
Alexandra
Alex
20-11-2024, 09:12 PM
Durante un segundo todo fue bien: Con la llegada de los nuevos guantes que Alexandra había conseguido que el ánimo en el equipo subiera y todo el mundo se había puesto manos a la obra con eficacia. Pero no podía ser todo tan maravilloso ya que las dos mismas chicas de antes habían empezado a criticar los nuevos EPIS que la Hafugyo había conseguido. Alex notó como le miraban de reojo con desdén y fastidio. Debería decirles algo pero no quedaba mucho para acabar el turno y prefería hablar con ellas mañana, quizás si descansaban con la almohada se animarían un poco.
Así que cogió una fregona y se puso a limpiar unas manchas de sangre del suelo, no sabía como habían llegado hasta allí pero prefería sacarlas ella antes que lo demás al fin y al cabo tenía una tolerancia bastante alta a ese líquido. En cuanto les llamaron para irse a descansar Alex llamó la atención del grupo y con menos entusiasmo del que habría querido les dijo a sus compañeros:
—Buen trabajo chicos, intentaré que mañana vaya todo mejor... Descansad y pasad una buena noche.
La chica se dirigió hasta aquella nave; les habían separado en grupos y habían mantas y comida para poder pasar la noche en comodidad. Así que fue a buscar una con la que cubrirse, tapándose los hombros, para después coger un bocata y mirar alrededor. El cansancio físico y mental empezaba a acumularse en ella y notó como todo lo que había pasado en aquel día se le venía encima. Había empezado bastante animada con muchísimas ganas de ayudar a los demás y emocionada por ser de utilidad en una tarea de gran importancia como esa. Pero... las diferentes criticas y el poco cuidado con sus voluntarios que habían tenido desde el ayuntamiento habían afectado a la mentalidad de Alexandra.
Con un nudo en la garganta y los ojos vidriosos la chica deambuló por las diferentes salas, buscando una cara conocida a la que poder pedir consejo y ayuda para el día siguiente. No tardó en divisar a su compañero de brigada y se acercó a él, cabizbaja y claramente disgustada, y le tiró de la manga de la manga de la camisa para llamar su atención:
—Oye, Masao..., ¿como puedes conseguir que te hagan caso?
Así que cogió una fregona y se puso a limpiar unas manchas de sangre del suelo, no sabía como habían llegado hasta allí pero prefería sacarlas ella antes que lo demás al fin y al cabo tenía una tolerancia bastante alta a ese líquido. En cuanto les llamaron para irse a descansar Alex llamó la atención del grupo y con menos entusiasmo del que habría querido les dijo a sus compañeros:
—Buen trabajo chicos, intentaré que mañana vaya todo mejor... Descansad y pasad una buena noche.
La chica se dirigió hasta aquella nave; les habían separado en grupos y habían mantas y comida para poder pasar la noche en comodidad. Así que fue a buscar una con la que cubrirse, tapándose los hombros, para después coger un bocata y mirar alrededor. El cansancio físico y mental empezaba a acumularse en ella y notó como todo lo que había pasado en aquel día se le venía encima. Había empezado bastante animada con muchísimas ganas de ayudar a los demás y emocionada por ser de utilidad en una tarea de gran importancia como esa. Pero... las diferentes criticas y el poco cuidado con sus voluntarios que habían tenido desde el ayuntamiento habían afectado a la mentalidad de Alexandra.
Con un nudo en la garganta y los ojos vidriosos la chica deambuló por las diferentes salas, buscando una cara conocida a la que poder pedir consejo y ayuda para el día siguiente. No tardó en divisar a su compañero de brigada y se acercó a él, cabizbaja y claramente disgustada, y le tiró de la manga de la manga de la camisa para llamar su atención:
—Oye, Masao..., ¿como puedes conseguir que te hagan caso?