
Key
Key
19-02-2025, 05:09 AM
¡Qué simpático era aquel señor! La verdad es que era una maravilloso cuando la gente sonreía. El sonido de una risa era su sonido favorito sin dudarlo.
Una mirada atónita se quedó fija en el clavo mientras sin pensarlo las manos de Key comenzaron a aplaudir. Tras la sorpresa, cogió el clavo de las robustas y cayosas manos de aquel sonriente hombre. Lo hizo con sumo cuidado, como si con solo su mero tacto pudiese hacer que desapareciese y lo inspeccionó al milímetro. Ejerció una leve presión en el sentido opuesto al que lo había hecho él. No cedía. Lo giró lentamente, mirándolo de cerca, como si estuviese tratando de ver más allá del propio clavo. Ya no era un clavo, ahora era un anillo, y lo que antes era la cabeza para anclarlo, ahora era una superficie plana, resplandeciente, que devolvía el reflejo de los ojos que lo miraban como si se tratasen de un espejismo.
-Ts... Tsch.. ja ja ja.- Una dulce y melódica carcajada brotó de Key. Sorprendida, le dijo sin poder apartar la vista del anillo pero elevándolo hacia arriba, como si el lugar más alto fuese al que perteneciese - ¡IMPRESIONANTE! ¡iNAUDITO! ¡SENCILLAMENTE BRILLANTE!
Ensimismada, no pudo contenerse y se lo probó al instante. Encajaba de forma perfecta en su dedo meñique. -¡Cómo dedo al anillo! [b]Ts... Tsch.. ja ja ja[/b] - Prestó de nuevo atención al hombre que se sentaba junto a ella. Era un mero desconocido pero en menos de 5 minutos se sentía una calidez amistosa entre ambos.
Sacó lentamente el anillo de su dedo mientras le sostenía la miraba y se atrevía a hablar. Lo había acercado de nuevo a esa gran mano que con tanta amabilidad se lo había dado. Con ojos inocentes y con el miedo de perder un gran tesoro que no era todavía suyo, dijo casi en un susurro -Quiero quedármelo.- Sabía que el tiempo hasta obtener una respuesta, por breve que fuese, se le haría eterno.
Una mirada atónita se quedó fija en el clavo mientras sin pensarlo las manos de Key comenzaron a aplaudir. Tras la sorpresa, cogió el clavo de las robustas y cayosas manos de aquel sonriente hombre. Lo hizo con sumo cuidado, como si con solo su mero tacto pudiese hacer que desapareciese y lo inspeccionó al milímetro. Ejerció una leve presión en el sentido opuesto al que lo había hecho él. No cedía. Lo giró lentamente, mirándolo de cerca, como si estuviese tratando de ver más allá del propio clavo. Ya no era un clavo, ahora era un anillo, y lo que antes era la cabeza para anclarlo, ahora era una superficie plana, resplandeciente, que devolvía el reflejo de los ojos que lo miraban como si se tratasen de un espejismo.
-Ts... Tsch.. ja ja ja.- Una dulce y melódica carcajada brotó de Key. Sorprendida, le dijo sin poder apartar la vista del anillo pero elevándolo hacia arriba, como si el lugar más alto fuese al que perteneciese - ¡IMPRESIONANTE! ¡iNAUDITO! ¡SENCILLAMENTE BRILLANTE!
Ensimismada, no pudo contenerse y se lo probó al instante. Encajaba de forma perfecta en su dedo meñique. -¡Cómo dedo al anillo! [b]Ts... Tsch.. ja ja ja[/b] - Prestó de nuevo atención al hombre que se sentaba junto a ella. Era un mero desconocido pero en menos de 5 minutos se sentía una calidez amistosa entre ambos.
Sacó lentamente el anillo de su dedo mientras le sostenía la miraba y se atrevía a hablar. Lo había acercado de nuevo a esa gran mano que con tanta amabilidad se lo había dado. Con ojos inocentes y con el miedo de perder un gran tesoro que no era todavía suyo, dijo casi en un susurro -Quiero quedármelo.- Sabía que el tiempo hasta obtener una respuesta, por breve que fuese, se le haría eterno.