Hay rumores sobre…
...un hombre con las alas arrancadas que una vez intentó seducir a un elegante gigante y fue rechazado... ¡Pobrecito!
[Diario] Un nuevo amigo (Parte 5)
Jack Silver
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G-31 Base de la Marina, Loguetown
Día 20, Verano del año 724

El día en el cuartel comenzó como cualquier otro. El bullicio de marines y reclutas resonaba por los pasillos, las botas golpeaban el suelo con un ritmo constante, y las órdenes de los superiores se mezclaban con el murmullo de conversaciones informales. Silver estaba acostumbrado a este caos organizado, pero ese día había algo diferente en el ambiente, cierta tensión flotaba en el aire.

Inspecciones sorpresa —susurró uno de los reclutas al pasar junto a Jack en el comedor—. Parece que el teniente Vogel ha comenzado otro de sus procesos de "purga".

Silver levantó la vista de su bandeja, sintiendo un ligero escalofrío recorrer su espalda. Vogel era conocido por su obsesión casi enfermiza con el orden y la disciplina. Sus inspecciones no eran simples revisiones de rutina; eran auditorías exhaustivas, diseñadas para encontrar hasta el más mínimo detalle fuera de lugar.

"Maldita sea," pensó Jack, mientras sus pensamientos volaban hacia Odin, escondido en su habitación. Aunque había sido cuidadoso al mantener al gato en secreto, el ojo crítico de Vogel podría detectar cualquier anomalía, incluso si se trataba de un simple pelo de gato en la alfombra.

Tengo que hacer algo y tengo que hacerlo rápido —murmuró para sí mismo, dejando su bandeja a medio terminar y apresurándose hacia los barracones.

Cuando llegó a su habitación, Odin estaba acurrucado en un rincón de su cama. Al verlo, el gato levantó la cabeza y dejó escapar un suave maullido, como si preguntara por qué su compañero estaba tan alterado.

Escucha, pequeño. Hoy es un mal día para estar relajado. Tenemos que asegurarnos de que todo esté impecable —le advirtió, acariciándole la cabeza mientras empezaba a revisar la habitación.

Silver trabajó con rapidez, escondiendo cualquier rastro que pudiera delatar la presencia de Odin. Las sobras de comida que había guardado para alimentarlo fueron cuidadosamente envueltas y tiradas en el contenedor común del pasillo. Limpió la superficie de la mesa, asegurándose de que no quedaran pelos visibles, y colocó el cajón del gato en un espacio estrecho bajo su cama, cubriéndolo con una sábana.

Cuando apenas había terminado de asegurarlo todo, un golpe seco resonó en la puerta.

¡Inspección! —anunció una voz firme desde el otro lado.
#1
Jack Silver
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Jack respiró hondo, ajustándose la chaqueta antes de abrir. El teniente Vogel, un hombre alto y delgado con gafas redondas que brillaban bajo la luz, estaba de pie junto a dos reclutas más jóvenes que cargaban libretas para tomar notas. Su mirada, fría y penetrante, recorrió inmediatamente la habitación, como si buscara defectos invisibles a simple vista.

Silver, ¿verdad? —preguntó, entrando sin esperar una invitación.

Sí, señor —respondió Jack con voz firme, manteniendo una expresión neutra.

Vogel comenzó su inspección meticulosa, revisando cada rincón de la habitación. Abrió los armarios, inspeccionó las estanterías y levantó la colcha de la cama. Silver intentó mantener la calma, pero cada movimiento del teniente hacía que su corazón latiera con fuerza.

En un momento, Vogel se inclinó hacia el espacio bajo la cama. Jack contuvo la respiración mientras el oficial levantaba ligeramente la sábana que cubría el cajón. Por un instante, creyó que todo estaba perdido. Pero entonces, un recluta más joven dejó caer accidentalmente su libreta, interrumpiendo la inspección.

¡Cuidado con eso! —gruñó Vogel, enderezándose para reprender al joven.

Aprovechando la distracción, Silver dio un paso adelante.

Señor, si me permite... ¿hay algo específico que esté buscando? —preguntó con voz controlada, tratando de desviar su atención.

Vogel lo miró con desdén, ajustándose las gafas.

Siempre hay algo. La cuestión es si los reclutas lo ocultan bien o no —respondió, dejando la sábana en su lugar y girándose para revisar otra parte de la habitación.

Jack soltó un suspiro interno de alivio cuando el teniente finalmente terminó su revisión.

Todo parece en orden aquí —sentenció Vogel, aunque su tono sugería que estaba decepcionado por no haber encontrado nada. Miró a Jack con un gesto que parecía un aviso—. Pero recuerda, Silver: el desorden es el primer paso hacia la insubordinación.

Lo tendré en cuenta, señor —respondió Jack con una leve inclinación de cabeza seguida de un saludo con su único brazo.

Cuando finalmente se marcharon, Silver cerró la puerta y se apoyó contra ella, dejando escapar un largo suspiro de alivio. Odin salió de su escondite bajo la cama, mirándolo con curiosidad antes de saltar sobre él.

Eres más problemático de lo que pensaba, ¿lo sabías? —dijo, acariciando al gato mientras este ronroneaba con fuerza.

A pesar de la tensión del momento, una sonrisa se dibujó en el rostro de Jack. Había conseguido superar la inspección, pero tendría que ser aún más cuidadoso en el futuro.

Vamos, Odin. Esta habitación no se va a mantener ordenada sola... Y el desorden es el primer paso hacia la insubordinación —murmuró, colocando al gato en su cama antes de ponerse a reorganizar todo nuevamente, solo para asegurarse.
#2


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