
Key
Key
05-03-2025, 02:43 AM
Key le escuchaba atenta. Aunque sus ojos casi no dejaban de mirarle y le escuchaba con atención, tenía tanta hambre que engulló aquel estofado sin importarle quemarse un poco la lengua. No dejó ni una sola gota del mismo en el plato, rebañándolo con el trozo de pan que le habían servido. Acabó su frase casi al unísono que ella la comida, ¿Cómo había podido comérselo tan rápido? La muchacha estaba realmente hambrienta.
- Vaya, creo que lo entiendo. A mi por mi aspecto, por ejemplo, nunca nadie ha intentado robarme. - Asentía con la cabeza mientras reflexionaba en voz alta. - Se puede usar para causar el efecto contrario... Ummm... Mentir no se, pero si puedo vestirme para no necesitar hacerlo. Cuando no tengo tanta hambre o no tengo prisa... - Se ruborizó al instante recordando el incidente de la frutería y continuando con algo de vergüenza. - Sí que me fijo más en las personas. En cómo visten, si están solas, sí parece que les pesa el bolsillo... A ti por ejemplo no habría intentado robarte, pareces fuerte y me das la sensación de que acabarías sorprendiéndome tú a mí. - Dijo con total franqueza sin pensar en cómo podían sentar sus palabras a aquel desconocido. Tras unos instantes se sobresaltó y dijo nerviosa. - ¡Y por supuesto que no voy a intentar hacerte nada malo! ¡Estás siendo muy amable!
De pronto el rostro de Key recordaba más al de un cachorro indefenso que al de una chica. Se mordió el labio y cogió la taza de chocolate con ambas manos para calentarselas, mientras disfrutaba de su dulce aroma. De pronto salió una risa que intentaba contener.
- Ts... Tsch.. ja ja ja. Esa señora es increíblemente habilidosa.
Dio un pequeño sorbo a la taza. El gusto inmediato del azúcar hizo que se le abriesen un poco las pupilas. Se notaba que realmente lo estaba disfrutando, pero seguía prestándole atención a Swain, no quería desperdiciar la oportunidad de aprender algo nuevo.
- Supongo que yo también hago un poco de todo, a mi modo. Creo que mi problema es que a veces me precipito por lo que siento, pero eso también me ha llevado a situaciones buenas, como estar aquí contigo ahora.
Se bebió la taza de chocolate de un trago, relamiéndose del labio el poco chocolate que se le había quedado. Dobló sus calcetas hacia abajo, ocultando sus destrozados zapatos y dejando visible la parte que estaba pegada a la piel, esa parte estaba limpia. Se levantó y se quitó la sudadera, quedándose vestida con tan solo un camisón lencero beige de seda que dejaba entrever una figura curvilínea. Su cara se iluminó mientras le miraba.
- La música es excelente. ¿Bailamos? - Le propuso mientras le tendía una fina mano que ya no tiritaba.
- Vaya, creo que lo entiendo. A mi por mi aspecto, por ejemplo, nunca nadie ha intentado robarme. - Asentía con la cabeza mientras reflexionaba en voz alta. - Se puede usar para causar el efecto contrario... Ummm... Mentir no se, pero si puedo vestirme para no necesitar hacerlo. Cuando no tengo tanta hambre o no tengo prisa... - Se ruborizó al instante recordando el incidente de la frutería y continuando con algo de vergüenza. - Sí que me fijo más en las personas. En cómo visten, si están solas, sí parece que les pesa el bolsillo... A ti por ejemplo no habría intentado robarte, pareces fuerte y me das la sensación de que acabarías sorprendiéndome tú a mí. - Dijo con total franqueza sin pensar en cómo podían sentar sus palabras a aquel desconocido. Tras unos instantes se sobresaltó y dijo nerviosa. - ¡Y por supuesto que no voy a intentar hacerte nada malo! ¡Estás siendo muy amable!
De pronto el rostro de Key recordaba más al de un cachorro indefenso que al de una chica. Se mordió el labio y cogió la taza de chocolate con ambas manos para calentarselas, mientras disfrutaba de su dulce aroma. De pronto salió una risa que intentaba contener.
- Ts... Tsch.. ja ja ja. Esa señora es increíblemente habilidosa.
Dio un pequeño sorbo a la taza. El gusto inmediato del azúcar hizo que se le abriesen un poco las pupilas. Se notaba que realmente lo estaba disfrutando, pero seguía prestándole atención a Swain, no quería desperdiciar la oportunidad de aprender algo nuevo.
- Supongo que yo también hago un poco de todo, a mi modo. Creo que mi problema es que a veces me precipito por lo que siento, pero eso también me ha llevado a situaciones buenas, como estar aquí contigo ahora.
Se bebió la taza de chocolate de un trago, relamiéndose del labio el poco chocolate que se le había quedado. Dobló sus calcetas hacia abajo, ocultando sus destrozados zapatos y dejando visible la parte que estaba pegada a la piel, esa parte estaba limpia. Se levantó y se quitó la sudadera, quedándose vestida con tan solo un camisón lencero beige de seda que dejaba entrever una figura curvilínea. Su cara se iluminó mientras le miraba.
- La música es excelente. ¿Bailamos? - Le propuso mientras le tendía una fina mano que ya no tiritaba.