
King Kazma
Shiromimi
24-11-2024, 07:14 AM
(Última modificación: 22-12-2024, 01:47 PM por King Kazma.)
10 de Primavera del 723
King avanzó bajo la tenue luz de la luna, con las orejas erguidas y los ojos rojos brillando como carbones encendidos. El chaleco rojo que llevaba puesto resaltaba sobre su pelaje blanco, ajustado sobre su torso firme, mientras sus pantalones oscuros y los zapatos bien pulidos marcaban un contraste sobrio. Había llegado al pueblo después de días de viaje, sus pasos resonaban suaves sobre el empedrado mojado, con la mirada recorriendo cada rincón en busca de algún refugio donde pasar la noche. - Humanos... -, pensó con una mezcla de desdén y agotamiento. La idea de pedir ayuda era inconcebible.
Encontró una casa en penumbra, con las ventanas cerradas y ninguna luz visible en su interior. Rodeó el edificio, evaluando las posibilidades, hasta encontrar una puerta trasera. No tuvo reparos en forzarla; un empujón preciso bastó para abrirla. - Si de verdad no quieren que entre nadie, deberían hacer cerraduras más resistentes -, se dijo con una leve sonrisa cargada de sarcasmo.
Adentro, el silencio era total, salvo por el crujido ocasional de la madera bajo sus pies. Inspeccionó el lugar con cuidado: una cocina modesta, una sala llena de polvo y finalmente un dormitorio con una cama simple pero bien tendida. King se dejó caer sobre el colchón con un suspiro. No era un idiota para rechazar el lujo de una cama solo por orgullo. "Al menos esto no intentará apartarse de mí como si tuviera una enfermedad", pensó, recordando las miradas de desconfianza y los murmullos que lo seguían en los pueblos humanos. Había aprendido a soportarlo, aunque el resentimiento nunca lo abandonaba.
Se quedó mirando al techo, las manos tras la cabeza, mientras la lluvia golpeaba suavemente la ventana. "Un día los humanos aprenderán que no son tan especiales", murmuró. Cerró los ojos, pero el eco de viejas palabras cargadas de rechazo resonaba en su mente, más fuerte que la lluvia.