
Ray
Kuroi Ya
08-12-2024, 03:01 PM
La idea de Masao de encender una luz le pareció excelente, pues aquel camino tan estrecho y oscuro resultaba el lugar ideal para perderse o caer en una trampa pese a los sentidos avanzados del joven marine. Gracias a la iluminación que proporcionaba pudieron transitar por él sin mayores incidencias hasta llegar a un lugar donde parecía haber un concierto. Varios hombres, que tenían pinta de ser los esclavistas, se encontraban reunidos en torno a una enorme hoguera. Dos de los hombres emitían presencias fuertes, aunque menos que las suyas, y el resto eran considerablemente más débiles, probablemente apenas una pequeña molestia. Uno de ellos era tremendamente obeso, con una altura descomunal de casi dos veces la de Ray y unos rasgos faciales que sería generoso describir como poco agraciados. El otro era más o menos de la misma altura que el peliblanco y aún más delgado que él. Pero lo que llamaba la atención de su aspecto eran sus orejas, muy alargadas y que recordaban a las de un murciélago, y sus brazos. Eran tan delgados que daban la sensación de que podían romperse en cualquier momento, pero mucho más largos que los de un ser humano promedio y acabados en unas larguísimas y aparentemente afiladas garras. Todo esto hacía suponer al joven de cabellos plateados que podía tratarse de un usuario de los poderes de alguna fruta del diablo como él mismo era.
- Ten cuidado, Masao. - Advirtió a su compañero. - El gordo y el de las garras parecen fuertes. Vamos a tener que pelear.
La idea de su compañero de comunicarse durante un momento con los demás le pareció muy buena, por lo que cogió su Den Den Mushi y llamó primero a Camille y después a Takahiro. Les puso al tanto de sus descubrimientos y les preguntó por los suyos con el objetivo de unificar información. Después se volvió hacia Masao y le propuso un plan:
- Masao, ¿qué te parece si me deslizo sigilosamente hasta detrás de ellos mientras tú te identificas como marine y exiges saber quiénes son? De esa forma si se muestran hostiles o intentan huir podré interceptarles sin que me detecten y acabaremos con ellos mucho más fácilmente.
Si el devoto marine aceptaba, Ray adoptaría de nuevo su forma híbrida y se desplazaría en el más absoluto de los silencios, aprovechando sus habilidades como ninja para caminar incluso por las paredes y los techos con tanta facilidad como si del suelo se trataran para colocarse en algún sitio cercano a los músicos, oculto y preparado para atacar ante cualquier eventualidad.
En caso de que estos huyeran, atacar o admitiesen ser los esclavistas cuando Masao hablara con ellos, se lanzaría a por el delgaducho que parecía un murciélago con un poderoso salto, veloz cual gacela, recortando en apenas un instante la distancia que los separaba de forma totalmente silenciosa para, aprovechando el impulso, concentrar en su puño tanta cantidad de ondas de choque como fuera capaz e intentar impactar con todas sus fuerzas sobre el rostro de su adversario antes de que este fuese capaz de reaccionar siquiera. De su puño saldría disparada una onda de choque que se extendería hacia delante, dañando también probablemente al gordo y a alguno de los enemigos más débiles.
- Ten cuidado, Masao. - Advirtió a su compañero. - El gordo y el de las garras parecen fuertes. Vamos a tener que pelear.
La idea de su compañero de comunicarse durante un momento con los demás le pareció muy buena, por lo que cogió su Den Den Mushi y llamó primero a Camille y después a Takahiro. Les puso al tanto de sus descubrimientos y les preguntó por los suyos con el objetivo de unificar información. Después se volvió hacia Masao y le propuso un plan:
- Masao, ¿qué te parece si me deslizo sigilosamente hasta detrás de ellos mientras tú te identificas como marine y exiges saber quiénes son? De esa forma si se muestran hostiles o intentan huir podré interceptarles sin que me detecten y acabaremos con ellos mucho más fácilmente.
Si el devoto marine aceptaba, Ray adoptaría de nuevo su forma híbrida y se desplazaría en el más absoluto de los silencios, aprovechando sus habilidades como ninja para caminar incluso por las paredes y los techos con tanta facilidad como si del suelo se trataran para colocarse en algún sitio cercano a los músicos, oculto y preparado para atacar ante cualquier eventualidad.
En caso de que estos huyeran, atacar o admitiesen ser los esclavistas cuando Masao hablara con ellos, se lanzaría a por el delgaducho que parecía un murciélago con un poderoso salto, veloz cual gacela, recortando en apenas un instante la distancia que los separaba de forma totalmente silenciosa para, aprovechando el impulso, concentrar en su puño tanta cantidad de ondas de choque como fuera capaz e intentar impactar con todas sus fuerzas sobre el rostro de su adversario antes de que este fuese capaz de reaccionar siquiera. De su puño saldría disparada una onda de choque que se extendería hacia delante, dañando también probablemente al gordo y a alguno de los enemigos más débiles.