
Octojin
El terror blanco
07-01-2025, 12:21 PM
Daria asiente sin decir una palabra y se mueve hacia el perímetro del escenario, encendiendo su linterna para inspeccionar cada rincón con una precisión casi metódica. Su mirada se fija en los detalles, desde las marcas en la alfombra hasta las cortinas de terciopelo rojo que enmarcan el teatro. Cada movimiento suyo refleja su naturaleza observadora, como si estuviera descifrando un código invisible. Me da que has fichado a una persona muy válida para esta misión, te felicito.
Por su parte, Tom se cruza de brazos junto al escenario, adoptando una postura más seria ante la pregunta que le has lanzado.
—La primera en llegar fue una brigada local —comienza a explicar—. Encontraron el cuerpo y aseguraron la zona antes de llamar a la brigada de homicidios. Estos llegaron poco después para procesar la escena y recoger las pruebas más relevantes.
Señala hacia la pequeña mancha de sangre junto a la silueta de tiza.
—Las pruebas que faltan están en el laboratorio ahora mismo. Las han enviado para un análisis más detallado. Pero tengo un compañero que tiene el listado completo de las veintidós pruebas recogidas aquí. Puedo traértelo si lo necesitas.
Tom no espera tu confirmación y se marcha con paso decidido, dejando a los marines restantes trabajando metódicamente en la escena del crimen. Durante su ausencia, observas cómo uno de ellos cierra cuidadosamente una caja isotérmica que contiene más muestras de evidencia. La etiqueta en la tapa indica "Para laboratorio", y un segundo marine anota los detalles en un registro antes de sellarla.
Otros trabajan en silencio, revisando las zonas marcadas con pequeños números amarillos que indican posiciones de posibles evidencias, con material como algodones, gasas y demás elementos que usa esa gente con una precisión envidiable. Estás a tiempo de cambiar un mundo en el cual la violencia es el pan del cada día, a otro en el que vivirías entre algodones, gasas y sangre ajena. ¿No te lo vas ni a plantear? Bueno, yo solo intentaba ayudar...
Un marine, usando guantes y un traje protector, recoge un pequeño trozo de tela cerca del borde del escenario y lo guarda en una bolsa de plástico transparente, etiquetándola con cuidado antes de entregarla a su superior.
La atmósfera es tranquila pero tensa, como si el teatro mismo se hubiera detenido para observar lo que ocurre en su interior. Cinco minutos después, Tom regresa con un papel en la mano, que te entrega con rapidez.
—Aquí tienes el listado de las pruebas recogidas. Todo está documentado. Perdona que haya tardado, pero me han tenido que hacer una copia porque siguen recuperando pruebas.
El listado incluye las siguientes veintidós pruebas:
Mientras revisas el listado, el ambiente permanece controlado, sin incidentes notables. Los marines continúan trabajando en silencio, mostrando una profesionalidad que encaja con la importancia de la tarea.
Daria regresa poco después, con su linterna apagada y una expresión seria. Se detiene frente a ti y habla más bajo de lo normal, lo suficiente para que solo tú puedas escucharla.
—Todo parece en orden. Las pruebas están marcadas y los marines están trabajando duro. Nada parece fuera de lugar... al menos en la superficie.
Pero entonces, con un guiño rápido y una leve inclinación de la cabeza, señala discretamente hacia el costado del escenario, alejándose lentamente. Su gesto es lo suficientemente sutil como para no llamar la atención de los demás, pero te queda claro que quiere que la sigas.
Una vez que ambos os colocáis en un rincón donde las voces no pueden ser escuchadas, Daria se inclina un poco hacia ti, hablando en voz baja.
—No sé si te has fijado en la sangre, pero ya está seca. Eso nos indica que ha pasado más tiempo del que nos están diciendo —Sus ojos se estrechan mientras apunta hacia la mancha que marcaba la escena del crimen—. Y mira la mancha, ¿no te parece muy pequeña? No soy médica, pero me imagino que si alguien mata a otro, se desangra y el charco debería ser mucho mayor.
Hace una pausa, cruzando los brazos y adoptando una expresión de preocupación.
—No me gusta ser desconfiada, pero aquí hay cosas que no me cuadran. Esto huele raro, Silver. ¿Qué opinas?
Por su parte, Tom se cruza de brazos junto al escenario, adoptando una postura más seria ante la pregunta que le has lanzado.
—La primera en llegar fue una brigada local —comienza a explicar—. Encontraron el cuerpo y aseguraron la zona antes de llamar a la brigada de homicidios. Estos llegaron poco después para procesar la escena y recoger las pruebas más relevantes.
Señala hacia la pequeña mancha de sangre junto a la silueta de tiza.
—Las pruebas que faltan están en el laboratorio ahora mismo. Las han enviado para un análisis más detallado. Pero tengo un compañero que tiene el listado completo de las veintidós pruebas recogidas aquí. Puedo traértelo si lo necesitas.
Tom no espera tu confirmación y se marcha con paso decidido, dejando a los marines restantes trabajando metódicamente en la escena del crimen. Durante su ausencia, observas cómo uno de ellos cierra cuidadosamente una caja isotérmica que contiene más muestras de evidencia. La etiqueta en la tapa indica "Para laboratorio", y un segundo marine anota los detalles en un registro antes de sellarla.
Otros trabajan en silencio, revisando las zonas marcadas con pequeños números amarillos que indican posiciones de posibles evidencias, con material como algodones, gasas y demás elementos que usa esa gente con una precisión envidiable. Estás a tiempo de cambiar un mundo en el cual la violencia es el pan del cada día, a otro en el que vivirías entre algodones, gasas y sangre ajena. ¿No te lo vas ni a plantear? Bueno, yo solo intentaba ayudar...
Un marine, usando guantes y un traje protector, recoge un pequeño trozo de tela cerca del borde del escenario y lo guarda en una bolsa de plástico transparente, etiquetándola con cuidado antes de entregarla a su superior.
La atmósfera es tranquila pero tensa, como si el teatro mismo se hubiera detenido para observar lo que ocurre en su interior. Cinco minutos después, Tom regresa con un papel en la mano, que te entrega con rapidez.
—Aquí tienes el listado de las pruebas recogidas. Todo está documentado. Perdona que haya tardado, pero me han tenido que hacer una copia porque siguen recuperando pruebas.
El listado incluye las siguientes veintidós pruebas:
Cita:1. Una bufanda roja, sin manchas visibles, cerca del área de camerinos.
2. Una daga de acero con empuñadura de oro, encontrada junto al cuerpo, pero sin rastros de sangre (en laboratorio).
3. Un pañuelo de seda con iniciales bordadas, parcialmente manchado de sangre. Las iniciales son A.D. (en laboratorio).
4. Restos de fibra sintética en la alfombra cercana al escenario (en laboratorio).
5. Fragmentos de vidrio roto, dispersos cerca de las butacas delanteras (en laboratorio).
6. Un zapato masculino de diseño caro, talla 43, hallado debajo de una silla.
7. Una billetera con documentos de identidad de la víctima y con billetes.
8. Una copa de cristal con restos de un líquido oscuro (en laboratorio).
9. Una mancha pequeña de sangre en el suelo (muestra recogida, en vista de llevar al laboratorio).
10. Un anillo de oro con una inscripción ilegible, encontrado en el bolsillo del pantalón de la víctima.
11. Huellas parciales en la barandilla del balcón (en laboratorio).
12. Un botón metálico desgastado encontrado junto a la cortina (en laboratorio).
13. Un boleto de entrada con el nombre “Anthony Dorman” escrito a mano.
14. Dos cabellos largos, oscuros, encontrados en la alfombra (en laboratorio).
15. Una nota arrugada en un bolsillo de la víctima con el texto corrido (en laboratorio).
16. Una tarjeta de acceso a una habitación privada, sin marcas aparentes.
17. Un frasco pequeño con un líquido transparente, sin etiqueta (en laboratorio).
18. Restos de ceniza en la alfombra cercana al escenario.
19. Un fragmento de tela negra atrapado en un clavo del escenario.
20. Huellas parciales de zapatos en el vestíbulo (en laboratorio).
21. Un reloj de pulsera con la esfera rota, en la muñeca de la víctima.
22. Un mechero dorado con las iniciales "R.D." grabadas.
Mientras revisas el listado, el ambiente permanece controlado, sin incidentes notables. Los marines continúan trabajando en silencio, mostrando una profesionalidad que encaja con la importancia de la tarea.
Daria regresa poco después, con su linterna apagada y una expresión seria. Se detiene frente a ti y habla más bajo de lo normal, lo suficiente para que solo tú puedas escucharla.
—Todo parece en orden. Las pruebas están marcadas y los marines están trabajando duro. Nada parece fuera de lugar... al menos en la superficie.
Pero entonces, con un guiño rápido y una leve inclinación de la cabeza, señala discretamente hacia el costado del escenario, alejándose lentamente. Su gesto es lo suficientemente sutil como para no llamar la atención de los demás, pero te queda claro que quiere que la sigas.
Una vez que ambos os colocáis en un rincón donde las voces no pueden ser escuchadas, Daria se inclina un poco hacia ti, hablando en voz baja.
—No sé si te has fijado en la sangre, pero ya está seca. Eso nos indica que ha pasado más tiempo del que nos están diciendo —Sus ojos se estrechan mientras apunta hacia la mancha que marcaba la escena del crimen—. Y mira la mancha, ¿no te parece muy pequeña? No soy médica, pero me imagino que si alguien mata a otro, se desangra y el charco debería ser mucho mayor.
Hace una pausa, cruzando los brazos y adoptando una expresión de preocupación.
—No me gusta ser desconfiada, pero aquí hay cosas que no me cuadran. Esto huele raro, Silver. ¿Qué opinas?