Hay rumores sobre…
... que en una isla del East Blue puedes asistir a una función cirquense.
[Aventura] El oro de los valientes [T5]
Derian Markov
Lord Markov
El día 28 de verano, el archipiélago Polestar vio una gran batalla naval. Los detalles son escasos y confusos, pues el combate se libró lejos de la vista de Loguetown, en un islote al norte de la isla, Punta Verde. Entre las muchas patrañas y exageraciones, los relatos más sosegados (y probablemente más ciertos) hablan de que la banda pirata del capitán Montazano (alias Mad Mon) fue arrinconada por dos buques de guerra de la Marina, que se apañaron para que el barco encallase en los arenales de Punta Verde. Aquí es donde los relatos se vuelven confusos. Algunos dicen que Mad Mon usó una artillería naval más potente que la de la Marina para mantenerles a ralla. Un viejo marinero asegura haber escuchado a dos reclutas marines que estuvieron a bordo de la Solemnidad Serena, un navío ligero presente, que los piratas tenían rehenes que evitaban que los marines les atacasen. Otros dicen que una segunda banda pirata atacó a la Marina, permitiendo escapar a Montazano y su gente. Cómo escapó Montazano sigue sin saberse, pero todos parecen estar de acuerdo en ese punto y en que no usó su navío, el Trasto de Guerra, que se quedó atrapado en las arenas de Punta Verde.

Montazano y su banda no llevan mucho tiempo en el negocio, apenas seis o siete meses. Sin embargo, en ese tiempo han aterrorizado el East Blue y saqueado decenas de barcos mercantes y de transporte, con lo que se teorizar que en las bodegas del Trasto de Guerra debería haber, sino el botín de todos sus saqueos, al menos un tesoro digno de mención. Sin embargo, hasta ahora no parece (o no se ha oído) de nadie que se haya aventurado a viajar a Punta Verde en busca del tesoro de Mad Mon. Entre otras cosas, la tripulación de Montazano es conocida por tener un aprecio poco saludable por las cosas que explotan y la tecnología hecha con chatarra. No sería sorpresa para nadie que el Trasto de Guerra explotase al pisar la zona incorrecta del barco.

Sin embargo, valientes o insensatos, vosotros habéis puesto vuestra mira en Punta Verde y su tesoro. Por ahora estáis en el puerto de Loguetown, preparados para zarpar hacia el islote (que está a poco menos de una hora de vosotros). Pero en cualquier caso, hay muchas preparaciones por hacer y poco tiempo que perder, ¿quién sabe si no habrá alguien más interesado en "rescatar" los restos del Trasto de Guerra? En este momento estáis preparando todo para partir. Decidme, ¿qué preparativos hacéis? ¿Adquirís algún bien en concretos para ayudaros en vuestra tarea? ¿A lo mejor vais a buscar información a algún lado? Este es el momento de dejar todo listo.

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#1
Silver D. Syxel
-
Personaje

Inventario

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Loguetown
Día 28, Verano del año 724

La brisa salada del puerto de Loguetown traía consigo el inconfundible aroma del mar mezclado con el bullicio incesante de la ciudad. Las voces de los mercaderes resonaban por los muelles, mezclándose con los martilleos y el crujir de las cuerdas que sostenían los barcos anclados. El Hope se mantenía firme en su lugar, con las velas recogidas y los preparativos avanzando con rapidez bajo la supervisión de su tripulación.

Silver permanecía cerca de la pasarela de embarque, con los brazos cruzados y la mirada fija en el horizonte. Aunque su expresión era serena, en su interior la emoción y la expectación bullían como el oleaje en una tormenta. Rumores sobre el Trasto de Guerra y el tesoro de Mad Mon habían llegado a sus oídos hacía poco tiempo, pero ya se habían convertido en su próximo objetivo. "Un botín atrapado en un barco lleno de trampas y explosivos... justo lo que nos hacía falta," pensó con una sonrisa irónica.

Tenemos que movernos rápido. —Su voz resonó con autoridad mientras se dirigía al resto de la tripulación—. No somos los únicos que habrán oído hablar de ese tesoro. Preparad todo lo que podamos necesitar. Balagus, asegurate de que llevamos suficientes barriles de agua y pon a buen recaudo la pólvora. Dawel, espero que lleves lo necesario para tratar con quemaduras graves... Y Dharkel, toda información sobre ese lugar será útil.

Mientras los demás se movían para cumplir con las instrucciones, Syxel se dirigió hacia un pequeño puesto cercano al muelle. Un viejo marinero narraba historias a un grupo de curiosos, y su tono pausado y lleno de experiencias llamó su atención.

Disculpe, amigo. —La voz de Silver era tranquila pero firme, su figura alta y su presencia imponente atrajeron varias miradas de los presentes—. Estoy buscando información sobre el naufragio en Punta Verde. ¿Sabe algo que valga la pena escuchar?

A su espalda, el Hope seguía cargándose. Spack, el pequeño mono, seguía haciendo de las suyas, saltando entre los barriles que Balagus acomodaba con gruñidos de frustración. A pesar del caos menor, los preparativos avanzaban rápidamente. El tiempo apremiaba y la carrera hacia el Trasto de Guerra ya había comenzado.



Resumen
#2
Balagus
-
Personaje

Inventario

Datos adicionales


Trabajo físico. Lo más común y pragmático era deducir que el trabajo físico era una labor simple y gratificante para el oni, una vez se contemplaba su temible y voluminosa figura, pero la realidad era muy distinta: sí, Balagus gustaba de mantener su cuerpo activo y en forma constantemente, y sabía bien que no llevarlo al límite de manera regular sólo conseguiría debilitarle y volverle inservible para la tripulación, pero tener que cumplir recados y tareas repetitivas de transporte le recordaban demasiado a su pasado en la esclavitud, y lograban hacer que le hirviera ligeramente la sangre. Por eso era que prefería la caza, el combate físico, u otras actividades físicamente demandantes, como la cocina y la reparación y mantenimiento del barco.

El contramaestre contestó con un grave gruñido de afirmación a la orden de su capitán, dispuesto a cumplirla sin quejarse, pero no por ello a recibirla de buen grado. Tenía cierta idea de hacia dónde planeaban partir pronto, y por qué, y no le gustaba nada lo que Silver les había explicado acerca del próximo asalto. Con explosivos involucrados en el cuadro general, el oni sentía que su capitán era una peligrosa cerilla deseando encontrar una mecha que prender.

Balagus se asomó sobre la barandilla de cubierta, demasiado pequeña y baja para él, y observó con ánimo y gesto estoicos e imperturbables la pequeña búsqueda de información que realizaba su capitán. O, por lo menos, cómo la daba por finalizada, antes de regresar al Hope.

- Tenemos todo cargado, y a buen recaudo. – Le informó en cuanto se subió, con su acostumbrado tono gutural y severo. – Si no me necesitas por cubierta, voy a revisar las piezas y uniones más débiles del barco: necesitamos que aguanten más de un impacto fuerte si queremos conservarlo de una pieza después de esto. -

Y, sin más, recogió su hacha próxima, hurgó en el saco de pedazos de carne seca que guardaba dentro de las oquedades de su enorme cinturón de pieles, y devoró un par de piezas mientras se encaminaba hacia la bodega y el casco interior del barco.
 
Resumen
#3
Marvolath
-
Personaje

Inventario
Virtudes, Defectos y Otros


Quizá alguno pensase "¡qué ocioso es este haragán, sentado toda la mañana mientras la tripulación mueve y carga cajas y fardos!" al ver a Marvolath sentado sobre una caja en la bodega. Pero lejos de holgazanear, Marvolath supervisaba las operaciones como intendente, un inesperado cargo que le había asignado el capitán recientemente. Saber qué tenían y cuándo se agotaría, qué faltaba y cuándo podrían abastecerse de nuevo, dónde y cómo se almacenaban para mantenerlos a salvo pero accesibles. Los años dedicados al estudio de la medicina le habían dotado de pequeños trucos mentales para recordar pequeños detalles, y anotaba cada caja, su contenido y ubicación a medida que pasaban ante él.

Fue en ese momento en el que escuchó la orden del capitán desde la cubierta de hacer acopio de ungüentos. "A buenas horas", pensó. Por supuesto, ya habían conseguido tantos como les fue posible, pero lo que podían cargar con ellos serviría para quemaduras moderadas. Si alguno resultaba gravemente herido tendrían que volver al barco, donde podrían tratar las quemaduras con mejor equipo y descansar.

- Piedras - dijo para sí mismo -. Nos faltan piedras.

Bajó de un saltito de la caja, en busca del capitán. Seguramente Balagus sería más efectivo en cargarlas, pero lo conocía lo suficiente como para saber que no sería muy receptivo a una petición suya. Lo encontró hablando con alguien del puerto, pero desde su posición tras la borda no fue capaz de ver con quién. Esperó, pacientemente, a que terminasen antes de dar el informe.

- Hemos reabastecido todo lo pertinente para la navegación del barco. Será suficiente para un par de semanas, si no hay ningún contratiempo de importancia. Si puedo sugerir algo atípico... necesitamos piedras - dejó una pausa para la reacción, pues era de esperar una sorpresa ante lo peculiar de la propuesta -. Si algo puede explotar allí donde vamos, mejor una piedra que nosotros. Creo haber visto un barco cercano que descargaba piedra para construcción... quizá podamos conseguir uno o dos bloques de buen tamaño. Se podrían romper a un tamaño manejable y lanzarlas cuando no estemos seguros de si algo va a explotar.

Con todo listo, a excepción quizá de nuevas órdenes, esperó a que el barco zarpase en busca de un tesoro. ¿Merecería la pena arriesgarse?

Resumen
#4
Dharkel
-
Personaje
Inventario
Virtudes y Defectos
Información adicional

Un rumor que había explotado tan rápido como la propia pólvora del Trasto de Guerra había llegado recientemente a los oídos de la tripulación, poniendo en pausa temporalmente los planes de guerra que tenían que elaborar para enfrentar a una familia del bajo mundo. El olor del oro, de un tesoro de fácil acceso tras una cruenta batalla había captado toda la atención de aquella tripulación de piratas.

Dharkel se llevó una mano al bolsillo, buscando un cigarro que llevarse a la boca. No le agradaba para nada la idea de un saqueo en alta mar, especialmente ahora que había consumido una fruta del diablo. Aunque siempre podría recurrir a su fobia para evitar que sus compañeros tratasen de incentivarle a cometer la temeridad de nadar o incluso bucear.

<< ¿Qué información se puede obtener de un trozo de piedra que está en mitad del mar? >>, pensó irónicamente ante la orden de su capitán.

Observó cómo Balagus parecía amontonar los suministros con desgana mientras que Marvolath parecía envuelto en sus propios pensamientos.

- Espera, ¿no es ese el barco de los locos de los explosivos?

Alzó una queja al viento, mas no pareció prestarle atención nadie. Por si no fuese poco tener que navegar hasta allí, tenían que sumarle los posibles peligros de que los restos del naufragio, de estar allí, fuesen altamente volátiles.

El aroma del tabaco inundó sus papilas gustativas al encender finalmente el cigarrillo que ahora descansaba sobre sus labios. Tras ello, se puso en marcha, bajando de un salto al muelle con el fin de recolectar no sólo toda la información posible sobre aquel rumor, si no también de obtener conocimiento sobre Punta Verde y, de paso esparcir su propio rumor para evitar competidores: la todopoderosa y siempre fiable Marina ya había requisado el botín.

Una vez hubiese sus indagaciones finalizasen volvería al barco para compartirla con sus compañeros, de haber obtenido resultados.

Resumen
Objetos utilizados y consumidos
#5


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