
Anissa Marr
Nissa
02-12-2024, 08:37 AM
16 de invierno del 723.
Para lograr mi escape de las islas Gecko tenía que aprender a disparar el arma que había comprado pues solo bastaría uno de los matones de Tony para que me viera superada físicamente y tuviera que sufrir las repercusiones de traicionar la confianza de un mafioso que aparentaba ser un prestamista tranquilo. Sabía solo lo básico de armas de fuego pero no tenía ni idea de qué era lo que había un buen tirador, podía imaginar que uno podía medir que tan bueno era disparando acertando objetivos cada vez más lejos, en movimiento o haciendo un promedio de aciertos contra fallos.
Sabía que un pequeño grupo de mercenarios se estaba quedando en la Isla Syrup y que entre ellos había un par de tiradores de grandes habilidades. Tal vez podría aprender algo si llegaba a espiarlos cuando entrenaban, solo tenía que tener cuidado para que no me descubrieran ya que podría irme muy mal si me descubrían espiándolos con un arma en mis manos. Mi otra opción era pedirles que me enseñaran un poco pero siendo mercenarios lo más seguro era que me pidieran un pago sustancial o tal vez quisieran que les pagara con mi cuerpo, algo que no estaba dispuesta a hacer bajo ningún modo.
Tuve que pedir el día en mis dos empleos, mis jefes eran conscientes de que trabajaba sin parar veinticuatro siete y que lo hacía de manera eficiente a pesar de no tener casi tiempo de descanso así que no tuvieron problema en darme un día para tomar un respiro siempre y cuando fuera solo un día y no más ya que el trabajo no se iba a hacer solo y con solo una falta se quedarían cortos de personal disminuyendo la eficiencia. Acepté a los términos obviamente, y apenas salió el sol en mi día de descanso me dirigí a los muelles para viajar con un barco que transportaba mercancías entre las islas y emprender la búsqueda de aquellos mercenarios.
Sabía que un pequeño grupo de mercenarios se estaba quedando en la Isla Syrup y que entre ellos había un par de tiradores de grandes habilidades. Tal vez podría aprender algo si llegaba a espiarlos cuando entrenaban, solo tenía que tener cuidado para que no me descubrieran ya que podría irme muy mal si me descubrían espiándolos con un arma en mis manos. Mi otra opción era pedirles que me enseñaran un poco pero siendo mercenarios lo más seguro era que me pidieran un pago sustancial o tal vez quisieran que les pagara con mi cuerpo, algo que no estaba dispuesta a hacer bajo ningún modo.
Tuve que pedir el día en mis dos empleos, mis jefes eran conscientes de que trabajaba sin parar veinticuatro siete y que lo hacía de manera eficiente a pesar de no tener casi tiempo de descanso así que no tuvieron problema en darme un día para tomar un respiro siempre y cuando fuera solo un día y no más ya que el trabajo no se iba a hacer solo y con solo una falta se quedarían cortos de personal disminuyendo la eficiencia. Acepté a los términos obviamente, y apenas salió el sol en mi día de descanso me dirigí a los muelles para viajar con un barco que transportaba mercancías entre las islas y emprender la búsqueda de aquellos mercenarios.