Hay rumores sobre…
... que en una isla del East Blue, hay un prometedor bardo tratando de forjarse una reputación. ¿Hasta dónde llegará?
[Común] Una Criatura en DemonTooth
Rahel
The Creature
Día 7 de Invierno del Año 724
 
Pese al frío que hace afuera nada podía perturbar mi estancia dentro de mi cueva, la cual se ubicaba a un costado de lo más alto del colmillo del oeste. La ubicación había sido elegida a consciencia, pues pocos seres eran capaces de llegar y molestarme. Pero aquello tampoco era la única razón por la que había decidido hacer de aquella cueva mi hogar. Una gran altura como aquella me permitía disfrutar de una increíble vista y así poder emprender vuelo, estirando mis alas por los cielos de DemonTooth. 
 
Soy un lunarian, pero no cualquier lunarian, soy parte de la ya extinta tribu garuda, por lo menos en la que yo nací. Esta fue asaltada por poderosos humanos y solo yo pude sobrevivir, sirviendo como esclavo para aquellos tipos de trajes blancos, recibiendo su marca en mi espalda, entre mis alas, pues esto les parecía gracioso. Jamás había sido humillado tanto en mi vida, haciendo de montura para estos tipos, recibiendo su castigo por la más mínima ofensa o a veces sin estas. Era muy joven, así que pronto aprendí a comportarme y seguir sus órdenes, aunque nunca olvidé aquél odio que sigo teniendo por aquellos humanos.
 
Ser lunarian significa poder, majestuosidad y libertad, nosotros tenemos la capacidad de dominar el mundo si nos lo proponemos, pero supongo que años de paz y armonía nos hizo seres demasiado ingenuos. Desde que pude liberarme de uno de los laboratorios del gobierno juré venganza, juré que en un futuro iría a por aquellos humanos y daría lo que fuera por matar tantos como pudiese. Pero todo vendría a su tiempo, por el momento tenía que poco a poco reclamar lo que quería hacer mío, aquella isla con dos montañas que simulaban dos colmillos. Mi objetivo era hacer de aquellas dos montañas un hogar, un reino para los de mi raza y de ahí demostrarle al mundo el poder de los lunarians. 
#1
Rahel
The Creature
Día 8 de Invierno del año 724
 
Gracias a previas experiencias en aquella isla me di cuenta de que no era tan fuerte como venía pensando, hasta un oso más grande de lo normal podía darme una gran pelea, un sucio animal como ese podía llevarme al límite de usar el máximo de mis capacidades. Todo aquello no solo me avergonzaba, si no que me ponía como una vergüenza para la poderosa tribu garuda. Si de verdad quería volverme fuerte debería de entrenar como nunca antes, llevar mi cuerpo y espíritu al límite.
 
Y eso fue lo que hice, bajé hasta el bosque y empecé a golpear los troncos más grandes de todo el lugar para así mejorar la potencia de mis golpes, viendo que sería la mejor manera de quebrar las defensas de mis enemigos. También pasé bastante tiempo mediante solo, pudiendo así ponerme en contacto con mi poder espiritual. El entrenamiento parecía estar dando sus frutos, tanto así que ya los golpes en los árboles no dolían tanto y el uso de mi poder espiritual no cansaba como lo solía hacer. 
 
Ver como el entrenamiento fortalecía cada aspecto de mi ser era verdaderamente extraordinario, por lo que nunca paré de hacerlo, buscando mejorar en cada nuevo intento. Pronto podría enfrentarme a nuevos contrincantes y comprobar que tam fuerte era, analizando así cuando llegue el momento de realmente reclamar DemonTooth como mi Reino. Pero todo vendría a su momento y el mío estaba cerca de darse, solo debía de ser paciente y esperar, esperar a una señal, o tal vez esperar a alguien que cambie mi futuro en aquella isla. 
 
Pero hasta entonces sería conocido como "La Criatura de DemonTooth", una bestia única, de poderes pocas veces visto y tan peligroso como todo un ejército. Ese era mi objetivo por el momento.
#2


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