
Julius Basileus
El Ogro
14-02-2025, 10:04 PM
Aquella pareja cuyos ropajes no pintaban nada en aquella fiesta parecían tener un mejor lugar donde estar fuera del salón de baile. Debido a esto decidí seguirles y averiguar de que se trataba todo aquél misterio que se cargaban estos dos. Mientras caminaba por aquél pasillo notaba como estos giraban su cabeza escaneando sus alrededores, en especial si tenían a alguien detrás de ellos.
Afortunadamente parecían estar lo suficientemente ansiosos como para darse cuenta que un silencioso titan de melena roja se encontraba acechando. Aquél pasillo estaba adornado con la historia de la familia Velmont, pues retratos de sus miembros se encontraban decorando las paredes del lugar. Era un hermoso detalle, siempre me gustó el estilo y el pensar en llevar una vida de ricachón.
Aquella pareja se apresuró a entrar en la biblioteca, tanto así que se dejaron la puerta entreabierta. Aprovechando aquél pequeño error de su parte pude espiarles para ver lo que buscaban. Dependiendo de lo que estaban buscando debía de pensar en quedármelo para mi o sacar ventaja de ello y ganarme la confianza de la familia Velmont.
Estos hablaban entre ellos, preocupándose de ser detectados, especialmente por el mayordomo principal. Escuchando como una especia de mecanismo se activaba me adentré a la biblioteca, asomándome desde un ángulo desde el cual no podrían verme. Estos parecían estar buscando algún libro en especial pero no exactamente para lo que yo tenía en mente.
Luego de encontrar dicho libro e inclinarlo lo suficiente, este hizo que todo el estante de libros se empiece a mover, dejando ver una especie de pasillo secreto. La casa de los Velmont parecía estar llena de misterios, lo que solo hacía las cosas aún más interesantes e intrigantes. Viendo que después de que aquellos dos entraran en aquél pasillo el estante se empezó a cerrar pensé en cual sería mi próximo movimiento.
Perfectamente podría estar entrando directo a una trampa sin saberlo pero aunque lo fuera, la emoción de únicamente imaginármelo recorría todo mi cuerpo. Caminé con normalidad hacía aquél mismo estante y después de probar unos cuantos libros este se empezó a mover. Era hora de averiguar de que se trataba todo aquello y de ver que tanto partido le podía sacar.
Afortunadamente parecían estar lo suficientemente ansiosos como para darse cuenta que un silencioso titan de melena roja se encontraba acechando. Aquél pasillo estaba adornado con la historia de la familia Velmont, pues retratos de sus miembros se encontraban decorando las paredes del lugar. Era un hermoso detalle, siempre me gustó el estilo y el pensar en llevar una vida de ricachón.
Aquella pareja se apresuró a entrar en la biblioteca, tanto así que se dejaron la puerta entreabierta. Aprovechando aquél pequeño error de su parte pude espiarles para ver lo que buscaban. Dependiendo de lo que estaban buscando debía de pensar en quedármelo para mi o sacar ventaja de ello y ganarme la confianza de la familia Velmont.
Estos hablaban entre ellos, preocupándose de ser detectados, especialmente por el mayordomo principal. Escuchando como una especia de mecanismo se activaba me adentré a la biblioteca, asomándome desde un ángulo desde el cual no podrían verme. Estos parecían estar buscando algún libro en especial pero no exactamente para lo que yo tenía en mente.
Luego de encontrar dicho libro e inclinarlo lo suficiente, este hizo que todo el estante de libros se empiece a mover, dejando ver una especie de pasillo secreto. La casa de los Velmont parecía estar llena de misterios, lo que solo hacía las cosas aún más interesantes e intrigantes. Viendo que después de que aquellos dos entraran en aquél pasillo el estante se empezó a cerrar pensé en cual sería mi próximo movimiento.
Perfectamente podría estar entrando directo a una trampa sin saberlo pero aunque lo fuera, la emoción de únicamente imaginármelo recorría todo mi cuerpo. Caminé con normalidad hacía aquél mismo estante y después de probar unos cuantos libros este se empezó a mover. Era hora de averiguar de que se trataba todo aquello y de ver que tanto partido le podía sacar.