¿Sabías que…?
... existe la leyenda de una antigua serpiente gigante que surcaba el East Blue.
[Común] Quien rie el ultimo... Rie... M-U-E-R-T-O [Pasado]
Joker
Joker
Loguetown - Invierno 722 - 20:46 

Las calles rebosaban vida, llenas de ciudadanos de clase media o superior, no existían los suburbios en este lugar, no había gente pobre, necesitada ni apenas mendicidad, pero no dejaba de tener sus actividades de escasa fibra moral, sin embargo muy controlada pues las calles estaban constantemente vigiladas por Caza-recompensas que limpiaban eficientemente las calles de Piratas. Por ello muchos de estos solo realizaban dichas actividades clandestinas en la oscuridad de la noche, al miedo de la vida diurna a ser perseguidos por el simple hecho de tener un precio por sus cabezas.

-No es como esperaba… YiiiiJIJIjasJA.- Murmuraba para mí mismo, riendo entre dientes de forma controlada, girando el cuello a mis espaldas para ver a mis 3 seguidores, dirigiéndome a ellos. Pues la isla en cuestión no es como esperaba, demasiado vigilada, bien custodiada y un alto nivel de vida. ¿Dónde estaban las bandas piratas? ¿Las mafias? ¿Los delincuentes habituales? Solo veía gente bien vestida, paseando sus perritos, haciendo la compra, yendo a trabajar o con actividades sociales.

Nos encontrábamos en una bocacalle, un callejón oscurecido donde la siniestra sombra nos cubría al estar descendiendo el sol. Llevaba mi diestra a mi frente para rascarla de manera pensativa, destacando pues mi rostro cubierto de maquillaje blanco y ojos negros, con una linea roja sobre mis labios de forma extendida como una sonrisa de payaso. Esbozaba una amplia sonrisa de oreja a oreja donde mostraba mis dientes juntos, mi cabello de media melena hasta el cuello de tonalidad verdosa. Mi diestra con guantes de cuero negro descendia hasta mi pecho para sacudirme con sutileza la chaqueta morada abierta, viendose un chaleco verde y una camisa de mangas largas morada, con unos pantalones de mismo tono morado a juego.

-No me gusta esta isla, Jefe.- Apenado murmuraba uno de mis seguidores, todos ellos estaban con el rostro al descubierto, pero en sus manos tenían una máscara de payaso como símbolo de ser mis lacayos. Arqueé la ceja izquierda sorprendido por su estupido comentario. -¿Recuerdas que los Piratas Torinesy quemaron el barco y ahora está hundido en los astilleros de Loguetown?- Con un tono retintín me dirigía hacia él, como si pareciera que se había olvidado. -Ehmm… Si.- Afirmaba que se acordaba, con una mueca de asentimiento con la cabeza, con una escena que parecía este sujeto le faltara un verano. -¿Y quien estaba durmiendo mientras debía de vigilar?- Mi cuerpo se giraba de manera más completa para darle el frente y cruzarme de brazos, con un rostro de pocos amigos. -Ehmmm… ¿yo?- La verdad es que a veces no podía con este chaval, no era el más listo de su promoción pero por ahora había que conformarse. -¡¡SIIIIII, enefecto.- estiraba ambas manos al frente gesticulando y señalando su persona con sarcasmo a la par que sonreía falsamente. -¿Y que tenemos que hacer ahora?- Con un interrogante en la pregunta, pero continuaba con ese tono de sarcasmo. -¿Vengarnos y robarles un barco?- Llevaba su dedo a su mentón y miraba al cielo, como si tuviera que pensar más de la cuenta. -¡¡MUUYYY BIEEEEENNNN!!- Me aproxime en dos elocuentes y cómicos pasos, haciendo plaf plaf con mi zurda encima de su cabecita como un gesto de buen perrito. El rostro del secuaz era sonriente, como si le gustara lo que hacía, a veces no entendía sus mentes, es como si tuvieran dos monos con platillos por cerebro. "¿Como le estará yendo a ella?" Pensaba para mis adentros, pues una de mis seguidores habia ido de avanzadilla como exploración, un motivo mas para esperar a la noche cuando fuesemos a encontrarnos con ella.

Por el momento teniamos que esperar a la noche completa, pero al menos el plan iba a ser tenderles una trampa en el astillero donde ellos tienen atracado su barco y... darles una despedida de por vida. 


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#1
Key
Key
-¿Por qué tengo que llevar esta máscara de payaso?- Dijo para sí misma. - Yo no soy como esos estúpidos lacayos... ¿Será porque le distrae ver mi preciosa cara? ¿Tal vez quiera protegerme del resto, o darme algo de anonimato?... ¡Se lo preguntaré!

Unos pasos zigzagueaban silenciosos por las calles. Una figura esbelta cubierta por una capucha negra danzaba por las calles de Loguetown, solo se dejaba entrever una cara menuda con una careta de payaso recortada torpemente en forma de triángulo, la cual cubría tan solo sus ojos, nariz y boca. Cada paso era un pequeño juego, ¿Qué baldosa pisar? ¿Tras que figura pasar desapercibida? ¿Sería buena idea subirse por los tejados? Cada opción era estimulante, pero las ideas fluían rápidamente por su cabeza mientras intentaba no olvidar su objetivo... - ¿Cuál era? Ah... Sí... - Unos  labios carnosos esbozaron una sonrisa oculta para todos.

Cogió un rimbombante vestido rosa de uno de los tendederos. - No está mal, parece de mi talla. - Metió sus pertenencias en una bolsa que ató a su cintura, ocultándola bajo el can can del vestido. - ¡Hasta luego mascarita! - La besó y la añadió al resto de pertenencias y decoró sus cabellos con lazos. 

La vista desde aquel punto era espectacular, los transeúntes se mecían se deslizaban por las calles como una corriente suave entre los bajos edificios. Podía ver el movimiento de los marines que patrullaban algo despreocupados por su dominio de las calles y la ausencia de altercados. ¿Pero dónde se había metido esa escoria que había quemado su barco? Ummmm... Ahora que es aún por la tarde, seguro que se encuentran en algún antro de mala muerte. Continuó mirando desde uno de los tejados más altos, el perteneciente a una imponente... - ¡Vaya, conozco ese sombrero! ¡Os tengo malditos! ¡VEN GAN ZA!

Un destello rosa se deslizó por la fachada. Ahora elegante y altanera, tenía una dirección para su propósito.
#2
Joker
Joker
Por el momento no habia tenido noticia alguna de mi subordinada, era demasiado pronto para obtener cualquier tipo de noticia. -¿Bob?- Alzé la diestra en afán de llamar la atencion a uno de mis seguidores, un hombre corpulento con una mascara de payaso, camisa a cuadros roja y negra con un pantalob vaquero con pequeñas rasguras y todo unido mediante tirantes, llevando a sus espaldas un hacha de leñador; me giré un momento para verle de reojo, como su frondosa barba sobresalia por abajo de su mascara, este asentía con la cabeza y emitía un tenue gruñido. -¿Has traido eso verdad? Me acuerdo de la ultima vez que no fue asi.- Arqueé una ceja mientras le miraba con duda en su persona y eficacia, pero era un buen lacayo. Este alzo una mano elevando un bolsa de deporte la cual "algo contenia" y no se sabía hasta el momento, pero seamos sinceros ¿Que iba a poder haber en ella viniendo de mi? Efectivamente, todo lo que has pensado es valido, pero en este caso te doy una pista, empieza por ex y termina por Bum.

Caminamos entre las bocacalles durante el atardecer dirigiendonos evitando calles principales en la isla de Loguetown hasta llegar a una zona apartada e ilegal de los astilleros donde barcos Piratas y otro tipo de gente de escasa fibra moral permiten atracar en estas zonas mediante un modico precio corrupto en las instituciones de nuestra afamado Gobierno Mundial, el dinero es poder en algunos ambientes. El sol bajaba y desde las sombras observaba la lejania de personas moverse de un lado a otro en dicha zona ilegal del astillero, mi lengua lentamente relamia el labio inferior de forma inconsciente. 

-Ruth...- Mi diestra se apoyaba en el hombro de uno de mis payasos subordinados, el cual fue el que se quedó dormido cuando tenia que estar vigilando; causante de este embrollo. -Te toca.- Estiré la mano zurda que estaba libre hacia Bob, el cual el hombre de estetica de leñador cogía de la bolsa un paquete marrón con cables, se trataba de un explosivo ¿Que si no? Bob estiraba la mano cediendo este artefacto a Ruth. -Tienes que colocarlo ALLI.- Con mi diestra señalaba una zona de cajas sin titulo alguno, un cargamento obviamente ilegal de un barco cualquiera ¿Cualquiera? Espero que si. La banda Torinesy debía estar por la zona segun nuestra información, pero no sabia con exactitud hasta que Key viniera a nuestro encuentro y me informara. -¿Por que Jefe?- Me miraba Ruth incredulo sin saber. Su interrogante pregunta me exasperaba, llevando mi zurda a mi rostro para pasar mis dedos de arriba a abajo tratando de guardar paciencia de la estupidez de este ser. -Porque... Es parte del plan ¡mendrugo!.- Con un tono calmado al inicio y sobresaltado en el final de la frase al dirigirme a él, dandole una pequeña y leve bofetada para que espabile. -Recuerda, colocar y dar al boton.- Pasos sencillos que un simple mortal debería saber como hacerlos, este explosivo tendria como origen servir de distracción generica cuando fuesemos a asaltar a los Torinesy.

Con el mayor sigilo posible... y cuando digo sigilo por parte de Ruth el patoso es que cuando dio los primeros dos pasos tropezo con un cubo de basura que eso resonaba como meada en chapa metálica pero por suerte y azar del destino, no altero a nadie, pero la situación hacia que mis manos se alzaran hasta mi cabeza con la boca abierta y nervioso por darle un cometido así a alguien como él. -¡Como se puede ser tan inutil!- Exclama pero de forma alterada en un tono bajo, solo esperaba que pudiera tener todo un buen resultado, mientras tanto ¿Como le iba a Key? -Jefe... Esto no va a ir bien.- Bob se expresaba a mi lado, sacando su hacha y preparandose para lo que pudiera suceder. -Lo se mi pequeñin amigo.- Miré a Bob de reojo, tapando ligeramente mi frente con la zurda y negando con la cabeza a sabiendas de que el plan no iba a salir bien de una forma u otra.
#3
Key
Key
Mientras tanto a unas calles de distancia, las puertas El Cofre Vacío se abrieron. Se trataba de una taberna muy grande que de día estaba tan solo iluminada
dos pequeñas ventanas junto a la puerta y el fuego de la chimenea al fondo. El bullicio era incesante. Canciones desentonadas, gritos por apuestas, peleas y secretos en susurros buscando pasar desapercibidos. El Cofre Vacío se trataba de un auténtico antro de mala muerte.

Una hermosa mujer con un vestido rosa llamó rápidamente se adentró en aquel lugar en el que desentonaba tanto, fueron varias las miradas que se posaron en ella. Algunas sorprendidas, otras desconfiadas, otras lujuriosas. La joven se acercó sin parecer prestar atención a su ambiente directamente a la barra, justo al lado de aquel tipo, el tipo del sombrero, "Ojos de Marea" Vargas, el segundo al mando de los piratas Torinesy.

- Disculpa, ¿qué estás bebiendo? - Se dirigió directamente a él con una cara inocente la cuál el no pudo reconocer dado que solo la había visto con una máscara.

El de pronto hinchó el pecho y sus ojos se posaron en ella, ¿era su día de suerte? - ¡Oh, esto es demasiado fuerte para ti, deja que te invite a algo dulce! - Le dijo tratando de poner su mejor sonrisa.

- ¡Oh! Si me apetece probar algo dulce. - Sus ojos se fijaron en los suyos, lo tenía en el bote.

La conversación le resultó a Key realmente aburrida, pero pudo obtener bastante información. Era una tripulación de 12 y habían dejado al último recluta vigilando el barco mientras el resto se había ido a celebrar que habían hundido el barco de "Un payaso". Esos 15 minutos de sus fanfarronerías le habían resultado realmente tediosos, pero ese último comentario le molestó... ¿Cómo que un payaso? El si que era un auténtico payaso...

- Me aburro en este sitio... Me has hablado de tu barco, ¿podrías enseñármelo? Me gustaría mucho subirme... Me encantaría... - Dijo apartando la mirada.

Pocos minutos después ambos se encontraban caminando en dirección al barco. El la agarraba por la cintura empujándola contra sí mismo, mientras le hacía alarde de sus epicidades.

- Mi capitán va detrás de una Akuma, ¿sabes? Pero va a terminar siendo mia, ya lo verás... Realmente quien maneja todo soy yo... ¿sabes? - A Key se le estaban acabando los monosílabos, pero lo cierto era que aquel hombre solo quería escucharse a sí mismo y ellos ya estaban justo donde ella quería, justo donde el Joker la estaba esperando para darle su señal.

Cuando pasaron por el callejón en el que su Capitán la aguardaba junto con los dos otros reclutas, ella hizo una sonara carcajada para llamar la atención. Ella sabía, que el reconocería su risa. Miró solo un instante al callejón y sus miradas se cruzaron. Hizo algunos gestos con su mano. 1, señalándo al fanfarrón de Vargas. 1 señalando en la dirección del barco. 10, en la dirección de la taberna mientras se llevaba con un gesto la mano sutilmente a los labios como si bebiera una jarra. Y solo mantuvo unos instantes su mirada al callejón para esperar alguna indicación hasta que cruzó junto con "Ojos de Marea" la bocacalle. El aliento de él si que mareaba...
#4
Joker
Joker
Las horas pasaban, la noche iba poco a poco cayendo y la paciencia en mi persona era una virtud y a la vez un peligro, cuando me aburría excesivamente era yo el primero en mandar todo al garete y que se pasara al plan D ¿Que pasaba con el B y el C? No lo se, dimelo tu.

Mi pie derecho golpeaba repetidas veces a modo de tic impaciente de no ver a Key, aun no había pasado el tiempo necesario, aún había margen pero mi espera es demasiado impaciente. Visualmente miraba a las afueras hacia la zona portuaria, a la gente pasar y mentalmente los contaba: “Uno… Dos… Tres… Cuatro… CUATRO” Repetía para mis adentros, llevándome la diestra a la boca y esbozando una siniestra sonrisa que aguantaba soltar una carcajada de estar riéndome solo conmigo mismo. Ruth volvía en ese momento, con una mirada confusa en mi de porque estaba riendome solo, sin necesidad de que nadie me estuviera dirigiendo la palabra en ese momento, Bob se percató de la confusión de Ruth e hizo un gesto con la mano de que pasara de mi, ya que el grandullón leñador sabía de estas cosas de mi y llevaba mas tiempo en la tripulación; así hizo Ruth calló y volvió a la oscuridad del callejón.

-¿Está eso preparado?- En un tono ya serio, dejando de reirme por lo bajini, le hablé a Ruth, pero sin molestarme en girarme para mirarle, seguí pendiente con mi mirada mas allá para cuando pudiera ver a Key. -Si Joker, donde me dijiste.- Afirmaba el subordinado, respondiendo por mi parte simplemente moviendo la cabeza de manera afirmativa y sin decir una palabra.

De pronto tras unos minutos alcé la mano al escuchar una reconocida risilla, mis dos subordinados prestaron atención, mi zurda se introdujo en mis ropajes para desplegar unos prismáticos y ver con mas claridad. Se trataba de Key, cogida de la cintura con un maromo que apenas podía dar tres pasos rectos sin zigzaguear del nivel de alcohol en sangre que llevaría. Vi las señales y las interpreté de la siguiente manera: “Matar a todo el mundo.” En resumidas cuentas, capté que la mayoría estaban dentro de la taberna y dicho barco de los Torinesy estaba en la dirección señalada por la fémina. -Bob hemos traido…- Bajaba las manos apartando los binoculares de mi cara y me giré para mirar al grandullón, alzando este un bidón de gasolina en respuesta antes de termianr mi frase. -Que eficiente. Yiii JIJIJIJI- Murmuré en voz baja con una leve risa entre dientes con la boca totalmente extendida en la sonrisa.

-Muchachos, avanzamos. Atrancad las puertas de esa taberna, vamos a hacer una barbacoa.- Salí con determinación del callejón, acompañado por mis dos esbirros, uno con una mochila de deporte y otro con el bidón de gasolina. Entre los tres procedimos a atrancad las puertas del local y rociar gasolina por los alrededores. Hasta que finalmente, sacando una caja de cerillas, la prendía y miraba el fuego de ella fijamente, esbozando una psicópata sonrisa hasta que la arrojé sobre el hilo de gasolina que recorrió hasta la taberna y comenzaba a prender rapidamente por las paredes, puertas y techado. En unos minutos no tardaron en darse cuenta en el interior de que empezaba a oler a quemado, el humo se empezaba a acumular y una columna de esta misma se alzaba hacia el cielo como clara señal de que algo estaba ardiendo, el fuego iluminaba todo el entorno y los gritos de los piratas Torinesy junto con... Otros desconocidos que me la trajeron al pairo, arderian y ahogarian dentro. Quedaba por mi parte posicionado a frente a la puerta principal de la taberna, con los brazos extendidos en cruz admirando la obra, mis ojos mostraban el brillo reflejado del fuego y mi extensa sonrisa mostrando mis dientes juntos que disfrutaban eternamente del momento.
#5
Key
Key
El pobre de Peter estaba sentado, vigilando el barco. Hacía poco más de un mes desde que se había unido a la tripulación de los Torinesy. ¿Podría cumplir su sueño? ¿A quién demonios le importa Peter? Todos sabemos, que las cosas no van a acabar bien para él en esta historia.

Hacía unos minutos Vargas había subido con una chica. Cuánto le había costado era algo que se preguntaba Peter... Que no, que Peter no nos importa, simplemente está ahí, sentado, vigilando que no le ocurra nada al barco, mientras Vargas yace en el suelo inconsciente tras haber sido golpeado en la cabeza con el primer objeto contundente que Key había encontrado dentro. Que pena que Peter no tuviese buen oído.

"Bueno, ya estoy dentro, este está inconsciente, creo que no había nadie vigilando el barco..." Pensaba Key mientras salía a la cubierta.

Oteó la ciudad desde la proa. Una columna de humo llamó inmediatamente su atención. Provenía de la zona en la que se encontraba El Cofre Vacío. - Vacío no se, pero en llamas... Ts... Tsch... ja ja ja.Espetó junto con una carcajada.

- "¡Eh! ¿Qué haces ahí?" La voz de un hombre la sobresaltó.

- Buscaba. Y te he encontrado. ¿A ti?. - Dijo como si se lo estuviese preguntando a sí misma, porque se lo estaba preguntando a sí misma. Aquella mujer era hermosa, pero a la par desconcertante... Porque de pronto su tono cambió bruscamente y le dijo con total seguridad. - ¡VAMOS! ¿A qué esperas? Vamos a zarpar pronto. Comienza a prepararlo todo porque si no se va a enfadar, se va a enfadar mucho.

¿Para esto se había hecho pirata Peter? ¿Para que enviaran a una cualquiera a darle órdenes? Sin duda no era el día de suerte de Peter, pero eso él aún no lo sabía.

Presto y malinterpretando las palabras de Key, o entendiéndolas de una forma provechosa para ella, comenzó a soltar las velas con temor a que su capitán volviese a gritarle, pero no, Key no se refería a su capitán, si no a un... ¿intruso? Pobre Peter...
#6


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