Hay rumores sobre…
...un hombre con las alas arrancadas que una vez intentó seducir a un elegante gigante y fue rechazado... ¡Pobrecito!
[Aventura] La evacuación de Tadao [Tier 4]
Mayura Pavone
El Pavo Real del Oceano
El sonido del agua golpeando el suelo de madera podrida resonaba en el pequeño edificio de duchas como un tambor monótono. Entre el olor a humedad y jabón barato, el ruido del astillero seguía de fondo, con el martilleo constante de los trabajadores ensamblando nuevas embarcaciones. Pero lo más molesto de todo era la escena delante de ti… Tadao, ignorándote completamente mientras se quitaba toda la ropa y se metía en una de las duchas, quitándose el lodo y el sudor bajo un chorro de agua helada, completamente indiferente a la urgencia de la situación.
 
Aaah... está fría... pero mejor que nada tras un día ajetreado. Murmuró, sacudiendo la cabeza mientras frotaba sus brazos con fuerza, dejando salir un tono de alivio completamente ajeno al nerviosismo que había presentado hasta el momento. Sí, en medio de una misión de escape en la que sus perseguidores aún podían estar rondando, el genio más buscado de la isla había decidido ducharse.
 
Mira, Rocket, sé que esto no es ideal... pero el olor a lodo, sudor, suciedad y todo lo que hemos pasado hoy sin duda no es lo mío. — Intentó justificarse mientras se pasaba las manos por el rostro y volvía a la cabellera para retirarse todo el lodo. Parecía que no iba a cambiar de opinión Rocket, así que solo te quedaba decidir si esperarlo o seguir moviéndote, buscando esas vías de escape antes de que la suerte decidiera abandonarte.
 
De antemano te informo, que tu búsqueda dentro del edificio de duchas no dio frutos, en eso perderías unos quince minutos si hacías una búsqueda meticulosa. Podías decidir, buscar en el astillero, pero hacerlo sin levantar sospechas te tardaría como mucho unos cuarenta minutos revisar cada rincón que pudiera tener una vía hacia las alcantarillas. Aunque, siempre estaba la opción de buscar fuera del astillero, en las calles por supuesto que encontrarías una entrada al alcantarillado, pero solo yo se cuánto tiempo te costará. O bien… podías aprovechar que Tadao había decidido tomarse un “descanso” a mitad de la misión y buscarte tu propia ducha o esperar a que el termine.
 
Poco después de que terminaras de buscar en las duchas, tras esos mismos quince minutos que te mencione, las otras dos duchas que sonaban ocupadas se desocuparon. Cada sujeto que había en ella era un trabajador que había terminado su turno antes de tiempo. Estos, no perdieron mucho tiempo en completar su rutina de aseo, secarse, vestirse y largarse, sin siquiera saludar, dejándolos completamente solos por lo que seria seguro continuar cualquier conversación ahí dentro.
 
Así que aquí estabas, Rocket. Podías quedarte y vigilar a Tadao, revisar más el astillero con riesgo de que no hubiera nada… o explorar afuera en busca de una verdadera salida. El reloj corría, las presencias que habías sentido antes con tu haki empezaban a dispersarse por la zona, algunas hasta habían salido de tu rango de percepción. Pero en fin, si algo tenías seguro ahora, es que por más que apresuraras a Tadao, este no tardaría menos de treinta y cinco minutos en quitarse todo el lodo, y no… no saldría sin dar pelea.
#21
Rocket Raccoon
Rocket
El sonido del agua cayendo me taladraba los oídos mientras revisaba cada rincón de este maldito astillero. Cada puerta que abría crujía como si estuviera a punto de caerme encima, y los rincones oscuros sólo me devolvían polvo, telarañas y un par de ratas gordas que, honestamente, me dieron más información útil que este condenado lugar. 'Vamos, Rocket... piensa...' Me decía, rascándome la cabeza con frustración. Alcantarillados, pasadizos... algo tiene que haber. Este muro no puede ser tan perfecto. Nada lo es. Excepto yo, claro. 'Si hay ratas por aquí, tiene que haber alguna posibilidad de que su nido o su método de escape, esté oculto por aquí cerca.' Intentaba motivarme y darme buenas noticias con alguna explicación lógica. 

Pero el pasar de los minutos y de seguir sin encontrar una salida, me seguía desesperando. Y más aún, escuchar las palabras de este pequeñajo, no hacían más que calentarme la mente. 'La misión Rocket, joder... la puta misión. Tú cálmate'. Le escuché atentamente a sus pequeñas quejas sobre mi método de extracción. Pero había escuchado que un par de duchas más estaban siendo usadas, así que decidí guardar silencio de momento.

Quince malditos minutos dando vueltas como un idiota por este lugar apestoso, oliendo a madera podrida, óxido y quién sabe qué demonios más, mientras el genio iluminado se daba un baño como si estuviéramos en un maldito crucero de lujo. ¿Qué sigue? ¿Un facial y masaje con piedras calientes? Me asomé por una de las ventanas rotas que daban al muro, con los ojos entrecerrados, sintiendo cómo el aire helado me erizaba cada pelo de la cola. Nada. Ninguna trampilla secreta, ningún respiradero sospechoso. Solo ese muro de piedra fría que me decía: Ja, ja, mapache, no vas a pasar por aquí tan fácil. ¿Y a dónde se habían metido esas putas ratas? Joder.

-Eh muchachos, que tal. Joder eh.- Sonreí a los dos constructores que habían salido de su refrescante y más que necesario baño. Había trabajado infinidad de veces en lugares como este. Y sé lo apestoso que termina uno luego de una gran y larga jornada de laburo. Este pequeño momento de la ducha, era bastante relajante. Les observé irse, casi ni intercambiamos palabras. Y entonces volví mi mirada sobre Tadao. -¿Viste a esos dos? Por suerte no soltaste ninguna información que nos perjudicara... Y bueno, era esto o enfrentarnos con la marina y ponerte en peligro. ¿Cuál prefieres joven genio? Joder eh-. Me rasqué un poco la cabeza. Estaba sentado en una caja que había por ahí, sin más. 

-Estuve buscando por aquí, pero no encontré ni verga. Joder eh. Así que tú sigue bañándote, te tengo en mi Haki de rastreo, así que siempre te tendré cerca. Debo salir y seguir buscando aquí afuera, vi unas ratas, asi que de seguro debe haber algun lugar aqui cerca por donde poder salir. De todos modos, puedo seguir usando el disfraz de ser tu maestro. Y tú seguirás ahí en la ducha hasta que yo llegue, por lo menos quitarte todo ese barro de encima te tomará tu tiempo. No creo que los marines vengan buscando a nadie en este lugar. Joder eh.- Busque por todo el sitio el caso que habia robado antes, al encontrarlo, se lo entregaba de vuelta al chico. -Si no encuentro nada por aquí cerca, ya solo nos queda arriesgarnos ahí afuera. Cuando salgas, vuelve a ponerte el casco para taparte el cabello, lávalo si es necesario-

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#22


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