¿Sabías que…?
... Este foro se abrió el día de One Piece?
[Común] [C-Comun]Encuentro en el atardecer.
Baltazar Bonez
Mr.Bonez
Dentro de aquellas hortas del ocaso, se podía ver bastante bien como el cielo pasaba de su brillante azulado y despejado a verse ya nubes en el cielo pintadas de rosáceo azulado, producto  del sol que lentamente se escondía en el horizonte. Era nuevamente aquella hora en donde la congestión de la ciudad comenzaba a aminorar, mientras que las luces de las calles se hacían más notorias hasta el punto de que a lo lejos se pudiera ver aquel gran juego de luces de las casas de Logetown como si fueran un centenar de luciérnagas. Así era como Logetown volvía lentamente al término de otro día, haciendo que, mientras los trabajadores y ciudadanos que comúnmente transitaban la ciudad, ahora lo hicieran más que nada piratas, mercaderes y bandidos que aprovechaban la oscuridad y la escasez de patrullajes por parte de los marines para poder salir a hacer de sus fechorías. 

Bonez, por su parte, se encontraba en el muelle, esperando a un viejo amigo que había conocido en uno de sus primeros trabajos en Logetown. Al parecer necesitaba protección para llevar una preciada carga de valiosos artefactos hacia Logetown; el problema es que sabía que sus perseguidores tenían hombres que seguramente estarían listos a interceptarlo en la ciudad. Bonez, a su vez, había aceptado echarle una mano, ya que aquella anciana había sido una de las pocas personas que había mostrado algo de amabilidad en el momento en el que había llegado a Loguetown sin dinero en sus bolsillos ni comida en su estómago. Era obvio que no podía darle la espalda en aquel momento de necesidad, así que después de una breve llamada por parte de su buen amigo, Bonez había decidido esperarle en el puerto.

Así fue como aprovechaba aquel momento para disfrutar de la vista de aquel colorido y hermoso puerto de la ciudad de Loguestown; manteniéndose a  la espera de aquel hombre, Bonez se quedó observando las embarcaciones de mercaderes y transporte que iban y venían de diferentes islas con  gente y objetos de otras islas. Entre el lento y apaciguado movimiento de los barcos en aquella tarde tranquila, pensamientos de su isla natal comenzaron a rondar por su mente. Aun no tenía noticias de lo que había sucedido en Fantasmagoria; aun teniendo dudas de si es que la ciudad estaba bien y si sus viejos amigos por lo menos le recordaban  de alguna manera afectuosa antes de que aquella maldición cambiara el color de su piel y ojos. Los recuerdos de aquella noche la seguían atormentando, sobre todo en aquellos atardeceres que atraían la melancolía de aquellos días de niñez en aquella isla, que, aunque tétrica y pantanosa, guardaba en sus rincones cálidos recuerdos de sus aventuras y vivencias pasadas. El agua cerca del muelle  hacía un sonido  seco y rítmico cada vez que las olas golpeaban los cimientos con una repetición hipnótica que lo dejaba más inmerso en sus pensamientos.
#1
Cyra
Princesa de los mares
Durante el día la joven sirena decidió pasar el día investigando las profundidades dónde la presión del agua estaba presente y apenas había luz para poder visualizar correctamente sus alrededores, encontrándose con tiburones que la ignoraban y no le causaban problema alguno, pasando la tarde entretenido.

Su pequeña bolsa se encontraba llena de algunas piedras extrañas y de unas joyas que había encontrado en un barco hundido que nunca dejaba de decepcionarla al siempre encontrar cosas hermosas y que a su gusto de buena calidad, siempre probandose por curiosidad las cosas. 

Había vuelto a su hogar casi al atardecer para dejar cosas y emprendió de nuevo otro viaje a la superficie a ver las ciudades cercanas, está vez llegando a Logueatown, viendo pequeños barcos con pescas seguramente para la venta- nada interesante...que aburrido..- se acercó nadando hasta la orilla y sentarse en alguna roca cercana para poder visualizar mejor el atardecer hasta que por fin el cielo se oscureció dejando solo vista a las estrellas que formaban constebrillabann 

Aún siendo de noche las luces de la ciudad brillaban como las estrellas mismas, iluminando todo a su paso, gente con aspectos más de piratas seguramente llegando a hacer de las suyas oh entrando a las tabernas para tomar hasta quedar inconscientes..bajo el mar era totalmente diferente, toda su especie trabajaba en lo suyo y cada quien por su parte, en su caso había crecido sola en medio de una casa llena de sirvientes sin la presencia de sus padres llegando a llamar "madre" a su nana que la cuidaba de bebé.

Era muy joven para entender el mundo real, pero tuvo su vida comoda y nunca le faltó nada...aparte de la presencia de sus padres que solo vivían par así trabajo y por decir mucho los veía una vez cada mes como mucho...soltó un suspiro mientras el aire frío de la noche le causaba un poco de escalofríos- ni el agua es tan fría...-murmuró para si misma.-
#2


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