Hay rumores sobre…
... que una banda pirata vegana, y otra de maestros pizzeros están enfrentados en el East Blue.
[Autonarrada] Comienzo de la aventura
Brumrand
Puño de marea
Primera hora de la mañana en la posada Bruma Truquesa, afueras de CoralTown

- Y bien cual es el lío en el que te has metido esta vez Maray, porque no me irás a decir que esos verdugones de tu cara han aparecido de la nada ¿verdad? - comentó el viejo posadero gyojin pulpo mientras continuaba restregando cuatro de las copas mojadas de detrás de la barra con el fin de secarlas y darles brillo.

- Muy perspicaz de tu parte Jenn, digamos que no puede evitar coquetear con la hija de un marino mercante que estaba por la zona. Y una cosa llevó a la otra y bueno aquí estoy de nuevo - contestó Maray mientras terminaba la ensalada de algas y mejillones.

- Ser perspicaz es la base de ser tabernero, sin embargo te digo esto como amigo tuyo que creo que soy, deberías buscar algo más que hacer que andar metiéndote en líos sin propósito, la perdida puede ser dura pero tienes que pasar página o no llegarás a nada.

- Prosigue, supongo que tienes algo en mente - añadió Maray a la par que le entregaba el plato y la jarras ya vacías y se ponía en pie.

-Mira esto- dijo el posadero mientras ponía lo que parecía un cartel.

-Gremio Lobo Plateado, se buscan se buscan nuevos miembros, interesados acudir a al puesto situado en la calle Kelp allí se darán más detalles, un cordial saludo- leyó Maray mientras sostenía el papel en alto - Bueno dado que parece que aún estoy en plazo supongo que no me hará daño pasarme a saludar, puede que tengan una dependienta bonita- comentó Maray mientras se encaminaba a la puerta con andares un tanto desganados.

Maray salió de la posada y comenzó a recorrer las calles en dirección a la calle Kelp la cual se encontraba en el Corazón del pueblo, no había pasado mucho tiempo en la posada pero a diferencia de hacía unas horas el gentío empezaba a llenar las coloridas calles, muchos de los cuales eran turistas la mayoría gyojin aunque también había algún que otro humano y otras razas de la superficie, envueltos en aquellas extrañas burbujas. Se notaba que era verano más gente frecuentaba las calles en esta época del año, calles que por lo general eran un flujo liguero de viandantes ahora eran más como torrentes de gentes que iban de un lugar a otro sin aparente rumbo fijo. Más pronto que tarde y debido al buen ritmo de la caminata el puesto de reclutamiento estuvo a la vista, y para disgusto de Maray el encargado era un hombre corpulento de mediana edad, vestido con opulentas ropas más propias de un comerciante que de un mercenario.

- Buenos días joven ¿Está usted aquí por el reclutamiento?- Saludó el hombre de manera amistosa.

- Si en efecto, me gustaría saber los requisitos de adhesión al gremio, y un poco los pormenores del trabajo en si- contestó Maray

- Para unirse debe rellenar el formulario, y bueno el trabajo en si es un poco lo que indica el nombre, aceptamos trabajos por los que se ofrece una recompensa, no tiene porqué ser la caza de personas buscadas por la ley aunque suelen ser los más lucrativos, ¿No se si me explico?.

- Si, perfectamente. ¿Serían estos los formularios de inscripción?- Preguntó Maray mientras señalaba unos papeles.

- En efecto joven- respondió el hombre mientras le tendía uno.

Maray rellenó el formulario y se lo tendió de nuevo al hombre, el cual lo cogió y luego de unos instantes le entregó un pequeña tarjeta con sus datos y el símbolo del gremio.
- A partir de este momento forma usted parte del gremio, esperamos su colaboración en futuras misiones y que tenga éxito en ellas- dijo el hombre bastante animado- tenemos una sede más grande más al norte allí podrá obtener alguna misión si así lo desea- añadió el hombre mientras Maray se retiraba a paso firme calle arriba.

Debería ir por casa antes de ir a ningún lado, al menos preparar lo indispensable para viajar de ser necesario, que seguramente lo será. Supongo que esto será el principio de algo interesante- discurrió Maray mientras se aproximaba a su casa. Una pequeña edificación cuadrada de dos plantas con un pequeño jardín Frontal.

Una vez hubo entrado Maray cogió lo indispensable: algo de ropa, comida, agua por irónico que suene estando bajo el mar y unas protecciones que le había regalado en su día su difunta madre y se en camino a la sucursal del gremio para recibir su primera misión. Al llegar no pudo no asombrarse ante el enorme edificio situado en plena calle, era sin duda una construcción imponente y coronándola el símbolo del gremio de cazadores.
- Supongo que esto es el punto de salida- susurró mientras se internaba en el edificio.
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