¿Sabías que…?
... este sabías qué no tiene ningún contenido y solo busca despistar al usuario.
[Diario] El inicio del todo.
Diana Kari
Wild Huntress
9 de Verano del 697

Déjame contarte como comenzó todo, y no me refiero a cómo comencé con mi entrenamiento para volverme el depredador más grande de la isla sino a literalmente como llegué a este divertido mundo en el que a futuro se convertirá en mi coto de caza personal, claro siempre y cuando Yuya pueda llevarme ya que el ir de un lugar a otro pagándole una cantidad exorbitante a la compañía de Stan resultarían en un estilo de vida muy difícil de costear. Bueno, mi madre es una mujer bastante fortachona y segura de sí misma. Se dedica a la herrería desde siempre, como su padre antes de ella, y no existe algo que le llene más de orgullo que entregar un arma de máxima calidad cuando era forjada o de calidad prístina cuando tenía que reparar la de algún cliente que le había dado mal uso.

Durante su adolescencia se cruzó en su camino a un hombre un poco más joven que ella, alguien de apariencia dócil y cuyo tono de voz transmitía paz; un completo contraste a lo que ella era. Él se encargaba de ayudar a su madre a fabricar tela y ropas para subsistir aunque con la cantidad de finas telas que llegaban de otras islas el negocio no era tan lucrativo como en generaciones pasadas. Madre comenzó a llevar ahí toda la ropa desgastada que usaba a la hora de trabajar, más que nada para tener la oportunidad de acercarse poco a poco a aquél muchacho. Con el paso del tiempo se volvieron muy buenos amigos, aunque antes de que alguno de los dos pudiera dar el primer paso para lo que sería un romance, que duraría años y daría frutos en lo que sería una hija que sacaría las mejores cualidades de ambos, él tuvo que comenzar a viajar a todas las islas del East Blue en una ruta comercial que terminaría por dictar si seguiría intentando con el negocio de modista o tendría que buscar una nueva profesión para solventar el estilo de vida necesario para aportar un ingreso a la familia que quería formar eventualmente. Su despedida fue incómoda para ambos pues ninguno de los dos se atrevió a confesar lo que sentía en realidad pues, de cualquier manera, terminarían separándose por quien sabe cuánto tiempo y el tener la esperanza de que él regresara antes de que alguno de los dos sintiera atracción por alguien más que sí tuviera la oportunidad de estar al lado de su enamorado. ¿Qué sucedió después? Una pregunta bastante importante cuya respuesta tendrá que ser narrada en otra entrada de mi diario. 
#1


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