Hay rumores sobre…
... una isla del East Blue donde existen dos escuelas de combate enfrentadas. Estas escuelas hacen especial referencia a dos personajes de la obra original.
[Común] [FIC-PASADO] El entrenamiento del Lunarian
Agyo Nisshoku
Sol del Ocaso
El Entrenamiento del Lunarian
Mis dias en el desierto donde me encontraban no habían sido nada aburridos, el gremio iba mejor que nunca.
Asi pues decidi salir un día del gremio caminar un poco por la ciudad, con la ayuda de que esto me sirviera para despejar la mente y encontrar inspiración para crear una tecnica nueva, el día no podía ser más propicio para caminar, los rayos del sol no eran abrasivos, tampoco hacía mucho calor, no había nubes, por lo tanto, se podía apreciar el gran azul del cielo en su máxima extensión.
 Durante mi caminata algo me llamo la atencion, era un viejito con un bigote bastante raro, con la nariz muy roja y por lo que deduje al verle, no caminaba derecho, al principio pense que era por estar viejo, pero luego al acercarme a él por pura curiosidad, pude notar la botella de licor que llevaba consigo y entendi que de alli venia su manera errática de caminar, estaba a punto de desviar mi atencion hacia otra cosa, cuando una persona, un hombre adulto de unos 40 años, salio de su casa y lo saludo.
-Maestro Buttohetto, ¿Qué lo trae hoy por aca?.
-el licor jajajaja y tal vez algo de comer.
-Maestro, si gusta puede comer en mi casa y el tema del licor, ya veremos.
Me quede alli viendo esa escena, la persona le decia maestro, pero ¿maestro de qué?, maestro cervecero pense, pero rápidamente aleje ese pensamiento de mi mente, uno no debería juzgar un libro por su portada, claramente este señor sabia algo, a ciencia cierta no sabría decir que, pero me quede rondando la casa a donde entro, hasta que lo volvi salir otra vez.
Lo fui siguiendo de manera disimulada, todo el mundo que saludaba al señor le decia exactamente la misma palabra, maestro, en un momento el viejo se desvió del camino mientras caminaba todavia de manera errática, así que decidi acercarme a él, al hacerlo, un fuerte olor a licor inundo mi nariz, mierda es demasiado pense, el tipo volteo la cabeza y me miro y me dijo.
-Si me quieres robar, la vas a pasar mal, claramente no eres de por aquí, asi que aléjate, no tengo ganas de hacerte daño.
Me parecio increible que pudiera hablar de manera tan clara a pesar del olor a licor que desprendía su cuerpo, fui prudente con mi respuesta, no me había equivocado este señor sabia cosas e iba a intentar saber que cosas.
-No pretendo hacerle daño señor, solo tengo curiosidad, no se equivoca, yo no soy de aca, pero no pude evitar notar y escuchar que las personas lo llaman maestro y quisiera saber maestro de que específicamente es.
-¿Maestro?.....mmmm si soy un maestro de combate, pero ya de eso bastante tiempo.
 
-Y ¿tendría ganas de enseñarle a un chico, parte de su arte de combate?
-¿Sabes pelear?.
Estaba por contestar Si, cuando en un movimiento que casi no veo venir, el maestro me soltó un puñetazo que a duras penas esquivar.
-¿Pero que mierda?, ¿se volvió loco?, no le quiero hacer daño, en serio quiero que me entrene en su arte de pelea, el mío no es malo, pero no puedo ser un idiota, si quiero ser más fuerte debo aprender a dominar más de un estilo de pelea.
-JA JA JA JA, (Eructo) mmmm interesante, pudiste esquivar mi golpe, JA JA JA JA, muy bien, hoy estoy de buen humor, asi que tú y yo haremos un trato chico, ven desde mañana a entrenar conmigo, en esta dirección,hay un descampado que podemos usar. Pero hay una sola condición, tienes que traerme licor, siempre, todos los dias y comida, eso será tu pago por mis enseñanzas y que aprendas lo que puedo enseñarte ya quedará de ti.
Preste bastante atencion a la direccion que me dio del sitio donde habíamos quedado en entrenar.
Genial maestro, mi nombre es Agyo Nisshoky, mañana temprano estaré alli, no olvidare el licor y la comida, gracias.
Hice una reverencia a modo de saludo y me fui disparado al gremio, había tenido suerte, lo que me depararía el futuro ya se verá.
A la mañana siguiente me levante lo mas de emocionado, eran cerca de las 6 de la mañana, asi que tome una ducha, me coloque mi sudadera y mis joggins, me calce mis zapatos y baje al recibidor del gremio, los muchachos no se habían levantado, asi que aproveche para salir.
Cuando estaba por salir, eran las 7 de la mañana, dudo que haya un sitio donde vendan licor de camino pense, asi que me robe un poco del de la doctora, esperando que no se moleste.
Ojalá el licor sea suficiente pense de camino a mi encuentro con el maestro, que por cierto puede ser tan idiota como para no preguntarle su nombre, definitivamente soy un idiota.
Si bien camine con tranquilidad por las calles, no podía evitar sentir una emocion terrible en el cuerpo, ¿Qué era aquello de lo que el maestro, era maestro?
7 y 30 de la mañana y ya estaba en el sitio acordado, el maestro estaba alli, sentado sobre la arena ¿Dormido?, no lo sé, me acerque con cautela, recordando el golpe que me había soltado la noche anterior. Alli estaba dormido y sentado al mismo tiempo, que viejo particular pense.
-Maestro, buen día..soy Agyo, quedamos en que hoy empezaríamos a entrenar.
-Si…Licor chico, licor.
Extendí la mano y le entregué la botella de sake, no podía entender como alguien podía desayunarse un trago de sake, pero eso no venía al caso.
 
-Buen sake, no sé si será suficiente, pero está bien, empecemos.
El maestro se levantó y se estiro, era un poco más bajito que yo, de un salto bajo se puso de pie y me miro de arriba abajo.
-Genial, eres alto, vamos a ver cómo te va, anda busca un tronco.
Ok, maestro, ¿pero me puede decir su nombre antes de ir a buscar el tronco?.
-Dependerá de tu progreso, te iré revelando cosas a medida que te vea evolucionar.
Asentí un poco extrañado, pero me parecio una buena manera de motivarme, caminé al bosque que estaba al lado de la playa dejándole sobre la piedra los sanguchitos.
Al adentrarme en el bosque y caminar durante unos minutos, tuve la suerte de encontrar unos 3 troncos caídos, bastante pesados pese a estar un poco viejos, primero cargue dos, volvi a la playa y los deje en la arena, luego volvi por el tercero y lo deje en el mismo sitio donde estaban los otros 2.
Listo maestro.
-Excelente muchacho, ponte en posición para hacer flexiones quiero que me hagas 200 repeticiones primero.
Pan comido pense, hice caso y me coloqué en posición de hacer flexiones tal cual me había solicitado, cuando me disponía a hacer la primera, sentí el peso de uno de los troncos sobre mi cuello, mientras el maestro decia.
-Debes tener un cuello fuerte primero, esto es lo básico, iremos aumentando la carga de troncos a medida que superes las 200 repeticiones, el día es que hagas 200 con 1 tronco, luego 400 con 2 troncos y por último 600 con los 3 sobre tu cuello.
1200 flexiones con peso, mierda fue lo único que pude pensar, pero no debería rendirme, tengo que hacerlo, asi que ya con el primer tronco empece a contar.
Una,Dos,Tres…..Cincuenta y siete…..Ciento Treinta y dos…..Ciento noventa y nueve, Doscientos.
Termine las primeras doscientas, no estaba tan cansado como imagine, pero ya empezaba a sudar.
-Bueno sigamos chico, no tenemos todo el día y tampoco suficiente sake.
Volvi a tomar posición de flexiones, y sentí un peso aun mayor, empece a realizar las flexiones y contar
Ocho….Doscientos cuarenta y cinto….Trecientos noventa y nueve… Cuatrocientos.
Termine, no paraba de sudar, la sudadera me venía fatal, pero tenía que aguantar, no me gusta que me vean las alas.
 
-Genial, la última repetición.
Esta fue la más dificil, fue absurdamente jodido llegar a las 600, pero lo logre, no sé cómo mierda, pero lo logre, al terminar la última me desplome en la arena.
-Bueno, no eres tan debilucho como pensaba, eso fue todo por hoy muchacho, mañana temprano otra vez y trae más licor.
-Gracias maestro.

Me retire al gremio mientras me iba masajeando el cuello, no sé a ciencia cierta qué hora seria, tal vez las 10 de la mañana, esto había sido bastante rudo, subí a mi cuarto, y me acosté en la cama y me quede alli el resto del día.
Estuve alrededor de 1 semana haciendo el entrenamiento de hacer flexiones cargando troncos, el maestro me había dicho que su nombre era Butterjeto o al menos eso fue lo que entendi y que era un maestro del Hasshoken, un estilo de pelea del que no había escuchado hablar, pero sería interesante saber que se podía hacer con él.
Para la semana 2, el maestro Butterjeto me comento que ahora que tenia un cuello fuerte, debía fortalecer mi cabeza, en mi ignorancia pense que estudiaríamos algo relacionado con el Hasshoken, su origen, de donde venia o quien lo había creado, no podía estar más equivocado.
-A ver, ahora la próxima parte del entrenamiento es la cabeza, tienes que mantenerte tranquilo y centrado, siéntate en la arena y medita, deja la mente en blanco, ¡vamos!.
En mi vida había meditado, pero si esto era parte del entrenamiento tenia que hacer caso, asi pues me senté en la arena, aspiré profundo e intenté hacerle caso al maestro, no habían pasado 10 segundos cuando sentí un golpe a la altura de la frente.
¡¿Pero que mierda? Exclame y me incorpore de un salto.
¿Por qué me golpeo?
-El primer movimiento del Hasshoken se llama BUTO y es un cabezazo potente, debes tener un cuello fuerte que amortigua el impacto para no hacerte daño y una cabeza aún más dura para que haga daño y al golpearte mientras meditas te enseño a concentrarte en lo que realmente importa, el enemigo y no el dolor que el ataque te pueda causar a ti.
Me sobé la frente golpeada y no pude evitar pensar que me lo pudo haber comentado antes de golpearme. Esas eran las cosas que a mi parecer lo hacían tan particular al maestro, cualquiera que lo viera pensaría que es un viejo decrepito, alcohólico, pero la verdad es que era un tipo que sabía demasiado y era digno de ser llamado maestro, aunque siendo justos, si era un viejo alcohólico.
Tomé posición para meditar otra vez y esta vez estaba preparado para el golpe nuevamente, cuando sentí el aliento a alcohol del maestro que me dijo.
 
-¿Acaso me crees idiota?, se nota que estas esperando el golpe, ya te lo dije ¡la mente en blanco!.
Y procedió a darme otro palazo en la frente, dolio. maldita sea, vaciar la mente, otro palazo, vacia tu mente tenoch, palazo, no seas idiota Agyo, vacia tu cabeza, palazo.
Ese día fue realmente horrible, no pude vaciar la mente y volvi a la posada tarde, con un dolor de cabeza muy fuerte, el maestro no se había contenido y me golpeo con todo, estaba sinceramente triste, porque tenía miedo de no ser capaz de superar este entrenamiento.
 Ya en mi cuarto otra vez y ahora junto con la penumbra de la noche, decidi tomar un baño y acostarme, asi relajaría la cabeza despues de tantos golpes, decidi nuevamente meditar, claramente el maestro no solo queria fortalecer mi cuerpo, sino mi espirito de guerrero.

Me levante al día siguiente, baje una vez más bañado y listo para entrenar,
Puse camino a mi destino ya como venía haciéndolo hace unos dias, el maestro estaba en el lugar de siempre, imperturbable, le di los buenos dias y le entregué el sake, ya le estaba llevando unos 3 litros al día más o menos, que manera de beber, pense.
-Bueno, volviste… pense que luego de lo de ayer, te darías por vencido, te fuiste demasiado afligido, pero hoy…tienes un aura diferente, hoy te ves como otra persona…Mmmm interesante, pero basta de chachara, siéntate y libera tu mente.
Hice caso, me senté en la arena y respire profundo, mantuve mi mano extendida en señal al maestro de que me estaba preparando, baje la mano y empece a liberar mi mente, separarla del sonido del mar, de mi cuerpo, de la piel, solo estaba mi ser, mi alma, mi cuerpo quedo atras.
Solo mi mente era cociente de ella misma, me sentí viento, me sentí incorpóreo, las cosas pasaban a través de mí, y mi cuerpo ya no estaba alli.
No sé a ciencia cierta cuanto tiempo paso. Pero el maestro Butterjeto me puso la mano en el hombro y agitado con su olor a licor me dijo.
-Maravilloso, maravilloso…. Tengo alrededor de 2 horas golpeándote y no te inmutaste, muy bien, cabeza dura, cuello fuerte, estoy cansando y podemos dar por concluido el día de hoy.
No voy a negar que si me dolía un poco la cabeza, pero era satisfactorio saber que lo había logrado, maldita sea lo había logrado, me levante y le pregunte al maestro si tenía problema con que me quedara un poco más mientras hacía flexiones con los troncos, estaba teniendo un Rush de adrenalina y no queria desperdiciarlo.
- No hay problema, aun queda algo de sake jajajaja.
El maestro Butterjeto espero impaciente, como solía estar siempre que lo encontraba en las mañanas, mi admiración por esa forma de ser de él no hacía más que crecer, ¿Qué lo llevo al alcohol?, sabía que no tenía derecho a preguntar, no me importaba realmente, el tipo a pesar de todo conmigo era una buena persona, conmigo era un buen maestro.
 
Hice una reverencia y volvi al gremio, había dormido bastante bien, me levante temprano como ya era costumbre, me prepare, tome mi desayuno, compre más licor para el maestro 5 litros y 3 docenas de sanguchitos y partí a nuestro entrenamiento.
El maestro Butterjeto estaba alli sentado, pero estaba ves estaba despierto, me extendió la mano y le di el licor.
-Buen día, repasemos un poco lo que hemos hecho estos dias. Ya tienes un cuello fuerte capaz de amortiguar un daño, tienes una cabeza dura, capaz de infligirlo y puedes liberar tu mente, ahora bien, necesitamos velocidad y maniobrabilidad, estos dias nos centraremos en eso, me llevaras en tu espalda y juntos saltaremos por los árboles, correremos por la maleza, esquivaremos obstáculos, tenemos que ser agiles.
-Genial, maestro en marcha entonces.
Me agaché de espaldas a él y sentí como se subio a mi espalda y se aferró a mis hombros, era un poco incomodo porque me apretaba las alas.
-En marcha, ¡EN MARCHA!.
Grito el maestro mientras tomaba licor de su botella. Sali corriendo por el desierto lo más rapido que pude, en un momento luego de 20 minutos aminoré la marcha y el maestro me dijo.
-No te di permiso de bajar la velocidad, ¡Sigue corriendo!
Mierda, fue lo único que alcance a pensar y volvi a retomar la velocidad, pasados otros 30 minutos, el maestro me dijo que podía parar a tomar aire.
Me deje caer al suelo, mire a mi alrededor y no se dónde mierda estaba.
-Estamos perdidos maestro, no preste atencion a donde cruzaba, solo seguía y seguía corriendo.
-Yo no estoy perdido JA JA JA, animo, no seas flojo, en 10 minutos volveremos, pero, esta vez lo harás siguiendo mis indicaciones.
Use el tiempo de descanso para recuperar fuerzas, me volvi a subir al maestro a la espalda, respire hondo una vez más y le dije.
-Estoy listo.
-Excelente, ¡A CORRER!.
Me lance una vez más a correr por el desierto como un demente, con un viejo raro en los hombros.
Pasaron unos 30 minutos más y habíamos llegado al mismo sitio donde empezamos, todo gracias a las indicaciones del maestro. Esta exhausto, estaba respirando con la boca abierta, todo esto dará sus frutos lo sé, esto seguro de eso.
-Puedes irte, mañana nos veremos otra vez, que descanses.
Estaba loco por contarle a Ungyo, pero por ahora no lo mantendría oculto y luego le daría un buen golpe por idiota.

Me despedí como pude y le di las gracias al maestro, de a poco sentía que me trataba un poco mejor.
Las carreras por el desierto duraron un par de dias más, un día el maestro dijo que ya tenía la velocidad y ahora necesitaba destreza para moverme, asi que el proximo paso fue, saltar por los tejados de las casas de la ciudad, el maestro me gritaba, que hiciera giros en cada salto, no lo negare, más de una vez me caí, me resbale y a lo que luego de la tercera caída, el maestro me controlaba el entrenamiento desde el suelo.

Los dias pasaban y cada vez me sentía más suelto, corría, trepaba a los tejados,el maestro me habia prohibido volar a pesar de poder hacerlo.
El maestro Butterjeto al finalizar una de las sesiones de entrenamiento me dijo.
-Cre que estas preparado para practicar la tecnica, mañana será mucho peor que todos los demas dias y tal vez sea mucho más largo tambien, trae mucho más licor y mucha más comida, veremos si no me equivoque contigo.
-Aca estaré temprano como de costumbre maestro, sé que no lo decepcionare.
#1
Agyo Nisshoku
Sol del Ocaso
Tome mis cosas y me retire en silencio, deje al maestro y camine en silencio a el gremio, una vez más el vestíbulo estaba vacio, subí a mi habitación a acostarme, bañarme y meditar, cosa que se había vuelto parte fundamental de mi día.
No negare que, si me costó un poco en dormir, pero logre levantarme temprano como siempre, me acomode con tranquilidad, hoy sería un día importante y ya había aprendido que debo mantenerme tranquilo y sereno, las emociones como la alegría, la euforia y la ansiedad deberian llegar despues.
Baje una vez más vestíbulo, como todas las mañanas, bien temprano, este seguía vacio, Sali a la ciudad, compre e llicor para el maestro y volvi.
Sentía que la ansiedad queria colarse en mi ser, pero no, debía confiar en mi entrenamiento, el maestro había hecho de todo y deposito en mi tanto esfuerzo y tiempo que no podía defraudarlo, El Sol del Ocaso prevalecerá.
Llegue a mi lugar de entrenamiento, la imagen era la de siempre, un señor sentado en la arena, pero había algo diferente esta vez, el maestro ButterJeto estaba mirándome llegar, nunca lo había hecho, siempre estaba mirando al horizonte.
-Buen día, ya sabes donde dejar las cosas, estírate un poco y prepárate.
 
Lo salude con tranquilidad, hice caso y deje mis cosas en la arena, estire un poco el cuerpo, moví los brazos en circulo y me pare frente a mi maestro.
-A mi parecer, uno aprender mediante el ejercicio y la repetición, cosa que ya hice contigo, pero tambien debes aprender mirando, te golpeare con la tecnica del Buto, esta es la primera que debes aprender, prepárate, te golpeare fuerte, debes aprender. ¿Listo?.
Solamente asentí y me puse en guardia. El maestro Butterjeto tomo distancia y realizo un salto espectacular a una velocidad increible y se precipito hacia mi invertido, y me dio un cabezazo que recibí cruzando los brazos en cruz, el maestro era ligero y no pesaba tanto, pero golpeaba como una montaña, no se porque, pero sentí que poner o no los brazos para protegerme habría sido lo mismo, el golpe fue terrible, tome aliento y respire entrecortadamente.
Mierda..
#2
Agyo Nisshoku
Sol del Ocaso
Mierda..
Fue lo único que alcance a decir, pero el maestro no se detuvo alli, empezó a lanzar golpes y patadas mientras me decia que recordara mi entrenamiento.
-Bien, bien, aprendiste a como moverte, detengámonos. Es tu momento de intentar ejecutar la tecnica sobre mí, intenta recrear lo que viste, saltar, girar y golpear con la cabeza, confio en ti.
 Era la primera vez que me decia algo asi, no lo defraudare, fue lo que pense. Tome distancia, exhale, gire mis brazos y lo mire fijamente. Realice el salto para precipitarme de manera inversa hacia mi maestro, pero falle, estampe mi cabeza contra la arena.
-Ja ja ja ja, nadie puede a la primera, pero quedaste mucho más cerca de lo que esperaba, intentarlo otra vez… vamos.
La segunda vez caí mucho más cerca, me incorporé y me sacudí la arena, el maestro se seguía riendo, pero se notaba que no estaba molesto, era evidente que estaba expectante, aspire profundo y llene mis pulmones de aire nuevamente, adopte una vez más mi pose de combate y volvi a ejecutar la tecnica, esta vez lo había logrado, pude realizar el giro, invertirlo en el aire y golpear al maestro con mi cabeza.
-Nada mal, ¡nada mal!, muy bien, repítelo una y otra vez, si bien estas ejecutando bien el movimiento aun no te sale con fuerza, no tengas miedo no me harás daño, vamos sigue asi.
Estuve repite y repite el movimiento, salto tras salto, giro tras giro, cada vez que lo hacía ganaba más confianza y era evidente que el maestro Butterjeto estaba contento con mi desempeño, pasadas unas cuantas horas de ejecutar el movimiento Buto sobre el maestro, este me levanto la mano y me dijo que era suficiente por hoy.
-¿Es todo?.
-Por ahora lo es todo, sentémonos.
-Ahora, eres un estudiante de Hasshoken Lunarian, has superado mis expectativas y lograste dominar en un tiempo bastante razonable el Buto, esta tecnica es la puerta a otras más, yo por mi parte puedo enseñarte otra tecnica adicional si asi lo deseas.
 
-Maestro Butterjeto, claro que, si quiero aprender otra tecnica, puedo empezar ahora mismo.
-JA JA JA, no seas idiota, ahora tenemos que disfrutar de tu avance, descansa y vuelve en unos dias y veremos qué podemos hacer.
-Maestro antes de irme (Le dije mientras me incorporaba y me sacudía la arena del cuerpo), ¿tiene suficiente dinero para mantenerse estos dias que no vendré con comida y licor?
-No hace falta, la gente de la ciudad es muy amable conmigo, asi que no te preocupes, anda vete ya.
No dije nada, solo sonreí y me despedí con educación, tomé mis cosas y emprendí mi camino hacia el gremio, me dolía un poco la cabeza, pero estaba feliz.
Una de las cosas que mas me gustaba es que ahora podía ejecutar una tecnica contra Ungyo, una que no conocía, ver su cara de idiota iba a ser de lo mas divertido.

Resumen
#3


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