la complacencia? Se preguntaría mientras su determinación se reflejara en sus ojos de mirada intensa.

El aire comenzaría a enfriarse a su alrededor mientras alzaba una mano, dejando que una capa de escarcha cubriera el suelo bajo sus pies. Si lo observara alguien sin experiencia, podría parecer un acto de magia. Pero Giorno sabría bien que todo dependería de su control absoluto. Con cada movimiento, la energía gélida de su fruta respondería a sus órdenes con una precisión casi matemática. Si la base de mi entrenamiento no es sólida, jamás podré aspirar a enfrentar enemigos que me desafíen verdaderamente.

Mientras caminara sobre la escarcha recién formada, examinaría con cuidado la calidad de su trabajo. Si un soldado confiara ciegamente en su habilidad sin entenderla del todo, no sería más que un amateur. Giorno, sin embargo, evaluaría cada paso, buscando imperfecciones casi invisibles. Si encontrara alguna zona menos sólida, reflexionaría rápidamente sobre cómo corregirla.

Si el hielo fuera demasiado delgado en un enfrentamiento real, podría quebrarse en el peor momento. Murmuraría para sí mismo mientras ajustara la distribución de la energía. Una vez que estuviera satisfecho, se detendría frente a los muñecos de práctica que la base dispondría para ejercicios de combate. Estos serían toscos, pero funcionales, hechos de madera resistente y reforzados con metal para soportar ataques pesados. Pero Giorno seguiría y seguiría entrenando sus poderes de hielo, pues sabía, ciertamente, que con sus poderes podría apoyar a la Marina, quién siempre lo apoyó mientras crecía y se educaba en su orfanato.
#1


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