
Katharina von Steinhell
von Steinhell
12-12-2024, 05:56 AM
La brisa nocturna mece con suavidad mis cabellos dorados, mis ojos paseándose por las débiles olas que azotan el muelle. Sostengo con cuidado una fina pluma, uno de los pocos obsequios que conservo de mi vida anterior, mientras la melodía del violín sacude mi cuerpo completo.
Estoy cansada, mental y físicamente, y solo quiero una noche tranquila en la que pueda descansar. Con esto en la cabeza, doy un salto hacia la caletera y comienzo a correr.
Desde hace unos meses tomé la costumbre de escribir lo que sucede en mis días en una especie de… diario. Carece de elegancia y dista de los ostentosos cuadernillos que solía usar, pero lo que importa son las palabras escritas en estas hojas gastadas. Me ha servido para ordenar mis ideas y, sobre todo, saber cuántos ataques llevo en este último tiempo. He sobrevivido a una multitud de intentos de asesinato por parte de mi padre, retorcido ser humano, y estoy segura de que sobreviviré a cuantos más haya.
Reviso las últimas páginas como si al hacerlo encontrase la inspiración que necesito. No busco hacer una lista de lo que sucedió hoy ni deseo describir el método de asesinato del asesino al que enfrenté esta tarde. Quiero plasmar mis pensamientos, mis propios sentimientos, en estas hojas arrugadas que, hasta ahora, parecen ser las únicas capaces de entenderme. ¿Es mi estilo? ¡Por supuesto que no! Fui instruida para estar en el frente de batalla, para liderar ejércitos y aniquilar al enemigo, pero creo que esto es… necesario. Debe haber algo más que solo sangre y muerte, debe haber algo más que una constante lucha por la supervivencia.
La inspiración comienza a brotar en mí cuando siento una presencia peligros a mis espaldas. Por acto reflejo, como una gata callejera que actúa para salvar su pellejo, retiro los audífonos de mi cabeza y me giro con vehemencia, mi mano sosteniendo con firmeza un puñal. Mis ojos barren la solitaria caletera en busca de cualquier silueta sospechosa, pero se hayan con la ausencia misma. ¿Habrá sido mi imaginación? Es probable. Últimamente, la paranoia me ha arrebatado la tranquilidad y exponerme en el muelle de Loguetown es una excelente idea para ser asesinada por la espalda.
-Debería volver al hotel -susurro para mí misma luego de voltearme, quedándome frente al mar una vez más.
Mi cuerpo se mueve por inercia, como si se enterara del peligro antes de ser consciente del mismo, y un cuchillo roza mis cabellos. Capto el particular sonido del metal colisionando con el cemento, y en cuestión de un latido me volteo para enfrentarme al asesino. Sin embargo, como es de esperar, está oculto entre las sombras.