Alguien dijo una vez...
Bon Clay
Incluso en las profundidades del infierno.. la semilla de la amistad florece.. dejando volar pétalos sobre las olas del mar como si fueran recuerdos.. Y algún día volverá a florecer.. ¡Okama Way!
[Aventura] Ecos en las Profundidades [T6]
Kurokaze Masaru
-
Atravesar el intrincado sistema de túneles que resguarda la entrada secreta al Refugio de Goat ha sido un reto monumental. Estos corredores-algunos parcialmente inundados y otros relativamente secos-constituyen un laberinto en el que las paredes rocosas y las estalactitas parecen conspirar para desalentar a los intrusos. Los pasajes más angostos obligan a los viajeros a encogerse, mientras que las galerías más amplias proporcionan breves pero engañosas sensaciones de avance. La repetitiva semejanza entre los túneles y la aparente omnipresencia de callejones sin salida refuerzan la naturaleza claustrofóbica del entorno. Incluso con la ayuda de un mapa rudimentario, el progreso resulta extenuante y tedioso. Difícil imaginar cuán desesperada sería la travesía para quienes intenten entrar sin invitación previa.
 
Syxel, tu asidua colaboración con los agentes del Ejército Revolucionario no ha pasado desapercibida. El Comandante Bolt, custodio del Refugio, ha tomado nota de tus acciones y te ha extendido una invitación formal a través de una carta firmada de su puño y letra. Su propósito parece ser evaluarte en persona, quizá determinar cuáles son tus intenciones o tu valía. Asradi, por otro lado, tu reputación como heroína de la Armada precede tu llegada. Tus actos de valor en la lucha contra las fuerzas tiránicas de la Reina de Oykot, liberando a un pueblo oprimido, han cimentado tu nombre en las filas revolucionarias. No recibiste una carta; en tu caso, la invitación llegó de manera más directa, mediante una llamada al den den mushi, exigiendo tu presencia en este enclave clandestino.
 
Mientras avanzan por los túneles, el entorno comienza a revelar el verdadero carácter del Refugio. Tras una sucesión de pasadizos angostos, emergen en una vastísima galería natural sostenida por monumentales pilares de roca que conectan el techo y el suelo. Este espacio, moldeado por milenios de erosión hídrica, se ha convertido en un insólito asentamiento. Grandes edificios rectangulares, tallados directamente en la roca roja de las paredes, se alzan como una extensión natural del paisaje cavernoso. Entre ellos, hendiduras iluminadas con tenues destellos denotan viviendas habitadas por revolucionarios y sus familias. La calle principal, por donde ahora caminan, ofrece un recorrido imponente pero también introspectivo, revelando el ingenio y la resiliencia de quienes habitan este lugar.
 
Las miradas de los residentes pronto se concentran en ustedes. En un lugar tan reducido, donde cada rostro es familiar, la presencia de forasteros inevitablemente genera curiosidad y desconfianza. Sin embargo, tras el inicial escrutinio, algunas expresiones empiezan a delatar un anhelo de verificación: ¿serán ciertas las historias que han llegado hasta aquí? Esta atmósfera de expectación se interrumpe abruptamente cuando un toro bípedo de proporciones colosales se interpone en el camino de Syxel. Lo acompañan un joven de aire indolente y una mujer madura cuyo gesto adusto transmite tanto experiencia como impaciencia. Las armas de los tres permanecen envainadas, aunque su mera presencia emana una palpable sensación de autoridad.
 
El toro fija su mirada en Syxel con una intensidad casi insoportable. Los segundos se dilatan hasta que, finalmente, la tensión se disipa al romper el silencio con su peculiar voz.
 
-¡Bienvenidos al Refugio, camaradas! -declara, con un tono sorprendentemente agudo que contrasta con su físico imponente. La resonancia nasal de sus palabras, probablemente acentuada por la argolla que atraviesa sus fosas, no resta seriedad a su mensaje-. Soy el Sargento Guillermo, y el Comandante ha dispuesto que los conduzca de inmediato ante él.
 
Antes de que puedan reaccionar, el Sargento los escolta por el asentamiento, permitiéndoles observar con mayor detalle la vida en el Refugio. Revolucionarios entrenando, niños jugando entre las columnas de roca, y familias compartiendo comidas modestas en pequeñas terrazas talladas en la piedra. El bullicio contrasta con la tensión en sus corazones; aunque la gente intenta seguir con su vida cotidiana, algo en el aire parece turbio, como una sombra invisible que amenaza con destruir la frágil paz.
 
Tras una breve caminata, llegan a una estructura más amplia que las demás, situada estratégicamente en el corazón del asentamiento. Dos guardias armados custodian la entrada, pero se apartan al reconocer al Sargento Guillermo. Dentro, el ambiente es sobrio pero funcional: mapas cubren las paredes, junto a notas escritas a mano y diagramas que sugieren estrategias militares.
 
El Comandante Bolt, un hombre de avanzada edad en silla de ruedas y cicatrices que cuentan historias de batallas pasadas, se encuentra esperándolos. Alza la mano y se encuentran solos ante él. Su mirada es incisiva, evaluándolos en silencio por un momento antes de hablar con voz firme:
 
-Ustedes son la última esperanza que tengo para resolver esto. Hay un espía entre nosotros, alguien trabajando para el Gobierno Mundial. Han habido dos muertes recientes que, aunque parecen naturales, no lo son. Necesito que encuentren al traidor antes de que este lugar quede comprometido.
 
La gravedad de sus palabras deja en claro que su misión no será sencilla. El destino del Refugio podría depender de lo que descubran en los próximos días.
#1
Asradi
Völva
Personaje


Lo que más le había sorprendido a Asradi no había sido que conociesen su número, su código de Den Den Mushi, aunque eso la había puesto un poco sobre alerta, sino el hecho de que la hubiesen llamado exclusivamente a ella y no al resto del Escuadrón Ulykke. Le hacía desconfiar un poco pero... No podía negarse a aquello. Además, tenía cierta curiosidad. De Goat se decían muchas cosas, y quería conocer más ese lugar. Había sido, además, una orden directa. Para cuando se hubo separado del resto del Escuadrón, le esperaron varios días de viaje en solitario a través de las corrientes marinas. Tenía buena orientación, así que había logrado llegar a Goat sin demasiados contratiempos.Una vez allí, se encontró con alguien a quien no esperaba volver a ver. O, al menos, no en esas circunstancias.

¿Silver? — Preguntó, dedicándole una sonrisa suavey confiada al pirata. Ya había tenido algún que otro encuentro con él. Comercial, sobre todo. Ambos habian sacado beneficio económico mutuamente.

Tras eso, comienzan su recorrido por el Refugio. Túneles y pasadizos terminan por dar lugar a una enorme galería donde se muestra el llamativo asentamiento que allí se ha terminado construyendo, entre la misma roca. Los ojos de Asradi no tardan en abrirse un poco más, en un gesto que denota su asombro y curiosidad. Nunca antes había visto nada así. La superficie tenía lugares demasiado hermosos que solían esconderse de la vista habitual. Pero mientras ambos caminaban y charlaban, fueron interceptados por un trío de lo más peculiar. Por supuesto, el que más llamaba la atención era el toro bípedo. Un mink, claramente. O eso era lo que Asradi suponía. Tras presentarse por igual, fueron conducidos por el grupo. ¿El Comandante? ¿En serio iban a ver al Comandante de la Armada Revolucionaria?

Asradi no pudo evitar intercambiar una mirada de reojo, y en silencio, hacia Silver. ¿Qué era lo que querían de ellos dos? Se mordisqueó el labio inferior, un poco indecisa. Solo cuando salió de la nube de sus pensamientos, fue que se percató de que habían llegado a lo que parecía ser una estructura más central, más estratégica. El grupo se detuvo ante la puerta y, poco después, tanto Silver como ella se encontraban dentro de lo que parecía ser el despacho del Comandante. Los ojos azules de la sirena no tardaron en intentar evaluar el lugar que la rodeaba. Con cautela y con entusiasmo muy comedido, de hecho. Al menos, hasta que dicha mirada se posó abiertamente sobre el hombre que, ahora, estaba ante ellos: El Comandante Bolt.

Un hombre que, aún a pesar de estar en silla de ruedas, exudaba un porte digno y de respeto. La pelinegra se mantuvo en silencio mientras el varón explicaba la situación.

¿Ha dicho... el Gobierno Mundial? — Por inercia, su espalda se envaró. Asradi no tenía buenas migas con esa organización. O, más concretamente, con el tema de los Dragones Celestiales. Se le notó la incomodidad en la cara sin ningún tipo de reparo. Aún así, escuchó con atención y suspiró de manera breve. — ¿Podría hablarnos más de esas muertes? ¿Dónde y cómo han encontrado los cadáveres? Necesitamos toda la información posible. ¿Hay algún sospechoso? — Preguntó directamente.

Resumen

Virtudes y Defectos

Inventario
#2
Silver D. Syxel
-
Personaje

Inventario

Información adicional



Refugio de Goat
Día 75, Verano del año 724

El eco de los pasos resonaba en los angostos túneles del Refugio de Goat, donde la luz titilante de las lámparas de aceite proyectaba sombras que se retorcían como espectros en las paredes de roca. El ambiente estaba cargado de humedad y un tenue olor a sal, un recordatorio constante de lo cerca que estaban del mar. Para Silver, aquel lugar tenía algo fascinante y, a la vez, asfixiante. La seguridad que ofrecía su laberíntico diseño era innegable, pero en su mente no dejaba de imaginar lo fácil que sería para un espía perderse en las sombras y desaparecer sin dejar rastro.

Cada paso lo acercaba más al corazón del Refugio, y aunque el entorno hablaba de ingenio y resistencia, el pirata no podía evitar sentir que algo más lo aguardaba al final de aquel camino. Fue entonces, al doblar un recodo particularmente estrecho, cuando la familiar silueta de una figura conocida le llamó la atención. No esperaba encontrarse con una cara conocida en este remoto rincón del East Blue, y mucho menos con alguien como Asradi.

¿Asra? Parece que los negocios nos siguen uniendo en los lugares más insospechados —comentó con una sonrisa ligera y confiada, acompañada de un leve gesto de cabeza. Los encuentros previos con la sirena habían sido más que provechosos, y aunque le sorprendió encontrarla en un lugar como ese, no podía negar que su presencia resultaba intrigante a la par que reconfortante.

Mientras recorrían el asentamiento, Syxel no pudo evitar fijarse en cada detalle. Las viviendas excavadas en la roca y las familias compartiendo momentos cotidianos contrastaban con la tensión palpable que flotaba en el aire. Algo estaba mal, y no eran solo las miradas desconfiadas de los revolucionarios que les evaluaban a cada paso. Había una sombra en el ambiente, algo invisible pero presente.

Cuando el imponente Sargento Guillermo se presentó, Silver inclinó ligeramente la cabeza en un gesto respetuoso, aunque no pudo evitar alzar una ceja al escuchar el tono agudo de su voz. La solemnidad del mink y la escena que los rodeaba no daban lugar a bromas, pero la incongruencia le resultó difícil de ignorar.

El recorrido terminó frente a una estructura central, sobria pero estratégica. En su interior, el Comandante Bolt, cuya figura estaba marcada por cicatrices y años de experiencia, los esperaba con una mirada que parecía atravesarles el alma. El capitán permaneció en silencio mientras el hombre exponía la gravedad de la situación. Un espía. Varias muertes. Y el Gobierno Mundial implicado. Las palabras calaron profundo, aunque no mostraron más que un leve endurecimiento en la mandíbula del pirata.

Un espía entre vosotros... No querría ni imaginar lo peligrosa que es esa posibilidad —respondió tras un breve silencio, cruzando los brazos sobre el pecho. Mientras hablaba, sus sentidos se expandieron con el Kenbunshoku Haki, intentando captar algo, cualquier detalle que pudiera darle una pista sobre las intenciones del Comandante o la verdad detrás de sus palabras.

¿Cuánto tiempo hace que sospechaban algo? ¿Hay alguien que haya llegado recientemente al Refugio o que haya actuado de forma extraña antes de las muertes? —preguntó, manteniendo el tono sereno pero firme. Aunque no esperaba una respuesta esclarecedora, estaba claro que no iba a ser tan sencillo—. También sería útil saber quién tenía acceso a las víctimas. En un lugar como este, alguien de fuera difícilmente podría actuar sin ser detectado.

Finalmente, Silver desvió la mirada hacia Asradi, con una mezcla de curiosidad y determinación reflejada en su expresión. Aunque su relación hasta ahora había sido principalmente comercial, tenía claro que la sirena no era alguien que se dejara intimidar fácilmente. Y precisamente por sus negocios previos era consciente de su capacidad para las investigaciones y el manejo de la información. Si alguien podía aportar claridad en medio de este torbellino de sospechas, era ella.

Parece que tenemos mucho trabajo por delante —murmuró, más para sí mismo que para ella, mientras volvía su atención al Comandante Bolt. Sus ojos grisáceos reflejaban una chispa de resolución: no solo haría lo posible por resolver el misterio, sino también por demostrar que era alguien en quien valía la pena confiar.



Percepción IV
KENB801
KENBUNSHOKU
Haki avanzado
Tier 8
27/11/2024
12
Costo de Haki por Turno
1
Enfriamiento
Permite al usuario percibir con precisión la presencia de otros seres vivos en un área, siendo capaz de apreciar las emociones que exterioricen y de forma superficial las hostilidad que realmente tienen. Así como estimar de forma precisa el poder de los demás (Su Nivel). Si lo activa puede anticiparse a un ataque obteniendo para ello un bono de +15 [Reflejos].
Área: [VOLx20] metros | +15 [REF]

Resumen
#3
Arthur Soriz
Gramps

Al escuchar las preguntas que les hacían ustedes dos, obviamente el Comandante Bolt no tardó en erguirse en su silla de ruedas, cruzándose de brazos y mostrando una expresión severa. Era un asunto bastante delicado y por ende necesitaba total concentración con tal de no perder la compostura... lamentablemente estas muertes habían sido algo que afectó a bastantes dentro del refugio. Y el simple hecho de que pudieran tener a un espía trabajando para el Gobierno Mundial era aún peor.

No tardó en darles más detalles, pero esta vez su tono era más sombrío, cargado de una seriedad palpable porque las muertes eran de personas que él conocía personalmente desde hacía muchos años. Los miraba fijo a los ojos, disponiéndose a hablar por fin.

Lo que tenemos aquí es complicado como podrán imaginarse —dijo en un tono bajo, como si le costara compartir lo que sabía o mejor dicho no le gustara para nada tener que aceptar la cruel realidad de que dos de su gente habían muerto en circunstancias tan extrañas—. Hace unas semanas, dos personas importantes dentro del refugio murieron de maneras que, al principio, parecían naturales. Sin embargo lo que hemos descubierto realmente nos hace dudar de esa versión.

Bolt dejó caer un profundo suspiro y continuó, tragando saliva y buscando las palabras correctas.

La primera víctima fue Marcus Thorne, un hombre que trabajaba como coordinador en los túneles de distribución. Su cuerpo fue encontrado en su habitación, aparentemente sin signos de violencia y el informe médico indicaba que murió por causas naturales. Pero algo no cuadra... los exámenes posteriores mostraron que antes de morir su cuerpo estuvo sometido a un estrés físico extremo, como si hubiera estado exhausto o forzado a hacer esfuerzo que no podría haber soportado normalmente. Sin embargo nadie lo vio sufrir o actuar de manera inusual horas antes de su muerte. Y lo más preocupante... el informe médico fue firmado por quien estaba de guardia de esa noche... pero no fue ese quien estuvo presente en el refugio.

Las palabras de Bolt sonaban preocupadas, ¿y quién no lo estaría? Habían tantas preguntas sin responder que resultaba incluso confuso, mareaba a cualquiera porque había tantos cabos sueltos. Aquello no parecía ser una simple muerte natural y si había alguien realmente manipulando los informes, eso indicaba una conspiración dentro de las mismas filas del refugio, entre gente que uno pensaría en la que podía confiar.

La segunda víctima fue Evelyn Sunder, una de nuestras más experimentadas curanderas. Su muerte también fue registrada como natural... Al revisar su cadáver notamos algo tan extraño como lo que vimos con Marcus. Su piel estaba inusualmente deshidratada y arrugada, como si hubiera sufrido una pérdida de vitalidad extrema. Lo más desconcertante es que su cuerpo presentaba una pequeña marca en la muñeca, algo que parecía indicar que su energía podría haber sido drenada de alguna manera... Nadie vio nada raro, pero los informes médicos otra vez dejaron pistas. La firma de su informe no correspondía con la persona que debería haberlo hecho esa noche. El médico que firmó el reporte no estaba de servicio en ese momento, y ni siquiera estaba en la isla.

Les daba tiempo a que procesaran toda la información, porque honestamente sabía él que era demasiada como para tener que tragarla poco a poco. Debía ser paciente, a pesar de que cuanto más tiempo pasara podría ser que el supuesto espía que trabajaba como el Gobierno Mundial terminase revelando la ubicación del refugio y todo esto se fuera a la mismísima mierda en una batalla campal en la que muy probablemente, y con lástima, serían los revolucionarios quienes perderían a pesar de conocer como la palma de su mano estos túneles; probablemente el espía mandaría incluso mapas para ubicarse.

Necesito que investigues todo lo que pueda estar relacionado con estos casos... ¿Quién estuvo cerca de las víctimas en los días previos? ¿Hay algún patrón entre los que las atendieron? Necesitamos saber quiénes estuvieron involucrados en los informes médicos, quién pudo haber alterado los detalles y por supuesto encontrar al responsable de estos crímenes.

Sin tardanza, Bolt dejó caer un dosier sobre la mesa. Con un mapa marcado que señalaba las áreas cercanas a las muertes de Marcus y Evelyn. Había detalles de los túneles y las zonas circundantes, pero también una serie de anotaciones relacionadas con los informes médicos y posibles rutas de acceso a las habitaciones de los muertos. — Aquí está todo lo que tenemos por ahora. El responsable podría estar entre nosotros y no sabemos hasta qué punto llega su red... Todo lo que les pido es que tengan cuidado, sigan las pistas y no dejen ningún cabo suelto. Si descubrimos algo que nos pueda llevar al espía o a la persona que manipula esos informes, podría ser la clave para detener lo que está por venir...

Con esas palabras, el Comandante hizo un gesto a los dos guardias para que los escoltaran fuera de la sala. El aire fuera del despacho estaba impregnado con la sensación de que algo mucho más grande y oscuro estaba en juego. Mientras avanzaban por los pasillos del refugio podían sentir la mirada cautelosa de los revolucionarios a su alrededor. Nadie en este lugar parecía estar dispuesto a dar demasiada confianza por el simple hecho de que había una rata entre ellos.

La misión estaba clara. Algo extraño se estaba cociendo en las sombras del Refugio de Goat, y encontrar la verdad requeriría paciencia, astucia y la capacidad de mirar más allá de lo obvio.
#4


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: