¿Sabías que…?
... Este foro se abrió el día de One Piece?
[Diario] Los sueños no se consiguen si uno se prepara para afrontarlos
Lykos silver
Drake
Dia 5 de Verano 724


Personaje

El sol del mediodía en el desierto no mostraba clemencia alguna, para nada, el calor se tornaba insoportable, a pesar de que no había ni una nube que pudiese proyectar un atisbo de sombra, Lykos continuaba avanzando con paso firme sobre la arena ardiente, sosteniendo una vara larga, casi de un bastón de largo de su tamaño que le servía para marcar el terreno, su indumentaria era... bueno, no la mas optima para el desierto, iba con su ropa normal, pero por encima de ella llevaría una armadura de carácter ligero, pero algo resistente. No se mimetizaba para nada con esa indumentaria y su altura, el único que parecía pasarlo bien en el desierto era Axew, que se encontraba tranquilo en la cabeza del bucaneer. Sus botas generaban pequeños torbellinos de arena por cada zancada que daba, y sus ojos, entornados por el brillo hiriente del sol, apuntaban hacía un punto imaginario en el horizonte, Allí, en medio de la nada, había decidido preparar el escenario de un entrenamiento sin precedentes. ¿Por que en medio del desierto? ¿Por qué este lugar aparentemente inhóspito y carente de vida? pues por que Lykos sabía que las más grandes transformaciones ocurren bajo condiciones extremas, bajo el sol se quebraban las voluntades más débiles y nacían las leyendas más grandes. Por lo que para forjar a sus discípulos: Agyo, Ungyo, Fon due y Eve en verdaderos cazadores, necesitaba un entorno que no solo exigiera fuerza física, sino que retara cada fibra de su espíritu. Y no había mejor que aquel para ponerlos a prueba.

Había partido antes del amanecer desde la ciudad cercana, llevando apenas unos odres de agua y unas raciones básicas, su intención era clara: preparar una zona perfectamente delimitada, un santuario marcial donde se medirían las habilidades de los 5 compañeros, el estaba super convencido de que esto iba a servir para mejorar sus habilidades y las del resto, aunque lo cierto es que tampoco les había visto mucho peleando por lo que quien sabe, igual ya eran maestros en el arte del mismo y le molían a palos en un segundo jojojo, nunca se sabía con esas cosas. pero bueno, si por el camino eran capaces de encontrar algo de agua, algo de cazar o algo parecido pues todo estaría bien, si no... bueno, eran recursos suficientes para todos, así que realmente no pasaría nada. Pero, tras varías horas de camino y de caminar, encontraría el lugar indicado, dibujando con la vara un area bastante grande, era un llano, donde el calor matador de la isla no era demasiado poderoso, el sudor le recorría por la frente, pero a pesar de todo, no flaqueó, su misión era establecer el dojo al aire libre, un campo de pruebas donde no hubiera techos ni muros, un lugar en el que cada uno era capaz de usar sus habilidades como ellos quisieran, tenía MUCHISIMAS, ganas de ver como podía acabar eso. 

A lo lejos, podía distinguir casi a contra luz, divisó las siluetas de 3 personas, y una mini silueta adicional del pequeño Fon, a Eve era fácil distinguirla del resto, avanzando con una elegancia felina, mirada curiosa y de forma ágil, de las 4 personas... ella era a la que mas tenía curiosidad, la verdad.

Mientras esperaba a que llegaran, el gran hombre recordaba por qué cada uno lo había sorprendido desde el principio: Agyo parecía poseer una gran fuerza bruta que se podía pulir fácilmente, Ungyo parecía tener una gran capacidad con las manos, siendo capaz de escribir de forma diestra para poder comunicarse con la gente. Fon... Fon era de lo mas interesante, pese a su pequeño tamaño, daba unos golpes de miedo, pena me da de la persona que se tenga que enfrentar a ese pequeñajo de noche. y por ultimo... Evelyn, que parecía portar un fuego interior, una... determinación inquebrantable, que si se forjaba con sabiduria... yo creo que podría convertirla en una líder nata.

-¡Bienvenidos todos! Espero que hayas descansado bien, hoy nos toca un día difícil jajaja. vamos a realizar un todos contra todos para ver que tal vamos de nivel de combate, que ya sabéis que queriendo cazar piratas... bueno, será importante de tener en cuenta, ¿Cómo estáis? ¿estáis bien? espero que si. Tsk.



Axew


Importante


inventario
#1
Fon Due
Dancing Dragon
Personaje


El sol arde sin compasión sobre el vasto desierto, haciendo que la arena se sienta como brasas encendidas bajo los pies. Aunque el calor es intenso, me concentro en mi respiración, dejando que el aire seco llene mis pulmones y se lleve cualquier rastro de distracción. Lykos, siempre minucioso en su preparación, ha delimitado un amplio terreno para el entrenamiento. Las marcas en la arena forman un patrón claro y ordenado, aunque el viento del desierto amenaza con borrarlas. Me resulta curioso cómo cada trazo refleja su determinación y disciplina; incluso las más pequeñas acciones de Lykos parecen cargar con un peso simbólico.
 
Mi atuendo es el adecuado para este entrenamiento. Llevo una túnica roja de corte tradicional, decorada con bordados dorados que serpentean a lo largo de los bordes como si fueran llamas vivas. El contraste entre el rojo profundo y el negro ajustado de mis pantalones no solo resulta funcional, sino que también parece evocar algo más: un equilibrio entre fuerza y agilidad. Cada costura, cada pliegue de la tela está pensado para otorgarme libertad de movimiento, esencial en los entrenamientos del gremio.
 
Bajo la túnica, siento el familiar peso de mi tatuaje, una obra de arte que se extiende desde mi pecho izquierdo hasta mi codo. La cabeza del dragón reposa sobre mi corazón, mientras su cuerpo serpentea hacia mi omoplato, bajando por mi brazo. A veces, pienso que este dragón lleva su propia voluntad, recordándome constantemente de mi herencia, de mi fuerza y de mi propósito. Aunque es invisible para los demás ahora, su presencia me acompaña en cada movimiento.
 
Antes de unirme al entrenamiento, me aseguro de estar preparado. En mi cinturón llevo una pequeña cantimplora de metal, que he llenado con el agua justa para evitar deshidratarme sin entorpecer mis movimientos. Porto unas nudilleras en ambas manos las cuales aumentan la potencia de mis ataques, aunque no planeo hacer daño directo a nadie.
 
Mis pies sienten el calor abrasador de la arena pasando por encima de mis sandalias, pero también me ayudan a conectarme con el terreno. Me inclino ligeramente hacia adelante y realizo unos movimientos preliminares: un par de estiramientos, giros de brazos y una secuencia rápida de pasos que practico para estabilizar mi postura.
 
El entorno no deja de llamar mi atención mientras me preparo. El cielo es un lienzo sin una sola nube, y las dunas del desierto, que se extienden como olas inmóviles, parecen vigilarnos en silencio. El calor distorsiona el horizonte, creando espejismos que bailan al ritmo del viento. A lo lejos, las sombras de mis nakamas se mueven en preparación, pero no me acerco a ellos. Este es mi momento de concentración.
 
La brisa, aunque caliente, acaricia mi rostro mientras cierro los ojos y coloco las manos frente a mi cuerpo, palma con palma. En mi mente, imagino los movimientos que pronto ejecutaré: golpes precisos, giros fluidos, y una resistencia inquebrantable ante cada ataque. Este desierto, tan inhóspito como majestuoso, será nuestro campo de prueba, un escenario donde la fuerza, la habilidad y la estrategia se pondrán a prueba.
 
Al abrir los ojos, me siento listo. Ajusto el cinturón de mi túnica una vez más y doy un paso firme hacia el centro de las marcas en la arena. El entrenamiento está a punto de comenzar, y tanto el desierto como el dragón que llevo conmigo serán testigos de lo que ocurra aquí.
 
Al llegar cerca de Lykos nos da la bienvenida a todos ofreciendo realizar el entrenamiento a modo todos contra todos en lugar de en equipos. Perfecto, es en estas situaciones donde seguramente pueda destacar mis habilidades individuales como luchador.
 
Hay muchísimas ondulaciones de arena en las cuales fácilmente puedo ocultarme completamente en caso de ser necesario para un ataque sorpresa, aunque planeo ir de frente ya que lo que mas destaco es mi velocidad.
 
Alejándome 15 metros al este del resto del grupo y quedando a unos 10 metros frente a Lykos me dirijo a este ultimo directamente: “Gracias por preparar el terreno para el entrenamiento Lykos, hmm.”
 
No hace falta decir más, quedando pendiente a las acciones de todos los demás, expectante, me pongo en guardia esperando a quien haga el primer movimiento.



Resumen

Inventario
#2
Agyo Nisshoku
Sol del Ocaso
Personaje


Dia 4 de Verano 724.
El verano no daba tregua se estaba poniendo horrible y a mi el calor me da bastante por las pelotas, no paraba de tomar agua para refrescarme, es mas en un momento pase cerca de un espejo y vi que tenía la misma expresión horrible que Ungyo, asi que la cambie rápidamente, pero seguí tomando agua como demente.
Esa noche Lykos nos reunió a todos y nos dijo que queria que mañana a la mañana estuviéramos todos juntos porque nos llevaría a un sitio a entrenar, yo simplemente asentí, no podía culpar al señor del bigote particular, nunca nos habia visto pelear asi que su curiosidad era genuina, ademas me moría de ganas de ver a Fon Due y a la buena de nuestra doctora Evelyn pelear, porque a Ungyo “Hoy te odio mas que ayer” Nisshoku ya lo había visto siempre, pobre de mi tener que aguantarlo durante tanto tiempo, pero era mi hermano menor y como hermano mayor que soy es mi deber.
Lykos al terminar se retiró, yo hice lo propio, me despedí de todos y me dirigí directamente a mi cuarto, tomé una ducha y me acosté a dormir.
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Dia 5 de Verano 724.
A la mañana siguiente me levante temprano, haciéndole caso al jefe, me vestí, con unos pantalones de entrenamientos al igual que una camiseta sin mangas, a la que tuve que hacerle unos huecos en la espalda para sacar las alas, tome mis manoplas, las meti en el bolsillo de mis pantalones, Sali de la habitación y para molestar a Ungyo le toque la puerta muy fuerte y me fui a tomar algo de desayuno. Nada muy elaborado unos cereales con yogurt y agua, mucha agua, porque no se a donde mierda nos iba a llevar Lykos pero iba a hacer calor, asi que tome un par de botellas y pusimos pies en polvorosa detrás de nuestro querido Lykos.
Lo de poner pies en polvorosa en un desierto es demasiado real, queria volar, pero no podía dejar atrás a mis compañeros, yo camine callado, sinceramente estaba bastante emocionado con lo que iba a pasar hoy.
Pasado un tiempo llegamos al sitio donde íbamos a entrenar, me gusto mucho el lugar que Lykos había elegido, despegado, ideal para volar, pelear, entrenar, etc. Era evidente que el señor del bigote sabia lo que hacia y pude notar la ansiedad y emocion en su rostro a pesar de tener un bigote que lo único que le deja al descubierto son los ojos, me pregunto ¿cómo les dará un beso a sus hijos?, bueno eso no importa porque mientras estaba pensando en la respuesta este hablo, dándonos la bienvenida y diciendo que hoy tocaba un día dificil, JA rei para mis adentros, dificil era vivir como esclavo, ahora para mi los dias son eso, dias y nada más, luego nos preguntó como estábamos, cuando en ese momento el pequeño Fon Due hablo dando las gracias y alejándose de nosotros unos 15 metros, precavido pense.
Luego de eso, yo tomé la palabra y dije.
-Estoy bien, Ungyo Tambien, pero hay demasiado calor. Y me vacié una de las botellas de agua que llevaba en el cabello y luego me lo heche hacia atrás.
-Pero un entrenamiento es un entrenamiento, asi que vamos a darle, antes de que el maldito sol nos mate a todos, ¿Quién quiere pelear conmigo? Y no Ungyo tu no, ya te he ganado anteriormente. Le sonreí a mi hermano menor con sorna, si bien habíamos peleado tantas veces el uno contra el otro, hoy no tenia ganas de pelear contra él, ahora que recuerdo el contador esta empatado, a ver cuándo desempatamos.
Comencé a caminar hacia mi izquierda, es decir hacia la derecha de Lykos que estaba frente a nosotros, quede exactamente a 10 metros del señor del bigote, meti mis manos en los bolsillos, saque mi par de nudilleras, me las ajuste bien en las manos y empece a realizar un par de estiramientos mientras decia un poco mas alto para que me escucharan todos.
-Entiendo que la idea no es matarnos entre nosotros, ¿Verdad Lykos?, pero si pegarnos fuerte, asi que por mi parte voy a ir con todo, los quiero mucho.

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#3
Evelyn Kedin
Bloody Eve
Personaje

 Los primeros rayos de luz se colaban a través de mi ventana, me había quedado a dormir en el edificio del gremio, y la verdad no estaba acostumbrada a tantas comodidades, dormir en una cama bastante mullida era mejor que acampar a la intemperie aunque me costase reconocerlo. Daba vueltas sobre la cama resignada a despertarme, pero lo había prometido, al parecer Lykos quería que entrenáramos todos juntos el día de hoy. No me desagradaba la idea, estaba deseando ver cuán fuertes eran los demás, así que como si de un zombie se tratara, me levanté de la cama casi arrastrándome por el suelo, además de dar un bostezo tan grande que casi me desencajo la mandíbula. “Habrá que prepararse” pensé mientras pasé de asearme. Mi pelo estaba enredado y sucio, tal vez por que no me había bañado como en tres días. 

Pero pese a no cuidar mi aspecto, agarré dos cosas de mi habitación antes de salir, la primera fue un collar de cuerda con una caracola, además de unos anillos de bronce los cuales encajé en mis tobillos, eran gruesos y pesados, salté un poco al igual que roté mis tobillos para calentar un poco y acostumbrarme a llevarlos puestos, sabía que si nos íbamos a pegar podía hacerles mucho más daño si los llevaba. También decidí llevarme algo de hilo y aguja por si acaso había que coser alguna herida grave.

Finalmente salí del edificio, sabía que llegaba algo tarde pero no me preocupaba, el sol pegaba fuerte, al punto que tenía que entrecerrar los ojos para poder ver. Me dispuse a ir al lugar acordado pero antes de eso, decidí hacer una parada en otro lugar, tenia localizada una madriguera de conejos, no muy lejos del lugar, y yo no había desayunado, decidí ir primero allí, y para ser sinceros, no fue muy difícil cazar a un par. Había más, pero no iba a acabar con todos de una vez, con estos tenia suficiente por ahora.

Ya cerca del medio día llegué al lugar acordado, ya estaban todos allí, incluso Fon due el cual me costó localizar a lo lejos debido a su pequeño tamaño. El que más me imponía como siempre, era Lykos, tenia el sol de cara pero su figura alta y musculosa infundía respeto. Pero pese a ello yo no me iba a sentir intimidada, nada más llegar miré a mi alrededor, no había más que dunas y arena, yo llevaba uno de los conejos medio devorado aun en mi boca, miré al resto de mis compañeros, parecía que todos estaban bastante motivados. Yo escupí mi presa al suelo, mientras empezaba a estirar un poco, arqueando mi espalda y girando mi cabeza para hacer crujir mis articulaciones.

Mantuve una distancia prudencial del resto del grupo, más o menos a unos 10 metros. Me apoyé sobre mis cuatro patas, adquiriendo una postura más animal que humana como un animal acechando antes de lanzarse a por su presa. Hacía calor, demasiado, también de vez en cuando el viento levantaba la arena generando pequeños torbellinos, no se escuchaba nada, seguramente el viejo había elegido este lugar Justo para eso, para estar apartados y no llamar la atención. Me relamí la sangre que aun quedaba en mi cara del desayuno.

-Buen lugar has elegido para entrenar Viejo, espero que no acabéis muy lastimados, no quiero trabajar de más curando vuestras heridas más tarde.

Y finalmente con esas palabras quedé expectante, aun sobre mis cuatro patas, esperando a ver quien iba a ser el primero en atacar, ya que quería ver primero como se desenvolvía la situación, antes de soltar el primer golpe.

Resumen

Inventario
#4
Ungyo Nisshoku
Luna del Alba
Personaje

Anoche Lykos nos había reunido y nos dijo algo que la verdad tenía mucho sentido. Aunque varios habíamos hecho algunos trabajos aquí y allá, habíamos conseguido obtener algunnos ingresos, lo cierto es que estábamos haciendo puros trabajos mierderos de poca monta. Bueno, al menos en lo que a mi respecta. La verdad no sé qué habían estado haciendo los demás, y segurísimo que el "Jajas" de Agyo estaba haciendo puros recados y pendejeras simples para asegurarse el cumplir misiones. Ese no enfrentaba un reto sin pedir ayuda antes, así que sabía que no había hecho nada importante por su cuenta, porque segurísimo me habría llamado. Como sea, Lykos quería hacer una sesión de entrenamiento para medir nuestras capacidades en combate, pues si pensábamos ir por ahí cortando cabezas, teníamos que saber de lo que éramos capaces, y más aún, de lo que nuestros compañeros serían capaces de hacer en un combate contra un enemigo realmente fuerte.

Aquella mañana justo terminaba de prepararme, había empacado mis cimitarras, una a cada lado del cinto y me había puesto una ropa lo bastante fresca para el clima del desierto. Un pantalón de una tela sumamente ventilada, con un cinto de tela y una camiseta de doble pliegue que se abría hacia los lados, dejando al descubierto mi pecho, mientras mis alas permanecían ocultas bajo la prenda a mis espaldas. Terminé de ponerme mis botas, cuando un malnacido golpeó la puerta d emi habitación como un muchachito malcriado "BAMBAMBAMBAMBAMBAM!!!" Y luego una risita. Salté contra la puerta y la abrí de una patada, para mirar a mi derecha y ver a mi estúpido hermano menor corriendo de la escena del crimen, como el niño que toca el timbre y huye para que no le regañen. "Hijo de puta" pensé, mientras chasqueaba mi lengua en desaprobación.

De salida vi que habían preparado unos onigiris y decidí tomar algunos para no retrasarme desayunando. Llené mi cantimplota de agua y metí todo en mi pequeña mochila, la cual colgaba de mi cinturón a un costado junto a una de mis armas. Me alegra haber ajustado aquella mochila para que no entorpeciera mis movimientos. Allí estaban todos en el vestíbulo listos para partir al lugar en que el Barbón nos había citado. Emprendimos entonces camino y he de confesar que me sentía bastante a gusto en ese grupo. Agyo, aunque idiota, era mi hermano y la sombra que siempre había cuidado de mi. Le confiaba mi vida aunque le quisiera partir la jeta a menudo. Fon Due, ¿cómo odiarle? Era un pequeño guerrero y un extremadamente hábil carpintero. Aún me pregunto cómo nos logró construir al Eclipse Rojo en tan solo 3 días. eso solamente me demostraba su agilidad y fuerza, porque me consta que no había recibido ayuda alguna. Y Evelyn... Esa mujer me daba muchísima curiosidad. La forma en que su naturaleza femenina y delicada coexistía con su naturaleza salvaje era algo fascinante de ver. Era la doctora del grupo y eso era genial, porque al mismo tiempo tenía la fuerza para descuartizarte y la delicadeza y el pulso para suturar las heridas más delicadas.

Todos juntos cruzamos aquel desierto hacia unas ruinas explanadas al aire libre. Allí nos esperaba el barbón de Lykos. Tras unos comentarios del jefe sobre nuestra condición de combate, varios de los muchachos tomaron posición: Fon Due se alejó a la derecha. El chistosito de mi hermano se movió a la izquierda y la doctora sacó la bestia interior, agazapándose sobre sus cuatro extremidades frente a Lykos. Todos a unos sanos 10 metros de distancia del enorme cazador.

Yo también debía tomar posición. Miré al cielo y el cielo despejado me sonreía. Allí estaba el sol. Mi amigo. Con un movimiento de apertura me quité la camiseta. Quería que el sol bañara mi piel e iluminara mis alas. Las extendí en toda su amplitud y saqué entonces la cimitarra de mi lado izquierdo, empuñándola con la mano derecha y emprendí entonces el vuelo. De un salto ayudado de mis alas, pasé sobre la cabeza de Lykos y me posé a sus espaldas. di vuelta en redondo y quedé allí con su espalda frente a mi. A 10 metros, tal y como había hecho mis compañeros. Mi movimiento fue grácil y fluído. Tanto como para que Lykos no notara que había soltado sobre él un papel. La nota tocó entonces su hombro. Tenía un mensaje conciso y directo.

"Que el sol ilumine mi camino, o que su fuego devore todo"

Tomé posición de alerta, listo para el combate que iniciaba. Miré a Agyo y vi su sonrisa de emoción. Le sonreí y esperé al mínimo movimiento para actuar.


Resumen


Inventario
#5
Lykos silver
Drake
Cambio a primera persona
El sol choca de frente contra mi cuerpo desde la altura, el sudor empieza a recorrer mi espalda y la garganta se me empezaba a resecar, aun así: Todos habían llegado a la zona de la pelea sin problemas, por lo que era hora de empezar el entrenamiento. Respiro profundo y trato de alzar la voz, de forma firme pero serena: -Escuchadme bien. Os he ido observando poco a poco, y cada uno trae algo distinto: Fuerza, astucia, ferocidad, una voluntad fuerte... pero, este sitio no es un lugar fácil: Es un lugar destinado a forjarnos, como os dije al conocernos, no busco que tengan que probarle a otra persona el hecho de que sois fuertes, solo quiero ver como de fuerte podéis llegar a ser confiando en vosotros mismos, quiero veros sudar, cansados, mordiendo el polvo, sangrando pero levantándoos una y una otra vez, Recordad: Huir siempre es una opción en el caso de ser necesario. Pero hasta ese momento, quiero sentir el retumbar de vuestros golpes en mis oídos y presenciar el momento en el que os dais cuenta de que sois mucho mas de lo que probablemente creéis, hoy se forjan las verdaderas almas que llevarán con ustedes durante su estancia aquí Tsk. Me quedaría unos minutos callados, para recobrar el aliento, dándole un pequeño sorbo a la cantimplora,  para después volver a guardarla en mi cinturón y sonreír aunque no se viera por la barba

-Muy bien!, voy a explicar como vamos a hacer esto entonces, las reglas serán claras: 1. No se trata de que os matéis entre vosotros, sino de aprender. Las heridas son inevitables pero tratar de buscar el limite sin llegar a a romperlo. Segundo: Pueden moverse con libertad por todo el área, cada grano de arena puede ser un arma o un obstáculo, ustedes deciden. Tercero: Usen sus habilidades, las armas que ya tenían de antes, vuestro ingenio.. todo vale, siempre y cuando no pierdan el control ni atenten contra la vida de un compañero, recordad que el enemigo no jugará limpio, pero nosotros no somos ellos. Cuarto: No habrá tiempo fijo, lucharan hasta que sus cuerpos no den de más o todo el mundo haya sido derrotado o vencido, y quinto: Recuerden que esta es una prueba de honor y respeto mutuo, podéis orquestar treguas, pero recordad que al final solo quedará un vencedor en esta batalla, todos contra todos. tsk

Todo esto lo iría diciendo mientras concentraba mi intención en mi brazo derecho, donde portaba mi nudillera, echándolo hacía atrás

- Les pido que den lo mejor de sí. ¡Dejad que el sol, el viento y la arena os enseñe lo que no pueden encontrar en la calle! ¡Que vuestro coraje sea una llamada en la inmensidad de este desierto.! ¡ADELANTE CRUSADERS!, que vuestra voluntad carmesí os permita rendir en este encuentro. tsk.
Y en ese se quedaría esperando a ver que hacían sus compañeros, emocionado por el inminente encuentro que se iba a a producir.




Resumen



Axew
#6
Fon Due
Dancing Dragon
Dado que ya estamos todos en posición y tras la charla motivacional de Lykos, me parece que solo hace falta una cosa, establecer a quien atacar primero.

¿Estaba bastante confiado en mi velocidad, por lo que asumía que lo ideal sería aprovechar esta velocidad y ser de los primeros en atacar, la pregunta era ¿a quién?

La verdad es que conocía poco y nada de los presentes como para tener una idea de por donde empezar. Lykos era el que más nos había mostrado de si mismo, y la verdad era muy poco como para formar una opinión sin más. Eve parecía la mas agresiva del grupo, aunque también fue quien declino el atacar a Lykos en aquella ocasión, por lo que seguro es bastante más inteligente de lo que dejaba ver a los demás con su apariencia salvaje (también dijo ser médico, por lo que inteligente tenia que ser sí o sí).

Y luego estaban los hermanos alados, el sol y la luna, el día y la noche, el despertar y el dormirse, completamente opuestos de tal forma que estaba casi seguro de que uno complementaba al otro enteramente, como un Uróboros simbolizando el ciclo eterno de todas las cosas incluyendo la vida y la muerte. Estos serían posiblemente los mas peligrosos del grupo al ir juntos, y podía estar casi seguro de que irían juntos al menos hasta que solo quedaran ellos dos en pie.

Por lo que quedaban Lykos y Axew, aquella mascota aparentemente inofensiva que se puede hacer bolita. Era eso o esperar a que los demás hicieran el primer movimiento, pero la verdad que, si bien esperar se me da bien en situaciones no bélicas, en esta ocasión habíamos venido justamente para entrenar, bailar la danza de las armas, patadas y puños desenfrenados a la cual dedicamos nuestra vida como cazadores. Por lo que no, esperar no era una opción.  

Sin pensarlo nuevamente me lance contra Lykos de nuevo. “Perdón Lykos, te juro que no tengo nada contra tuya, hmm.” – pensé mientras acortaba la distancia de 10 metros que nos separaba. Preparando mi ataque hacia su espinilla derecha, trace un arco con mi brazo derecho y girando sobre mi mismo para aprovechar la rotación de mi cuerpo, impacté mi puño izquierdo recubierto con mis nudilleras.

Luego del ataque saltaría 15 metros a mi derecha (hacia la izquierda de Lykos) dejando distancia no solo entre Lykos sino también entre mis demás compañeros pudiendo ver de frente los movimientos de los demás.
 

 
Resumen

Belico

Gastos

Inventario
#7
Ungyo Nisshoku
Luna del Alba
La oferta estaba sobre la mesa, las reglas del combate estaban pautadas y ya en mi mente había sonado la campana del primer asalto, mi colaboración con Agyo no era algo que ocultar, y entendía que podría ser tanto una ventaja como una debilidad si no jugábamos correctamente nuestras cartas. La tensión se palbapa en el aire y aunque mi instinto me decía que me cuidara de la salvaje mink o del mastodonte bigotón de Lykos, fue el pequeño Fon quien hizo el primer movimiento. Era sorprendente la velocidad de aquel pequeño. Sería un rival a temer luego de que Lykos cayera. Obviamente debía elegir mi blanco y tenía la misma idea de Fon de que Lykos era un rival poderoso, así que había que intentar detenerle antes que a los demás. Solo así la batalla sería más justa.

Luego de que el rápido movimiento de Fon tuviera lugar, este se posicionó un poco más a su derecha (mi izquierda, ya que me encontraba a espaldas de Lykos). La atención del gigante estaba enfocada en el más pequeño. Era el momento perfecto para actuar. Veía su brazo derecho desde su retaguardia y ese sería mi objetivo. Había quedado expuesto ante la ofensiva de Fon Due y era esa la apertura que debía aprovechar. Es ahora o nunca. Me moví a toda velocidad buscando la zona del enorme tríceps de Lykos, mientras con mi Starkiller alcé mi brazo izquierdo y lancé un tajo descendente que francamente se sintió increíble cuando pude cortar su piel como si fuera mantequilla. Esta hoja está destinada a la grandeza. Algunos me llamarían deshonrroso por atacar de espaldas, pero había pasado demasiado tiempo en las calles para saber que no había reglas cuando la vida estaba en juego.

El corte fue profundo y limpio, y tan rápido como entré, salté, elevándome 9 metros al aire, y subiendo otros 6 luego del impulso inicial. Esto era una lucha de todos contra todo y estaba consciente de que Lykos no era mi único rival, por lo que debía alejarme de todos y tratar de tenerlos en mi rango visual. Bajo estas circunstancias, incluso el rastrero de Agyo podía jugar en mi contra. Solo espero que sepa muy bien en lo que se mete si lo intenta.

Lykos no era invencible. Ninguno de nosotros lo éramos en realidad. Solo debía tener cuidado de contenerme y no hacer nada de lo que pudiera llegar a arrepentirme en un futuro...

Desde mi posición elevada sentí más de cerca el sol. Mi energía fluía a toda potencia. Era hijo del astro rey y mientras el cielo se iluminara, yo viviría para volar, viviría para combatir. chasqueando mi lengua dos veces en tono decepcionante busqué expresar mi intención de tomarme en serio este entrenamiento.



Resumen


Personaje


Bélico


Energia: 211 / 303
#8


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