¿Sabías que…?
... Oda tenía pensado bautizar al cocinero de los Mugiwaras con el nombre de Naruto, pero justo en ese momento, el manga del ninja de Konoha empezó a tener mucho éxito y en consecuencia, el autor de One Piece decidió cambiarle el nombre a Sanji.
[Común] Fic Pasado / El Lunarian Vuelve a entrenar
Agyo Nisshoku
Sol del Ocaso
El Dominio del Hasshoken Ogi: Shinku Nami
El calor del desierto de Kalab es implacable. Las arenas doradas parecen un océano inmóvil, con olas congeladas por el tiempo y el viento. Sentado sobre una duna elevada, mi sombra proyectada por las llamas negras de mi espalda tiembla en la arena bajo el sol abrasador. Mi maestro, un hombre viejo con músculos que parecían esculpidos en piedra, me observa en silencio desde su lugar a la sombra de un enorme monolito desgastado por el viento.
"Lleva el poder más allá de tus puños, Agyo. El Hasshoken no se trata de romper huesos, sino de sacudir el alma."
Resoplé, limpiándome el sudor que se acumulaba en la frente. Llevábamos semanas en este lugar, entrenando desde el amanecer hasta el atardecer. Mi cuerpo estaba cansado, pero mi voluntad seguía en pie. Este nuevo dominio del Hasshoken prometía ser algo único: un golpe que no necesitaba alcanzar físicamente para destruir.
"Concéntrate. Siente las ondas dentro de ti antes de liberarlas hacia afuera", instruyó.
Frente a mí, había colocado una fila de rocas de diferentes tamaños, algunas tan grandes como un carro y otras pequeñas como un puño cerrado. La tarea era simple en apariencia: golpear el aire y crear un pulso que las atravesara, dañándolas desde adentro. Pero lo simple no siempre es fácil.
Respiré profundamente, dejando que mi fuego interno se calmara. Mi mente viajaba entre el flujo del Hasshoken y la intensidad de mi haki. La energía debía canalizarse desde mi centro, expandiéndose sin dispersarse.
Di un paso hacia adelante, giré la cadera y lancé un golpe al vacío. El aire frente a mí tembló, pero las rocas permanecieron inmóviles. Nada.
"Tu mente está cerrada, chico. El Hasshoken Ogi: Shinku Nami no es un puño; es una ola. Imagina el viento que viaja por este desierto. No lo ves, pero sabes que está ahí, empujando, doblando, quebrando todo a su paso."
Volví a intentarlo. Esta vez, me enfoqué en imaginar las ondas como si fueran una extensión de mi voluntad. Mi puño cortó el aire, y una vibración más visible hizo temblar la primera roca pequeña. No fue suficiente para dañarla, pero fue un progreso.
"Mejor. Pero sigue sin vida. Usa la Mero Mero no Mi, conecta tus emociones con las ondas. Haz que el aire lleve algo más que vibración: llénalo de intención."
El recuerdo de mis batallas más intensas y mis ambiciones más profundas se agolpó en mi mente. Cerré los ojos, dejando que esas emociones se alinearan con el Hasshoken. Esta vez, no era solo un golpe: era un mensaje de mi espíritu a todo lo que estaba frente a mí.
El puño cortó el aire una vez más. Esta vez, la vibración se expandió en forma de un cono visible de ondas de choque, impactando contra las rocas. La más pequeña se partió al instante, y las más grandes vibraron con tal intensidad que pequeñas fracturas comenzaron a aparecer en su superficie.
El maestro sonrió por primera vez. "Ahí lo tienes. La Shinku Nami es devastadora no porque destruya lo que toca, sino porque lo atraviesa por completo. Entrénalo hasta que sea como respirar. Un movimiento natural. Y recuerda, Agyo: el Hasshoken no es para destruir, sino para conquistar sin tocar."
Mientras el sol comenzaba a esconderse detrás de las dunas, una sensación de triunfo se apoderó de mí. Había dado el primer paso hacia el dominio del Hasshoken Ogi: Shinku Nami, y con ello, una nueva arma se sumaba a mi arsenal.
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RE: Fic Pasado / El Lunarian Vuelve a entrenar - por Agyo Nisshoku - 20-01-2025, 04:39 AM

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