
Teruyoshi
Teru
01-04-2025, 09:54 PM
Las retorcidas palabras del mink rodearon a su adversario en un intento de manipular la situación a su favor, buscando confundir al tipo con su ronroneante tono de voz mientras buscaba tocar las teclas correctas que hicieran sonar un himno de victoria… pero la melodía no tardó en decaer hasta entonar una vil derrota para la dialéctica del gato. Si bien todo aquello que le había soltado al hombre que tenía frente a él era todo improvisado y no tenía asegurado convencerlo. Una parte del mink se sentía defraudada por no haberlo conseguido.
Teruyoshi supo de su derrota en cuanto el hombre comenzó a hablar. Casi ni le hizo falta escuchar lo que decía para que su fracaso fuera más que palpable. Se notaba que había luchado con uñas y dientes para conseguir aquel premio y no parecía dispuesto a cedérselo al mink así como así… Tendría que arrebatárselo.
- Tú lo has querido - pensó el mink tras escuchar la última afirmación por parte de Mykar, quien tras soltar su última palabra atacó a Teruyoshi sin esperar respuesta alguna.
Sus iris verticales captaron el brillo metálico que apareció en la mano libre de su adversario como por arte de magia, quien en apenas un instante realizó un movimiento fluido, pero potente, que al mink le recordó al restallido de un látigo y con el que intentó pillarle desprevenido. La velocidad de aquel ataque empujado por la electricidad fue tal que casi ensombreció los reflejos felinos del mink, pero por suerte para este aún mantenía su haki de observación fijo sobre su oponente y pudo sentir su hostilidad proveniente de él durante su discurso, proporcionándole el lapso de tiempo suficiente para prepararse y lanzar su propia ofensiva con la que defenderse ante el inminente ataque que viajaba hacia él.
El cuerpo del mink comenzó a vibrar al son de la electricidad que ya recorría su cuerpo, acelerando su ritmo cardíaco al compás de estas mientras la adrenalina actuaba como combustible para su cuerpo, empujando sus músculos a realizar un golpe seco y fuerte con la zurda hacia el frente mientras se tornaba del azabache metálico de su haki de armadura. El ataque del mink, a pesar de su aparente sencillez, tenía la potencia suficiente para que el aire a su alrededor se combase, arrastrando todo en un radio de unos pocos metros por la potencia de sus vibraciones.
El impacto fue poderoso, tanto que el mink notó como el suelo se resquebrajaba ligeramente bajo sus pies mientras las vibraciones emitidas por este luchaban en un tira y afloja contra la daga que amenazaba con atravesarle la cabeza.
- Uno a uno - se jactó para sí mismo cuando vio que su ofensiva terminó siendo superior a la de su adversario, ocasionando que el arma que instantes antes quería trincharlo como un pavo saliera despedida por donde había venido en una trayectoria errática.
Si había algo que caracterizaba al mink, aparte de su lengua viperina, era su orgullo, el cual se infló como un globo ante aquella victoria que le otorgaba el empate según su punto de vista. Aún le molestaba no haber sido capaz de manipular la situación a su antojo, aunque tampoco tenía tiempo para eso. Ni siquiera pudo hacer sangre de la situación actual como le hubiera encantado, ya que su adversario demostró una velocidad endiablada y no tardó en lanzar un segundo ataque directo al mink.
Nuevos cuchillos volaron hacia él, trazando una trayectoria perfecta en un vuelo asesino a la par que se generaba un arco eléctrico entre ambos que brillaba con un resplandor amenazador… aunque no lo suficiente amenazador como para frenar al mink… y menos cuando tenía su premio tan cerca. Jamás.
Teruyoshi no dudó un instante y sin dejar de emitir electricidad y vibraciones, se abalanzó hacia el ataque de Mykar, buscando recortar la máxima distancia entre él y su adversario, así como poniéndose en la trayectoria de una de las armas lo máximo posible, antes de responder con un nuevo puñetazo imbuido en haki armadura que volvería a combar el aire a su alrededor.
El choque una vez más fue inminente, ocasionando un nuevo toma y daca de fuerzas que terminó resolviéndose a favor del gato negro. - Dos a uno - fue su pensamiento mientras observaba como la masa de aire que había generado viajaba directa hacia su contrincante.
El mink confiaba que la distancia extra que le proporcionaban las vibraciones, sumado a la potenciación de su propio electricidad fuera suficiente como para que el ataque creara la abertura que necesitaba y así poder acercarse del todo a su enemigo, así que emuló al mismo y sin dejar tiempo a pensar siquiera, salió despedido a toda velocidad tras su ofensiva en cuanto esta salió despedida desde su brazo.
El gato tenía que recortar distancias lo máximo posible, por lo que apoyándose en sus excelentes cualidades felinas se abalanzó hacia Mykar a toda mecha mientras seguía emitiendo electricidad y vibraciones a partes iguales. Buscaba arrimarse lo máximo posible antes de lanzar un nuevo golpe con mayor potencia que el anterior.
- Haré que te arrrepientas de no haberrrte rrrendido sin más - espetó mientras notaba emerger desde su brazo una nueva vorágine de vibraciones y electricidad, las cuales se habían ido acumulando alrededor de su brazo izquierdo.
Y nuevamente, tras lanzar ese último ataque con el que esperaba terminar de hacer que Mykar no pudiera alejarse de él, volvió a la carga sin apenas tomar un respiro.
El mink notaba como estaba ejerciendo demasiada presión sobre su cuerpo, pero no le quedaba otra. No tenía tiempo que seguir perdiendo en el combate. Debía darlo todo y finiquitar a su contrincante antes de que llegaran refuerzos… o cualquier otro desalmado que quisiera poner las manos sobre su akuma. Así que llevando su cuerpo al límite se obligó a terminar de recortar distancias, si es que no lo había conseguido ya, y se lanzó presto a lanzar uno de sus golpes más potentes.
- Suéltala o muere… ¡Tú decides! - le gritó a su contrincante antes de descargar un potente derechazo hacia el brazo con el que sujetaba la urna que guardaba su tan ansiado premio.
Esta vez fue la electricidad quien jugó la parte importante en la potenciación del golpe del mink, formando una capa de rayos en torno a su brazo imbuido en haki de armadura con el que pretendía incapacitar a su enemigo.
Tras su ataque, si no conseguía tumbar a Mykar, se centraría en mantener las distancias cortas, buscando entorpecer el estilo de combate de cuchillos voladores que mostraba su contrincante. Siempre atento a sus movimientos mientras su haki de observación seguía a todo motor. No obstante, si por otro lado conseguía que soltara la urna con la akuma o si caía abatido tras la salva de ataques. Teruyoshi no dudaría un instante y se lanzaría a recoger el fruto de su trabajo… nunca mejor dicho.
Teruyoshi supo de su derrota en cuanto el hombre comenzó a hablar. Casi ni le hizo falta escuchar lo que decía para que su fracaso fuera más que palpable. Se notaba que había luchado con uñas y dientes para conseguir aquel premio y no parecía dispuesto a cedérselo al mink así como así… Tendría que arrebatárselo.
- Tú lo has querido - pensó el mink tras escuchar la última afirmación por parte de Mykar, quien tras soltar su última palabra atacó a Teruyoshi sin esperar respuesta alguna.
Sus iris verticales captaron el brillo metálico que apareció en la mano libre de su adversario como por arte de magia, quien en apenas un instante realizó un movimiento fluido, pero potente, que al mink le recordó al restallido de un látigo y con el que intentó pillarle desprevenido. La velocidad de aquel ataque empujado por la electricidad fue tal que casi ensombreció los reflejos felinos del mink, pero por suerte para este aún mantenía su haki de observación fijo sobre su oponente y pudo sentir su hostilidad proveniente de él durante su discurso, proporcionándole el lapso de tiempo suficiente para prepararse y lanzar su propia ofensiva con la que defenderse ante el inminente ataque que viajaba hacia él.
El cuerpo del mink comenzó a vibrar al son de la electricidad que ya recorría su cuerpo, acelerando su ritmo cardíaco al compás de estas mientras la adrenalina actuaba como combustible para su cuerpo, empujando sus músculos a realizar un golpe seco y fuerte con la zurda hacia el frente mientras se tornaba del azabache metálico de su haki de armadura. El ataque del mink, a pesar de su aparente sencillez, tenía la potencia suficiente para que el aire a su alrededor se combase, arrastrando todo en un radio de unos pocos metros por la potencia de sus vibraciones.
HAS401
HASSHOKEN
Ofensiva Activa
Tier 4
No Aprendida
49

2

Mientras libera las ondas vibratorias el usuario buscará dar un golpe horizontal preciso en que arrastrará consigo todo lo que se encuentre a dos metros a su alrededor, pudiendo notar incluso como el suelo se resquebraja si entra en el alcance de 2 metros, buscando trazar un impacto directo en su víctima que la lance 20 metros causando [Empuje].
Golpe Básico + [FUEx2,8] de [Daño Contundente]
El impacto fue poderoso, tanto que el mink notó como el suelo se resquebrajaba ligeramente bajo sus pies mientras las vibraciones emitidas por este luchaban en un tira y afloja contra la daga que amenazaba con atravesarle la cabeza.
- Uno a uno - se jactó para sí mismo cuando vio que su ofensiva terminó siendo superior a la de su adversario, ocasionando que el arma que instantes antes quería trincharlo como un pavo saliera despedida por donde había venido en una trayectoria errática.
Si había algo que caracterizaba al mink, aparte de su lengua viperina, era su orgullo, el cual se infló como un globo ante aquella victoria que le otorgaba el empate según su punto de vista. Aún le molestaba no haber sido capaz de manipular la situación a su antojo, aunque tampoco tenía tiempo para eso. Ni siquiera pudo hacer sangre de la situación actual como le hubiera encantado, ya que su adversario demostró una velocidad endiablada y no tardó en lanzar un segundo ataque directo al mink.
Nuevos cuchillos volaron hacia él, trazando una trayectoria perfecta en un vuelo asesino a la par que se generaba un arco eléctrico entre ambos que brillaba con un resplandor amenazador… aunque no lo suficiente amenazador como para frenar al mink… y menos cuando tenía su premio tan cerca. Jamás.
Teruyoshi no dudó un instante y sin dejar de emitir electricidad y vibraciones, se abalanzó hacia el ataque de Mykar, buscando recortar la máxima distancia entre él y su adversario, así como poniéndose en la trayectoria de una de las armas lo máximo posible, antes de responder con un nuevo puñetazo imbuido en haki armadura que volvería a combar el aire a su alrededor.
ARM301
ARTISTA MARCIAL
Ofensiva Activa
Tier 3
No Aprendida
35

2

Trazando un rápido y poderoso impacto hacia el frente el usuario empujará una considerable masa de aire que barrerá con todo lo que se encuentre por delante en un alcance de 10 metros de distancia, cubriendo 3 metros de ancho. Si el golpe que libera la onda de choque golpea directamente contra el cuerpo del objetivo le causará un [Empuje] mínimo hasta el final del recorrido de la técnica.
Golpe Básico + [FUEx2,4] de [Daño contundente]
El choque una vez más fue inminente, ocasionando un nuevo toma y daca de fuerzas que terminó resolviéndose a favor del gato negro. - Dos a uno - fue su pensamiento mientras observaba como la masa de aire que había generado viajaba directa hacia su contrincante.
El mink confiaba que la distancia extra que le proporcionaban las vibraciones, sumado a la potenciación de su propio electricidad fuera suficiente como para que el ataque creara la abertura que necesitaba y así poder acercarse del todo a su enemigo, así que emuló al mismo y sin dejar tiempo a pensar siquiera, salió despedido a toda velocidad tras su ofensiva en cuanto esta salió despedida desde su brazo.
El gato tenía que recortar distancias lo máximo posible, por lo que apoyándose en sus excelentes cualidades felinas se abalanzó hacia Mykar a toda mecha mientras seguía emitiendo electricidad y vibraciones a partes iguales. Buscaba arrimarse lo máximo posible antes de lanzar un nuevo golpe con mayor potencia que el anterior.
- Haré que te arrrepientas de no haberrrte rrrendido sin más - espetó mientras notaba emerger desde su brazo una nueva vorágine de vibraciones y electricidad, las cuales se habían ido acumulando alrededor de su brazo izquierdo.
HAS501
HASSHOKEN
Ofensiva Activa
Tier 5
No Aprendida
55

3

El usuario ejecuta un rápido y poderoso golpe hacia delante que busca expandir todo lo posible la propagación de las ondas creando un pulso que se expandirá en forma de cono de 90 grados desde el usuario hacia delante en una distancia de 20 metros, a pesar de no ser un golpe muy dañino al tratarse de una onda de vibración atravesará cualquier obstaculo física que se encuentre dañando de forma interna a sus víctimas.
Golpe Básico + [FUEx3,2] de [Daño Contundente]
Y nuevamente, tras lanzar ese último ataque con el que esperaba terminar de hacer que Mykar no pudiera alejarse de él, volvió a la carga sin apenas tomar un respiro.
El mink notaba como estaba ejerciendo demasiada presión sobre su cuerpo, pero no le quedaba otra. No tenía tiempo que seguir perdiendo en el combate. Debía darlo todo y finiquitar a su contrincante antes de que llegaran refuerzos… o cualquier otro desalmado que quisiera poner las manos sobre su akuma. Así que llevando su cuerpo al límite se obligó a terminar de recortar distancias, si es que no lo había conseguido ya, y se lanzó presto a lanzar uno de sus golpes más potentes.
- Suéltala o muere… ¡Tú decides! - le gritó a su contrincante antes de descargar un potente derechazo hacia el brazo con el que sujetaba la urna que guardaba su tan ansiado premio.
146U601
ÚNICA
Ofensiva Activa
Tier 6
No Aprendida
78

4

Teruyoshi contrae la extremidad durante un instante mientras vibra y acumula electricidad, para rápidamente realizar un golpe directo con todas sus fuerzas con el que causará [Fractura] en la zona que impacte.
Golpe básico + [3.4xFue] de daño Contundente
Esta vez fue la electricidad quien jugó la parte importante en la potenciación del golpe del mink, formando una capa de rayos en torno a su brazo imbuido en haki de armadura con el que pretendía incapacitar a su enemigo.
Tras su ataque, si no conseguía tumbar a Mykar, se centraría en mantener las distancias cortas, buscando entorpecer el estilo de combate de cuchillos voladores que mostraba su contrincante. Siempre atento a sus movimientos mientras su haki de observación seguía a todo motor. No obstante, si por otro lado conseguía que soltara la urna con la akuma o si caía abatido tras la salva de ataques. Teruyoshi no dudaría un instante y se lanzaría a recoger el fruto de su trabajo… nunca mejor dicho.