11.284.000
959 / 959
511 / 511
415 / 415
Takahiro
La saeta verde
19-11-2024, 08:34 PM
Si bien su idea había sido buena, lo cierto era que al ser de noche no sería capaz de ver a tres personas montadas sobre un rey de mar. Apenas podía contemplar nada más allá de un par de metros. Trató de agudizar su vista, entrecerrando los ojos como si eso fuera a ayudarle de alguna manera. Sin embargo, fue en vano.
—Como hubiese dicho mi difunto abuelo… —hizo una leve pausa al recordar al anciano, cuyos restos se encontraban enterrados en las afueras de Nanohana. No obstante, no pudo decir nada más, ya que rápidamente fue agarrado por las enormes y fuertes manos de su compañero marino, mientras que él también se aferraba al brazo del gyojin.
Visto desde fuera, posiblemente, se tratara de una escena curiosa, por no decir divertida. Iba pegado como una lapa al brazo de su amigo, mientras que este se deslizaba a una velocidad anormalmente rápida para alguien de su tamaño. ¿En qué momento se había vuelto tan ágil en tierra? ¿Qué clase de entrenamiento había hecho? En fin. Preguntas para otro momento. Todo se movía muy rápido, notando sombras y luces en lugares en los que no debería haberlas. Notaba como la última comida que había entrado en su cuerpo luchaba por salir, así que cerró los ojos y rezó a Cristo Rey para no vomitar sobre el pez. Sin embargo, todo acabó. Con el estómago un poco revuelto, la ropa arrugada y su Kufiya perdido en algún lugar no muy lejano se sentó en el suelo.
—¿Gracias? —le cuestionó, levantándose con las piernas ligeramente temblorosas—. Y si te lo sigues preguntando…, no se veía nada.
Ya calmado, aunque con ganas de echar un poco la papilla todavía, Takahiro se recompuso, adecuándose un poco la ropa y con las manos, intentó peinarse un poco el cabello. Tenía un pelo frondoso y rebelde, pero esperaba que pese a no tener un peine, poder hacer el apaño y continuar guapetón. A fin de cuentas, incluso en una misión como aquella, quizá pueda encontrar alguna jovencita apañada que le gustara el cuscús con cordero. Caminó junto a Octojin hasta llegar a una oquedad en el suelo bastante grande. Parecía un antiguo pozo en desuso. Nada más acercarse, el peliverde ya tenía su haki de observación activado de nuevo, tratando de sentir alguna presencia.
Percepción III
KENB601
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
10/10/2024
9
2
Permite al usuario percibir con precisión la presencia de otros seres vivos en un área, siendo capaz de apreciar las emociones que exterioricen y de forma superficial las hostilidades que realmente tienen. Así como estimar de forma general quién es alguien más fuerte o más débil que él. Si lo activa puede anticiparse a un ataque obteniendo para ello un bono de +10 [Reflejos].
Área: [VOLx15] metros | +10 [REF]
—Por si acaso, también voy a lanzar esto —El alférez de la marina agarró una piedra del tamaño de la cabeza de un recién nacido—. Vamos a lanzarla y ver si tiene agua, pues… tocará hacer lo nuestro, ¿tú que dices? —sonrió. Y la lanzó al pozo, tratando de escuchar si chocaba contra agua o suelo.
En el caso de que hubiera agua, tocaría lanzarse al pozo para continuar su camino.
Honorable
150 Reputación
Perfil
5.990.999
911 / 911
390 / 390
290 / 290
Masao Toduro
El niño de los lloros
20-11-2024, 12:19 AM
(Última modificación: 20-11-2024, 01:41 AM por Masao Toduro.)
Iban avanzando en la penumbra despacito y con buena letra, la abeja peliblanca andaba muy absorta en sus pensamientos y preocupada por no hacer ruido como para hacerme caso. No le culpo, después de todo, sabía lo que era tomarse a pecho el trabajo y bueno ser el jefe siempre era una presión añadida.
Pero como todas las cosas que van bien, hasta que algo le manda a la mierda o como fue en este caso hasta que escuchas un clic. Aquello generó una situación más tensa que la de Jesús en la última cena, vaya, imagínate montar una fiesta de puta madre en un olivar en la zona más exclusiva de Jerusalén para que llegue un compadre todo roñoso y te la joda, vaya cabrón el Judas. Hablando de Judas, el jodido Ray, se lanza hacia adelante sin mediar palabra, yo haciendo lo propio me impulsé el cuerpo hacia atrás, con el propósito de ya no chocarme con mi compañero que viajaba a una velocidad vertiginosa y complicada de seguir con los sentidos ordinarios, sino con el propósito de no accionar más trampas que pudiera haber más adelante.
Puede que no fuera tan rápido como la abeja, pero yo seguía siendo un portento físico y tenía algo que no todo el mundo tenía, dios estaba de su lado, y si algo había aprendido es que ni Dios(ni Rexona) no te abandona.
—Padre nuestro que estás en los cielos santificado sea…— comenzó a murmurar, a una velocidad que ni el rapero de su barrio podía seguir, a la vez que iba imbuyendo las partes más sensibles de sus cuerpos, órganos vitales, partes nobles y demás zonas sensibles, tratando de priorizar algo sus antebrazos, los cuales utilizo para enrocarse mientras con las piernas se propulsaban para atrás.
Y entonces, lo sintió, sintió el fervor de su fe y el calor del espíritu santo, que lo arropaba como una madre arropa a su niño, envolviendo a su cuerpo en una especie de aura de escasos centímetros que empujaba el aire que lo rodeaba. Tras aquello el fuego lo engulló, tal vez había conseguido evitar la letal explosión, pero dudaba por lo que veía por sus ojos entrecerrados por el abrasador fuego que pudiera librarse de las llamas de satán por completo.
Tras la explosión solo le quedo que dar una palma de agradecimiento a dios por contarlo para vivir otro día, eso y quitarse el hollín de encima.
—Chss, abejita ¿Toh bien por ahí?— preguntaría a su compañero en voz baja -Me da que hemos mandado a tomah por culo el sigilo- bromeó jocoso en lo que esperaba a que su compañero volviera para atrás.
Mostrar Contenido
Pues mitigar lo que buenamente puedo mientras retrocedo de un salto, encomendándome al de arriba. Te paso la lista de la compra:
Personaje
Estadísticas de Masao Toduro:
50 FUE | 45 RES | 6 DES | 4 PUN | 45 AGI | 30 REF | 40 VOL | 0 CA
Vitalidad: 911
Energía: 390
Haki: 290
Nivel: 9
Artista Marcial Iniciado
ARM300
ARTISTA MARCIAL
Pasiva
Tier 3
9/9/2024
Podrás realizar un calentamiento durante un post para ganar +5 [Agilidad] y +5 [Fuerza] por el resto del tema. Este calentamiento se considerará como [Canalizar].
Guardia Alta
COM102
COMBATIENTE
Defensiva Activa
Tier 1
11/8/2024
20
1
Cruzando los brazos mientras los eleva el usuario adquiere una postura defensiva para amortiguar un poco el siguiente daño buscando quedar erguido. Incrementa la [Defensa Pasiva] en +5 durante la ejecución.
Defensa Pasiva + [RESx2] de Daño Mitigado
Iban avanzando en la penumbra despacito y con buena letra, la abeja peliblanca andaba muy absorta en sus pensamientos y preocupada por no hacer ruido como para hacerme caso. No le culpo, después de todo, sabía lo que era tomarse a pecho el trabajo y bueno ser el jefe siempre era una presión añadida.
Pero como todas las cosas que van bien, hasta que algo le manda a la mierda o como fue en este caso hasta que escuchas un clic. Aquello generó una situación más tensa que la de Jesús en la última cena, vaya, imagínate montar una fiesta de puta madre en un olivar en la zona más exclusiva de Jerusalén para que llegue un compadre todo roñoso y te la joda, vaya cabrón el Judas. Hablando de Judas, el jodido Ray, se lanza hacia adelante sin mediar palabra, yo haciendo lo propio me impulsé el cuerpo hacia atrás, con el propósito de ya no chocarme con mi compañero que viajaba a una velocidad vertiginosa y complicada de seguir con los sentidos ordinarios, sino con el propósito de no accionar más trampas que pudiera haber más adelante.
Puede que no fuera tan rápido como la abeja, pero yo seguía siendo un portento físico y tenía algo que no todo el mundo tenía, dios estaba de su lado, y si algo había aprendido es que ni Dios(ni Rexona) no te abandona.
—Padre nuestro que estás en los cielos santificado sea…— comenzó a murmurar, a una velocidad que ni el rapero de su barrio podía seguir, a la vez que iba imbuyendo las partes más sensibles de sus cuerpos, órganos vitales, partes nobles y demás zonas sensibles, tratando de priorizar algo sus antebrazos, los cuales utilizo para enrocarse mientras con las piernas se propulsaban para atrás.
Y entonces, lo sintió, sintió el fervor de su fe y el calor del espíritu santo, que lo arropaba como una madre arropa a su niño, envolviendo a su cuerpo en una especie de aura de escasos centímetros que empujaba el aire que lo rodeaba. Tras aquello el fuego lo engulló, tal vez había conseguido evitar la letal explosión, pero dudaba por lo que veía por sus ojos entrecerrados por el abrasador fuego que pudiera librarse de las llamas de satán por completo.
Tras la explosión solo le quedo que dar una palma de agradecimiento a dios por contarlo para vivir otro día, eso y quitarse el hollín de encima.
—Chss, abejita ¿Toh bien por ahí?— preguntaría a su compañero en voz baja -Me da que hemos mandado a tomah por culo el sigilo- bromeó jocoso en lo que esperaba a que su compañero volviera para atrás.
Refuerzo III
BUSO601
BUSOSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
10/11/2024
10
2
Permite al usuario recubrir medio cuerpo y múltiples armas con haki, tornándose estos de un color oscuro y brillante como el metal, siendo capaz de golpear los cuerpos de todo tipo de Akumas. Obteniendo un bono de +30 en los daños que aplique el Haki y +15 [Resistencia] ante daños y efectos. (En caso de querer recubrir solo pequeñas zonas del cuerpo, inferiores a la mitad del recubrimiento máximo el coste bajara a la mitad)
+30 en los daños físicos desde área afectada y +15 [Resistencia] ante daños y efectos en el área recubierta.
Presión I
HAOS602
HAOSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
15/11/2024
20
2
El usuario liberara haki en el alcance de su Dominación generando una presión que causara (VOLx1) de Daño Espiritual en el entorno y las personas en él. Pudiendo llegar a causar un Empuje igual a (VOL/5) metros a los que tengan menos Voluntad que el usuario. Si dos usuarios de esta habilidad colisionan, se liberarán rayos negros por el choque, mitigando dentro del área de uno los efectos de la otra restándose entre ellas, sirviendo como una protección para el propio usuario o sus aliados.
Daño espiritual [VOLx1] + [Empuje] [VOL/5] metros
El devotario del barrio
U93001
ÚNICA
Pasiva
Tier 0
10/10/2024
El devotario del barrio es un estilo ejecutado, es el estilo único e inigualable de Masao que refleja tanto sus vivencias como personalidad. Este arte marcial se basa en dos pilares. Por un lado, tenemos el lado más físico, representado como una mezcla de disciplinas marciales poco ortodoxa practicada usualmente por marineros. Y, por otro lado, una gran fortaleza espiritual que requiere una gran devoción a la virgen de su barrio natal de “Tres Hermanas”, la virgen de la hostia consagrada, que permite en este caso a Masao alcanzar cotas de que se traducen en una mejora tanto física como espiritual.
Para alcanzar este grado de éxtasis, Masao debe cumplir una serie de rituales o rezos. Este rezo consistirá en dar palmas en agradecimiento a la virgen. Por cada palmada ganará devoción de la virgen, como es natural a mayor número de rondas, dando palmas de forma consecutiva más devoción y, por lo tanto, mayor será la bendición de la virgen. Toduro en su epifanía religiosa, estima que tiene hasta cinco niveles de devoción, aumentar cada nivel de fervor le cuesta aproximada una tanda de rosario, o lo que es lo mismo, unas diez oraciones de este.
▶ Practicante: Apenas acaba de arrancar sus oraciones, pero comienza a sentir el fuego en su pecho, por ello aumenta +5 [VOL]. Para entrar en este estado no hace falta más que tener fe y esperanza, ya que todos son bienvenidos a la casa de dios.
▶ Devoto: Su fe y espíritu se ven reconfortado por la oración y sus palabras parece que comienzan a llegar a los cielos, aun así aún no siente el pleno favor de su santa. Obtiene un bono de +10 [VOL]. Para alcanzar este estado, además de mantener el rezo, el usuario deberá hacer su [Primer Renuncio], que en este caso se tratará del uso de cualquier tipo de [Arma]. A cambio, a hora de aplicar daños, puede agregar su atributo de [VOL] al daño como un extra, este daño será físico [Contundente] a efectos prácticos.
▶ Hermano: La pasión de Cristo comienza a hacer patente en su cuerpo, tanto que sería capaz de elevar un paso de procesión por sí solo. Esto se ve recompensado con aumento de +15 a [VOL] y +5 a [RES]. Aquí el usuario debe hacer su [Segundo Renuncio], en este caso tendrá que comprometerse a velar por el "hermano" al que se enfrenta, porque al final del día todos somos hijos del señor, aunque unos se desvíen más del camino que otros. Por ello deberá procurar de forma activa evitar que le pueda ocurrir algo fatal para su oponente. El daño que le aplique será [No Letal] a todos los efectos.
▶ Fanático: Su fervor no tiene parangón, su fe llega a tal nivel de fanatismo que sería ser capaz de iniciar una cruzada si así su deidad así se lo pidiera. Para realizar tal gesta recibe un bono de +20 [VOL] y [+10] RES. Aquí el usuario ejerce su [Tercer Renuncio], Masao deberá expiar sus pecados de una forma física, similar a como haría un flagelante, por lo que su vida debe estar por debajo de la mitad y deberá autoinfligirse una herida (considerada como [Hemorragia Leve]).
▶ Santo: Masao alcanza los cielos, su alma está imbuida por el espíritu santo y siente el amor del padre y el hijo, su estado de éxtasis lo vuelve casi imparable y por ello recibe un bonus de +20 [VOL], +20 [RES] y un +10 a un atributo a elección (a modo de bendición y sin opción a acumularse con VOL y RES). Masao no sabe exactamente como alcanzar este éxtasis de forma exacta, ya que solo lo ha logrado por obra divina.(El staff o los narradores (Dios) tienen la potestad de activarlo tras llegar a nivel Fanático).
Condiciones:
▶ Para no interrumpir el estado de devoción es necesario dar una palmada en algún momento del post. Además de esto, cada nivel de devoción implica un aumento del fanatismo de Masao, lo que implica una pérdida de raciocinio en cuestiones relacionadas con fe, viéndose forzado a partir de tercer nivel de replicar o subsanar la ofensa. Así mismo, Masao no está obligado a aumentar su nivel de devoción siempre que esté por debajo de nivel “hermano”.
▶ Los estados de fanático y santo solo lo podrán alcanzar hasta un máximo de una vez por tema (en caso de ser un evento largo, véase algo que dure meses, una vez por acto).
Nota los Burpees del primer post son para el calentamiento que pongo arriba.
El devotario me da +5 a VOL que se aplica a la presión, por si sirve de barrera, vaya.
Forajido
143 Reputación
Perfil
15.900.000
995 / 995
533 / 533
125 / 125
Lemon Stone
MVP
22-11-2024, 02:08 AM
GRUPO NORTE:
Vaya, ¿quién iba a decir que reaccionarían tan bien en un sitio completamente oscuro ante una trampa de la que no sabían que existía? El caso es que lo han conseguido y el fuego, que se ha propagado en un amplio radio, no ha sobrevivido ante las frías paredes de piedra y en cuestión de segundos se extingue por completo. Sin embargo, tengan seguridad de que la explosión ha llamado la atención a quien quiera que esté allí dentro. Y algo me dice que los bandidos no serán tan benevolentes como este humilde servidor.
La buena noticia de esto es que espero que les sirva como advertencia de que el camino no será sencillo. En fin, Ray sobrevuelas el oscuro pasillo y no tienes necesidad de cargar a Masao, pues por el momento no hay ninguna trampa. Al cabo de unos diez o quince minutos de andar -o volar- consiguen llegar a una especie de callejón sin salida. Ante ustedes se alza una gigantesca puerta hecha completamente de rocas grises que, si la iluminan con cualquier medio de luz a excepción del fuego, notarán un montón de diminutos puntitos que brillan con intensidad. Además, pueden notar que está labrada con incuestionable maestría. La puerta simula la boca de un monstruo gigantesco, con enormes colmillos colgando de la sección superior y unos ojos aterradores que parecen juzgarlos.
Tras inspeccionarla, pues intuyo que lo harán, descubrirán que esta no cede ni ante el más espectacular uso de fuerza. También notarán que tiene una rendija en donde pueden introducir un código, una especie de contraseña. Por el momento, no tienen ningún código en sus cabezas y pareciera que el camino ha llegado hasta aquí, pero a la izquierda de la gran puerta descubren un pasillo oscuro y húmedo entre la pared derruida.
Supongo que recorrerlo es mejor que quedarse estancado en el callejón sin salida. Ah, y recuerden que puede haber trampas, jiji.
GRUPO CENTRAL:
¿Les he dicho que son mi grupo favorito? Han salvado a Alexandra de morir aplastada por un peñasco bastante… peligroso, y encima también han sobrevivido ustedes. Si es que los tanques tienen lo suyo, y los monstruos que se transforman en aves flamígeras también tienen lo suyo. Espero que este derrumbamiento acompañado de un ligero movimiento sísmico les sirva como advertencia de que la naturaleza, cruel y neutral, está preparada para cobrar vidas.
En otro orden de cosas, se introducen en la gruta con dificultades por el tamaño de… Eh… Sus cuerpos, por supuesto. Gracias a Atlas, consiguen ver sin demasiados problemas el interior del pasadizo supuestamente secreto. Frente a ustedes los espera un camino descendente, angosto y con un montón de tierra suelta, lo que lo hace propenso a caídas. Hacia la izquierda del sendero hay una muralla de roca que se extiende hasta lo más alto de la caverna, y hacia la derecha un precipicio de más de 50 metros. Si alguien cuenta con la luz suficiente para iluminar el final del precipicio, notará un charco de agua y también un montón de estalagmitas.
Imagino que recorrerán este bonito camino que los conduce a las entrañas de la isla. Camille, a medida que desciendes por el sendero comienzas a escuchar susurros. Miau, miau, miau, escuchas. ¿Será tu imaginación que te está jugando en contra, o de verdad lo has escuchado? Al parecer tus compañeros no han escuchado nada, al menos no por el momento. Por otro lado, a medida que descienden logran ver la luz de una fogata a lo lejos y, si la vista no les falla, diría que hay entre cuatro y cinco personas allí. No se mueven, están en silencio, como si esperaran algo o a alguien.
Luego de caminar entre quince y veinte minutos, consiguen llegar a lo más profundo del camino. Frente a ustedes hay un charco de agua de poco más de 20 cm de profundidad, y del otro lado los espera tierra firme y seca con una ligera pendiente positiva. Parecer ser que del otro lado están las siluetas que reconocieron desde lo alto de la gruta.
GRUPO SUR:
No te preocupes que hoy no toca baño, Takahiro. El gigantesco pozo está vacío y no hay ningún problema en bajarlo, de hecho, de la muralla de este sobresalen peñascos firmes y seguros para bajar sin ningún problema.
Octojin y Takahiro, luego de bajar unos diez minutos por el pozo acaban en una plataforma dura, fría y húmeda. Si iluminan el lugar, podrán ver un montón de cuerdas gruesas que fueron utilizadas hace días o semanas. Hacia delante, los espera un túnel medio derruido, lo suficientemente grande como para que el colosal hombre del mar avance sin dificultades. A medida que se introducen en él -asumiendo que lo harán- descubrirán portales oscuros en las murallas laterales del túnel, enormes agujeros provocados por derrumbes que los conducen a solo Dios sabe dónde. Pueden explorarlos, o continuar recto. Incluso podrían separarse, aunque imaginemos por un momento que siguen el camino principal.
Luego de avanzar entre quince y veinte minutos, ante ustedes se expande una gigantesca galería con pilares de roca y enormes grietas en el suelo, siendo estas tan profundas que es imposible ver lo que los espera abajo. Entre las grietas hay al menos cuatro caminos angostos con un ancho de entre 5 y 8 metros, y del cielo cuelgan estalactitas. Del otro lado, pueden distinguir la luz de al menos tres fogatas. Takahiro, Octojin, no hace falta usar ninguna clase de habilidad extrasensorial para descubrir que hay al menos diez personas altamente armadas esperándolos del otro lado. Y, si se fijan bien, justo al final del galería hay tres carromatos con personas dentro.
963.283.647
1299 / 1299
655 / 655
320 / 320
Octojin
El terror blanco
22-11-2024, 12:03 PM
El descenso por el pozo resultó más sencillo de lo que Octojin esperaba. Aunque el gigantesco agujero parecía una trampa mortal al mirarlo desde arriba, las formaciones rocosas sobresalientes proporcionaban puntos de apoyo firmes. La humedad, sin embargo, era un problema; cada roca estaba resbaladiza y obligaba al tiburón a moverse con precaución. Aun así, su destreza y fuerza le permitieron bajar con agilidad, manteniéndose atento a cada movimiento.
Había lanzado una piedra antes para saber si había agua, y para su sorpresa y decepción, no, no había nada allí. No pudo evitar dar un puñetazo al aire, ya que pensaba que podría darse un baño y relajarse buscando pistas. Pero aquello había sido un simple espejismo que se había formado en su interior.
—Vaya sitio más lúgubre... —murmuró para sí mismo mientras tocaba el suelo de la plataforma con sus pies desnudos, tras algo más de diez minutos bajando. El frío del lugar se coló hasta sus huesos, pero no le molestó demasiado; estaba acostumbrado a las temperaturas extremas del mar profundo.
El escualo sacó entonces de su mochila el dial de luz y apretó el botón, haciendo que ejerciese de linterna. Al iluminar la plataforma, notó las gruesas cuerdas que parecían haber sido utilizadas recientemente. El habitante del mar se inclinó, tocando una de ellas y examinándola con atención. La cuerda estaba algo desgastada, pero todavía funcional.
—Parece que este sitio no está tan abandonado como parece —dijo en voz baja a Takahiro.
Frente a ellos se abría un túnel derruido, cuyas paredes de piedra húmeda y agrietada daban una sensación de inestabilidad bastante evidente. Octojin avanzó con pasos firmes, su cuerpo masivo llenó pronto el espacio, aunque el túnel era lo suficientemente amplio como para que pudiera moverse sin dificultad. A medida que avanzaba, sus ojos recorrían los oscuros portales que aparecían en las paredes laterales, grandes huecos que parecían abrirse hacia el vacío.
Por un momento, el gyojin se detuvo frente a uno de los portales, mirando hacia la negrura insondable que contenía. Empezó a tocarlo e intentar ver de qué estaban hechos. Lo cierto es que llamaba bastante su atención. No paró de palparlos y divisarlos con gran detenimiento, intentando encontrar alguna pista de qué hacían allí.
—¿Qué clase de cosas habrán pasado aquí? —preguntó a su compañero, antes de sacudir la cabeza y continuar avanzando. No era momento para perderse en divagaciones.
Tras unos veinte minutos de caminar por el túnel, la oscuridad comenzó a retroceder, y un nuevo escenario se reveló ante sus ojos. Una galería enorme se extendía frente a él y a su compañero, un espacio tan vasto que parecía desafiar las leyes de la naturaleza. Los pilares de roca se alzaban como inmensos colosos, sosteniendo un techo cubierto de estalactitas que amenazaban con caer en cualquier momento. Ya había vivido algo así hacía no mucho cuando derrotaron a aquella bestia del averno Ray y él. Así que se preparó para lo peor.
—Esas cosas de arriba —dijo señalando, pero sin quitar la mirada del frente — . Siempre caen cuando menos lo esperas, así que cuidado.
Sin embargo, lo más inquietante eran las grietas en el suelo, enormes abismos que descendían a profundidades insondables. Entre estas fisuras se extendían cuatro caminos angostos, oscilando entre cinco y ocho metros de ancho. Octojin avanzó con cuidado, mientras el eco de sus pasos resonaba en la vasta caverna.
Al levantar la vista, sus ojos captaron un brillo en la distancia: luces titilantes que identificó rápidamente como fogatas. Aquello era un sinónimo de vida. Entre las llamas, figuras humanas se movían, sombras que revelaban la presencia de al menos diez hombres armados. La tensión en el aire era palpable, y Octojin entrecerró los ojos, evaluando la situación.
—Maldita sea... —murmuró, apretando los puños. Podía sentir el peso de la responsabilidad en sus hombros. Giró la cabeza hacia su compañero humano, pero mantuvo su enfoque en las luces al otro lado de la galería.
—¿Ves eso? —preguntó en un tono bajo, señalando las fogatas con un gesto de su cabeza. Sus ojos seguían fijos en las figuras al otro lado— . Esto no pinta nada bien, Taka.
El tiburón dio un paso al frente, observando los estrechos caminos que conectaban su posición con el otro extremo de la galería. La anchura de los senderos era suficiente para que él pasara, pero cualquier movimiento en falso podía ser desastroso. Si pasaban, debía ser lo más rápido posible, pero tenían que hacerlo con decisión.
—Vamos a movernos con cuidado. Si caemos aquí, nadie nos sacará de esas grietas.
Antes de nada, el tiburón realizó un estiramiento. Se llevó los brazos al frente, para después bajar la rodilla derecha y hacer unos cuantos lunge con la finalidad de calentar su parte inferior del cuerpo. No tardó en proseguir el calentamiento con la parte superior, girando su torso de derecha a izquierda y estirando al máximo sus brazos. Después hizo sendos movimientos con los brazos hacia delante y atrás, y cuando estimó que era suficiente, paró.
Artista Marcial Iniciado
ARM300
ARTISTA MARCIAL
Pasiva
Tier 3
16/9/2024
Podrás realizar un calentamiento durante un post para ganar +5 [Agilidad] y +5 [Fuerza] por el resto del tema. Este calentamiento se considerará como [Canalizar].
—Estoy listo, Taka. Vamos a por ello.
A medida que avanzaba, mantuvo sus sentidos alerta. Las figuras junto a las fogatas eran claramente hostiles, y el brillo de sus armas confirmaba que estaban preparados para enfrentarse a cualquiera que se acercara. El tiburón respiró hondo, enfocándose en el peligro inmediato. Las grietas, los caminos angostos y las estalactitas eran suficientes obstáculos por sí mismos, pero ahora tenían que lidiar con la amenaza humana también. Si ya tenían pocos problemas...
Cuando llegaron a la mitad de uno de los caminos, Octojin se detuvo. Sus ojos se posaron en tres carromatos que se encontraban al final de la galería, justo más allá de las fogatas.
—¿Qué demonios están transportando? —pensó en voz alta, sus palabras apenas eran un susurro que quizá Taka podía escuchar. Su instinto le decía que aquello no era simplemente un grupo de hombres acampando; había algo más grande en juego. Seguramente, a juzgar por el sitio en el que se encontraban, algún tipo de mineral.
El tiburón ajustó su postura y echó un vistazo a su compañero humano antes de volver a centrar su atención en los hombres armados. Aunque no podía prever lo que ocurriría a continuación, sabía que no podían retroceder. El túnel detrás de ellos ya no era una opción.
—Sigamos. Pero mantente cerca —advirtió mientras avanzaba un paso más hacia el frente.
El aire se hacía más denso a medida que se acercaban al otro extremo de la galería. Podía oler la leña quemada de las fogatas y escuchar los murmullos ocasionales de los hombres al otro lado. Activó su Haki de Observación para intentar evaluar la situación con más claridad, buscando detectar cualquier peligro adicional que pudiera estar oculto entre las sombras.
Percepción III
KENB601
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
20/10/2024
9
2
Permite al usuario percibir con precisión la presencia de otros seres vivos en un área, siendo capaz de apreciar las emociones que exterioricen y de forma superficial las hostilidades que realmente tienen. Así como estimar de forma general quién es alguien más fuerte o más débil que él. Si lo activa puede anticiparse a un ataque obteniendo para ello un bono de +10 [Reflejos].
Área: [VOLx15] metros | +10 [REF]
—No hay vuelta atrás ahora, Taka. Vamos a ver qué está pasando aquí. —Su tono era firme, aunque no podía ocultar del todo la inquietud que sentía. Ajustó su postura, preparando su cuerpo para lo que pudiera venir, y continuó avanzando hacia las presencias al otro lado de la galería.
Resumen
Octo baja por el pozo y llega al suelo, enciende su dial de luz para ilumina el sito y camina por allí. Se detiene ante los portales y los explora, intentando encontrar alguna pista.
Tras ello, sigue por las grietas y calienta, viendo que quizá se vienen palos. Se pregunta qué transportarán en los carros y cree que será algún tipo de mineral valioso, y tras ello, avisa a Takahiro de que las estalactitas pueden caer cuando menos se lo esperen.
Y sigue avanzando, intentando ir hasta la presencia de los hombres armados para ver qué está ocurriendo allí.
Tecnicas y Stats
Haki -9(KENB601) - 5 (FH) = -4
stats
+5 AGI +5 FUE -> ARM300
61 FUE | 45 RES | 7 DES | 7 PUN | 55 AGI | 60 REF | 40 VOL | 0 CA
Honorable
209 Reputación
Perfil
19.842.501
1160 / 1160
435 / 435
225 / 225
Camille Montpellier
El Bastión de Rostock
22-11-2024, 10:04 PM
Por suerte para todos, sus esfuerzos por lidiar con el desprendimiento dieron resultado. Tanto Atlas como Camille lograron cubrir a su nueva recluta, evitando que sufriera daño alguno y apenas saliendo ellos mismos con unos pocos rasguños. Nada que fuera a matarles, tan solo unas magulladuras que arrastrarían por el camino —salvo que el rubio las hiciera desaparecer, claro, pero no parecía prioritario—.
Fuera como fuese, tras haberse asegurado de que estaban todos bien, los tres siguieron el plan previsto: explorar la gruta oculta que Alexandra había encontrado en el escarpe. Se habían organizado para que Atlas fuera el primero en entrar, seguido de Alexandra y, a la cola de la fila, ella misma. Les pareció la distribución más sensata: La hafugyo estaría a cubierto entre ambos y Atlas podría ir al frente iluminando el camino, sin que la envergadura de la oni obstaculizara su avance. Pese a ello, les costó adentrarse por el estrecho hueco y tuvieron algunas dificultades antes de cruzar al interior, donde localizaron un sendero que descendía hacia las entrañas del islote. A un lado, muro; al otro, un precipicio cuyo fin no alcanzaba a apreciar Camille dada la penumbra, incluso con la luz del farol. Allí no llegaba la luz del exterior, así que tendrían que moverse con cuidado y mantenerse alerta ante posibles amenazas.
El descenso no era difícil, pero resultaba evidente que aquel camino formaba más parte de la naturaleza que de la obra del hombre. Si bien era transitable, había multitud de trozos de tierra que se desprendían cuando los pisaban, lo que podía llegar a provocar que resbalasen si no se andaban con ojo. Camille era la que más papeletas tenía de sufrir esto dado su tamaño y peso, así que puso especial atención y cuidado en cada paso que dio mientras bajaban. Al menos hasta que algo rompió su concentración y le provocó un escalofrío. Con el foco puesto en sus andares, tardó unos pocos segundos en reaccionar al sonido que, estaba segura, escuchó. Se le antojaba como el maullido de un gato, pero no tenía ningún sentido que hubiera gatos en esa gruta, ¿no? Su mirada se dirigió hacia sus dos compañeros, que no parecieron reaccionar de ninguna forma ante aquel sonido. Eso tan solo consiguió ponerla un poco nerviosa. ¿Tal vez no lo habían escuchado? ¿Habrían sido imaginaciones suyas? Sintió la tentación de confirmarlo, de pronunciar un temeroso «¿Habéis escuchado eso?», pero pensó que sonaría como una paranoica. De este modo, como en toda buena película de terror, decidió guardar silencio y se dijo a sí misma que tan solo habría sido su imaginación. Y si no lo había sido, ¿Qué daño iba a hacerles un pequeño gato?
Mientras descendían, pudieron ver más abajo lo que debía ser una fogata con varias personas a su alrededor. Parecía que habían hecho lo correcto al decidir descender a lo más profundo de aquel abismo: debían ser los esclavistas. O al menos una parte de ellos. Quizá tuvieran un pequeño campamento oculto allí o, simplemente, fueran los centinelas de esa gruta. Fuera como fuese, una vez estuvieran lo suficientemente abajo, susurraría lo suficientemente alto para que Atlas le escuchase.
—Sería conveniente que no nos vieran. Al menos hasta que estemos lo suficientemente cerca —sugirió—. Podemos usar su luz como guía. Apaguemos el farol.
Finalmente, entre ellos y aquellas figuras se encontraron una poza que debía rondar los veinte o treinta centímetros de profundidad. Esto planteaba varios problemas. El primero de ellos, que no sabían lo que podía haber bajo el agua. Las figuras estaban demasiado quietas, como si estuvieran esperando a que ocurriese algo. Tal vez les habían visto y aguardaban a que cayesen en alguna trampa, pero le parecería extraño que hubieran decidido hacer eso en lugar de dar la voz de alarma o avisar a alguien más. Por otro lado, podía haber trampas bajo el agua, huecos más profundos en los que hundirse e incluso algún animal molesto, aunque dudaba que nada lo suficientemente grande como para suponerles un peligro. El tercer y último problema era que, si querían llegar hasta la fogata, tendrían que cruzar sí o sí la poza. Sería muy complicado hacerlo sin hacer el más mínimo ruido, lo que alertaría a los que se encontraban al otro lado.
Camille tanteó el suelo y la pared próxima hasta dar con algún guijarro lo suficientemente grande. Si era posible, cogería varios. Tenían que probar algo si no querían quedarse allí plantados todo el día.
—Id acercándoos con cuidado. Comprobad el terreno antes de dar un paso, usad las armas o lo que sea —les dijo en susurros, lanzando el guijarro arriba y abajo con su mano—. Voy a intentar distraer su atención. Esperad al impacto.
No necesitaba demasiada puntería para aquello, solo su fuerza y lanzarla en la dirección contraria a la que tomarían Alexandra y Atlas. Echó el brazo hacia atrás y propulsó la piedra en un potente lanzamiento, justo hacia su lateral derecho. Esperaba que cayera en el agua y provocase un chapuzón lo suficientemente sonoro como para alarmar a los otros. Si su plan surtía efecto y llamaba la atención de las figuras, empezaría a lanzar uno tras otro en la misma dirección, intentando que parecieran pasos cercanos a donde estaban ellos. Con algo de suerte, le daría suficiente tiempo a sus compañeros para acercarse.
Resumen
Una vez se asegura de que están todos enteros, Camille sigue a sus compañeros al interior de la gruta. Allí, desciende con mucho cuidado y prestando toda su atención a los pasos que va dando para evitar caerse. Escucha el extraño maullido y se pone nerviosa al darse cuenta de que nadie dice nada al respecto, pero decide pensar que han sido imaginaciones suyas y no dice nada, aunque va un poco tensa a partir de ahí. Cuando ven las figuras y la fuente de luz, propone apagar el farol una vez se encuentran abajo para que no les vean y acercarse furtivamente. En el fondo, al darse cuenta de que una poza de agua les separa de los posibles esclavistas, sopesa las opciones y termina sugiriendo crear una distracción mientras Alexandra y Atlas se mueven por el agua hasta el otro lado. Empieza a lanzar guijarros en la dirección contraria a la de sus compañeros, intentando con esto llamar la atención de las personas y que no se percaten de la presencia de ambos.
11.284.000
959 / 959
511 / 511
415 / 415
Takahiro
La saeta verde
26-11-2024, 04:17 PM
La piedra que lanzó Takahiro cayó por el inmenso agujero del pozo hasta chocar contra el duro suelo de lo que antaño, seguramente, fuera un rebosante aljibe repleto de agua que abastecía a una población, en ese momento, inexistente. Tras ello, junto con el gigantesco gyojin tiburón, con nombre que juega al despiste, comenzó su descenso por el pozo. Desde la misión en el faro de Rostock le había cogido el gustillo a escalar, a fin de cuentas tuvo que subir una pared vertical y, pese a los tomatazos que estaba recibiendo, le había encantado. Apenas unos minutos después de comenzar el descenso, sus pies tocaron el suelo de una especie de plataforma, no pudo evitar sonreír levemente ante el comentario de su compañero, aunque dudaba que pudiera ver la sonrisa.
—He estado en cementerios con más alegría que este sitio —le dijo, mientras trataba de ver algo sin mucho éxito—. Oye, ¿tú puedes ver algo en la oscuridad? —le preguntó inocentemente, intentando contemplar algo—. Yo es que no veo una mierda —aclaró.
Fue entonces, cuando Octo sacó un dial de luz e iluminó la zona.
—Eso también me vale —le dijo, dándole con el puño en la mano a modo de agradecimiento—. Recuérdame que en mi próxima sugerencia al cuartel le pida a la capitana que nos de un juego de linternas.
El agujero en el que se encontraban era bastante grande, tanto que los dos podían combinar en paralelo y aún sobraba espacio. ¿Sería natural o la mano del hombre había tenido algo que ver? Era de esas preguntas que azotaban con fuerza la cabeza del peliverde, que al ver a sus amigos estudiar tanto le había picado el gusanillo de la sabiduría, más no las ganas de hacerlo que son dos conceptos distintos, ya que le gustaba más la labor de campo.
El peliverde no paraba de mirar a un lado y al otro, observando cualquier elemento que pudiera resultar extraño en un entorno como aquel, mientras caminaban hacia lo más profundo de aquel antiguo aljibe. Fue entonces cuando miró hacia el techo y se dio cuenta que sobre sus cabezas había unas estacas de piedra naturales, comúnmente conocidas como estalactitas. Al mismo tiempo, Octo también se había dado cuenta y no pudo estar más de acuerdo con él.
—Algo me dice que al más mínimo movimiento en falso van a comenzar a caer una tras otra y espero que no sea sobre nuestras cabezas —dijo, haciendo una mueca con la cara al imaginarse empalado por una de ellas—. Porque no lo contamos.
El camino llevó a los marines hasta toparse con casi una decena de personas que no estaban muy lejos de ellos. Al parecer no los habían visto, así que Takahiro redujo su paso e intentó ser más cauteloso en sus movimientos.
—Lo que yo te decía —le dijo, suspirando con resignación, para luego relajarse y sonreír—. Estas cosas se nos van a caer encima —Y posó su mano sobre la empuñadura de su espada, mientras cerraba los ojos e intentaba medir la hostilidad y el nivel de poder de aquellas personas [Haki de Observación - Percepción III].
Tras eso, avanzaría un par de metros más y, entonces, detendría a Octo dándole un golpecito con la mano. Se había acordado de su den den mushi de vigilancia y era su momento de usarlo.
—Espera, Octo —le dijo, sacando el den den mushi de vigilancia—. Podemos usar esto, ¿qué te parece? —le preguntó, arqueando las cejas—. Así podemos vigilarlos desde la distancia. Me encargo de acercarlo un poco y a ver cómo nos sale.
Sin dudarlo ni un segundo, el peliverde redujo su presencia [Sigilo de Haki I ] y se acercó cautelosamente, dejando el caracol en un lugar oscuro, para que fuera avanzando lentamente hasta el lugar donde estaban los hombres. Tras eso, volvería con Octojin y esperaría a escuchar y observar lo que estaban haciendo.
Resumen
Caminar con Octo, usar haki para ver el nivel de pelea de los hombres y usar el den den mushi de vigilancia para intentar observar y escuchar cosas desde lejos. ¿Qué funciona? Guay. ¿Qué no? Tocará darse de hostias en cuanto el terror de las profundidades quiera
Otros datos
Los stats te los pongo en el siguiente post, que hice un cambio bastante tocho en algunos con la última actualización.
Sigilo del Haki I
KENB602
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
11/10/2024
20
2
El usuario puede de manera activa ocultar parte de su presencia para disimular su propia presencia y energía vital, haciendo más difícil que otros usuarios de Kenbunshoku Haki lo detecten o estimen su fuerza con precisión. Lograra engañarlos siempre que su Voluntad sea superior a la Voluntad de quien lo intenta percibir.
Percepción III
KENB601
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
10/10/2024
9
2
Permite al usuario percibir con precisión la presencia de otros seres vivos en un área, siendo capaz de apreciar las emociones que exterioricen y de forma superficial las hostilidades que realmente tienen. Así como estimar de forma general quién es alguien más fuerte o más débil que él. Si lo activa puede anticiparse a un ataque obteniendo para ello un bono de +10 [Reflejos].
Área: [VOLx15] metros | +10 [REF]
16.843.000
510 / 510
710 / 710
225 / 225
Ray
Kuroi Ya
26-11-2024, 06:25 PM
El camino no tuvo demasiadas complicaciones a partir del punto en el que se encontraron la trampa de fuego, por lo que ambos marines pudieron avanzar sin más impedimentos durante al menos diez o quince minutos. Aquel pasillo era larguísimo, eterno, dando la sensación de que no iba a acabar nunca. Además la tensión constante que les hacía sentir (o al menos a Ray) el hecho de saber que podía haber más trampas en cualquier punto de su trayecto aguardando a que las activasen sin querer tan solo hacía que el tiempo pasase aún más despacio en su cabeza. El joven peliblanco, concentrado a más no poder en sus alrededores y consciente de que probablemente su compañero estaría mucho más distraído que él, trató por ese motivo de ir siempre el primero, buscando que su cautela y sus precauciones fuesen suficientes para mantenerlos tanto a él como a Masao a salvo.
La ausencia de más trampas resultaba muy llamativa, pues no era nada lógico pensar que, habiendo encontrado ya la primera, el resto del camino estuviese despejado. Nadie habría colocado solo una única trampa pensando que iba a ser suficiente para acabar con cualquiera que se acercase sin ser invitado. Nadie era tan estúpido.
Sin embargo llegaron sin incidencias hasta una enorme puerta de piedra que, esculpida con gran maestría, simulaba ser la boca de un descomunal monstruo de aspecto feroz y peligroso. Parecía tremendamente sólida, y pese a que lo intentó con ahínco el marine no fue capaz de encontrar forma de abrirla. Tan solo una especie de rendija que parecía permitir la introducción de alguna clase de código aportaba algo de luz a aquel asunto, pero por desgracia no se habían cruzado aún con nadie ni visto nada en su camino que les hubiera dado la más mínima pista acerca del código de apertura.
Contrariado al no poder continuar, el joven comenzó a mirar con detenimiento sus alrededores en busca de alguna clase de pista. Ya fuera alguna clase de enigma o acertijo, o incluso la existencia de un camino alternativo. Y esto último fue lo que pareció encontrar unos metros hacia su izquierda. Entre los escombros de la pared derruida nacía lo que parecía ser un estrecho camino, oscuro y sin aparente fondo.
- Habiendo llegado hasta aquí... - Pensó el peliblanco. Y era cierto, habían llegado demasiado lejos ya para darse por vencidos, y lo que estaba en juego era demasiado importante. Las vidas de no sabían cuántos gyojins esclavizados corrían peligro cada segundo que pasaban en cautividad. No, desde luego no podían permitirse pecar de cobardía. Ningún camino, por estrecho y oscuro que fuese, debía ser suficiente para impedirles cumplir con su deber, con su cometido. Así que miró a su compañero y, con una expresión en el rostro mezcla entre una sonrisa y un gesto de incertidumbre, le dijo:
- Bueno, parece que la clase de espeleología todavía no ha terminado. Va a tocar seguir metiéndose por túneles.
De nuevo con suma cautela retomó la marcha tras obtener una respuesta afirmativa de Masao. Su compañero era alguien en cuyo poder y capacidad para resolver situaciones peliagudas confiaba plenamente, como lo eran también los demás miembros de la brigada, y se sentía confiado y esperanzado siempre que compartía misión con alguno de ellos.
Poco a poco, tanteando bien el terreno y manteniendo su Haki y sus antenas activos para detectar cualquier posible trampa o presencia, se internó en el estrecho pasadizo y comenzó a recorrerlo. Del mismo modo, para evitar ser localizado por potenciales enemigos ocultó su presencia y dejó de hacer el más mínimo sonido al moverse.
Resumen
Narrar la llegada a la puerta y la inspección de la misma para después adentrarse en el pasadizo, intentando anticiparme a trampas siendo cauteloso y usando mi Haki y mis antenas, además de ocultando activamente mi presencia y siendo sigiloso cual ninja.
Cosas
Percepción III
KENB601
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
22/10/2024
9
2
Permite al usuario percibir con precisión la presencia de otros seres vivos en un área, siendo capaz de apreciar las emociones que exterioricen y de forma superficial las hostilidades que realmente tienen. Así como estimar de forma general quién es alguien más fuerte o más débil que él. Si lo activa puede anticiparse a un ataque obteniendo para ello un bono de +10 [Reflejos].
Área: [VOLx15] metros | +10 [REF]
Sigilo del Haki I
KENB602
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
23/10/2024
20
2
El usuario puede de manera activa ocultar parte de su presencia para disimular su propia presencia y energía vital, haciendo más difícil que otros usuarios de Kenbunshoku Haki lo detecten o estimen su fuerza con precisión. Lograra engañarlos siempre que su Voluntad sea superior a la Voluntad de quien lo intenta percibir.
Nimpo: Kintama no Jutsu
NIN301
NINJUTSU
Ofensiva Activa
Tier 3
16/8/2024
34
2
El shinobi trazara una finta gracias a una falsa proyección de si mismo en la que parece buscar encajar un golpe en el rostro de su enemigo reduciendo en -5 sus [Reflejos], cuando en realidad esta ejecutando un impacto directo en sus dos esferas sagradas, en caso de usarse contra un hombre el daño final aumentará en +30.
Golpe Básico + [DESx2,4] de [Daño Contundente]
Desconocido
0 Reputación
Perfil
4.720.000
185 / 185
185 / 185
25 / 25
Alexandra
Alex
26-11-2024, 08:59 PM
(Última modificación: 26-11-2024, 09:01 PM por Alexandra.)
Nadie había preparado a Alexandra para la posibilidad de morir aplastada por una roca. Tal vez el golpe no tuviera porque ser mortal pero si que le habría dejado con bastantes secuelas. Cuando la chica aceptó la misión iba preparada para enfrentarse a lo que fuera pero no se había mentalizado con la posibilidad de que un pedrusco le aplastara la cabeza.
Entre los tres decidieron que la mejor opción era ir por la gruta que había encontrado en el escarpe y colocándose en medio de sus dos compañeros empezaron el descenso. Ella no tuvo gran problema en entrar ya que su tamaño era más bien menudo, en cambio sus compañeros parecían experimentar ciertas dificultades, sobre todo Camille. Aún así Alexandra tenía que ir con cuidado de no resbalarse ya que el suelo estaba bastante húmedo y a la mínima podría irse precipicio abajo. No era algo que le gustaría experimentar. Por suerte el abrigo de Camille había logrado que la Hafugyo entrara un poco en calor lo que le había devuelto algo de la agilidad que había perdido por culpa del frío. Se permitió entonces observar el camino que estaban recorriendo: Era un lugar único, eso seguro, y ella que estaba acostumbrada al mar no puedo evitar quedarse un poco embelesada ante tal despliegue de la naturaleza.
Al cabo de un rato llegaron a una zona más amplia, delante de ellos se encontraba una zona con agua, de poca profundidad, pero en la cual no sabían lo que había dentro. Detrás de esta se encontraba una zona con tierra, pero como llegar hasta allí era el menor de sus problemas: Unos metros más adelante había un grupo de personas, unas cuatro o cinco, Alexandra no habría reparado en ellas de no ser por la advertencia de su compañera. Seguramente si pasaban por encima del agua harían ruido y eso les alertaría, ella podría camuflarse entre las sobras pero dudaba mucho que no fueran a fijarse en la oni de mas de tres metros de altura que tenía al lado.
Alexandra asintió al plan de Camille y si surgía efecto su distracción, con su daga en mano, atravesaría la zona con agua para poder llegar al otro lado junto a Atlas. Eso sí haría el menor ruido posible.
resumen
Alexandra inicia el descenso junto con sus compañeros mientras piensa en lo sucedido momentos antes. Cuando acaban de bajar el escarpe intentará cruzar la zona con agua aprovechando la distracción de Camille
34.150.000
806 / 806
650 / 650
345 / 345
Atlas
Nowhere | Fénix
26-11-2024, 10:17 PM
Habíamos sobrevivido al desprendimiento. Todos, además, que era lo más importante. Las rocas se habían precipitado sobre todos nosotros desde lo alto, pero, aunque arrastrásemos algunas magulladuras, nos las habíamos ingeniado para que Alexandra viviese al menos unos minutos más. Porque sí, aún no nos habíamos topado con enemigo alguno y la naturaleza ya parecía demostrar la firme intención de, nunca mejor dicho, pasarnos por la piedra. Tendríamos que andar con pies de plomo, sobre todo si el islote entero era tan traicionero
como aquella pendiente.
Una vez hubimos comprobado que todo estaba bien, nos introdujimos en la grieta siguiendo el orden que habíamos decidido. Mi dial de luz continuaba alumbrando el camino, que se revelaba tan peligroso como el área que dejábamos atrás. Una alta pared de roca se aseguraba de indicarnos que nuestro camino no estaba en el espacio que ocupaba ella. Del mismo modo, apenas dejando un estrecho sendero para que caminásemos, el abismo se abría a nuestro lado. Por si no fuese suficiente, pequeñas piedrecillas y restos de tierra se preocupaban de hacer el terreno lo más resbaladizo y traicionero posible. Una verdadera tumba natural, vaya. De cualquier modo, abajo del todo se podía divisar una fogata en torno a la cual se agrupaba un pequeño contingente de hombres. No tenía ni la menor idea de quiénes eran, pero dudaba que en aquel peñasco tirado en medio del mar pudiese haber más humanos que el grupo de secuestradores al que andábamos persiguiendo. No daba la impresión de que nos hubiesen detectado, aunque bien podía ser una trampa.
En cuanto estuvimos lo suficientemente cerca como para que el dial nos delatase decidí apagarlo. La fogata en torno a la que se encontraban permitían ver un tramo de agua que no apuntaba ser demasiado profunda, aunque había decidido que allí no daría nada por sentado. Como si me hubiera estado leyendo la mente o quizás gracias al tiempo que llevábamos trabajando juntos, Camille enunció un plan similar al que había comenzado a cobrar forma en mi cabeza. Ella les distraería —o lo intentaría— mientras nosotros continuábamos avanzando con precaución de no caer en ninguna trampa ni llamar su atención.
En cuando la oni arrojó el primer guijarro aguardé hasta comprobar si aquellos tipos se veían atraídos por el sonido en la distancia. En caso de que así fuera no necesitaría más señal. Caminaría a la par que Alexandra o un paso por delante, con mi naginata fuera de su soporte y orientada hacia el suelo delante de mí. Iría tanteando con extrema cautela el suelo ante nosotros en busca de cualquier elemento que pudiese constituir una trampa o un peligro. Dicha cautela no disminuiría al alcanzar la zona de agua poco profunda, sino que iría incluso a más. Antes de poner un pie en la misma, hundiría el extremo de mi arma varias veces para comprobar que no fuese terreno donde nos pudiésemos hundir con facilidad ni nada por el estilo.
De no encontrar inconveniente alguno, mi siguiente movimiento sería identificar algún punto lo más seguro posible, a poder ser detrás de alguna piedra o saliente rocoso, desde el que dirigir la vista hacia atrás para comprobar qué hacían los tipos y Camille. Separarnos más tiempo del estrictamente necesario no se antojaba una buena idea, así que mi atención iría dirigida a mantener la distracción que estaba llevando a cabo mi compañera para que se pudiese reunir con nosotros. En caso de ser posible, al igual que había hecho ella buscaría piedras o guijarros que poder lanzar lejos, en dirección al agua, para así poder continuar atrayendo la atención de los sujetos.
Claro que... ¿y si el agua de un lugar tan inhóspito y aparentemente peligroso y salvaje guardaba algún secreto? Ya habíamos importunado al hipotético ser que morase allí, así que unas piedras más no podrían empeorar mucho más la situación. En cualquier caso, en silencio y antes de arrojar piedra alguna, dirigiría mi mirada hacia la zona de la que veníamos para intentar divisar a la oni. ¿Mi intención? Un asentimiento por su parte o algún gesto que me confirmase que había entendido lo que tenía en mente y estaba de acuerdo.
Resumen
Espero a ver si la estrategia de Camille surte efecto para empezar a moverme junto a Alexandra. Uso la naginata para tantear el terreno antes de pisarlo, sobre todo la zona de 20-30 de profundidad. En caso de que todo vaya bien —si no lo de después queda cancelado, claro—, busco un lugar seguro y resguardado en el que ocultarnos para intentar replicar la estrategia de Camille, pero esta vez para que se pueda unir a nosotros.
Honorable
150 Reputación
Perfil
5.990.999
911 / 911
390 / 390
290 / 290
Masao Toduro
El niño de los lloros
02-12-2024, 01:26 AM
(Última modificación: 02-12-2024, 01:34 AM por Masao Toduro.)
Habíamos logrado sobrevivir a aquello, literalmente se nos había aparecido la virgen. Fuera como fuese, y mientras me hurgaba en la nariz continúe caminando detrás del rastro que iba dejando el abejorro, era impresionante el control que tenía el albino de aquellos malévolos poderes malditos, ya que, en vez de zumbar apenas hacia sonido, bueno algo hacía, pero era literalmente como esas nuevas campanas silenciosas que habían puesto en las cocinas del G-31, un lujo eso de trabajar si el ruido horroroso de la campana puesta a todo trapo. La verdad es que no había mucho más salvo que piedras entre aquel sinuoso sendero, ni un ápice de luz ni nada.
-Dios dame paciencia- murmure para mis adentros mientras continuaba para dentro.
Finalmente, dios proveyó y llegaron a una pequeña sala donde había una puerta adornada con lo que parecía ser una especie de monstruo, un ídolo pagano al que aquellos criminales debían rendir pleitesía, así que a fin de cuentas parecían que se iba a tener que enfrentar a una secta.
-¿Tú creeh que esta gente le rezará a Satanáh? Recuerdo que en la segunda entrega de Jonah el indiano, se enfrentaba a un séquito de adoradoreh que hacía sacrificios humanos, la verdah es que zalia un corazón azín palpitando, uy que mal rollitoh- le comenté a su compañero. El cual parece ofuscado mirando lo que parecía ser una especie de mecanismo para entrar- Erah gente un poco chunga, tenían la tez así como Taka, pero lo mismo con la palabra del señor pueden volver al sendero de bien y ezo-matizó.
Mirando a un lado y a otro no encontré nada llamativo o que me indicará lo contrario, o al menos no me parecía verlo de primeras.
-Oye lo mismo, la gentecilla de fuera ha averiguado algoh ¿No puedes darles un toque y preguntarles? - le comenté al jefe, suponiendo que lo mismo el resto de la brigada había dado con la pieza del puzle que les faltaba, y bueno informarse de cómo les iba, que también les iría bien saberlo.
En espera de si eso cambia la opinión de su compañero, reviso un pelín, la estancia, los ojos y los colmillos de la criatura, lo mismo los malos habían dejado oculto algo por ahí, estilo como cuando dejas la llave debajo del felpudo.
-¿Oyeh se que será un poco contraproducente? ¿Pero si encendemos una pequeña luz para ver? Ozea, con el zambombazo de antes, creo que ya hemos perdido el factor sorpresa…- comentó al líder para escuchar su opinión mientras daba unas suaves palmadas en agradecimiento a la virgen.
Dependiendo de lo que decidiera el pijo seguirían con su aventura.
Resumencito
Pues continuo con cuidado con Ray, investigo un poco la puerta, comento de llamar por den den, y propongo usar una luz para ver, si total con el kaboom de antes vamos ya jodios, que no judios, que somos todos cristianos.
Nota: recupero algo de haki y energía gastada antes, pero vamos si me metes combate ya hago cuentas más tarde.
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