Alguien dijo una vez...
Iro
Luego os escribo que ahora no os puedo escribir.
Tema cerrado 
[Aventura] [T5] La Cabalgata de la Walkyria - Parte 2
Ubben Sangrenegra
Loki
Noche del 20 del verano del año 724.
Bosque a las afueras de Rostock - Isla Kilombo - East Blue

La noche avanzaba lenta y en calma en aquél claro de bosque, como si el tiempo mismo les regalara un respiro tras la reciente batalla e intenso reencuentro. Los sonidos del bosque regresaban poco a poco a la escena, era un pequeño susurro de vida que llenaba el aire en los breves silencios entre tú y Sijuh, recordandoles que se encontraban en la mitad de un bosque con bastante vida. La charla osciló entre momentos tensos y otros cargados de una nostalgia que solo podría nacer de los años de distanciamiento. Sijuh, con sus convicciones firmes de cambiar el mundo, parecía mantener una postura más activa que la tuya, sin embargo, aunque no compartía del todo tu visión sobre la muerte, al menos parecía respetarla como una idea que era, en el fondo, una parte fundamental de ti.

El odre de hidromiel, tras pasar varias veces de mano en mano, se terminó casi al mismo tiempo que un gruñido escapó del estómago de Sijuh. Ella esbozó una sonrisa, como si recién se diera cuenta de lo mucho que había dejado de lado el hambre. —Er du sulten?— preguntó con una expresión ligera y divertida, volviéndose hacia ti. —Jeg jaktet et villsvin i går kveld, langt inne i skogen— añadió, apuntando con la mano hacia una robusta caja de madera junto a su lecho improvisado. —Vi kunne koke det som er igjen av den. Det er i den boksen.

Sijuh tomó la caja y la acercó al fuego antes de preparar un disco de hierro para cocinar, limpiándolo con un limón y un trozo de cebolla, frotando fuerte para quitar los restos de grasa de la comida anterior. —Lager du fortsatt mat som før?— te preguntó, dejando entrever una curiosidad genuina, un deseo de saber si aún mantenías las habilidades que solían mantener sus estómagos satisfechos en tiempos pasados.  La caja resultó ser bastante práctica y bien organizada. Era grande, casi metro y medio de alto y otro tanto de ancho, con dos secciones bien separadas con una tabla, completa de madera curada para evitar filtraciones de líquidos. En una de las secciones, había grasa animal hasta el tope, cubriendo la carne, preservándola de la descomposición de manera eficaz sin necesidad de salarla. En la otra, un surtido de vegetales, frutas y especias. ¿Con qué podrías sorprenderla?

Sijuh tomó un largo cuchíllo y lo ensartó en la sección de la caja con grasa, sacando de la misma un trozo considerable de carte, el cual comenzó a trocear la pieza de jabalí en partes más manejables al momento de cocinar.

Mientras todo ésto se desarrollaba, el bosque, aparentemente apacible, escondía a dos figuras a cierta distancia. Desde su posición, vigilaban cada movimiento, cada palabra y cada gesto entre ustedes dos. Uno de ellos llevó una mano a su den den mushi y, con un gesto serio, recibió un mensaje. —Llegan los refuerzos— dijo la voz a través del caracol, con tono firme y diligente. Las figuras se miraron separándose para rodear el claro y tomar posiciones estratégicas.



Bienvenida e Instrucciones


Imagenes
#1
Ragnheidr Grosdttir
Stormbreaker
Personaje


Ragn se recostó ligeramente, permitiendo que su espalda amplia descansara contra un árbol retorcido y anciano, sus hojas bailando suavemente con la brisa. Era un descanso merecido después de la batalla reciente, y ahora la quietud del claro le resultaba casi irreal, como un sueño que sus cicatrices y músculos tensos apenas creían. Su mirada se desvió hacia Sijuh, quien, al igual que él, mostraba señales de agotamiento; sus ojos, sin embargo, brillaban con una energía contenida. Aquella charla que ahora fluía entre ellos oscilaba entre la ironía y la nostalgia, como una cuerda que alguna vez estuvo tensa y que ahora solo resistía por la fuerza del tiempo compartido y del conflicto en común. Ragn era consciente de lo mucho que su hermana había cambiado, y de cómo, al mismo tiempo, seguía siendo la misma mujer de espíritu indomable que había dejado atrás hacía años. Su deseo de cambiar el mundo era un fuego que jamás había dejado de arder en ella, y aunque él había tomado otro rumbo en su forma de entender la vida y la muerte, ahora, con una calma renovada, parecía dispuesto a permitirle a Sijuh su propia verdad. No compartía del todo esa visión, pero en esa noche extrañamente pacífica, sus ideas se cruzaban como hojas en el viento sin ánimo de aplastarse mutuamente. El odre de hidromiel finalmente se vació, dejando apenas un último rastro de dulzura en la lengua, y fue entonces cuando el estómago de Sijuh dejó escapar un gruñido hambriento. La risa de ella, un sonido que Ragn recordaba bien, le hizo esbozar una media sonrisa. Su hermana no había perdido ese toque de despreocupación, de confianza en sí misma. Ante la pregunta en su lengua natal, Ragn asintió, tomando un instante para observar los preparativos con una mirada crítica y curiosa a la vez.

Al ver la carne de jabalí cuidadosamente preservada y los vegetales frescos en la caja, un destello de satisfacción cruzó su semblante. Era evidente que Sijuh había puesto gran empeño en ser autosuficiente, en asegurarse de que cada aspecto de su vida pudiera sostenerse con sus propias manos y habilidad. Cuando ella le preguntó si aún cocinaba "como antes", una chispa de algo antiguo despertó en su mirada. Claro que aún lo hacía, aunque el tiempo y las necesidades lo habían convertido en un arte más austero, quizá menos frecuente, pero igualmente eficaz. Tomó el disco de hierro con sus grandes manos, agradecido de que fuera de un tamaño considerable. Aunque Ragn había cambiado su relación con la cocina, aún recordaba las técnicas básicas y ese toque especial que solía traerle a la carne. Cortó un par de trozos de la carne de jabalí y la colocó sobre el disco caliente, añadiendo solo un poco de grasa para que se impregnara de ese sabor ahumado, denso y profundo. Mientras la carne chisporroteaba, añadió algunas de las especias secas que encontró en la caja: romero, ajedrea, y una pizca de algo que reconoció como un pimiento pequeño y seco. Lo frotó en la carne para que absorbiera ese aroma, recordando viejas noches, otros momentos en los que sus habilidades en la cocina eran una necesidad más que un lujo. Mientras cocinaban juntos, el ambiente entre ellos pareció relajarse aún más. Sin embargo, había algo en el bosque que seguía tensando los instintos de Ragn. Se sentía observado, un resabio del instinto de combate, agudizado por años de enfrentar enemigos en terrenos desconocidos. La oscuridad del bosque podía engañar, pero él no era un hombre fácil de emboscar. Notó cómo algunas sombras parecían más densas de lo habitual, cómo ciertos sonidos eran suprimidos por la brisa, como si algo o alguien estuviera moviéndose entre los árboles.

A medida que el aroma de la carne se mezclaba con el aire nocturno, Sijuh también pareció captar ese cambio en el ambiente. Ambos compartían un lazo en el campo de batalla que ningún tiempo de separación podría disolver. Sin embargo, él mantuvo la calma, sus manos firmes mientras giraba la carne y ajustaba las brasas, sus sentidos atentos sin que su expresión mostrara nada. Los espías en las sombras parecían tener el mismo cuidado. Pero uno de ellos, tal vez inexperto, rompió una rama seca al retroceder. Fue un sonido pequeño, apenas audible, pero para Ragn fue suficiente. Una expresión de advertencia pasó por su rostro, y sus ojos se encontraron con los de Sijuh. No hicieron falta palabras. Ambos comprendían que no estaban solos y que la tregua pacífica de esa noche estaba a punto de romperse. Con una lentitud deliberada, Ragn tomó una pequeña piedra del suelo y la lanzó hacia la espesura, un movimiento casual pero calculado para hacer un sonido, una distracción, una advertencia. Se preparaba para cualquier cosa, listo para proteger a su hermana si el enemigo decidía atacar antes de lo esperado.

Vi går langt inn i nattens mørke, men vi er ikke alee. —Murmuró, su voz apenas audible para que solo Sijuh pudiera escucharlo.

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#2
Ubben Sangrenegra
Loki
Mientras tomabas la carne y comenzabas a cocinar, Sijuh no pudo evitar que el mar de emociones que aquello le evocaba. Observando cómo cocinabas, se vio a sí misma en tiempos lejanos, cuando ambos compartían momentos similares, más simples, momentos que la vida les había arrebatado hacía mucho con su curso natural. Aunque sus ojos se llenaron de lágrimas, se las arregló para ocultarlas, ocupándose en buscar platos de madera entre sus pertenencias y aprovechando para secarse disimuladamente... No le gustaba ponerse tan sentimental.

Cuando regresó a los pocos segundos, el aroma de la carne chisporroteando en el disco, combinada con las especias que la sazonaban, ya comenzaban sentirse en el aire. —Herregud, det lukter fantastisk...— murmuró con una mirada de hambre que decía mucho más que sus palabras. Sin embargo, antes de que pudieran siquiera pensar en comer, el leve crujir de una rama rompió el silencio del bosque. De inmediato, sus ojos se entrecerraron, y una chispa rojiza destelló en su mirada deforma sutil, perceptible para ti solo porque estabas a su lado... había extendido sus sentidos hasta el límite mediante su Haki. —Det er et dusin av dem... og disse er ikke svake...— susurró, con un tono serio que rompía completamente con la ligereza anterior. Rápidamente, dejó el plato en la caja de ingredientes y se alejó un poco para tomar su arma de forma disimulada junto con el resto de sus pertenencias, acercandolas a la hoguera, y clavándo la espada en el suelo junto a ella en una posición facil de tomar. Entonces, alzando la voz nuevamente hasta su volumen normal, habló para que sus observadores escucharan —Debe serrr algún zorro o conejjo— antes de volver a susurrar solo para ti —La dem omringe oss... de er idioter hvis de tror det blir lett bare fordi de har oss omringet

Por otra parte, un zorro ágil y asustadizo rompió una rama seca de un arbusto al huir de los movimientos de los hombres que acechaban entre las sombras. El pequeño accidente del animal hizo que los espías creyeran que sus pasos furtivos no habían pasado desapercibidos, y la piedra que lanzaste en esa dirección aterrizó peligrosamente cerca de uno de ellos, quien se congeló tras el tronco de un árbol, seguro de haber sido descubierto... Sin embargo, al escuchar la voz de Sijuh hablando en tono despreocupado, el intruso soltó un suspiro contenido por lo bajo y retomó su movimiento con mayor precaución.


Resumen
#3
Ragnheidr Grosdttir
Stormbreaker
Personaje


Ragn observó el cambio en el rostro de Sijuh, la chispa de alerta en sus ojos y la postura tensa que adoptaba mientras analizaba la situación. Podía sentir la seriedad en su tono y ver en sus gestos la misma determinación de aquellos años de batallas compartidas, cuando sus vidas dependían de la agudeza de sus sentidos y la fuerza de sus decisiones. Mientras ella hablaba, él continuó moviéndose con la misma calma imperturbable. No se apresuró ni cambió el ritmo, manteniendo las manos ocupadas en la carne chisporroteante. Incluso con aquella amenaza rodeándolos, él sabía que cualquier muestra de nerviosismo podría alertar a los intrusos, más después de lo que su hermana dijo.

Crreerrr que animal salirrr huyendo. —Contestó. Así, asintió apenas con la cabeza, un gesto breve que sólo Sijuh podría entender. —Du er i ulemper. Føler at de har makten. Det gjør meg bare mer farlig. — Con su calma prolongada, Ragn se colocó sus guantes, unos especiales, con varios pinchos en los nudillos. Eran unos guantes creados por Airgid, de un diseño curioso pero suficiente para ser útil. Cabían perfectamente en las gigantescas manos del vikingo, al cual no le solía ser fácil encontrar de su tamaño.

Giró el disco, dejando que la carne continuara asándose, y mantuvo su tono ligero, hablando como si discutiera algo trivial. —Det er ikke det at jeg tviler på deg, søster. Men jeg håper ikke dette er et av spillene dine. Jeg har mye å gjøre, venner som trenger meg. Jeg kan ikke kaste bort tiden. — Susurró con profundidad, fijando sus azules ojos en la mujer. El cabello de Ragn le caía por los hombros, pero cuando esto ocurría, el vikingo lo apartaba con un dedo, dejandolo tras una de sus orejas.

El pesado cuerpo del vikingo comenzó a moverse. Daría varios saltos, calentando el cuerpo. Ejecutó varios golpes al aire. — De er kanskje veldig sterke, men jeg tror ikke de er nok for Sijuh Hatroshirsh. — El brazo derecho de Ragn parecía a punto de estallar, siempre estaban tensos sus músculos, era una bendición de Nosha, que duda cabía. Ragn se agachó para tomar, aún quemando, un poco de la comida. El fuego no le hacía tanto daño, estaba más que acostumbrado a sufrir quemaduras. Además, adoraba la comida justo recién cocinada.

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#4
Ubben Sangrenegra
Loki
Sijuh nego con la cabeza ante tus palabras. —Dette er et bakholdsangrep... og jeg vet godt hvem det er— Sentenció, aclarandote con sus propias palabras que ésto no era un juego ni un plan de ella. —Det er maur som er i stand til å skade løver, dumt... ikke undervurder dem— Respondió a tu afirmación de que no sería suficientemente fuerte como para llevarsela por delante. La calma tensa que llenaba el claro mientras fingían seguir cocinando como si nada, se rompió en un instante, como un cristal que cae al suelo y explota en mil pedazos. 

Uno de los hombres que los espiaba actuó primero, disparando una bala que surcó el aire hacia Sijuh con la clara intención de neutralizarla. La bala rozó su hombro, arrancando un pequeño hilo de sangre en el proceso, pero ella no dejó que aquello la desconcentrara. La mujer de oscuros cabellos apretó los dientes y se permitió una sonrisa amarga, casi despectiva. Manteniendo su haki de observación activo, giró sobre sus talones y se colocó detrás del tronco donde había estado sentada momentos antes, y otro par de balas impactaron en el tronco. —De sikter etter beina... de vil fange oss— Dijo Sijuh, mientras miraba su hombro sangrando; era apenas un arañazo de la bala que rozó su piel, pero la sangre que corría caliente por su piel parecía hervir más y más a cada sengundo. Aquél hombre que disparó, tenía un aspecto bastante joven. Unos instensos ojos grises brillando a la luz de la luna, con una cabellera de largo medio peinada hacia atrás, de color rubio con mechones teñidos celestes; su rostros con una expresión fría cual hielo, como si la muerte misma estuviese susurrandole al oido el donde apuntar el siguiente disparo. Vestido con un cuello alto de color oscuro y unos pantalones cargo con patron de camuflaje, tenía en su mano un rifle de francotirador, sujeto con una sola mano apuntando a Sijuh mientras el cañón aún humeaba por los anteriores disparos... Aquel hombre era Rindou del CP7.

El segundo atacante irrumpió en la escena con la ferocidad de un toro, abalanzándose directamente hacia ti entre saltos y volteretas. Su puño con una especie de puño americano ennegrecido por el Haki de Armadura, silbaba al cortar el viento en dirección a tu rostro. Sus dorados ojos se movían sin parar reconociendo el terreno mientras su puño buscaba tu rostro. De anteojos de marco negro, con un cigarrillo encendido en la boca, cabello corto peinado hacia atrás de color negro con mechones rubios que formaban un copete inclinado hacia el lado izquierdo de su rostro, mantenía una expresión casi demoniaca en su rostro. El seño fruncido no por el enojo, si no frente a la palpable adrenalina y disfrute que le ocasionaba lo que desde su perspectiva era una cacería. Vestido con una camisa blanca, corbata negra con dorada y una chaquetilla negra gris con patrón a rallas verticales, se presentaba a la batalla Shuji Hanma del CP7. En el puño que se dirigía a tu rostro podías leer claramente un tatuaje en el dorso que decía "Castigo".

En paralelo ocho hombres vestidos de negro y corbata aparecieron desde los bordes del claro,  marchando de forma robotica y sincronizada, como si fueran parte de una coreografía bien ensayada. Cada uno levantó su arma, sin mostrar expresión , apuntando directamente a ustedes. —Så verdensregjeringen sparer ikke på personell?— soltó Sijuh con sarcasmo a rebosar, limpiándose con la mano la pequeña herida del hombro, dandole a entender al resto que aquél pequeño rasguño no le dolía y que toda la parafernalia despligada por el gobierno mundial no la intimidaba para nada.

La lluvia de disparos de los ocho hombres armados comenzó casi de inmediato, dando paso a una seguidilla de estruendos cada vez que uno de los rifles percutaba. Sijuh reaccionó en un parpadeo, Tomando su espada por el mango y sacandola del suelo mientras abanicaba completamente su filo, desviando los disparos en el preoceso [Flujo metalico + Choque de dos ataques básicos contra las balas disparadas]. Tres fueron los proyectiles dirigidos a ella, el resto te ponían a ti como obejtivo. El movimiento en forma de abanico de sijuh tuvo tal fuerza que su espada hizo de bate de baseball para una de las balas, la cual fue devuelta al grupo del gobierno, impactando a uno de ellos en un brazo mientras un grito de dolor ahogado escapaba de la boca del desdichado.

La situación no se veía fácil de solucionar, y ésta claramente no era tu pelea pero habías terminado en medio de ella. ocho escuincles con rifles y dos tipos que claramente eran las cabezas del grupo, estaban dispuestos a hacerles frente. Sin embargo las palabras de Sijuh tenían sentido, las siguientes balas del tipo de cabello con mechas azules habían apuntado a las piernas... al parecer la querían viva.


Resumen
Relevantes
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#5
Ragnheidr Grosdttir
Stormbreaker
Ikke snakk slik til meg. Jeg er ikke lenger det svake barnet i familien vår. Jeg er nå en kriger av Elbaf. Jeg brenner av ønsket om å bevise det for deg... — Contestó un sincero Ragn. Él, como bien decía, ya no era la misma persona que antaño. Cuando era pequeño, que es cuando más tiempo pasó con su hermana, Ragn era un niño endeble, enfermo y sin futuro. Pero hoy en día la cosa era muy diferente. Tenía gente en la que apoyarse, Nosha guiaba todos sus pasos y había encontrado incluso el poder de una fruta del diablo. No era el mismo, qué va. Se oye el primer disparo, justo al tiempo que el vikingo activa su haki de visión. La bala "impacta" en el hombro de su hermana, aunque solo le hace un rasguño. Aquello alza los bellos del rubio, que, al igual que su pariente, esboza una sonrisa. Un gasecillo morado comenzó a rodear los brazos de Ragn, ascendiendo hasta el hombro, surcando su clavícula y metiéndose por sus fauces, que se abrían como las de un león. Era el mamboleo del gas, que entraba y salía por cualquier parte de su cuerpo. La sinergia que tanto le había costado encontrar.

Percepción III
KENB601
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
22/11/2024
9
Costo de Haki por Turno
2
Enfriamiento
Permite al usuario percibir con precisión la presencia de otros seres vivos en un área, siendo capaz de apreciar las emociones que exterioricen y de forma superficial las hostilidades que realmente tienen. Así como estimar de forma general quién es alguien más fuerte o más débil que él. Si lo activa puede anticiparse a un ataque obteniendo para ello un bono de +10 [Reflejos].
Área: [VOLx15] metros | +10 [REF]


Jeg har ikke fortalt deg det. Men det er vel ikke mye tid heller. Prøv å ikke puste inn gassene du ser meg drive ut. Jeg vil ikke ta livet av deg, søsteren min. — Ni la miró, estaba centrado en lo que estaba por venir. El segundo tipo en hacer acto de presencia, resulta que no se toma ni un respiro y se lanza de frente hacia el vikingo. Cara a cara, joder sí. Ragn lejos de escapar al contacto, daría un paso al frente para encontrarse de frente con su enemigo. Su puño derecho se cubrió por completo de un negro profundo que buscaría impactar.

Impacto Directo
COM101
COMBATIENTE
Ofensiva Activa
Tier 1
6/9/2024
17
Costo de Energía
1
Enfriamiento
El usuario encarará de frente a su adversario propinándole un poderoso impacto directo con alguna de sus extremidades, aplicando un [Empuje] de 4 metros.
Golpe Básico + [FUEx2] de [Daño contundente]

Refuerzo III
BUSO601
BUSOSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
15/11/2024
10
Costo de Haki por Turno
2
Enfriamiento
Permite al usuario recubrir medio cuerpo y múltiples armas con haki, tornándose estos de un color oscuro y brillante como el metal, siendo capaz de golpear los cuerpos de todo tipo de Akumas. Obteniendo un bono de +30 en los daños que aplique el Haki y +15 [Resistencia] ante daños y efectos. (En caso de querer recubrir solo pequeñas zonas del cuerpo, inferiores a la mitad del recubrimiento máximo el coste bajara a la mitad)
+30 en los daños físicos desde área afectada y +15 [Resistencia] ante daños y efectos en el área recubierta.


contra los mismos nudillos del hombre. El choque sería sin dobles oportunidades. Tras lo acontecido, el cuerpo de Ragn, consciente de que acababa de escuchar disparos, se volvió completamente de gas, saliendo disparado hacia el cielo. Las balas atravesaron la estela de su cuerpo, logia. —!Munnen! —vociferó. Desde sus brazos lanzó un chorro de gas que se fue extendiendo por el terreno. Era de un color azulado o al menos, lo debería ser normalmente, pero Ragn estaba utilizando una particular habilidad para ocultar su ... "apariencia".

[tecnicainvalida=U29101]

Sin color. Sin olor ... Una marea de veneno avanzaba hacia todo el mundo. El extraño terror en forma de gas natural rodearía a su hermana, aunque esta probablemente no se daría cuenta, al menos no visiblemente.

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#6
Ubben Sangrenegra
Loki
Tu contestación quedó flotando en el aire, pues Sijuh se vio asediada, como pudiste presenciar; aunque salió bien parada de la situación, claramente no era el momento para hablar. Al extender tus sentidos con el Haki de Observación, las presencias a tu alrededor se hicieron claras: un total de diez personas en el grupo cercano, pero lo que realmente podría o mejor dicho, debería llamar tu atención, era un segundo grupo que avanzaba a unos 700 metros de distancia. Esto último explicaba las palabras de tu hermana, cuando advirtió que una docena se acercaba y no eran débiles. Según lo que podrías captar mediante tu Haki, al menos la mitad de este nuevo grupo tenía un poder similar al de Sijuh, y los restantes la superaban ligeramente. Sin embargo, aunque ninguno se equiparaba a ti, la sed de sangre que emanaban era suficiente para marcar una clara diferencia respecto a los atacantes actuales, cuya hostilidad era bastante moderada en comparación.

El impacto de tu puño contra el de Shuji fue impresionante. Por un instante, ambos ataques quedaron igualados, el chisporroteo del Haki de Armadura envolviendo los puños de ambos en un destello de negro brillante. La fricción entre sus voluntades quedó impregnada en ese segundo, y gracias a tu Haki de Observación, podrías notar algo bastante peculiar... no había intención asesina en el golpe de Shuji, sino una competitividad genuina; el tipo estaba intentando medirse de igual a igual contigo. Sin embargo, la igualdad fue efímera. Tu fuerza terminó imponiéndose, rompiendo el equilibrio del choque y forzando el puño de Shuji hacia abajo, regresándolo al punto de partida.

El impacto lo hizo retroceder apenas unos pasos, más no pareció tomar daño alguno en el proceso. Con los ojos encendidos de furia y la mandíbula apretada, gritó al verte elevarte —¡Cobarde!— Tu forma gaseosa ascendió con rapidez, esquivando sin dificultad las balas que atravesaron tu cuerpo convertido en humo, y que terminaron impactando en los árboles, arrancando astillas que cayeron como una lluvia leve sobre el claro. Mientras Shuji ajustaba su postura, claramente enfurecido, los demás hombres no perdieron el tiempo. El grupo se reacomodó, sus movimientos coordinando sus movimientos solo con miradas mientras los disparos seguían surcando el aire sin conseguir darte. Tu gas invisible, sin duda fue una buena idea, pero con riesgos inherentes. A pesar de haber advertido a Sijuh que no inhalara, la naturaleza invisible de tu gas, debido a tu habilidad Forsvinne hizo imposible para ella percibir el peligro a tiempo. El Haki de Observación, aunque poderoso, no podía detectar sustancias inorgánicas como el gas que ya se extencía por la zona. Aquello fue un error que tuvo consecuencias inmediatas. 

Sijuh, aún alerta, se encontraba bloqueando los disparos de los enemigos que habían cambiado su enfoque hacia ella, al ver que no tenían efecto en ti. Dos de los escuincles, Verde y Rojo, avanzaron cerca de seis metros, alineándose junto a Azul y Rosado, y abrieron fuego coordinadamente contra tu hermana. Aunque carecían de tu poder, sabían aprovechar la ventaja numérica. El silvido de los disparos atravesó el claro y Sijuh reaccionó rápidamente, utilizando su arma enorme para interceptar dos de las balas, que con un sonido metálico rebotaron perdiendose en el bosque. Sin embargo, no pudo evitar el resto; dos proyectiles lograron rozarla, dejando cortes profundos y sangrantes en su brazo izquierdo y muslo derecho. A pesar de esto, la activación de su Busoushoku Haki minimizó el daño, endureciendo su piel y evitando heridas más graves. 

Respiró hondo tras el impacto, reprimiendo el dolor mientras ajustaba su postura cubriendo la mayor parte de su cuerpo con aquél enorme espadón. Fue en ese instante cuando el gas que habías liberado entró en sus pulmones. Una tos violenta la sacudió de inmediato, interrumpiendo su concentración, mientras una sensación de sofoco se apoderaba de ella. Su mirada, que hasta entonces había estado impasible, mostró un destello de sorpresa y frustración al comprender que algo estaba afectándola desde dentro. Pero Sijuh no fue la única afectada. El ozono alcanzó rápidamente a los cuatro tiradores, Verde, Rojo, Azul y Rosado, que también comenzaron a mostrar los mismos síntomas. Sus ataques cesaron mientras llevaban las manos a sus gargantas, jadeando y tosiendo con desesperación. Incluso Shuji sintió el veneno colarse en su cuerpo. Su competitividad fue rápidamente reemplazada por una incomodidad creciente, y su postura firme se tambaleó por un instante. 

Como ambos mencionaron antes... un animal es más peligroso cuando está acorralado. El campo de batalla sin duda tendría una tendencia a inclinarse hacia ellos por cantidad de elementos presentes, sin embargo el caos que comenzaba a causar tu gas, afectando tanto a enemigos como a aliados, neutralizaba aquello de buena manera, mientras tú observabas desde tu posición elevada. La situación estaba lejos de estar bajo control, pero tu ventaja como usuario de Lógia era innegable.

Los escuincles Azul y Rosado, los tiradores que aún permanecían en la zona superior y que habían sido recién alcanzados por sus compañeros Escuincles Verde y Rojo, comenzaron a sentir los efectos asfixiantes del gas. Ante lo cual,  con los pulmones ardiendo y un instinto de supervivencia que sobrepasaba cualquier orden que pudiese darle alguno de sus dos superiores presentes, corrieron un poco más de seis metros fuera de la zona afectada, jadeando y tosiendo mientras trataban de recuperar la compostura. Mientras tanto, Shuji, incapaz de alcanzarte en tu forma de gas, centró su atención en la única persona que quedaba al alcance... Sijuh. Con movimientos ágiles, saltos y volteretas que se veían extrañamente acompañados por ataques de tos que no podía controlar, más no le detenían, se lanzó contra tu hermana con una fuerza que era tanto deber como frustración. Su puño ennegrecido con Haki de Armadura buscaba hacer un impacto devastador sobre la revolucionaria, a pesar de mantenerse dentro del área del gas.

Al mismo tiempo, desde una posición más alejada, el francotirador Rindou observaba el caos a través de la mira de su rifle. Su mirada fría se fijó en ti, calculando cuidadosamente el disparo. Cubrió la bala con un manto de Busoushoku Haki y apretó el gatillo. El proyectil surcó el aire con un silvido que rasgaba el aire al pasar apuntando directamente a tu corazón. —¡Algo raro está pasando cerca de ellos!— gritó Rindou, levantando la alarma para el resto del equipo que aún no entendía del todo la situación. Sus palabras alertaron al grupo de cuatro tiradores en la parte izquierda, quienes retrocedieron de manera táctica. Sus movimientos eran metódicos, cubriéndose entre ellos mientras mantenían sus armas apuntadas hacia Sijuh, listos para disparar si la oportunidad se presentaba.

Volviendo al centro del conflicto, Shuji finalmente alcanzó a Sijuh. Su acometida fue directa, su puño envuelto en Haki arremetió hacia ella con una fuerza brutal. Sin embargo, Sijuh no era una combatiente que retrocediera fácilmente. En lugar de esquivar como tú lo habías hecho antes, plantó los pies con firmeza en el suelo y respondió con su propio puño, desprovisto de arma pero igualmente recubierto de Haki de Armadura. 

El impacto fue potente y resonó de forma ensordesedora. El choque de voluntades materializadas en aquél Haki se extendían en un chisporroteo que iluminó brevemente la escena. Por un instante, ambos parecían igualados, pero el poder de Sijuh fue mayor finalmente. Shuji fue lanzado hacia atrás por la fuerza del golpe, volando diez metros antes de caer de pie, más no intacto... su brazo, claramente afectado por el choque, colgaba en una posición que evidenciaba un daño considerable.


Resumen
Relevantes
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#7
Ragnheidr Grosdttir
Stormbreaker
Personaje


Ese "cobarde" mientras Ragn ascendía al manto de oscuridad que era ese cielo, le provocó una sonrisa inherente al desafío que estaba por delante. ¿Lo bueno? no tenía que preocuparse de su hermana o al menos eso creía. Ella siempre había sido una mujer muy independiente y poderosa, era más común que la gente dependiera de ella que al revés, así que era probable que si recibía ayuda de Ragn, hasta se molestara. El gas del vikingo se extendió, afectando a mucha gente, entre los cuales estaba Sijuh. Sería mentir no admitir que el vikingo se sintió extrañamente reconfortado al verla siendo afectada por una habilidad suya. Nunca había pasado algo así. Quizás eso era la prueba de que realmente se había vuelto muy poderoso.

El gas volvió a su color normal y este resultó ser azulado, que mezclado con la fría noche, todavía dificultaba más la visión de los presentes. Ragn volvería de cintura hacia abajo su cuerpo de un gas esta vez amarillento y se desplazaría a toda velocidad hacia su hermana. Un torbellino de gas se desató, propulsando su cuerpo y "enfrentando" a la bala que casi ni vio de su velocidad. El posible daño que esta pudiera causarle, no arrancó sus ganas de moverse, así que se lanzó hacia tierra firme a una velocidad endiablada, llegando a Sijuh en un momento. Fue cuestión de segundos. — ¡Estarrr vieja! — Levantó la voz, tomando por un brazo a su hermana y saliendo propulsado hacia el costado contrario que le marcaba su haki que estaban los enemigos. — Jeg vil ikke at de skal drepe søsteren min. Jeg har ikke sett deg på en stund.

[tecnicainvalida=U29302]

La velocidad que estaba alcanzando entre los árboles del bosque era elevada, pero es que estaba aumentando conforme seguía proyectando aquel gas. La propulsión iba en aumento, destrozando algunos árboles de menor tamaño, ramas e incluso algún animal. Las luchas en desventaja se debían planear mejor, sobre todo cuando los enemigos estaban muy coordinados.

Sigilo del Haki I
KENB602
KENBUNSHOKU
Haki intermedio
Tier 6
24/11/2024
20
Costo de Haki por Turno
2
Enfriamiento
El usuario puede de manera activa ocultar parte de su presencia para disimular su propia presencia y energía vital, haciendo más difícil que otros usuarios de Kenbunshoku Haki lo detecten o estimen su fuerza con precisión. Lograra engañarlos siempre que su Voluntad sea superior a la Voluntad de quien lo intenta percibir.


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#8
Ubben Sangrenegra
Loki
Te mueves raudo hasta tomar la mano de tu hermana. Sin embargo, ese gesto estratégico no evita que la bala de Rindou encuentre su objetivo. Apenas logras cambiar su curso fatal, y en lugar de atravesar tu corazón, impacta en tu hombro. La bala, cubierta de Busoushoku Haki, perfora tu carne y sale por el otro lado, dejando un agujero ardiente y un torrente de sangre que se desliza caliente por tu brazo.

El dolor es instantáneo, agudo como un hierro al rojo vivo que atraviesa en tu hombro. El dolor habría detenido a cualquier persona en el acto, sin embargo contigo no sucede. Continuas llevando a Sijuh contigo mientras los gritos enfurecidos de Shuji se escuchan a lo lejos, mientras el gas ozono que todavía impregnaba la zona comenzaba a disiparse. Apenas puedes percibir que Sijuh, ahora consciente de tu maniobra, te secunda ocultando también su presencia mediante Kenbunshoku Haki. Juntos, vuelan por el aire a través del denso bosque que bordea la zona, el follaje del mismo y la noche que les cubre, les facilita el escape, escondiendoles de las miradas enemigas.

Las pertenencias de tu hermana quedan abandonadas en el suelo del campo de batalla. No son muchas, pero eso ahora es lo de menos. A tu lado, Sijuh tose con fuerza, con un sonido áspero y seco. La oyes hablar entre el ataque de tos, su suena voz débil pero cargada de reproche. —¿¡Qué fue lo que me hiciste!?— Gritó ahogada, escupiendo una pequeña cantidad de sangre con cada tos. Sus ojos entrecerrados y la palidez de su rostro te dicen todo lo que necesitas saber, el veneno del ozono ha hecho efecto. Aunque no parecía herida de gravedad por las balas, el gas está llevándola al límite luego del agotamiento que se acumuló por la anterior pelea contra los bandidos. 

Vuelas tan rápido como te lo permite tu cuerpo, que ahora arde por la herida sangrante en tu hombro. Escapar fue la única opción viable, la única carta prudente que podías jugar, pero eso no significa que la batalla haya terminado. Dos agentes del CP6 han visto más de lo que deberían, ahora son conscientes de tu presencia, tu poder, y más importante aún, tu relación con Sijuh... No eres solo un criminal más, para los agentes que te vieron, la sombra de la Revolución comienza a proyectarse sobre ti. Quizás, después de todo, esto es lo que tus diosas te deparaban al cruzar nuevamente tu camino con el de tu hermana.

La voz de Sijuh rompe el silencio una vez más, cansada, pero aún aferrándose a la conciencia. —Hay... una playa escondida entre dos acantilados al sur de Rostock...— Es lo único que logra decir, aunque con dificultad con dificultad, respirando entrecortadamente —Ahí está mi gente... Ellos deberían poder tratar este veneno...— Sus palabras proponen un nuevo rumbo. Y quizá, podría ser la mejor única oportunidad que tienes para tener un momento de paz junto a ella, antes de que sus caminos diverjan nuevamente.


Resumen
#9
Ragnheidr Grosdttir
Stormbreaker
Personaje


Ragn volaba entre las sombras del bosque. Ese gigante silencioso que se abría paso con velocidad y determinación. El peso de su hermana, aunque ligero en comparación a su fuerza descomunal, era una carga más valiosa que cualquier botín. La sangre resbalaba caliente por su brazo derecho, cada gota perdida era un recordatorio de la bala que había encontrado su hombro, y aún así, su mandíbula permanecía firme, su mirada fría y fija en el horizonte apenas visible entre las ramas. ¡El dolor solo le ayudaba a moverse! El dolor no era un impedimento. Había aprendido desde joven que el dolor no era más que una voz débil, un susurro insignificante que intentaba desviarle del camino. Lo ignoraba con la disciplina del guerrero que sabía que, si se detenía, otros pagarían el precio. La espesura del bosque parecía interminable, cada salto entre las copas de los árboles forzaba al Buccanner a contener su respiración, a mantener el ritmo. Un movimiento en falso, y la posición quedaría delatada. Sabía que los agentes del CP6 no eran de los que abandonaban la cacería con facilidad, ahora no eran solo ellos dos los que huían, sino una sombra mayor, algo que los agentes seguramente reportarían, la Revolución. Era inevitable. Por eso, no podía dejar nada al azar.

La herida punzaba como un hierro ardiendo cada vez que tensaba el brazo, pero él no se permitió detenerse, ni siquiera para sujetar la carne desgarrada de su hombro. Nosha le entregaba dolor y el debía responder con más entrega. La sangre seguía manchando la tela y el aire nocturno la enfriaba rápido, endureciéndose sobre su piel como un recordatorio cruel. Apenas podía escuchar su propia respiración, grave y controlada, pero sentía la humedad en su rostro por el sudor que corría junto a su cabello rubio, pegándosele a la frente. “La playa… entre acantilados…” Ragn mantenía esa información fija en su mente, como un rumbo marcado en el mapa de sus pensamientos. La costa significaba dos cosas, refugio o trampa. Si llegaban, él mismo comprobaría si aquel escondite era seguro o si sería otra emboscada. Lo que sí sabía era que no podía retroceder.

Los árboles comenzaron a volverse menos densos y la tierra bajo sus pies se volvió más arenosa, el cambio en el aire llegó primero, un olor a sal y humedad, más limpio, fresco, como si el mar le estuviera llamando. Ragn aterrizó con un último salto, sus enormes botas golpearon la arena y dejaron profundas huellas a su paso. El impacto hizo que su hombro se estremeciera, y una oleada de dolor le subió por la clavícula hasta el cuello. ¡Qué dolor! Gruñó por lo bajo. Sus pies, descalzos y enterrados en la arena fría, le anclaron al momento presente. La luna se alzaba sobre el mar como un ojo vigilante. Ragn no perdió tiempo. Caminó unos pasos hasta una roca firme, dejó el peso que llevaba con cuidado contra ella y se quedó de pie, apoyando la mano izquierda en su pierna para tomar un respiro. La derecha seguía colgando rígida, manchada con la sangre fresca de su hombro, aunque aún tenía fuerza suficiente para cerrarse en un puño enorme.

Levantó la cabeza, su mirada recorrió la playa de un extremo a otro. La oscuridad lo envolvía todo, pero sus ojos entrenados distinguieron detalles: sombras sobre las rocas, las formas del acantilado recortándose contra el cielo estrellado, el lento movimiento de las olas al romper en la orilla. —Kom igjen... Hvor er dere? —Su voz resonó baja, gutural, como si la misma tierra retumbara con él. No era un ruego. Era una llamada. El silencio solo lo rompían el mar y el viento, pero Ragn sabía que no estaban solos. Alguien debía estar aquí.

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#10
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