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Juuken
Juuken
10-01-2025, 06:11 PM
(Última modificación: 10-01-2025, 06:13 PM por Juuken.)
Las tranquilas calles de villa Cocoyashi. Allí donde la gran escuela de navegación adiestra a tantísimos navegantes que, llevados por el afán de superación y su desmedido ego, piensan que van a salir de allí siendo capaces de llevar cualquier barco a cualquier puerto sin problema alguno. Hasta que, claro está, se dan de morros con la cruda realidad. Creeme joven cazador, es increíble la cantidad de gente que entra a la escuela de navegación sin saber qué es el Calm Belt, o dónde está el All Blue... ¿Que tú tampoco lo sabes? Tsk! Pobre ignorante...
Pero no sigamos por ahí que me desvío. Te encuentras paseando por las tranquilas y nada peligrosas calles de la ciudad de Cocoyashi. ¿Que si era una villa? No te preocupes por esas nimiedades, si te molesta llamémoslo núcleo urbano de Cocoyashi. ¿Mejor así? Bueno, que me despisto. Te encuentras dando un paseo matutino por las calles, y de pronto te descubres a tí mismo en un mercado callejero. Hay diversos puestos donde se venden telas y ropajes, verduras de todo tipo, e incluso puestos llenos hasta arriba de frutas anaranjadas que tiene el título de “Mandarinas de Cocoyashi” escrito en grande, vamos solo le falta un cartel de neón para que lo veas aunque no quieras.
También hay algún puesto con un aroma especial a pescado, pero no podrido, del bueno, pescado del fresco, hasta escuchas gritos alegando que es recién pescado esa misma mañana. Aunque hay alguno que tiene pinta de tener un par de días. Al fin y al cabo no hace demasiado que haya amanecido.
En cuanto qué estás haciendo tú allí... Pues la verdad, tú sabrás, yo solamente te digo lo que estoy viendo por mi cámara. Y lo que también estoy viendo es que en el puesto de las mandarinas, ese que siempre está a rebosar, hay dos personas que parecen llamar bastante la atención. Uno de ellos está, aparentemente, acosando a la vendedora, una joven damisela, no mayor que tú aparentemente, con una larga y hermosa cabellera pelirroja recogida en una cola alta. Es realmente una belleza, y a la pobre parece que le estén extorsionando de algún modo.
-Oye niña -decía sin inmutarse ese tipo, de rubios cabellos y ropa elegante. Demasiado cerca de su cara- . Sabes que siempre te compro a tí. Vamos, déjamelo a buen precio y te pago la diferencia esta noche.
Lo primero que notas es la cara de la muchacha, se debate entre el asco y la vergüenza, y no tiene claro qué es lo primero que va a ganar en su mente. Sus ojos están completamente abiertos, como si estuviera recibiendo un profundo shock mental. Durante un instante está paralizado.
-Venga Tosh. Déjala en paz. -Le espetó su compañero. Al parecer algo más sensato.
-¿Qué me dices, guapa?
Ante esta última pregunta, la muchacha tan solo respondió cruzándole la cara. Le metió tal tortazo que lo estampó en el puesto de al lado, haciendo que se cayera algún que otro artículo del puesto del vecino de la muchacha, la cual tras aquello tan solo se llevó las manos a la boca tapándosela, los ojos los tenía muy abiertos, parecía algo aterrorizada por lo que ella misma había hecho.
El tipo en el suelo se levantó con claro gesto cabreado y apretando el puño, un gesto que habría resultado terriblemente amenazante y aterrador para cualquiera, si no fuera por la ropa interior masculina con estampado de corazones de todos los colores que tenía colgándole de la cabeza. Su compañero se comenzó a reir de él, y antes de darle tiempo a hacer nada le sujetó del brazo y comenzó a tirar de él.
-Vamos Tosh. Ya has hecho bastante el ridículo.
Se notaba que estaba conteniéndose la risa. El tipo con los calzoncillos en la cabeza hacía como que se resistía, espetando al aire improperios y maldiciones, pero fijándote bien notabas la vergüenza en su cara. Tan solo quería desaparecer de ahí.
Resumen
Saludos querido Hisoka Ritsu. ¿O era Hoshino? Da igual, últimamente mi cabeza ya no es la misma. Bienvenido a esta aventurilla Tier 1, espero que te sea tan divertida, como amena, además de servir a los propósitos que buscas. Cualquier cosa, ya sabes dónde encontrarme. Mucha suerte. Y no me juzgues mucho por el título. No se me dan bien estas cosas.
Y recuerda. En tu primer post debes poner:
-Temporalidad (Fecha el tema)
-Etiqueta de Personaje
-Inventario
-Cualquier dato que creas relevante. Con todo intento estar atento a tu ficha, pero siempre se nos escapa algo.
Desconocido
0 Reputación
Perfil
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Hoshino Ritsu
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18-01-2025, 02:16 PM
(Última modificación: 18-01-2025, 02:17 PM por Hoshino Ritsu.
Razón: Añadir código personaje
)
Dia 3 de Invierno, Isla Cocoyashi
El sol de la mañana iluminaba las calles de Cocoyashi, bañándolas con una ligera calidez que luchaba con la recién llegada estación. Según pasaban los días, estos se habían ido volviendo poco a poco más fríos, como si el Otoño y el Invierno estuvieran en un tira y afloja constante por ganar terreno… aunque el tiempo tampoco es que importara mucho cuando eres un cazarrecompensas como Ritsu. Ahí solo impera el dinero y el poder… o al menos desde la perspectiva del joven..
- Veamos qué depara el día - pensó Ritsu con una sonrisa en el rostro mientras se internaba en el mercado del núcleo urbano.
Ritsu había cambiado su vestimenta habitual por un conjunto negro, compuesto por una camisa larga de cuello alto y pantalones largos, el cual acentuaba el color de su cabello, así como las marcas que siempre lucía en su cara. Una color verde, que simbolizando la esperanza con la siempre salía de caza, y la otra color amarillo, en representación de la ambición que atenazaba siempre su corazón.
Su presencia en el lugar parecía casi casual, como si simplemente estuviera disfrutando del ambiente del mercado, no obstante, sus ojos azulados analizaban cada detalle, siempre atentos a cualquier oportunidad que pudiera volver en su beneficio... o al menos algo que lo entretuviera.
- Definitivamente aquí no - pensó mientras escapaba de una zona que olía terriblemente mal a pescado pasado.
Cuando el pelirrojo huía del sitio que olía a pescado “fresco", un barullo en el puesto de mandarinas terminó llamando su atención, por lo que Ritsu se detuvo, inclinando ligeramente la cabeza mientras observaba aquella curiosa escena. Un tipo rubio, con actitud altanera, parecía creerse amo y señor del mercado, hasta que la joven vendedora lo dejó en su sitio con un sonoro bofetón que resonó tanto como las risas que siguieron.
Ritsu se cruzó de brazos, apoyándose con desinterés en un poste cercano. La sonrisa en su rostro se amplió al ver al hombre rubio levantarse con un calzoncillo estampado colgando de la cabeza. La escena era una mezcla de vergüenza y absurdo, y Ritsu, siempre amante de los espectáculos gratuitos, no pudo evitar soltar una carcajada. No obstante, su mirada se desvió rápidamente hacia la joven, quien ya había llamado su curiosidad con aquel arranque de violencia.
Con un paso decidido, pero manteniendo su habitual aire relajado, Ritsu se acercó al puesto. No dijo nada al principio, limitándose a sacar una piruleta de uno de sus bolsillos, observando aquel dulce que tanto lo pirraba. Finalmente, alzó el dulce con forma de corazón y sin perder su sonrisa terminó de adentrarse en la escena.:
- Parece que tus mandarinas no son lo único con un toque ácido, ¿eh? - dijo dejando que la frase flotara en el aire durante un instante, con tono bromista, buscando aligerar la tensión mientras hacía una pequeña reverencia al mismo tiempo que le ofrecía el dulce como si fuera una rosa. - Creo que un toque dulce terminará de alegrar tu día - prosiguió mientras sus ojos la observaban divertidos.
- ¿Encontraré hoy aquí mi entretenimiento? - pensó mientras le ofrecía el dulce a la joven.
Si la chica se lo denegaba, Ritsu se encogería de hombros y comenzaría a comérsela él, mientras que si la chica la aceptaba, volvería a rebuscar entre sus pertenencias hasta dar con otra para él. El simple hecho de haber observado el dulce le habían dado ganas de comerse una.
Cosicas
Personaje
Estadísticas de Hoshino Ritsu:
50 FUE | 20 RES | 0 DES | 0 PUN | 30 AGI | 40 REF | 10 VOL | 0 CA
Vitalidad: 510
Energía: 270
Haki: 50
Nivel: 4
D&V
Eres del Inframundo: El personaje adquiere el rango de Operativo de Inframundo. Hiperactivo 2: Tienes mucha energía y desbordas de ganas de hacer cosas y mantenerte activo. Obtienes +15 Puntos de Energia por Nivel. Polivalente: Puedes obtener un oficio extra y además su especialización.
Obtendrás +50 Puntos de Oficio al Entrenar Oficio. Vigoroso 3: Tienes un cuerpo robusto y saludable que cuenta con mucha vitalidad. Obtienes +20 Puntos de Vitalidad por Nivel.
Adicción: Tienes auténtica adicción por una sustancia o un determinado comportamiento a tu elección que causa un síndrome de abstinencia grave.
Cada 5 post, debes satisfacer el objeto de tu vicio, o obtendrás De lo contrario sufrirás un penalizador de Nivel/2 a [Voluntad] acumulativo hasta el final del tema. [Cada 2 post desde tu primer debuff, obtendrás un -10 adicional]
Incompatible con Vicio.
[Especificar adicción en Extras] Don Nadie: Obtienes un -10% a tu reputación. No puede combinarse con "Mejora de Reputación". Incompatible: Tu cuerpo tiende a rechazar cualquier intento de implante en la mayoria de ocasiones, dificultando que adquieras mejoras. pierdes 3 Huecos de mejora para implantes. Incompatible con [Cuerpo puro] Pobre 3: Comienza tu partida con -5.000.000 Berries en concepto de deudas. No puede combinarse con "Adinerado". Vinimos a Jugar: Al morir recibiras un 20% menos de recursos con el Tutorial de Muerte, independientemente de que Rango de Resurrección obtengas.
Inventario
- Mapa del East Blue
- Arma T3
- Varias Piruletas
- Tabaco
- Mechero
- Una cuerda, un cazarrecompensas nunca sale sin una cuerda... por si acaso.
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Juuken
Juuken
19-01-2025, 10:10 PM
Cuando te ve acercarse, la muchacha es como que parece relajarse, le cambia la cara, aparentemente forzándose a mostrar una sonrisa para el resto de la clientela, tratando de ignorar lo que ha pasado antes, y los gritos de la tendera del puesto de al lado, que está reclamando excesivamente los calzoncillos que el otro se ha llevado puestos en la cabeza al grito de “Al ladrón, al ladrón”. Pero la gente está más ocupada riéndose que atendiendo a la pobre mujer que le han robado los calzoncillos más bonitos que tenía. Lo cual ya deja mucho que desear de su género.
-Vaya, tu peinado va a juego con las mandarinas. ¿No querrás algunas?
Te dice la chica mientras te vas acercando, tratando de llamar tu atención, intentando captar nueva clientela. O tal vez simplemente tratando de olvidar el pequeño altercado que has presenciado hace escasos segundos. En cualquier caso, notas que su cara está algo forzada, no tiene nada de ganas de sonreir ni un poquito.
Tu intervención, y propuesta, hace que vuelva a cambiar de gesto. Ahora parece malhumorada. No parece que tengas mucho trato con las mujeres, pero hacer alusión a que tiene un humor ácido no parece la mejor de las formas para entrarle a una dama que acaba de torcerle el cuello a un tonto de un tortazo seco. No te das cuenta, pero ella misma está conteniendo sus propios impulsos de soltarte otro de esos maravillosos calmantes que han sofocado al guarro de antes.
Al extender la mano con la piruleta en forma de corazón, parece que la muchacha se relajó un poco y su cara pasó a una expresión de sorpresa. Cuando dijiste esas últimas palabras, simplemente ella esbozó una sonrisa y tomó el dulce. Esta vez si te da la impresión de que es una sonrisa más natural, y no forzada como la anterior.
-Vaya, gracias. Parece que todavía quedan caballeros -se gira y comienza a desenvolver la piruleta, y después se la lleva a la boca-. No como esos idiotas. ¿Se piensan que solo por quienes son pueden hacer lo que quieran? Anda que no pasan piratas por aquí. Maldito guarro. Pagaría por que alguien se la cortara de cuajo y la echara a los peces.
Habla con un tono de voz muy normal, sin embargo notas una gran rabia acumulada en esas palabras que deduces que vienen de algo más allá que un simple cerdo casual que intenta hacer cosas indecentes con una pobre señorita que es un millón de veces más decente que él. Aunque bueno, le ha calzado tal tortazo que de señorita probablemente tenga poco, pero eso mejor queda en tus libres interpretaciones.
Sin embargo sí que hay algo que te llama la atención en sus palabras. La chica dijo que esos dos son piratas. Tú eres cazador. ¿Puede ser un Match? Quién sabe. Sin embargo parecen ser piratuchos de poca monta, aunque si podrían trabajar para alguien más poderoso e influyente. Una pena que se estén marchando. Ya bastante lejos de allí.
Aunque si te asomas, muy a lo lejos, puedes ver una cabeza portando un estampado bastante llamativo y característico. Corazones rojos.
Desconocido
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Perfil
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Hoshino Ritsu
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11-02-2025, 04:03 AM
El pelirrojo observó divertido como transcurría la situación, deleitándose con los cambios de personalidad de la tendera. Si bien Ritsu notó como había tensado tanto la goma como para que casi se le rompiera en la cara en la primera toma de contacto, pero por suerte la estratagema del dulce terminó de encandilar a la chica.
- Normal, ¿a quién le amarga un buen dulce? - pensó por dentro, disfrutando del que tenía en la boca, mientras ladeaba la cabeza con fingido interés… aunque no pudo evitar echar un último vistazo a aquella cabeza con un estampado inconfundible. Corazones rojos. Quizás era una señal.
- Vaya si son un fastidio - contestó, rodando la piruleta con la lengua antes de señalar vagamente al hombre encalzoncillado. - Al menos te alegró la tarde con su sentido de la moda - bromeó mientras sonreía burlonamente fijo en los hombres… aunque su mirada azul escondía un destello de avaricia.
La chica no lo sabía, Ritsu tampoco quería hacérselo notar, nunca muestres tus cartas a la primera era su premisa, pero tras las palabras de las joven aquellos hombres habían generado una pregunta constante en su cabeza… ¿Cuánto valían?
Normalmente ese tipo de personajes no valían el trabajo y riesgo que conlleva lidiar con ellos. Normalmente tenían precios tan bajos por sus cabezas, si es que llegaban a tenerlo, que si echabas cuentas salías a perder tras contabilizar gastos entre sobornos y demás… pero otro gallo cantaría si en su lugar trabajasen para alguien más importante.
- A veces solo hay que confiar en la suerte - pensó mientras se sacaba la piruleta de la boca, jugueteando con ella, mientras una sonrisa iba ensanchándose en su rostro.
- Dime, preciosa, ¿sueles verlos por aquí? - aduló a la joven al mismo tiempo que la preguntaba con tono casual, como quien pregunta por el tiempo. - ¿O fue una visita especial para ti?
Ritsu no quería mostrar su verdadero interés por los hombres, por lo que solo lanzó una pequeña carnada para ver si había algo más de jugo que exprimir en todo aquel peculiar asunto, el cual había empezado como una escena graciosa y podía terminar transformándose en algo interesante. Solo necesitaba que esos idiotas respondieran ante un pez más grande y tal vez el día terminaba poniéndose interesante para el pelirrojo. Desde que había llegado a la isla no había encontrado una presa que mereciera la pena su tiempo investigar… Y si no conseguía nada, al menos tenía su piruleta.
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Juuken
Juuken
13-02-2025, 07:54 PM
La chica parecía reaccionar favorablemente ante tus palabras, cuando soltaste el chascarrillo sobre el sentido de la moda, pudiste notar cómo le alegrabas la mañana a esa chica, la cual comenzó a reirse y a sonrojarse ligeramente, parecía como si se estuviera acalorando un poco. A saber por qué podría ser.
Entonces notas que empieza a mirarte, llega un cliente y parece algo fastidiada, sin embargo le atiende lo más diligentemente posible. Le despacha rápido y se queda cerca de la zona por la que estás tú, con aquel dulce en la boca, aparentemente reorganizando la fruta que estaba, curiosamente, cerca de tu posición.
Cuando la halagas parece que consigues subirle los colores, ves que se pone un poco nerviosa a la par que comienza a reirse, sin embargo parece que cuando terminas de lanzar esa pregunta su gesto cambia un poco, sigue sonriendo, sin embargo parece algo más forzado. ¿Qué podrá rondar la mente de esta chica? Se da la vuelta recolocando más de aquellas frutas que vende, esta vez un pelín más alejada de tí, pero aún así te responde con una sonrisa.
-Estos tipos son unos pesados, ¿sabes? Vienen todos los días, siempre pasan por aquí. Toshiro, el de los calzones bonitos, siempre intenta llevarse algo gratis del puesto. Ahora parece que también quiere llevarme al huerto.
Esas últimas palabras las dijo en un tono de voz un poco más flojo, como avergonzada, como si hubiera dicho esas palabras por error. Notas cómo sus mejillas se sonrojan nuevamente. En el puesto de al lado, aquella mujer todavía está alterada tratando de reclamar que alguien recuperase esos bonitos calzones que le habían robado. Una pena que nadie haya salido en ayuda de la pobre señora. Los dos tipos ya se habían alejado demasiado como para seguirlos.
-Pero ese idiota no es mi tipo, ¿sabes? -Continuó la mujer. Coqueta-. No es el tipo de hombres que me gustan. Prefiero un tipo más amable, más caballeroso... Más guapo.
Con esas últimas palabras ya notabas la presión sobre tus ojos, prácticamente parecía estar devorándote con la mirada, cuando la miras fijamente, ella simplemente se ruboriza y se aleja un poco, para atender a otro cliente, esta vez de una forma más torpe y tardía. Fijándote bien parece algo avergonzada por la situación. Todo lo que antes estaba deseando terminar de atender a un cliente, para estar contigo, ahora parece querer eludir esa situación. Que rara parece esa mujer, parecen bastante obvias sus intenciones. La pregunta sería, ¿cuáles son las tuyas?
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