
Masao Toduro
El niño de los lloros
02-12-2024, 01:26 AM
(Última modificación: 02-12-2024, 01:34 AM por Masao Toduro.)
Habíamos logrado sobrevivir a aquello, literalmente se nos había aparecido la virgen. Fuera como fuese, y mientras me hurgaba en la nariz continúe caminando detrás del rastro que iba dejando el abejorro, era impresionante el control que tenía el albino de aquellos malévolos poderes malditos, ya que, en vez de zumbar apenas hacia sonido, bueno algo hacía, pero era literalmente como esas nuevas campanas silenciosas que habían puesto en las cocinas del G-31, un lujo eso de trabajar si el ruido horroroso de la campana puesta a todo trapo. La verdad es que no había mucho más salvo que piedras entre aquel sinuoso sendero, ni un ápice de luz ni nada.
-Dios dame paciencia- murmure para mis adentros mientras continuaba para dentro.
Finalmente, dios proveyó y llegaron a una pequeña sala donde había una puerta adornada con lo que parecía ser una especie de monstruo, un ídolo pagano al que aquellos criminales debían rendir pleitesía, así que a fin de cuentas parecían que se iba a tener que enfrentar a una secta.
-¿Tú creeh que esta gente le rezará a Satanáh? Recuerdo que en la segunda entrega de Jonah el indiano, se enfrentaba a un séquito de adoradoreh que hacía sacrificios humanos, la verdah es que zalia un corazón azín palpitando, uy que mal rollitoh- le comenté a su compañero. El cual parece ofuscado mirando lo que parecía ser una especie de mecanismo para entrar- Erah gente un poco chunga, tenían la tez así como Taka, pero lo mismo con la palabra del señor pueden volver al sendero de bien y ezo-matizó.
Mirando a un lado y a otro no encontré nada llamativo o que me indicará lo contrario, o al menos no me parecía verlo de primeras.
-Oye lo mismo, la gentecilla de fuera ha averiguado algoh ¿No puedes darles un toque y preguntarles? - le comenté al jefe, suponiendo que lo mismo el resto de la brigada había dado con la pieza del puzle que les faltaba, y bueno informarse de cómo les iba, que también les iría bien saberlo.
En espera de si eso cambia la opinión de su compañero, reviso un pelín, la estancia, los ojos y los colmillos de la criatura, lo mismo los malos habían dejado oculto algo por ahí, estilo como cuando dejas la llave debajo del felpudo.
-¿Oyeh se que será un poco contraproducente? ¿Pero si encendemos una pequeña luz para ver? Ozea, con el zambombazo de antes, creo que ya hemos perdido el factor sorpresa…- comentó al líder para escuchar su opinión mientras daba unas suaves palmadas en agradecimiento a la virgen.
Dependiendo de lo que decidiera el pijo seguirían con su aventura.
-Dios dame paciencia- murmure para mis adentros mientras continuaba para dentro.
Finalmente, dios proveyó y llegaron a una pequeña sala donde había una puerta adornada con lo que parecía ser una especie de monstruo, un ídolo pagano al que aquellos criminales debían rendir pleitesía, así que a fin de cuentas parecían que se iba a tener que enfrentar a una secta.
-¿Tú creeh que esta gente le rezará a Satanáh? Recuerdo que en la segunda entrega de Jonah el indiano, se enfrentaba a un séquito de adoradoreh que hacía sacrificios humanos, la verdah es que zalia un corazón azín palpitando, uy que mal rollitoh- le comenté a su compañero. El cual parece ofuscado mirando lo que parecía ser una especie de mecanismo para entrar- Erah gente un poco chunga, tenían la tez así como Taka, pero lo mismo con la palabra del señor pueden volver al sendero de bien y ezo-matizó.
Mirando a un lado y a otro no encontré nada llamativo o que me indicará lo contrario, o al menos no me parecía verlo de primeras.
-Oye lo mismo, la gentecilla de fuera ha averiguado algoh ¿No puedes darles un toque y preguntarles? - le comenté al jefe, suponiendo que lo mismo el resto de la brigada había dado con la pieza del puzle que les faltaba, y bueno informarse de cómo les iba, que también les iría bien saberlo.
En espera de si eso cambia la opinión de su compañero, reviso un pelín, la estancia, los ojos y los colmillos de la criatura, lo mismo los malos habían dejado oculto algo por ahí, estilo como cuando dejas la llave debajo del felpudo.
-¿Oyeh se que será un poco contraproducente? ¿Pero si encendemos una pequeña luz para ver? Ozea, con el zambombazo de antes, creo que ya hemos perdido el factor sorpresa…- comentó al líder para escuchar su opinión mientras daba unas suaves palmadas en agradecimiento a la virgen.
Dependiendo de lo que decidiera el pijo seguirían con su aventura.