
Gretta
La Devoramundos
15-01-2025, 03:26 PM
Primavera año 699
Pasaron dos días y Gretta no se había movido de su sitio, estaba herida por mil sitio y sostenía unos huesos pelados, aun no comprendía que había pasado ni porqué pero no sentía dolor y por primera vez en mucho tiempo estaba tranquila, estaba feliz. Y era raro teniendo en cuenta que estaba rodeada de cadáveres, la imagen era dantesca, cualquier ser que lo viese se aterrorizaría, pero a ella le daba igual, no sentía asco ni se preguntaba si esto sería raro, no podía hacerlo porque no tenía con que compararlo, toda su vida en una celda la hacían una total inculta en lo que a ser normal se refería, no sabía como relacionarse o comportarse, tampoco ni hablar casi y por supuesto no sabía sumar, leer ni escribir, asique las emociones que debía tener no las tenía ni le importaba.
Al final se animó a levantarse porque el estómago le rugía, fue en busca de sustento al almacén y vio tal cantidad de comida que se desmayó, tardó en recuperarse un momento y rápidamente empezó a comer sin control, sin pensar en lo que había ocurrido hace dos días, sin pensar en su pasado, sin pensar en que haría si la comida se acababa y seguía en el mar, sin pensar en nada.
A la semana no quedaba comida normal en el barco, se había fundido la comida de una tripulación de unos 20 hombres en unos días, asique tuvo que recurrir a los cadáveres, pronto comprendió que el fuego mejoraba las cosas, sobre todo si estas estaban podridas, no se preocupaba de por dónde la llevaba el barco, si es que la llevaba a algún lado. Porque tampoco sabía manejarlo y si algo había aprendido todo aquel tiempo encerrada, era a no preocuparse por cosas que no podía controlar. Pasó otra semana y los cadáveres también se acabaron, entonces un temor le recorrió el cuerpo, en estas dos semanas no había tenido otra preocupación salvo de que parte se comía ahora y que parte dejaba para después, pero ahora si no llegaba a tierra no tendría que comer.
La noche siguiente una tormenta restalló en el horizonte, el sonido le recordó a un látigo chispando y fue corriendo a su celda a refugiarse, de repente se quedó paralizada en la puerta, no había vuelto a pasar por ese sitio desde lo ocurrido y al ver los trozos de su amiga la rata ya podridos esparcidos por el suelo, sus recuerdos entraron en su mente como un huracán, todo lo vivido hasta entonces volvía para atormentarla, habían sido dos semanas buenas, pero el mundo le volvía a recordar quien era. Pasó un rato largo hasta que pudo recomponerse y salió corriendo de la habitación hacia la cubierta, cuando llegó arriba la tormenta ya estaba encima del barco y lo zarandeaba de un lado a otro, Gretta se aferraba a lo que podía, barriles, mástiles, suelo, pero al final una ola enorme acabo partiendo el barco por la mitad y ella salió despedida al océano agarrada a un trozo de madera enorme que había sido parte del suelo de la cubierta.
Se despertó con un sol potente quemándole la cara y por instinto se dio la vuelta y se percató de que estaba sobre arena, hacía mucho que no pisaba tierra, normalmente solo la dejaban bajar una o dos veces al año y era para intentar venderla, en cuanto la rechazaban la volvían a subir. Se rebozó en la arena pero no le gustó nada el tacto en la piel y por puro malestar se bañó, pero tampoco le gustó el tacto que le dejaba la sal asique busco otro refugió, al girarse vio que un enorme bosque daba acceso a la playa asique se adentró por el.
El tacto de las hojas, arbustos y arboles rozándola le gustó y disfrutó un momento de respirar aire fresco hasta que su estomago rugió y su nariz comenzó a hacer unos movimientos extraños, estaba olfateando algo, un olor la atraía como por arte de magia y lo siguió, acabó dando con una planta enorme de unos 4 metros con forma de jarrón, el olor venía de dentro, la flor era grande pero no tanto como ella, asique se asomó al jarrón y pudo ver que estaba lleno de un líquido viscoso y el olor venía de ese líquido, metió un brazo para coger un poco y probarlo cuando la planta se cerró sobre este haciéndole bastante daño -AHHHH- gritó Gretta mientras arrancaba la tapa que la aferraba con su otro brazo y se liberaraba del yugo, la planta se retorció y se desplomó al suelo, dejando caer el líquido de su interior y algo más, cuando miró bien vio huesos de diferentes tamaños pero no le importó, se tragó el líquido comprobando que era de un olor dulce pero de un sabor ácido, lo que la dejó con mal sabor de boca pero con el estomago algo más calmado.
Siguió vagando hasta que dio con unos gruñidos -OUNGH OUNGH- escuchaba Gretta y se acercó a ver de donde provenían, al pasar unos arbustos grandes, vio como unos animales de grandes dimensiones estaban restregándose en un charco de tierra húmeda y la estaban mirando, no hicieron mención de huir, a Gretta e vinieron las decenas de veces que había visto a esos animales por su cumpleaños, eran una familia de jabalíes, dos adultos y ocho crías, todos rezongando en el barro, Gretta se permitió llorar por primera vez desde lo ocurrido y cayó de rodillas al suelo con las manos en la cara, los animales se asustaron un poco por la reacción pero no huyeron, una cría acabó acercándosele y le olfateó la cabeza -oungh oungh- Gretta abrió las manos y vio a la pequeña criatura a escasos centímetros de su cara olfateándola y al final intentó tocarla, la cría se asustó al principio pero como si fuese por magia se dejó tocar y al momento se fue a la charca mirando a Gretta antes de entrar -oungh oungh- parecía que la estaba invitando a entrar y al final Gretta hizo caso, la familia se echó hacia un lado cuando entró y la sensación fue gloriosa.
Abrió los ojos sin saber dónde estaba, al final recordó a la familia de jabalíes, pero no estaban, había estado dormida 2 días en aquella charca y no lo sabía, tenía hambre asique salió del pozal y siguió a su olfato una vez más.
Tenía una capa de barro encima y se sentía en calma y protegida con ella puesta, como si la arropase el propio mundo, ese mundo que no había hecho más que darle palos, ahora parecía que la abrazaba, y eso le pareció raro, siguió a su hocico un rato hasta que dio con un arbusto enorme, casi más grande que ella, repleto de bayas, la familia de jabalí se encontraba allí, habían esquilmado la zona a la que podían llegar y ahora los dos padre y siete de las crías estaban tumbados juntos haciendo la digestión, una de las crías, la más pequeña seguía dándole vueltas al árbol, Gretta se fijó y vio que era la misma que se le había acercado hace dos días, era mas pequeña que el resto y eso la había dejado con menos posibilidades de comer del arbusto, parecía hambrienta, el jabato la miró y luego miró al arbusto -oungh oungh- hizo el pequeño ser con el sonido de su nariz, como pidiéndole ayuda para comer a Gretta.
Gretta se acercó al arbusto y lo sacudió con violencia, haciendo que cayesen casi todo el resto de las bayas que quedaban por la parte media y superior, había muchísima comida y la cría no sabía ni por donde empezar, pronto tuvo que decidirse rápido ya que su familia se levantó al ver el festín, corriendo de nuevo a ponerse las botas, Gretta hizo lo mismo que ellos y entre todos se dieron un banquete, a cuatro patas comiendo podría parecer parte de la piara si fuese un poco más pequeña, los animales en esa isla eran de un tamaño superior al de las islas normales, pero aun así en cambio parecía un jabalí hipertrofiado al que le habían inyectado muchos anabolizantes. Mientras comía con ellos, los jabalíes la trataban como una más, e incluso se atrevían a pelear con ella por una baya que estaba más cerca de un morro que de otro, pero no había violencia solo instinto.
Cuando hubieron acabado con todas las bayas, Gretta se tumbó y para su asombro el jabalí pequeño se apoyó a su lado, cerró los ojos otra vez para descansar y cuando los abrió, toda la familia estaba al rededor suya tumbada. No se acordaba del último abrazo que había recibido, ella suponía que sus padre le habían dado alguno alguna vez, pero era imposible para ella acordarse, era muy pequeña cuando la raptaron, asique este gesto le llenó el alma y se acordaría toda su vida, sentía una conexión con esos animales y parecía ser recíproco, porque salvo algún movimiento brusco que hiciese no se asustaban de ella y parecía que la habían acogido, al final el que parecía ser el padre se levantó haciendo un sonido -oungh oungh- y al instante el resto le contestaron -oungh oungh- Gretta también lo hizo -Oungh Oungh- el sonido le salió solo, como si fuese una habilidad que siempre hubiese tenido, y al hacerlo la familia la miró y le contestaron -oungh oungh- como saludándola en su idioma, el padre comenzó a andar y todos le siguieron, Gretta se quedó en su sitio sin saber que hacer, entonces el pequeño se giro como esperándola y Gretta se decidió, "era hora de tener una familia" se dijo, se levantó y comenzó a seguirlos.
Pasaron los días y con estos las semanas y los meses, no sabía cuanto tiempo llevaba así, pero le daba igual, era feliz, los días habían consistido en seguir al padre por la isla en busca de comida, y siempre acababa encontrándola, si había algún animal herbívoro en la zona de comida a dónde se llegaban, estos huían al ver a Gretta, y entre comida y comida se paraban en unas zonas preparadas que ellos solían usar habitualmente como charcas de barro, lo sabía por las marcas de colmillos en el suelo de otras veces, que se encontraba Gretta, ella había aprendido a hacer charcas también al fin y al cabo, tenían que hacerlas el doble de grandes. En aquellos días durante los viajes, la familia se había acostumbrado totalmente a su presencia, cuando se tumbaba, las crías jugaban a saltar sobre su cuerpo, antes lo hacían sobre sus padres, pero antes los bufidos de estos habían aprendido que sobre Gretta era mejor, ya que esta no se quejaba, es más, le encantaba. Los carnívoros por ahora ni se acercaban a la familia, Gretta no se había fijado en eso, pero aquello no era normal, Gretta estaba manteniendo a la fauna a raya con su presencia.
Una noche cerrada se escuchó un estruendo "BUM" todos se pusieron alerta, otro "BUM" la familia seguía inmóvil, con los jabatos pegados al suelo como camuflándose con el terreno "BUM" este último estallido sonó muy cerca y Gretta identificó el sonido, ya lo había escuchado más veces, eran disparos -Humanos- dijo Gretta, no había hablado en dos meses y le pareció hasta raro, no solo a ella, la familia de jabalíes la miraron como extrañados "BUM" este disparo fue a unas decenas de metros, de repente la maleza y el suelo temblaron con decenas de pisadas y carreras, y muchos animales salieron al claro dónde ellos estaban, corriendo en todas direcciones, huían de algo, Gretta miró y se podían ver sombras en el bosque provocadas por antorchas -Por aquí!, vamos chicos!- se disntiguió una voz en la noche y se acercaban a esa dirección, un ciervo descomunal que huía despavorido se estrelló contra ella, haciéndola tambalear, cuando se recompuso buscó a la familia entre el alboroto y pudo ver como también corrían mas o menos en la misma dirección, salvo el pequeño, este no veía entre tanto alboroto y estaba corriendo en otra distinta, decidió salir tras el, ella era más grande, le seguía el ritmo, pero no podía garrarlo, era impresionantemente esquivo y más para un tamaño como el de Gretta.
Corrió por la maleza bajo la noche tras el pobre jabato asustado durante bastante rato, los disparos se escuchaban detrás, pero estos se alejaban en otra dirección, al final el jabato se tranquilizó y paró de correr, asustado fue junto a Gretta, que estaba apunto de vomitar del esfuerzo, no se había dado cuenta pero estos dos meses había casi doblado su peso, no era difícil ya que venía de estar muy delgada, pero eso había hecho mella en su agilidad y agotamiento. -oungh oungh- gruñó el pequeño jabato asustado, mirando en dirección de dónde venían, Gretta lo entendió, se dio un momento para recuperarse, agarró al jabato y emprendió el camino de vuelta, los disparos no se escuchaban ya desde hacia una hora y pensó que todo había acabado.
Cuando llegó al claro donde se habían separado, había una infinidad de huellas de animales en todas direcciones a las que se sumaban huellas de botas, en ese momento se asustó "¿y si les ha pasado algo?" pensó Gretta -oungh oungh- soltó el jabato, pareciendo decir lo mismo que esta estaba pensando ella, sacudió la cabeza y olfateó hasta encontrar el olor de la familia, llevaba mucho con ellos y al final pudo distinguirlo entre los demás olores, lo siguió.
Durante un buen rato siguió el olor por el bosque, hasta que los llevó fuera de el, hacia la costa, nunca había ido hasta allí con la familia de jabalíes en estos meses, y le pareció raro, entonces vio una gran luz en el horizonte, cuando se acerco un poco más desde arriba de un saliente, que daba a la playa, vio una hoguera enorme y decenas de otras luces provenientes de antorchas que estaban alrededor, había un campamento humano, un barco atracado en la playa, decenas de tiendas de campaña en la arena alrededor de la hoguera y un montón de jaulas apiladas, como las que la atraparon hace 20 años.