
Key
Key
27-02-2025, 03:24 PM
Ya era raro ver a un dragón celestial fuera de Mry Geoise, pero dos...Y en una reunión. Un escalofrío recorrió la nuca de Key y de forma inconsciente acomodó sus ropajes y su cabello para asegurarse que la marca que tenía seguía bien oculta. Varios pensamiento recorrían su mente. "Aquí pasa algo gordo, tengo que intentar averiguarlo pero ante todo, no puedo causar sospechas. No puedo volver allí."
Solo la idea de que la capturasen y la llevasen de vuelta la aterrorizada, pero los conocía, sabía de lo que eran capaces, que su ego y su codicia no tenía límites y que cualquier cosa que pudiesen planear no podía ser buena. Había dejado de mirar hacia bastante rato a los hombres, para tratar de pasar más desapercibida, pero estaba lo suficientemente cerca para poder escuchar todo aquello que no fuese un susurro. Prestaba total atención a lo que decían y en cuanto la pronunció se estremeció mientras pensaba. "Juegos, ha dicho juegos... No se qué tendrá pensado pero conociéndolos acabará con muchos esclavos muertos peleando por un premio ilusorio o aporreado hasta casi dejarlos sin aliento. ¡Malditos desgraciados! ¿Quién diantres se creen que son..."
Key apretó sus puños y su mandíbula, mientras el resto de su cuerpo se tensaba. ¿Pero qué podía hacer ella? Desde que se escapó se había limitado prácticamente a subsistir. Había comenzado a divertirse un poco en los últimos años tratando de cumplir las últimas palabras que le había dicho su madre. ¿Interferir en esto entraba en conflicto con lo que le pidió? Ella no tenía una causa, ni siquiera había comprendido como funcionaba el mundo... Pero un sentimiento en su interior la hizo quedarse sentada escuchando. No sabía si era rabia, venganza o justicia, pero continuó escuchando la conversación con su cuerpo tenso y sus sentidos alerta ante cualquier posible amenaza. "¿Y si esta vez puedo hacer algo?"
Solo la idea de que la capturasen y la llevasen de vuelta la aterrorizada, pero los conocía, sabía de lo que eran capaces, que su ego y su codicia no tenía límites y que cualquier cosa que pudiesen planear no podía ser buena. Había dejado de mirar hacia bastante rato a los hombres, para tratar de pasar más desapercibida, pero estaba lo suficientemente cerca para poder escuchar todo aquello que no fuese un susurro. Prestaba total atención a lo que decían y en cuanto la pronunció se estremeció mientras pensaba. "Juegos, ha dicho juegos... No se qué tendrá pensado pero conociéndolos acabará con muchos esclavos muertos peleando por un premio ilusorio o aporreado hasta casi dejarlos sin aliento. ¡Malditos desgraciados! ¿Quién diantres se creen que son..."
Key apretó sus puños y su mandíbula, mientras el resto de su cuerpo se tensaba. ¿Pero qué podía hacer ella? Desde que se escapó se había limitado prácticamente a subsistir. Había comenzado a divertirse un poco en los últimos años tratando de cumplir las últimas palabras que le había dicho su madre. ¿Interferir en esto entraba en conflicto con lo que le pidió? Ella no tenía una causa, ni siquiera había comprendido como funcionaba el mundo... Pero un sentimiento en su interior la hizo quedarse sentada escuchando. No sabía si era rabia, venganza o justicia, pero continuó escuchando la conversación con su cuerpo tenso y sus sentidos alerta ante cualquier posible amenaza. "¿Y si esta vez puedo hacer algo?"