
Shaelia D. Flamme
La Salamandra
03-02-2025, 01:43 AM
El ataque de Onigiri fue completamente bloqueado por el cazador, interponiendo su arma en el camino. No obstante, el empujón fue lo suficiente como para ocasionar un ligero daño superficial en la carne de Illyasbabel. Apenas dejaría un leve moratón, pero sentir que su oponente no era intocable, llenó a Onigiri de motivación. Aunque era una motivación bastante relativa, porque no podía pasar por alto que el ataque desprevenido de su compañero le había alcanzado de lleno, por sorpresa, y se le había clavado con tanto ahínco en la piel que le había dejado una leve hemorragia. Observó como su aliada en aquella contienda se unía a él, atacando también al espadachín. Era lo más inteligente, tratar de focalizar en uno de ellos, y mejor en el que no resultaba ser tan escurridizo.
No obstante, Illyasbabel fue lo suficientemente rápido como para chocar el ataque de Shilvan justo después de defenderse de Onigiri. Parecía un verdadero maestro con la espada, y frustró la ofensiva de la mujer, deteniéndola y frenando todo su daño. Se mostró confundida un segundo, justo al mismo momento en el que notó el ataque por la espalda. El dolor fue tan punzante que la desconcentró, justo entre los omóplatos. — Mierda... — Sabía que no había sido una buena opción la de obviar a Shy, pero era la mejor dentro de las peores opciones que tenía. Y ahora estaba sintiendo sus propias carnes la consecuencia de sus decisiones.
Pensó que Illyasbabel se centraría en Onigiri, que podría tener un pequeño respiro. Pero nada más alejado de la realidad. El cazador alado dirigió una nueva ofensiva en su contra. Shilvan fue lo suficientemente rápida como para interponer sus dos armas entre el ataque y su cuerpo, pero aún así, el golpe fue tan poderoso, que no fue capaz de frenar por completo la espada de Illyasbabel, recibiendo un doloroso corte en su hombro.
Estaba en una situación crítica, notaba su espalda chorrear de sangre cálida y abundante, y en aquel momento pensó... "¿Merece la pena morir o ser capturada por este tio?", "el dinero que me pagan por protección no servirá de nada si me atrapan, o si me matan". Al fin y al cabo, era una mercenaria, ningún lazo afectivo le unía a Onigiri o a su tripulación. Podría intentar recurrir a la ayuda de sus hermanos, pero sabía que eran más débiles que ella, que meterles en aquella pelea sería una insensatez, se convertirían en presas fáciles para el hombre de las puertas. No quería ponerles en peligro. — ¡Dejad que me vaya! — Gritó la espadachina, de forma repentina. — Le queréis a él, le buscábais a él. Dejadme marchar y no os impediré que le capturéis. — El gyojin no estaba dando crédito de lo que escuchaba. — ¡Eres una cobarde! ¡Podemos con ellos! — Pero Shilvan no opinaba lo mismo, se sentía débil, vulnerable, como hacía mucho que no le pasaba. Ni si quiera fue capaz de mirarle a la cara. Aquella situación la avergonzaba, tener que rogar por su vida. Pero sabía que no había nada más importante que su propia vida y la de sus hermanos, aunque tuviera que traicionar la confianza de quien fuera. Onigiri no era tanto, también se sentía terriblemente debilitado, pero su personalidad era diferente. Su orgullo estaba por encima de cualquier cosa, y no entraba dentro de su cabeza la posibilidad de rendirse, ni tampoco la probabilidad de acabar muerto en aquel sótano, para él le resultaba directamente imposible.
No obstante, Illyasbabel fue lo suficientemente rápido como para chocar el ataque de Shilvan justo después de defenderse de Onigiri. Parecía un verdadero maestro con la espada, y frustró la ofensiva de la mujer, deteniéndola y frenando todo su daño. Se mostró confundida un segundo, justo al mismo momento en el que notó el ataque por la espalda. El dolor fue tan punzante que la desconcentró, justo entre los omóplatos. — Mierda... — Sabía que no había sido una buena opción la de obviar a Shy, pero era la mejor dentro de las peores opciones que tenía. Y ahora estaba sintiendo sus propias carnes la consecuencia de sus decisiones.
Pensó que Illyasbabel se centraría en Onigiri, que podría tener un pequeño respiro. Pero nada más alejado de la realidad. El cazador alado dirigió una nueva ofensiva en su contra. Shilvan fue lo suficientemente rápida como para interponer sus dos armas entre el ataque y su cuerpo, pero aún así, el golpe fue tan poderoso, que no fue capaz de frenar por completo la espada de Illyasbabel, recibiendo un doloroso corte en su hombro.
SAM302
SAMURAI
Defensiva Activa
Tier 3
No Aprendida
41

2

Una defensa con el filo de las armas que busca acompañar las agresiones de todo tipo con el filo del arma buscando dispersar la fuerza de la misma a lo largo del metal para anular esta completamente o Mitigar parte del daño. En caso de que esta técnica Mitigue todo el daño de la ofensiva, causará [Desarme] sobre el agresor, si la ofensiva era melee.
Defensa Pasiva + [FUEx2,5] de Daño Mitigado
Estaba en una situación crítica, notaba su espalda chorrear de sangre cálida y abundante, y en aquel momento pensó... "¿Merece la pena morir o ser capturada por este tio?", "el dinero que me pagan por protección no servirá de nada si me atrapan, o si me matan". Al fin y al cabo, era una mercenaria, ningún lazo afectivo le unía a Onigiri o a su tripulación. Podría intentar recurrir a la ayuda de sus hermanos, pero sabía que eran más débiles que ella, que meterles en aquella pelea sería una insensatez, se convertirían en presas fáciles para el hombre de las puertas. No quería ponerles en peligro. — ¡Dejad que me vaya! — Gritó la espadachina, de forma repentina. — Le queréis a él, le buscábais a él. Dejadme marchar y no os impediré que le capturéis. — El gyojin no estaba dando crédito de lo que escuchaba. — ¡Eres una cobarde! ¡Podemos con ellos! — Pero Shilvan no opinaba lo mismo, se sentía débil, vulnerable, como hacía mucho que no le pasaba. Ni si quiera fue capaz de mirarle a la cara. Aquella situación la avergonzaba, tener que rogar por su vida. Pero sabía que no había nada más importante que su propia vida y la de sus hermanos, aunque tuviera que traicionar la confianza de quien fuera. Onigiri no era tanto, también se sentía terriblemente debilitado, pero su personalidad era diferente. Su orgullo estaba por encima de cualquier cosa, y no entraba dentro de su cabeza la posibilidad de rendirse, ni tampoco la probabilidad de acabar muerto en aquel sótano, para él le resultaba directamente imposible.