
Juuken
Juuken
08-12-2024, 10:11 PM
Nada más gritarle a Gretta, tratando de llamar su atención, algo más irrumpió en escena. Una muchacha con el pelo negro cayó rodando hasta ponerse en medio de Gretta y aquella mujer que tanto llamaba la atención. Me detuve en seco prácticamente, me dejó algo impactado aquello, además de ese otro mink con pelo negro, quien Lance se preguntaba si también era amigo mío.
-¿Él también es amigo vuestro? Porque parece que hoy, Juuken conoce a todo el mundo jajajaja -dijo Lance hacia el gyojin.
Me giré hacia ellos, era extraño, parecía que se llevasen bien, aunque Lance tenía cierto talento para hacer amistades, y el gyojin era alguien simpático, seguramente se caerían bien. O esa era mi impresión, lo cierto era que no conocía demasiado a Kazan, pero por lo que sabía de él, no era mala gente. Podrían llegar a caerse bien él y el capitán Lance. Miré al peliblanco y con gesto de intriga por la pregunta le respondí.
-No -respondí con sinceridad-. Ese no se quién es, ni tampoco la otra chica que acaba de caer en medio de ellas dos. Solo sé quien es Gretta.
En ese momento notaba como la chica de blanquecina piel parecía estar soltando unas palabras un tanto fuertes hacia Gretta, o eso deduje por el tono que estaba utilizando y lo que alzaba la voz. No sabía siquiera si ella se habría dado cuenta de mi presencia allí. Me giré hacia el gyojin mientras aquella mujer gritaba, esperando ver su reacción. Si acababan ofendiendo a Gretta, podría ser algo peligroso estar por allí cerca, trataba de ver en los ojos de Kazan si era momento de alejarse o qué podría ocurrir.
Volví a desviar la mirada, esta vez volviendo a mirar hacia el grupo de mujeres, y ese otro mink que no sabía si sería un hombre o una mujer, aunque realmente poco me importaba. Ahora había entrado en escena otra persona, este parecía un hombre, debía tener algún problema, su cabeza estaba completamente calva, no tenía ni un solo pelo por la parte de arriba, y hablaba más relajado, comencé a acercarme lentamente, atento por si alguien hacía algo contra Gretta. Si la cosa estaba complicándose para ella, no dudaría en echarle una mano. O una espada.Entonces ella comenzó a hablar.
-Gato, ensieguida estoy contigo ah, no vaias lejos, me giustas -no sé por qué, eso me sonaba muy típico de ella. Todavía me daban escalofríos de recordar lo que casi pudo haber pasado aquél día que la conocí. Entonces vi que se giró hacia mí, me detuve en seco, aunque estaba caminando tranquilo-. Hola, guapo, cuánto tiempo, dame miniuto, minuto medio y ponemos día -sonreí con algo de inquietud, justo me dijo eso recordando aquél día, ya no estaba tan seguro de querer acercarme, pero por otro lado solo fue una sensación fugaz. Me alegraba de volver a verla-. Hola, ninia, aparta momento ¿vale? No quierro pisar y voy a partir cabesa a esta seniora.
Justo lo que me temía, Gretta iba a empezar una carnicería. Me quedé a mitad de camino si saber hacia donde ir, si hacia adelante y apoyarla, o hacia atrás y desentenderme de todo aquello. Cualquiera de las dos opciones podrían haber resultado correctas, si ella se ponía a combatir, con su tamaño podría destrozar todo el puerto en cuestión de minutos, alguien tan grande costaría detenerle. Mientras pensaba qué hacer, la voz de Lance sonó a mi espalda.
-Juuken, voy a ver si averiguo algo de ese hombre.
-¿Eh? -Pregunté desconcertado.- ¿Qué hombre?
-¡Kasan! ¡Vengo en unos minutos! Por favor, cuídame al chaval
No obtuve respuesta, el capitán se giró al gyojin y de pronto se marchó hacia un hombre que venía a lo lejos, un tipo bastante grande, se le veía bastante corpulento para la distancia a la que estábamos. Esperaba que el capitán no se metiera también en problemas, ya sería lo que faltaba.
Me quedé mirando a Kasan directamente, no sabía qué hacer, ni dónde acudir ni cómo reaccionar. Todo estaba pasando de una forma demasiado extraña, Gretta iba a pegarle a una mujer, Lance se alejaba para hablar, a saber qué, con un hombre que dudo que tuviera nada que ver con esta gente. Y ahí estábamos, Kasan y yo en medio de todo aquello, que bien podríamos marcharnos de allí sin que nadie nos relacionara con esa gente.
-¡QASAN nos invitan a comer! -La voz de la mink grandullona me hizo volver a girarme. Lejos de comenzar a pegarse con esa mujer, ahora parecía que se iba a comer con el hombre calvo.- Venirios, así ponemos día. -dijo también mientras nos miraba a mí y al otro mink de pelaje negro.
-¿Estáis juntos, Qasan? Eso explica que hayamos coincidido todos aquí -le dije con una sonrisa.
Me acerqué a ellos para saludar directamente a Gretta, ahí también estaban los otros cuatro. Un mink negro, una chica con el pelo del mismo color, un hombre sin pelo y la otra mujer que parecía bastante desagradable. Por suerte parecía que habían conseguido tranquilizar a Gretta y evitar que se pusiera agresiva al final. Lo cierto es que era un alivio. No quería verme envuelto en un problema con ella.
-¡Cuánto tiempo Gretta! ¿Cómo estás?
La saludé con una sonrisa. Le habría dado la mano, pero estaba en duda, no sabía si me zarandearía o si directamente no me la daría ella. Había una gran diferencia, con solamente su mano ya cubría gran parte de mi cuerpo. Realmente Gretta era enorme. Entonces, con una sonrisa, me giré a los otros dos, aquellos que no parecían tener nada que ver con la mujer desagradable, a quien no le diría absolutamente nada. Primero me giré hacia la chica que había caído allí en medio.
-Hola. ¿Estás bien? Soy Juuken, Encantado -le tendí la mano para estrecharsela, por lo menos el tamaño de su cuerpo era más parecido al mío. Después me giré hacia el otro mink, que también tenía un tamaño más normal. Aunque aún así, era muy alto- Hola. ¿Eres amigo de Gretta también? -Le tendí la mano también para dársela.
-¿Él también es amigo vuestro? Porque parece que hoy, Juuken conoce a todo el mundo jajajaja -dijo Lance hacia el gyojin.
Me giré hacia ellos, era extraño, parecía que se llevasen bien, aunque Lance tenía cierto talento para hacer amistades, y el gyojin era alguien simpático, seguramente se caerían bien. O esa era mi impresión, lo cierto era que no conocía demasiado a Kazan, pero por lo que sabía de él, no era mala gente. Podrían llegar a caerse bien él y el capitán Lance. Miré al peliblanco y con gesto de intriga por la pregunta le respondí.
-No -respondí con sinceridad-. Ese no se quién es, ni tampoco la otra chica que acaba de caer en medio de ellas dos. Solo sé quien es Gretta.
En ese momento notaba como la chica de blanquecina piel parecía estar soltando unas palabras un tanto fuertes hacia Gretta, o eso deduje por el tono que estaba utilizando y lo que alzaba la voz. No sabía siquiera si ella se habría dado cuenta de mi presencia allí. Me giré hacia el gyojin mientras aquella mujer gritaba, esperando ver su reacción. Si acababan ofendiendo a Gretta, podría ser algo peligroso estar por allí cerca, trataba de ver en los ojos de Kazan si era momento de alejarse o qué podría ocurrir.
Volví a desviar la mirada, esta vez volviendo a mirar hacia el grupo de mujeres, y ese otro mink que no sabía si sería un hombre o una mujer, aunque realmente poco me importaba. Ahora había entrado en escena otra persona, este parecía un hombre, debía tener algún problema, su cabeza estaba completamente calva, no tenía ni un solo pelo por la parte de arriba, y hablaba más relajado, comencé a acercarme lentamente, atento por si alguien hacía algo contra Gretta. Si la cosa estaba complicándose para ella, no dudaría en echarle una mano. O una espada.Entonces ella comenzó a hablar.
-Gato, ensieguida estoy contigo ah, no vaias lejos, me giustas -no sé por qué, eso me sonaba muy típico de ella. Todavía me daban escalofríos de recordar lo que casi pudo haber pasado aquél día que la conocí. Entonces vi que se giró hacia mí, me detuve en seco, aunque estaba caminando tranquilo-. Hola, guapo, cuánto tiempo, dame miniuto, minuto medio y ponemos día -sonreí con algo de inquietud, justo me dijo eso recordando aquél día, ya no estaba tan seguro de querer acercarme, pero por otro lado solo fue una sensación fugaz. Me alegraba de volver a verla-. Hola, ninia, aparta momento ¿vale? No quierro pisar y voy a partir cabesa a esta seniora.
Justo lo que me temía, Gretta iba a empezar una carnicería. Me quedé a mitad de camino si saber hacia donde ir, si hacia adelante y apoyarla, o hacia atrás y desentenderme de todo aquello. Cualquiera de las dos opciones podrían haber resultado correctas, si ella se ponía a combatir, con su tamaño podría destrozar todo el puerto en cuestión de minutos, alguien tan grande costaría detenerle. Mientras pensaba qué hacer, la voz de Lance sonó a mi espalda.
-Juuken, voy a ver si averiguo algo de ese hombre.
-¿Eh? -Pregunté desconcertado.- ¿Qué hombre?
-¡Kasan! ¡Vengo en unos minutos! Por favor, cuídame al chaval
No obtuve respuesta, el capitán se giró al gyojin y de pronto se marchó hacia un hombre que venía a lo lejos, un tipo bastante grande, se le veía bastante corpulento para la distancia a la que estábamos. Esperaba que el capitán no se metiera también en problemas, ya sería lo que faltaba.
Me quedé mirando a Kasan directamente, no sabía qué hacer, ni dónde acudir ni cómo reaccionar. Todo estaba pasando de una forma demasiado extraña, Gretta iba a pegarle a una mujer, Lance se alejaba para hablar, a saber qué, con un hombre que dudo que tuviera nada que ver con esta gente. Y ahí estábamos, Kasan y yo en medio de todo aquello, que bien podríamos marcharnos de allí sin que nadie nos relacionara con esa gente.
-¡QASAN nos invitan a comer! -La voz de la mink grandullona me hizo volver a girarme. Lejos de comenzar a pegarse con esa mujer, ahora parecía que se iba a comer con el hombre calvo.- Venirios, así ponemos día. -dijo también mientras nos miraba a mí y al otro mink de pelaje negro.
-¿Estáis juntos, Qasan? Eso explica que hayamos coincidido todos aquí -le dije con una sonrisa.
Me acerqué a ellos para saludar directamente a Gretta, ahí también estaban los otros cuatro. Un mink negro, una chica con el pelo del mismo color, un hombre sin pelo y la otra mujer que parecía bastante desagradable. Por suerte parecía que habían conseguido tranquilizar a Gretta y evitar que se pusiera agresiva al final. Lo cierto es que era un alivio. No quería verme envuelto en un problema con ella.
-¡Cuánto tiempo Gretta! ¿Cómo estás?
La saludé con una sonrisa. Le habría dado la mano, pero estaba en duda, no sabía si me zarandearía o si directamente no me la daría ella. Había una gran diferencia, con solamente su mano ya cubría gran parte de mi cuerpo. Realmente Gretta era enorme. Entonces, con una sonrisa, me giré a los otros dos, aquellos que no parecían tener nada que ver con la mujer desagradable, a quien no le diría absolutamente nada. Primero me giré hacia la chica que había caído allí en medio.
-Hola. ¿Estás bien? Soy Juuken, Encantado -le tendí la mano para estrecharsela, por lo menos el tamaño de su cuerpo era más parecido al mío. Después me giré hacia el otro mink, que también tenía un tamaño más normal. Aunque aún así, era muy alto- Hola. ¿Eres amigo de Gretta también? -Le tendí la mano también para dársela.