
Agyo Nisshoku
Sol del Ocaso
15-12-2024, 04:30 AM
(Última modificación: 16-12-2024, 04:11 PM por Agyo Nisshoku.)
Dia 1 de Verano, Año 724
Estaba llevando el hecho de pertenecer a el gremio de una excelente manera, los trabajos iban y venían, el dinero no paraba de entrar a mis bolsillos, tanto para mi como para Ungyo “Cara de Culo” Nisshoku.
Estaba llevando el hecho de pertenecer a el gremio de una excelente manera, los trabajos iban y venían, el dinero no paraba de entrar a mis bolsillos, tanto para mi como para Ungyo “Cara de Culo” Nisshoku.
Con los contrataros que tomábamos con mi hermano, poco a poco nos íbamos haciendo un poco mas fuertes, las peleas que habíamos tenido en el pasado en las calles nos habían servido mucho, pero siendo sinceros, pelear con bandidos, piratas y cuanto idiota pesara una recompensa en su cabeza, no era tarea facil.
Habíamos tenido nuestros “problemitas”, en uno de los contratos Ungyo tuvo que salir a salvarme cuando una de las bandas que estábamos cazando me tomo por sorpresa y las cosas se pusieron feas, no es que me moleste que mi hermano me salve el culo, a ver yo lo había hecho por él, incontables veces, pero que el lo hiciera conmigo era horrible, porque luego tenia que aguantar su cara de mierda.
Tenia que buscar una manera de encontrar más poder, entrenar era una buena forma de hacerlo, pero necesitaba un Plus, algo adicional, algo que me diera la ventaja contra un enemigo que no espera, que ademas de poder volar y encender mis extremidades en fuego, pudiera hacer alguna otra cosa adicional.
Yo anteriormente ya había escuchado sobre las Akuma no mi, esas frutas del diablo que contienen un poder oculto, pero tienen una particularidad, uno nunca sabe que fruta se comio, no hay manera de saberlo, hasta donde sé, no hay nada que te diga que poder tiene la fruta que te comes, todo era una ruleta rusa, podias tocarte la fruta Shinigami Shinigami no mi y serias literalmente un dios de la muerte o la Bata Bata no mi y ser un hombre de mantequilla.
Pero analizándolo en frio cualquiera de las 2 opciones era realmente buena, porque las frutas bien entrenadas y bien llevadas son un arma excelente y ademas nadie espera puedas lanzar chorros de mantequilla por los dedos, tenia que encontrar una y le pediría a la suerte que me sonriera y que no me tocara una fruta donde me transformara en una rata.
Asi que en mis dias de descanso me dedique a buscar informacion y rumores sobre frutas del diablo, esto era realmente dificil, ya que quien encontraba las frutas simplemente se la comía y no le decia absolutamente nada a nadie o si ya tenias una y por mera fortuna encontrabas otra, siempre había algun demente dispuesto a pagarte una cantidad insana de dinero por ella, fuera la fruta que fuera.
Por lo viste tenia que apelar simplemente a la suerte asi que me dedique simplemente a dejarme llevar por mi intuición. Por lo que una mañana de un fin de semana, caluroso como todo el maldito verano, me levante temprano, eran alrededor de las 6 de la mañana, baje y el gremio estaba tranquilo, no había nadie en la cocina, tome una botella de agua y Sali a caminar las calles de la ciudad, estas al igual que el gremio la ciudad estaba tranquila, pero ya se empezaban a amontonar los mercaderes mas devotos a armar sus puestos para las ventas.
Iba a hacer dificil encontrar una fruta del diablo en este desierto porque no crecía un puto árbol en tanta arena, aunque en mis idas y vueltas, había visto uno que otro oasis, asi que decidi ir hacia ellos y ver si lo que crecía alli podría ser una Akuma no mi.
Desplegué mis alas negras, perfectamente cuidadas, me tire el cabello hacia atrás, realice un pequeño salto y emprendí el vuelo.
Mi día había transcurrido en volar hacia cuanto oasis encontrara en la inmensidad del desierto y no había tenido nada de suerte, en algunos no crecían frutas, en otros si, pero claramente nada de aquellos era una akuma no mi.
Ya eran alrededor de las 5 de la tarde cuando me disponía a volver al gremio, frustrado de no haber tenido nada de suerte, cuando por error o por corazonada, sincermaente no lo sé, decidi desviarme y hacer una ruta que nunca había tomado.
A los pocos minutos pude denotar que habia un oasis, pero este era diferente al resto, por lo general, siempre es un lago y alrededor de este hay vegetación, pero con este oasis que me encontre era diferente, porque en medio del lago había un árbol, es decir este era el centro del oasis. Me deje caer en picado y me quede a pocos centímetros del agua del lago del oasis y alli en el árbol, habia una única fruta, del tallo crecían 2 frutos que parecían cerezas, pero eran un poco mas grandes, uno de los frutos era de color azul y el otro rojo, ambos tenían símbolos de corazones sobre la piel, la tome sin dudarlo, porque claramente era una akuma no mi, la lleve a mi boca y le di un mordico, me la comi toda, un asco pense, sabe horrible y me quede alli estupefacto por lo que había hecho.