
Alexander D.Vinci
PlayBoy
20-01-2025, 08:13 PM
(Última modificación: 20-01-2025, 08:16 PM por Alexander D.Vinci.)
Os juro que todavía estoy flipando con todo este rollo de la fruta. Fue hace nada, literalmente ayer, cuando decidí que la mejor idea que podía hacer era... pegarle un mordisco a esa fruta extraña del cargamento, Y, vamos, sigo sin decidir si fue la locura más grande de mi vida o una oportunidad caída del cielo. A ratos, aun me digo a mi mismo: -¿Estás de coña, tronco? ¿De verdad te la comiste?- Pero luego me acuerdo de su sabor agridulce (Que la verdad, no estaba tan malo, pero bueno) y confirmo que no fue un sueño. Claro, no ayudaba el hecho de que a la media hora de comerla pues me quedé dormido en un callejón, ¿no?, bueno, pero ese no es el tema de hoy.. ¡no tenía ni idea de que fruta era! así que no se que poderes adquirí ni nada... pero, si que me sentía un poco extraño... Ahora noto todo mucho más intenso: el aire con olor a salitre, el sabor de la comida... como si mi capacidad del gusto se hubiera multiplicado, era algo raro. Mira, yo os confieso que, antes, yo solo iba a mi bola, buscando algo de currar o movidas para ganar unos cuantos berries. y información del Angelo ese... Pero desde que me atiborré con esa fruta, mi estómago no para de dar la tabarra, tío. Tengo hambre todo el rato, que eso no es raro eh, yo ya tenía hambre antes casi todo el rato, pero es que lo de ahora era otra cosa peor. a veces, cuando me miro en un reflejo, veces veo cómo parte de mi brazo adquiere una forma diferente, viendo si los poderes se trataban de algo de comer.. probé varias cosas, incluso conseguí que mi brazo adquiriera una textura amaderada durante unos minutos, si, lo se, suena a ciencia ficción, pero supongo que... ahora es mi nueva realidad. Soy capaz de utilizar los materiales que como para transformarlos en cosas utilizando mi cuerpo... ¿Dónde me podría llevar este poder?.
Hoy por la mañana, mientras deambulaba por el mercado, me topé con un par de matones que estaban vacilando a un abuelito en su puesto de frutas. Con el subidón que tenía, me pareció la oportunidad perfecta para probar lo que era capaz de hacer. Por lo que me tragué un cacho de un cubo de metal que había por ahí tirado (lo sé, qué guarrada) y sentí cómo mi brazo se endurecía, casi como si mis huesos se hubieran convertido en acero. -¡Qué loco, tío!, me puto flipa-, pensé, casi partiéndome de risa por lo surrealista que era todo. El caso es que le conseguí dar una paliza a esos delincuentes antes de que el pobre anciano saliese herido o algo, por lo que... no lo se, era como si este poder tuviera una cantidad insana de posibilidades... tenía.. muchas ganas de probar, pero.. ya mañana... Zzzz.... Acabé desplomado enfrente del puesto del vendedor de frutas, totalmente dormido, aparentemente por muchos poderes que adquiriera... la narcolepsia iba a seguir siendo un problema... Ah... en Fin.
Hoy por la mañana, mientras deambulaba por el mercado, me topé con un par de matones que estaban vacilando a un abuelito en su puesto de frutas. Con el subidón que tenía, me pareció la oportunidad perfecta para probar lo que era capaz de hacer. Por lo que me tragué un cacho de un cubo de metal que había por ahí tirado (lo sé, qué guarrada) y sentí cómo mi brazo se endurecía, casi como si mis huesos se hubieran convertido en acero. -¡Qué loco, tío!, me puto flipa-, pensé, casi partiéndome de risa por lo surrealista que era todo. El caso es que le conseguí dar una paliza a esos delincuentes antes de que el pobre anciano saliese herido o algo, por lo que... no lo se, era como si este poder tuviera una cantidad insana de posibilidades... tenía.. muchas ganas de probar, pero.. ya mañana... Zzzz.... Acabé desplomado enfrente del puesto del vendedor de frutas, totalmente dormido, aparentemente por muchos poderes que adquiriera... la narcolepsia iba a seguir siendo un problema... Ah... en Fin.