¿Sabías que…?
... Robin y Ussop son los encargados de cortarles el pelo a su tripulación, ya que después de todo, es algo que alguien debe hacer.
[Común] Fic Pasado / El Lunarian Vuelve a entrenar
Agyo Nisshoku
Sol del Ocaso
El sol descendía lentamente en el horizonte, pintando el cielo de un carmesí ardiente que rivalizaba con el resplandor de mis propias llamas. Había pasado semanas entrenando en esta isla desierta, buscando perfeccionar una nueva técnica que podría cambiar el curso de cualquier combate. La Mero Mero no Mi me había otorgado habilidades fuera de lo común, pero sabía que no podía depender únicamente de sus efectos de petrificación. Si quería superar mis propios límites y proteger a mi tripulación, necesitaba un arma más directa y contundente.
La isla en la que me encontraba era un terreno hostil. Las rocas afiladas y las pendientes empinadas ofrecían un escenario perfecto para entrenar tanto mi fuerza física como mi resistencia. Recordaba las palabras de mi mentor, un viejo luchador que había viajado por los mares antes de retirarse: “Un verdadero luchador no solo golpea fuerte; golpea con propósito. Aprende a concentrar toda tu energía en un solo punto y podrás mover montañas”.
Esas palabras resonaban en mi mente mientras practicaba una y otra vez, lanzando golpes al aire, enfrentándome a los troncos de árboles caídos y a improvisados sacos de arena que había colgado de las ramas. Pero no era suficiente. Necesitaba algo más. Sentía que la clave estaba en aprovechar la peculiaridad de mi herencia lunarian y fusionarla con mi entrenamiento físico. Mi raza estaba dotada de un poder latente que podía encenderse como una hoguera furiosa cuando se alineaban el cuerpo y la mente.
Fue durante una noche especialmente clara que finalmente entendí lo que tenía que hacer. El aire estaba fresco, y la luna iluminaba el paisaje con una luz plateada. Me encontré reflexionando sobre las cualidades de mi fuego interno, ese calor que podía emanar desde mi espalda cuando liberaba toda mi energía. Pero, ¿qué pasaba si canalizaba ese poder en un solo golpe? Podía visualizarlo: un impacto devastador que no solo dañaría al enemigo, sino que también lo desplazaría, sacándolo de su posición y desestabilizando su equilibrio.
Al día siguiente, desperté temprano, decidido a poner mi teoría en práctica. Elegí un objetivo: un inmenso bloque de piedra que había rodado desde una de las colinas cercanas. El sol apenas asomaba en el horizonte cuando me coloqué frente a él. Cerré los ojos y me concentré en mi respiración, dejando que el calor se acumulara en mi interior. Podía sentirlo crecer, un torrente de energía que amenazaba con desbordarse. Pero no lo permití. En lugar de eso, lo canalicé hacia mi brazo derecho, sintiendo cómo mi puño comenzaba a arder con una intensidad que nunca había experimentado antes.
Abrí los ojos y, con un grito que resonó por toda la isla, lanzé mi puño contra la roca. El impacto fue brutal. Un estallido de calor y fuerza sacudió el aire, y la piedra, que había permanecido inmóvil durante siglos, se desplazó varios metros hacia atrás antes de romperse en pedazos. Me quedé jadeando, con el brazo temblando por el esfuerzo, pero una sonrisa se extendió por mi rostro. Había funcionado.
Durante los siguientes días, perfeccioné la técnica. Descubrí que el éxito dependía no solo de la fuerza bruta, sino también de la precisión. Tenía que impactar con el ángulo correcto y sincronizar la liberación de energía en el momento exacto. Cada sesión de entrenamiento me dejaba más exhausto, pero también más confiado. Al final, había logrado desarrollar un golpe capaz de empujar a cualquier oponente a una distancia considerable, desarmando sus defensas y abriendo la oportunidad para un contraataque.
Finalmente, llegó el día en que pude poner a prueba mi nueva habilidad en un combate real. Mientras navegaba de regreso hacia mi tripulación, fui interceptado por un grupo de cazarrecompensas que habían puesto sus ojos en el precio de mi cabeza. Eran cinco en total, liderados por un espadachín con una sonrisa arrogante y una cicatriz que cruzaba su rostro.
“¡Así que tú eres Agyo Nisshoku!”, exclamó el líder, desenfundando su espada. “Esto será rápido. No eres más que un pirata con alas”.
Respondí con una sonrisa tranquila, dejando que las llamas comenzaran a danzar en mi espalda. “Puedes intentarlo, pero te aseguro que no será tan fácil como crees”.
El combate fue intenso. Mis enemigos eran habilidosos, pero también confiados en exceso. Cuando el espadachín se lanzó hacia mí con un ataque frontal, vi mi oportunidad. Esquivé su golpe con un movimiento rápido y me giré para encararlo de frente. En ese momento, sentí cómo el calor se acumulaba en mi interior una vez más. Concenté toda mi energía en mi pierna derecha y, con un grito de determinación, propiné una patada directa a su torso.
El impacto fue devastador. El líder fue lanzado hacia atrás, volando varios metros antes de estrellarse contra un árbol cercano. Sus compañeros se detuvieron en seco, con los ojos abiertos de par en par. El silencio reinó por un momento, roto solo por los jadeos del espadachín mientras intentaba levantarse.
“¿Qué... qué fue eso?”, murmuró, con la voz llena de incredulidad.
“Le llamo Empuje”, respondí, ajustándome la máscara y dejando que una sonrisa triunfante asomara bajo ella. “Es una técnica que asegura que cualquiera que se atreva a enfrentarse a mí piense dos veces antes de volver a intentarlo”.
El combate terminó rápidamente después de eso. Los cazarrecompensas, desmoralizados por la derrota de su líder, huyeron sin mirar atrás. Mientras los observaba desaparecer en la distancia, supe que mi entrenamiento había dado frutos. Había dominado el Empuje, y con él, había dado un paso más hacia mi objetivo de convertirme en un luchador digno de liderar mi tripulación hacia la grandeza.
#6


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RE: Fic Pasado / El Lunarian Vuelve a entrenar - por Agyo Nisshoku - 13-01-2025, 05:16 AM

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