¿Sabías que…?
... Garp declaró que se había comido 842 donas sin dormir ni descansar porque estaba tratando de batir un récord mundial. ¿Podrás superarlo?
[Común] Fic Pasado / El Lunarian Vuelve a entrenar
Agyo Nisshoku
Sol del Ocaso
En la tranquilidad de la Isla Organ, donde los vientos susurraban entre los árboles de hojas plateadas y el cielo siempre estaba pintado con un degradado de rojos y dorados, Agyo Nisshoku había decidido comenzar su entrenamiento para dominar el poder de la Mero Mero no Mi. Era un poder temido y reverenciado en igual medida, y como lunarian, sabía que su control sería crucial para cumplir su destino.
Agyo había elegido un claro apartado, lejos de los asentamientos de la isla, donde nadie podría distraérlo ni sufrir las consecuencias de sus errores. El primer paso de su entrenamiento sería aprender a controlar su "Mirada de Medusa," una técnica que canalizaba un aura de deseo en un radio de cinco metros a su alrededor. El poder era tanto un don como una carga, ya que incluso la más leve falta de concentración podía desatar un caos.
La primera mañana comenzó con la meditación. Agyo, vestido con su máscara ceremonial y sus alas plegadas a la espalda, se sentó en el centro del claro. Cerró los ojos y respiró profundamente, dejando que el calor de su propia llama lunarian lo envolviera. Sabía que la clave para controlar la "Mirada de Medusa" era una concentración absoluta y un dominio completo de sus emociones.
"El deseo es una fuerza impredecible," recordó las palabras de su mentor, un anciano sabio que había estudiado los poderes de las frutas del diablo durante décadas. "Si no lo controlas, te controlará a ti."
Agyo abrió los ojos lentamente y extendió las manos frente a él. "Mirada de Medusa." Susurró, dejando que el poder fluyera desde su interior. Al principio, nada sucedió. Pero entonces, el aire a su alrededor comenzó a vibrar, como si una tensión invisible llenara el espacio. Un suave resplandor rosado emanó de su cuerpo, extendiéndose en ondas.
Un pequeño conejo, atraído por la energía, entró en el claro. Sus ojos se encontraron con los de Agyo, y el animal se quedó inmóvil, como hipnotizado. Agyo sintió una mezcla de triunfo y preocupación. Aunque había logrado activar el aura, todavía no podía elegir a quién afectar. Rápidamente, cerró los ojos y retiró el poder, dejando que el conejo escapara.
"Demasiado difuso," murmuró. "Necesito enfoque."
El día siguiente, Agyo trajo consigo un maniquí improvisado hecho de madera y ropa vieja. El objetivo era simple: activar la "Mirada de Medusa" y concentrarla exclusivamente en el maniquí. Se paró frente a él, respiró hondo y desató el aura una vez más. Esta vez, intentó visualizar un láser que conectaba su mirada con el maniquí, ignorando todo lo demás en el entorno.
El aire volvió a vibrar, y el resplandor rosado llenó el claro. Pero entonces, un pájaro que pasaba volando cayó del cielo, tambaleándose como si estuviera aturdido. Agyo gruñó, frustrado. Había reducido el área de efecto, pero aún no lo suficiente.
Por la noche, se sentó junto a una fogata, contemplando el cielo estrellado. "Debo entender el deseo," pensó. "No como una fuerza general, sino como algo personal y único para cada ser."
Al tercer día, cambió de enfoque. En lugar de intentar imponer su voluntad sobre el poder, decidió escuchar el flujo natural del aura. Se paró en el centro del claro, cerró los ojos y activó la "Mirada de Medusa." Esta vez, no trató de controlar el poder directamente. En su lugar, permitió que fluyera, observando cómo reaccionaba a los objetos y criaturas a su alrededor.
Una ardilla se acercó al límite del aura, pero retrocedió inmediatamente, como si sintiera una presencia abrumadora. El maniquí, sin embargo, permaneció inalterado. Agyo notó cómo el aura parecía buscar seres vivos, aquellos con deseos propios. "Interesante," murmuró. "Parece que el poder responde más fácilmente a las emociones que a los objetos inanimados."
Con este descubrimiento, desarrolló un nuevo ejercicio. Colocó varios objetos y animales alrededor del claro, desde piedras hasta pequeñas aves y roedores. El objetivo era dirigir el aura hacia un solo objetivo mientras excluía a los demás. Con cada intento, mejoró su precisión, aunque el proceso era agotador. Cada vez que fallaba, tomaba notas mentales de lo que había salido mal y ajustaba su enfoque.
Finalmente, tras semanas de práctica, logró afectar solo al maniquí. El aire a su alrededor era pesado, cargado de una tensión invisible, pero ninguno de los animales ni objetos cercanos parecía notar nada. "Lo logre," pensó, aunque sabía que aún quedaba mucho por aprender.
El último desafío de su entrenamiento fue probar su control en una situación más compleja. Decidió pedir ayuda a su amigo y compañero de tripulación, el gato antropomorfo y revolucionario que también era su aliado más cercano. El felino, con su personalidad relajada pero calculadora, aceptó el reto con entusiasmo.
"Veamos qué tan bien controlas tu poder," dijo el gato, cruzándose de brazos mientras Agyo se preparaba.
En un simulacro, Agyo debía desatar su "Mirada de Medusa" en un espacio lleno de distracciones. El gato se movía rápidamente, arrojando objetos y haciendo ruido, mientras que varios maniquíes estaban colocados alrededor. Agyo cerró los ojos por un momento, centándose en el maniquí designado. Bloqueó el ruido, los movimientos y cualquier emoción que pudiera distraerlo.
Cuando abrió los ojos, desató el aura. Esta vez, la energía fluyó con precisión quirúrgica, alcanzando solo al maniquí objetivo. El gato asintió con aprobación, aunque con su característica sonrisa astuta. "Nada mal, pero no te confíes. Esto era un ejercicio. En combate real, las distracciones serán mucho peores."
Agyo respiró hondo, sintiéndose agotado pero satisfecho. Había logrado un control considerable sobre su "Mirada de Medusa," pero también entendía que el verdadero dominio vendría con el tiempo y la experiencia en situaciones reales.
Mientras el sol se ponía, tiñendo el cielo de tonos ardientes que reflejaban las llamas de su propia esencia lunarian, Agyo miró hacia el horizonte. Sabía que este era solo el comienzo de su viaje, pero estaba listo para enfrentarlo. Con el poder de la Mero Mero no Mi y su creciente determinación, estaba más cerca de convertirse en el guerrero y pirata que el mundo recordaría.
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RE: Fic Pasado / El Lunarian Vuelve a entrenar - por Agyo Nisshoku - 20-01-2025, 04:11 AM

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