Alguien dijo una vez...
Rizzo, el Bardo
No es que cante mal, es que no saben escuchar.
[Común] [Pasado] Haciendo la compra.
Juuken
Juuken
Día 35 de Verano del año 724
Pueblo de Rostock. Isla Kilombo.



Cada vez somos más. Pensaba alegre mientras deambulaba por las callejuelas del puerto de Rostock, camino al pueblo. Hace escasos días había tenido la alegría de reencontrarme con dos viejos conocidos. Dos personas tan curiosas como posiblemente problemáticas, aún así me provocaba una gran alegría que hubieran decidido unirse a nosotros.

Lo que no había contado, era que a Gretta le gustase tanto comer. Allí había experimentado unas grandiosas y maravillosas sensaciones gastronómicas, cosas que jamás antes había probado. Shiro me había instado a ir al pueblo a recoger algunas cosas para llevar para cocinar, básicamente para alimentar a todos, contando con los dos nuevos integrantes, necesitaríamos una despensa el doble de grande, o eso es lo que había alegado el peliblanco.

Decidido comencé a avanzar. Realmente Gretta era realmente grande, inmensa diría, más de el doble de alta que yo. Qazan no se quedaba corto, y aún así ella era mucho más grande que él. Era una diferencia de estaturas demasiado llamativa, pero resultaba también graciosa si se miraba de cierto modo. Lo que estaba claro, era que necesitaban mucha comida para alimentarse. Mucha más de la que teníamos.

Y allí estaba, deambulando por las calles, a ojos del resto nada más que un niño curioseando por los puestos, pues me miraban y ni siquiera intentaban atenderme, pero tampoco me quitaban el ojo de encima. Mi arma a la cintura debía de ser claro indicativo de que podría dar problemas. Nada más lejos de lo normal, tan solo quería comprar suministros. Aunque viendo la lista no tenía claro si podría llegar a cargar con todo lo que había allí. Tal vez debía haber traído al capitán para que me ayudara.

Decidí no darle demasiadas vueltas al asunto, ahora mismo lo único que necesitaba era recoger los ingredientes necesarios, por lo que me puse a leer la lista. La mayoría de las cosas era todo carne. No me extrañaba, aquí hacían una carne exquisita. Por no decir aquél pescado frito que probé el primer día que llegamos el capitán y yo aquí a esta isla. Esa explosión de sabores me dejó realmente anonadado. Jamás había llegado a pensar que algo con ese sabor pudiera existir. Y desde entonces no he dejado de probar cosas realmente increíbles. Shiro era un gran cocinero.

Empecé a mirar la lista, a la vez que iba mirando por los puestos. Me centraría de momento en las partes que parecían de carne, pero no estaba del todo seguro de todo lo que ahí salía. Suponía que era carne, tal vez alguna parte de un animal, pero no sabía nada con seguridad. Todo lo que sabía era gracias a Tom y Marin, y no es esforzaron por enseñarme a entender una lista de la compra.

-¿Dónde estará?

Murmuraba mientras iba leyendo en susurros los carteles de los distintos puestos y establecimientos. Pero no encontraba nada de lo que veía escrito en la lista. Si reconocía qué era una naranja, un filete o una patata, sin embargo lo que ahí había escrito se me escapaba en la gran mayoría.

-Puerro, muslo de zancudo, bistec de toro, entrecot de ternero, tomate...

Iba recitando todo aquello que creía ser partes de animales, cosas que desconocía, y que esperaba poder encontrar. Finalmente desistí, no paraba de dar vueltas, debía parecer alguien desorientado a ojos extraños, por lo que me centré en buscar cruzar miradas con alguien, necesitaba preguntarle dónde poder encontrar todos estos ingredientes. Si no llevaba algo, Shiro me echaría a patadas y me haría volver al pueblo a seguir buscando.

Detuve al primero con el que pude cruzar miradas, le sonreí mientras le mostraba la lista y le preguntaba directamente.

-¿Dónde puedo encontrar esto? Estoy algo perdido, la verdad.
#1
Polarisss
Polaris
El día había sido tranquilo, a pesar de ser un día de entrenamiento, para Rensuke no fue la gran cosa dado a qué siempre fue el más aplicado y por lo tanto, el más avanzado de su academia.
Aunque después del entrenamiento, usualmente tenía la costumbre de ir hacer ejercicios extras, por lo cual se encontraba a las afueras de Rostock, salió de ahí temprano, empezando sus entrenamientos en la academia a las 7 am, terminando a las 10 y entrenando solo por 2 horas, Rensuke volvía a la aldea con el cuerpo en llamas, necesitando un buen descanso.
Pero a pesar de eso, no olvidó sus responsabilidades, por lo cual tuvo que ir al mercado dado a qué sus maestros le pidieron suministros para una buena cena y darle de comer a todos los que viven en la academia.
Usualmente, Rensuke no tenía este tipo de responsabilidad, pero el siempre se ofrecía para hacerlo, se sentía bien ayudar a las personas que cuidan de él y le enseñan a luchar.
~Según está lista, solo necesito algunas verduras y un tipo de carne,  no es muy complicado~ Pensó Rensuke antes de partir, comprando en el mercado las cosas que estaban en la lista.
Mientras hacía la pequeña compra no podia dejar de pensar en que le faltaba muy poco para poder irse, claramente para ser un pirata necesitaba una tripulación, pero definitivamente tenía que salir de la isla para poder lograr uno de sus objetivos, aunque ser pirata es una necesidad siempre su objetivo será encontrar al asesino de sus padres, y para eso necesita ser pirata y ser mucho más poderoso que hoy.
Cuando termino de comprar todo lo de la lista, solo quedaba algo: la carne, la cual usualmente cazaba el mismo pero hoy tenia el dinero para hacerlo así que decidió empezar a dirigirse hacía donde vendían diferentes variedades de carnes y de diferentes animales.
Pero en el camino se topo con algo que le hizo despertar su curiosidad, un chico mira a Rensuke, con una sonrisa:
-"¿Dónde puedo encontrar esto? Estoy algo perdido, la verdad"
Aunque la respuesta de Rensuke fue automática,pero los instintos le saltaron al ver a este chico tan joven, con una espada y lleno de cicatrices.... parecía tener mucha experiencia en batalla, para ser tan joven eso era sorprendente..
Rensuke respondió, tímidamente:
~Pues varias de esas cosas te puedo mostrar dónde la venden, pero justamente voy a buscar un poco de carne, veo que te pidieron mucha puedes venir conmigo y te muestro un poco el lugar~
Con un tono relajado, y formal, Rensuke demuestra ser una persona muy servil.
Aunque en parte, siente que puede aprender algo de este muchacho.
Algunas preguntas pasan por su cabeza, la curiosidad lo invade, nunca había visto una espada así ni a un chico con tantas cicatrices: ¿que tipo de espada era esa? ¡Tengo que preguntarle antes de que se vaya!.
OFFROL
#2
Juuken
Juuken
El chico me respondió, tenía una gran cabellera negra que hacía un profundo contraste con el gran blanco de su piel. Se le veía en una condición física que decía que era bastante activo, no me había fijado mucho en él antes de preguntarle, y mientras me respondía me había percatado de cómo era. No parecía ser mucho más mayor que yo, aunque mi aspecto siempre daba a entender justamente lo contrario. Era una maldición con la que seguramente tendría que vivir siempre.

El chico se mostró agradable y complaciente. Me indicó que él mismo iba en busca de carne, y me incitó a que me fuera con él, y así también podría enseñarme el lugar. Lo cierto es que no era la primera vez que pasaba por allí, aunque nunca me había estado fijando en esas cosas. Nunca era yo quien iba a comprar las provisiones, sin embargo la situación era un poco distinta.

Generalmente era Shiro quien se encargaba de ello, y también estaba Lance, yo era la peor de las opciones, no obstante yo ya conocía a Gretta y a Qazan, y había preferido dejarles que se conocieran y de paso conocer un poco más el pueblo. Eso conllevaba que no tenía ni la más remota idea de dónde debía buscar lo que tenía que comprar. De hecho, la mayoría de las cosas de la lista, ni siquiera sabía qué podían ser.

Me pareció simpático el chico, por lo que le agradecí con una sonrisa mientras entrecerraba los ojos, en parte aliviado por que alguien tuviera la amabilidad de ayudarme. No estaba acostumbrado todavía a que cualquiera pudiera actuar así. Hasta no hacía mucho, todo aquél con quien me topaba intentaba atacarme, robarme o incluso cosas peores. Me dió un pequeño escalofrío, a la vez que se me hacía gracioso, cuando recordé el día que conocí a Gretta. Por suerte todo aquello tan solo fue un malentendido.

-Gracias. Lo cierto es que ya llevo un tiempo por aquí, pero es la primera vez que voy a comprar. Ahora somos más compañeros. Antes estábamos tan solo Lance y yo, después llegó Shiro, y ahora somos más. Lo cierto es que es emocionante ver cómo vas conociendo gente tan rara y a la vez tan agradable.

Me paré en seco. Me estaba volviendo a pasar. Nuevamente estaba hablando de más. Generalmente me costaba darme cuenta, igual estaba diciendo demasiado. Lance siempre me decía que tenía que intentar ser discreto, que la piratería está muy mal vista, y más en una isla como esta, repleta de marines. Siempre decía que los marine son los enemigos de los piratas, pero yo no entendía por qué teníamos que ser enemigos. No hacíamos nada que no hicieran ellos, aparentemente.

En ese momento me di cuenta que estaba caminando al lado de ese chico, había comenzado a hablarle de cosas que, seguramente, ni siquiera le interesaran ni un mínimo, pero ni siquiera me había presentado. No sabía si ese chico sería algún tipo de peligro para Lance o para el resto, pero estaba siendo muy amable, por lo que no tenía por qué desconfiar de él en un principio.

-Por cierto, me llamo Juuken.

Lancé la mano para estrecharla, y me di cuenta de que no paraba de mirarme, tanto el cuerpo como la cintura. ¿Se fijaba en mi arma? No me mostré desconfiado, sin embargo la otra mano que no estaba tendiendo hacia él, para estrecharla, la deslicé hacia la cintura, sujetando con firmeza la vaina del arma en el punto donde se mantenía fija en la cintura. No pretendía lanzar ningún tipo de amenaza, sin embargo no estaba seguro de sus intenciones, ni siquiera le conocía.

Ya habían intentado robarme ese arma muchas veces. Era mi único recuerdo de él, lo único que tenía de Tom, aquél que me salvó la vida en aquellas dichosas ruinas en las que me habían encontrado él y Marin. No iba a permitir a nadie arrebatármela, para eso tendrían que matarme. Aunque tenía la esperanza de que este chico no intentase nada de eso.
#3
Polarisss
Polaris
La forma de actuar del chico fue muy cálida, me sonrió y lo lleve al lugar mientras decía con una tranquilidad contagiosa, no puedo evitar intentar ver qué clase de persona es, por qué un chico tan joven tiene un arma tan finamente hecha y un cuerpo de guerrero fornido.

El chico, por su parte, mientras Rensuke divagaba le decía muchas cosas al mismo tiempo, hablando de compañeros y sobre conocer gente.
Realmente, Rensuke quedó fascinado sobre como hablaba de sus compañeros y la curiosidad de un joven floreció y solo pudo decir:
~No es ningún problema, tenía recados que hacer también~ Con un semblante sereno y tranquilo.

El chico de pelo negro le dijo su nombre: Juuken.

A lo que Rensuke responde presentándose con una pequeña reverencia mientras le da la mano que anteriormente le había tendido Juuken.
~Mi nombre es Rensuke!, mucho gusto!~
Al soltarle la mano y seguir, por alguna razón tenía un presentimiento extraño, difícil de explicar.
Rensuke quizás no estaba acostumbrado a interactuar con gente que no conociese, dado que al parecer su análisis sobre Juuken fue muy evidente.

La expresión del chico se volvió un poco más cerrada, con su mano en el mango de su espada, a la cual, junto con tocar el mango a Rensuke le brillaron los ojos y instintivamente le pregunto sobre la espada: 
~Es muy bonita!, que clase de espada es? Yo también soy espadachín y aprendiz de herrero!~ 
Dice con mucho entusiasmo mientras se le un inocente interés en el arma del chico, a lo cual inmediatamente se avergonzó y pidió disculpas, sintiendo que se sobre paso con el chico y podría incomodarlo.
Usualmente llegaba gente poderosa, piratas y mercenarios a la isla, pero nunca había visto uno tan amable como Juuken, eso causo que la curiosidad de un chico que solo conoce su dojo y entrenar hasta tarde y no ha visto nada del mundo.
Espectante sobre su respuesta, Rensuke camina a través del mercado con una expresión un poco tímida mientras que el tumulto de al rededor suena ruidosamente en el camino.
#4


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)