
Takezo D. Ryuu
Musashi Miyamoto
31-12-2024, 05:54 AM
La conversación con aquel sujeto era sencillamente agradable y profundamente disfrutable, parecía ser alguien inteligente y lleno de amabilidad, me gustan compartir palabras vagas con el en la espera de mi cena, una conversación que me hubiese gustado tener más de una vez, sin tan solo hubiese podido tener amigos. Entrenar siempre me alejaba de cualquier ámbito amistoso, casi robotizado, totalmente alejado y privado de eso, agradezco haber conocido ese día aquellos piratas, me abrieron un mundo lleno de posibilidades, un mundo en donde no tengo cadena alguna. No tengo resentimiento a mi padre, estoy seguro de que fue difícil ser un padre soltero, pero ya no estoy bajo su pupila, soy libre y abierto a un mundo que me ofrece momentos disfrutables y lleno de conversaciones como la que estaba teniendo con Horus.
Los minutos pasaban lentamente en la espera de mi arroz y del estofado de Horus, pero la conversación apacigua el hambre en crecimiento con temas y datos que interesaban al espadachín. — Díez minutos? Carajo, parece que no tengo nada de suerte — No pude evitar añadir con algo de desesperanza hasta escuchar nuevamente a mi acompañante — Oh, enserio funciona de esa manera? Entonces es un sistema sencillo, podemos aprovecharnos de eso justo ahora — Sonreí y volví a llamar al encargado que aún con una expresión de estrés y desagrado por toda la cantidad de personas que rodeaban su en proporción a la multitud pequeño puesto, se digno en atender a mi nueva orden — Si eh. . . Antes del arroz podría darme un estofado idéntico al mi acompañante? — Mi palabras serían tomadas en cuenta y serían perfectas para aprovechar lo dicho por Horus puesto a que comenzó a preparar grandes raciones del estofado, justo algo que nos beneficiaba.
— Así que estuviste por Okyot, tuviste la suerte de visitar el Dojo Miyamoto? Es el proyecto de mi padre y bueno, los turistas interesados en la filosofía de la espada siempre son bienvenidos — Le hice un poco de promoción al dojo, era aquello por lo que mi padre se había dejado la vida, y ayudarle a pesar de que el me pudiese considerar un enemigo o algo ajeno a un familiar debido a mi escape para ser un pirata siempre me ponía feliz. — En fin, te gustó Okyot? Es un buen lugar para vivir y excelente para unas vacaciones — Seguía preguntando por la isla donde viví tanto tiempo con hasta algo de ilusión en mi ojos.
— Arabasta y el Grand Line?! — Una expresión de asombro se dibujó en mi rostro, sin duda la expresión de alguien que deseaba profundamente viajar por el mundo en busca aventuras y experiencias. — Algún día iré, eso tenlo por seguro, algún lugar que me recomiendes visitar? — Que mejor que preguntarle a alguien nativo, al fin y al cabo podría ayudarme mucho cuando vaya a ese lugar. — Oh claro, bueno yo nací en Loguetown solo que me fui a vivir desde muy chico a Okyot, decidí irme e iniciar mi gran viaje, así que por eso vine aquí… Lo considero el punto perfecto para iniciar con yo esto — Sonreí al explicarle y mucho más cuando vi que nuestro estofado había llegado, lo que el decía era cierto, y había podido aprovecharme de ello de manera perfecta. — JAJAJA! ERES ALGUIEN LISTO, VENGA, PROVECHO! — Comencé a tragar totalmente muerto del hambre a lo que estaba convirtiendo en mi primer aperitivo de la noche.
Los minutos pasaban lentamente en la espera de mi arroz y del estofado de Horus, pero la conversación apacigua el hambre en crecimiento con temas y datos que interesaban al espadachín. — Díez minutos? Carajo, parece que no tengo nada de suerte — No pude evitar añadir con algo de desesperanza hasta escuchar nuevamente a mi acompañante — Oh, enserio funciona de esa manera? Entonces es un sistema sencillo, podemos aprovecharnos de eso justo ahora — Sonreí y volví a llamar al encargado que aún con una expresión de estrés y desagrado por toda la cantidad de personas que rodeaban su en proporción a la multitud pequeño puesto, se digno en atender a mi nueva orden — Si eh. . . Antes del arroz podría darme un estofado idéntico al mi acompañante? — Mi palabras serían tomadas en cuenta y serían perfectas para aprovechar lo dicho por Horus puesto a que comenzó a preparar grandes raciones del estofado, justo algo que nos beneficiaba.
— Así que estuviste por Okyot, tuviste la suerte de visitar el Dojo Miyamoto? Es el proyecto de mi padre y bueno, los turistas interesados en la filosofía de la espada siempre son bienvenidos — Le hice un poco de promoción al dojo, era aquello por lo que mi padre se había dejado la vida, y ayudarle a pesar de que el me pudiese considerar un enemigo o algo ajeno a un familiar debido a mi escape para ser un pirata siempre me ponía feliz. — En fin, te gustó Okyot? Es un buen lugar para vivir y excelente para unas vacaciones — Seguía preguntando por la isla donde viví tanto tiempo con hasta algo de ilusión en mi ojos.
— Arabasta y el Grand Line?! — Una expresión de asombro se dibujó en mi rostro, sin duda la expresión de alguien que deseaba profundamente viajar por el mundo en busca aventuras y experiencias. — Algún día iré, eso tenlo por seguro, algún lugar que me recomiendes visitar? — Que mejor que preguntarle a alguien nativo, al fin y al cabo podría ayudarme mucho cuando vaya a ese lugar. — Oh claro, bueno yo nací en Loguetown solo que me fui a vivir desde muy chico a Okyot, decidí irme e iniciar mi gran viaje, así que por eso vine aquí… Lo considero el punto perfecto para iniciar con yo esto — Sonreí al explicarle y mucho más cuando vi que nuestro estofado había llegado, lo que el decía era cierto, y había podido aprovecharme de ello de manera perfecta. — JAJAJA! ERES ALGUIEN LISTO, VENGA, PROVECHO! — Comencé a tragar totalmente muerto del hambre a lo que estaba convirtiendo en mi primer aperitivo de la noche.