
Joker
Joker
18-02-2025, 07:18 PM
Las horas pasaban, la noche iba poco a poco cayendo y la paciencia en mi persona era una virtud y a la vez un peligro, cuando me aburría excesivamente era yo el primero en mandar todo al garete y que se pasara al plan D ¿Que pasaba con el B y el C? No lo se, dimelo tu.
Mi pie derecho golpeaba repetidas veces a modo de tic impaciente de no ver a Key, aun no había pasado el tiempo necesario, aún había margen pero mi espera es demasiado impaciente. Visualmente miraba a las afueras hacia la zona portuaria, a la gente pasar y mentalmente los contaba: “Uno… Dos… Tres… Cuatro… CUATRO” Repetía para mis adentros, llevándome la diestra a la boca y esbozando una siniestra sonrisa que aguantaba soltar una carcajada de estar riéndome solo conmigo mismo. Ruth volvía en ese momento, con una mirada confusa en mi de porque estaba riendome solo, sin necesidad de que nadie me estuviera dirigiendo la palabra en ese momento, Bob se percató de la confusión de Ruth e hizo un gesto con la mano de que pasara de mi, ya que el grandullón leñador sabía de estas cosas de mi y llevaba mas tiempo en la tripulación; así hizo Ruth calló y volvió a la oscuridad del callejón.
-¿Está eso preparado?- En un tono ya serio, dejando de reirme por lo bajini, le hablé a Ruth, pero sin molestarme en girarme para mirarle, seguí pendiente con mi mirada mas allá para cuando pudiera ver a Key. -Si Joker, donde me dijiste.- Afirmaba el subordinado, respondiendo por mi parte simplemente moviendo la cabeza de manera afirmativa y sin decir una palabra.
De pronto tras unos minutos alcé la mano al escuchar una reconocida risilla, mis dos subordinados prestaron atención, mi zurda se introdujo en mis ropajes para desplegar unos prismáticos y ver con mas claridad. Se trataba de Key, cogida de la cintura con un maromo que apenas podía dar tres pasos rectos sin zigzaguear del nivel de alcohol en sangre que llevaría. Vi las señales y las interpreté de la siguiente manera: “Matar a todo el mundo.” En resumidas cuentas, capté que la mayoría estaban dentro de la taberna y dicho barco de los Torinesy estaba en la dirección señalada por la fémina. -Bob hemos traido…- Bajaba las manos apartando los binoculares de mi cara y me giré para mirar al grandullón, alzando este un bidón de gasolina en respuesta antes de termianr mi frase. -Que eficiente. Yiii JIJIJIJI- Murmuré en voz baja con una leve risa entre dientes con la boca totalmente extendida en la sonrisa.
-Muchachos, avanzamos. Atrancad las puertas de esa taberna, vamos a hacer una barbacoa.- Salí con determinación del callejón, acompañado por mis dos esbirros, uno con una mochila de deporte y otro con el bidón de gasolina. Entre los tres procedimos a atrancad las puertas del local y rociar gasolina por los alrededores. Hasta que finalmente, sacando una caja de cerillas, la prendía y miraba el fuego de ella fijamente, esbozando una psicópata sonrisa hasta que la arrojé sobre el hilo de gasolina que recorrió hasta la taberna y comenzaba a prender rapidamente por las paredes, puertas y techado. En unos minutos no tardaron en darse cuenta en el interior de que empezaba a oler a quemado, el humo se empezaba a acumular y una columna de esta misma se alzaba hacia el cielo como clara señal de que algo estaba ardiendo, el fuego iluminaba todo el entorno y los gritos de los piratas Torinesy junto con... Otros desconocidos que me la trajeron al pairo, arderian y ahogarian dentro. Quedaba por mi parte posicionado a frente a la puerta principal de la taberna, con los brazos extendidos en cruz admirando la obra, mis ojos mostraban el brillo reflejado del fuego y mi extensa sonrisa mostrando mis dientes juntos que disfrutaban eternamente del momento.
Mi pie derecho golpeaba repetidas veces a modo de tic impaciente de no ver a Key, aun no había pasado el tiempo necesario, aún había margen pero mi espera es demasiado impaciente. Visualmente miraba a las afueras hacia la zona portuaria, a la gente pasar y mentalmente los contaba: “Uno… Dos… Tres… Cuatro… CUATRO” Repetía para mis adentros, llevándome la diestra a la boca y esbozando una siniestra sonrisa que aguantaba soltar una carcajada de estar riéndome solo conmigo mismo. Ruth volvía en ese momento, con una mirada confusa en mi de porque estaba riendome solo, sin necesidad de que nadie me estuviera dirigiendo la palabra en ese momento, Bob se percató de la confusión de Ruth e hizo un gesto con la mano de que pasara de mi, ya que el grandullón leñador sabía de estas cosas de mi y llevaba mas tiempo en la tripulación; así hizo Ruth calló y volvió a la oscuridad del callejón.
-¿Está eso preparado?- En un tono ya serio, dejando de reirme por lo bajini, le hablé a Ruth, pero sin molestarme en girarme para mirarle, seguí pendiente con mi mirada mas allá para cuando pudiera ver a Key. -Si Joker, donde me dijiste.- Afirmaba el subordinado, respondiendo por mi parte simplemente moviendo la cabeza de manera afirmativa y sin decir una palabra.
De pronto tras unos minutos alcé la mano al escuchar una reconocida risilla, mis dos subordinados prestaron atención, mi zurda se introdujo en mis ropajes para desplegar unos prismáticos y ver con mas claridad. Se trataba de Key, cogida de la cintura con un maromo que apenas podía dar tres pasos rectos sin zigzaguear del nivel de alcohol en sangre que llevaría. Vi las señales y las interpreté de la siguiente manera: “Matar a todo el mundo.” En resumidas cuentas, capté que la mayoría estaban dentro de la taberna y dicho barco de los Torinesy estaba en la dirección señalada por la fémina. -Bob hemos traido…- Bajaba las manos apartando los binoculares de mi cara y me giré para mirar al grandullón, alzando este un bidón de gasolina en respuesta antes de termianr mi frase. -Que eficiente. Yiii JIJIJIJI- Murmuré en voz baja con una leve risa entre dientes con la boca totalmente extendida en la sonrisa.
-Muchachos, avanzamos. Atrancad las puertas de esa taberna, vamos a hacer una barbacoa.- Salí con determinación del callejón, acompañado por mis dos esbirros, uno con una mochila de deporte y otro con el bidón de gasolina. Entre los tres procedimos a atrancad las puertas del local y rociar gasolina por los alrededores. Hasta que finalmente, sacando una caja de cerillas, la prendía y miraba el fuego de ella fijamente, esbozando una psicópata sonrisa hasta que la arrojé sobre el hilo de gasolina que recorrió hasta la taberna y comenzaba a prender rapidamente por las paredes, puertas y techado. En unos minutos no tardaron en darse cuenta en el interior de que empezaba a oler a quemado, el humo se empezaba a acumular y una columna de esta misma se alzaba hacia el cielo como clara señal de que algo estaba ardiendo, el fuego iluminaba todo el entorno y los gritos de los piratas Torinesy junto con... Otros desconocidos que me la trajeron al pairo, arderian y ahogarian dentro. Quedaba por mi parte posicionado a frente a la puerta principal de la taberna, con los brazos extendidos en cruz admirando la obra, mis ojos mostraban el brillo reflejado del fuego y mi extensa sonrisa mostrando mis dientes juntos que disfrutaban eternamente del momento.