Alguien dijo una vez...
Donquixote Doflamingo
¿Los piratas son malos? ¿Los marines son los buenos? ¡Estos términos han cambiado siempre a lo largo de la historia! ¡Los niños que nunca han visto la paz y los niños que nunca han visto la guerra tienen valores diferentes! ¡Los que están en la cima determinan lo que está bien y lo que está mal! ¡Este lugar es un terreno neutral! ¿Dicen que la Justicia prevalecerá? ¡Por supuesto que lo hará! ¡Gane quién gane esta guerra se convertirá en la Justicia!
[Común] [Entrenamiento] Ejercicio en las afueras de la Base
Kullona D. Zirko
Payaza D. Zirko
¿Saben cuál es el momento más feliz para una mujer? ¿Cuando recibe ropa nueva? ¿Cuando se compra un maquillaje caro? ¿Quizás cuando puede descansar o logra ser madre? ¿O tal vez cuando se siente realizada e independiente? Hay tantas respuestas posibles. Sin embargo, para Zirko, el momento más feliz llegó en una simple mañana, una mañana en la que la Marina hizo algo especial por ella. Algo tan pequeño, pero tan significativo, que iluminó su día por completo.

Aquella mañana, Zirko recibió un paquete desde la base de la Marina, un paquete que contenía algo que había anhelado profundamente. No solo le habían enviado dos uniformes nuevos para portar las insignias de la Marina con orgullo, sino también un regalo adicional, un juego de cinco calzones nuevos y relucientes. Aunque eran un tanto ajustados y reveladores, para Zirko, eran perfectos. Por fin sentiría algo de comodidad, un lujo que parecía simple, pero que para ella significaba tanto. Hubiera sido ideal recibir también algunos sostenes, pero no podía quejarse. La felicidad de ese momento la llevó a derramar lágrimas de alegría.

Sus compañeros, conscientes de su emoción, habían preparado un gran telón improvisado para que pudiera cambiarse. Era algo rudimentario, pero efectivo, un telón que cubría solo un lado, asegurándose de que nadie del pueblo ni de la base pudiera verla. Con un rápido vistazo al mar, para confirmar que no había barcos cerca, Zirko se sintió segura. Agachada tras el telón, se cambió con cuidado, saboreando la tranquilidad y la privacidad que ese gesto le brindaba.

Ya uniformada, Zirko se unió a sus compañeros, formándose con orgullo en la fila. Estaba radiante. Su imponente altura y ese ímpetu inconfundible la destacaban del resto. Con una sonrisa que no podía ocultar, esperó las instrucciones. Entonces, el instructor habló por megáfono, haciendo resonar su voz en toda la base, aquel día realizarían entrenamientos de combate en las diferentes áreas de la zona.

Para Zirko, el destino fue claro. La asignaron al exterior de la base, en una zona montañosa y rocosa, para evitar que su imponente fuerza pudiera causar algún daño en las instalaciones. Sin embargo, no le dijeron con quién entrenaría.

Ahora, se encontraba allí, tambaleándose ligeramente de adelante hacia atrás, esperando pacientemente. Sus pies aún estaban descalzos, ya que sus tacones rosados no eran adecuados para el nuevo uniforme, además, por la falta de sostén, su pecho se tambaleaba al son de sus movimientos, algo que era un poco incomodo, pero prefería ignorarlo por ahora. A pesar de todo, Zirko se sentía más en armonía con su nueva indumentaria, un uniforme que finalmente hacía justicia a sus funciones y su orgullo como miembro de la Marina.

Personaje
#1
Jin Mori
Wolf
Horas antes

El joven Jin se acababa de despertar después de una noche bastante larga, estuvo ayudando en algunos que haceres varios y estuvo cuidando a su pequeño gato por que se encontraba algo enfermo, por lo que no había dormido demasiado aquella mañana, por lo que cuando lo asaltaron sus compañeros indicándole que hoy había una serie de entrenamientos de practica, suspiró, cansado, pero lo acepto de forma rápido pues sabía que no se iba a poder librar de ningún tipo de forma. Iría a su habitación a empacar sus pertenencias en la mochila, sus nudilleras, el den den por si tenía que recibir alguna llamada y cambio de ropa por si acaso fuera necesario, también metería al gato en la mochila y le dejaría un agujero para que pudiera sacar la cabeza y mirar al exterior, así no me preocupaba de que se quedara solo en la habitación y fuera a liársela, ahora, solo le quedaba que le fueran a decir contra quien se tendría que enfrentar, cuando llegó con su superior, este dijo que se tenía que dirigir a un sitio especifico y que sabiendo lo mal que Jin se orientaba, un compañero lo dirigiría, aunque, cada vez que este preguntaba quien era la persona contra la que se iba a enfrentar, estos empezaban a reír, ¿Qué pasaba?, el pobre no llegaba a entenderlo, pero bueno, tampoco se iba a quejar. 

Presente

Jin temía llegar tarde a la pelea, por lo que se transformaría en su versión lobuna con su compañero encima sujetándole la bolsa de la que sobresalía el felino, avanzaba rápidamente por el sendero montañoso, sintiendo el crujir de las piedras bajo sus patas, el sol golpeaba con fuerza pero el viento que descendía era fresco, aliviándolo el calor y refrescando su rostro, cada paso que daba lo acercaba mas a su destino, aunque los arboles no le permitirán ver mas allá el trataba de sentirse seguro y tranquilo, hacía tiempo que no peleaba y la ultima vez que lo había fue en su antiguo hogar, tratando de proteger a sus hermanos menores, vaya desgracia. Seguiría su camino mirando al suelo, entonces su compañero le avisó: -ya hemos llegado al claro, puedes detenerte Jin. y eso hizo el lobo, el cual levantaría la vista. Frente a él, una figura descomunal dominaba el paisaje, proyectando una sombra que cubría gran parte del territorio, se trataba de su compañera, Zirko, la giganta que aproximadamente debía de medir entre 35 y 40 metros de altura, parecía balancearse de un lado a otro distraída, ¡Tenía un uniforme nuevo!.... aunque, ahora que se fijaba bien, parecía estar descalza, ¿acaso no tenía miedo de pillar algún tipo de hongo?, me des transformaría rápidamente mientras observaba como el otro chico de la marina se iba, riéndose de nuevo. El joven de pelo azul no pudo evitar alzar la vista, sus ojos violetas recorrieron la imponente figura de su compañera, parecía irradiar una mezcla de fuerza y alegría extraña, ya la había conocido antes así que sabía que se trataba de una persona bastante agradable. 

Mientras caminaba, abriría su mochila para dejar salir a su gato y colocarse las nudilleras, después de eso, se convertiría totalmente en lobo, recordando que la ultima vez que se vieron, nunca abandonó esa forma, por lo que era posible que en su forma humana, Zirko no fuera capaz de reconocerlo. 

Cogería aire para poder alzar la voz lo mas que podía: -ZIRKOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO Después de eso, se pondría a calentar un poco mientras el mensaje le llegaba a la giganta, dando algunos saltos y algunos golpes en el aire.

Personaje

[arma=NYS002-141-1]
Inu Inu no mi: Modelo lobo


Explicaciones y tecnicas
#2


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