
Gretta
La Devoramundos
12-12-2024, 02:55 PM
(Última modificación: 16-12-2024, 10:48 PM por Gretta.
Razón: Fecha
)
5 de Verano del 724
Ahhhhh, la preciosa Loguetown... la flor y nata de este mar. Algunos dicen que el nombre no le hace justicia; el apelativo "TOWN" ya se le ha quedado pequeño y en cierto modo es verdad, el antiguo pueblo se ha convertido en una monstruosa ciudad. Llena de edificios de más de una planta, comercios en cada esquina y gente deambulando por donde quiera que mires. Cada persona con una vida, con una historia que contar... y es eso lo que buscas, ¿verdad? Historias épicas que te lleven a tu preciado premio... ¿Tal vez una historia heroica donde salvas a una pobre familia de un villano terrorífico y a cambio te recompensan con su bien más preciado? ¿O una historia sobre la búsqueda de un tesoro que acabas encontrando tras superar infinidad de pruebas imposibles dignas de un famoso aventurero? Siii, una de esas estaría bien... pero me temo, Dan Kinro, que esta no será una de esas historias...
Todos queremos ser héroes de cuento, pero para llegar a la magnificencia, primero hay que mancharse las manos y, al igual que debajo de un puente suele pasar un río, por debajo de cada ciudad suele pasar otro, pero no es el que te gustaría; este es un río que lleva lo peor de cada uno, aquello que nunca tiene un hueco a largo plazo en nuestro cuerpo ni en nuestras vidas. En efecto, esta historia empieza en las cloacas de Loguetown.
Esta mañana en el cuartel te han encargado una tarea. Como sargento primeriza de esta nuestra grandiosa marina, te han encomendado la gloriosa y crucial misión de ojear las cloacas bajo la ciudad y limpiarlas de posible chusma. Pero no vas sola, te han asignado una fantástica pareja de marines novatos que estarán bajo tu cargo. Los cuales te han han dicho que están esperándote fuera.
Cuando sales del cuartel, ves la ciudad frente a ti, rebosante de vida, pero eso ya lo sabes, la ves todos los días, así que te llaman la atención, dos marines ataviados esperando a alguien. Una mujer bajita con los ojos especialmente separados, entrada en carnes y años, y a su lado un chico joven, que te transmite un aire raro. A simple vista te parece un chico normal, pero al fijarte bien, puedes ver que lleva la gorra mal puesta, los pantalones al revés y la camisa con los botones puestos en los agujeros que no son.
Si te acercas, en seguida la mujer actúa:
—Hola, me llamo Matilda, pero puedes llamarme Matilde— Se dirige a ti con tono alegre y con intención de darte un abrazo. —¿Tú también vienes a la supermisión secreta? A ver si aparece ya ese tal Dan... Espero que sea guapo, aunque yo tengo novio, ¿sabes? Es super joven y famoso. Termina diciendo mirándote fijamente con esa mirada tan rara.
El chaval no se ha movido de su sitio, pero ahora desde más de cerca puedes ver que se le cae un moco y tiene la boca medio abierta.