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Arthur Soriz
Gramps
19-02-2025, 02:56 AM
[ · · · ]
33 de Invierno
Año 724
Había culminado recientemente con la construcción del balandro para el Kaigekitai, y la verdad es que me nacían las ganas de recorrer Loguetown. Conocer a su gente, sus costumbres, ¿cuán diferentes serían de Kilombo, o incluso de Swallow con el poco tiempo que pasé allá? De momento veía que era una isla llena de mercaderes, de gente trabajadora que vive el día a día tal y como se lo disponen. Pero también era una isla de historias, tanto comienzos como finales de estas... era casi extraño el sentir que se aproximaba algo muy grande en el mundo. ¿Quizás por ser poseedor de una fruta que me permitía controlar mi propio destino aunque fuera un poco mediante el uso de la suerte? La verdad es que tampoco me lo había puesto a pensar demasiado.
Ese día lo tenía completamente libre, mismo en la base me habían dicho de que me lo tomara con calma, que luego de tanto trabajo no solamente en el astillero pero también en la ciudad, me merecía aunque fuera un día sin trabajo. Incluso uno de mis superiores un poco más y me había dado la orden de tomarme un descanso; y si me lo dice un superior, tendría que seguir tal orden. Recorría las calles de Loguetown con sin prisa pero sin pausa, saludando a algunas personas que veía a mi pasar. Si bien algunos no me reconocían, otros sí que habrían visto mi cara en los diarios... aunque por alguna extraña razón sentía que poco a poco lo olvidaban... ¿y saben qué? Mejor así.
Pronto me encontré frente a las puertas de una taberna. No muy grande, no muy lujosa... pero bonita. Su fachada presentaba decoraciones talladas en madera, y un cartel grande en la parte superior que decía "Lucky Strike".
Resoplé por mi nariz, una risa velada que no pude evitar soltar. Parecía cosa del destino, una broma divina que confirmaba mis sospechas. Algo raro estaba pasándole al mundo... o le estaría por pasar. ¿Pero saben qué? A estas alturas de mi vida, con casi sesenta y cuatro años encima, ya ese tipo de cosas me terminaban dando igual. Disfrutaba mis días como si fueran el último, con una sonrisa amplia en mi rostro y sin estrés... o la menos cantidad de estrés posible.
Entré a la taberna, viendo a la gente divertirse, hablar entre ellos. Ni una sola mirada de desconfianza dirigida a mi. Pude respirar en paz, incluso cuando el aroma a alcohol y tabaco me golpeó como una bofetada descarada. Caminé hasta la barra, sentándome en uno de los taburetes, con cuidado de no caerme al medir casi tres metros de altura. Cuando el tabernero se acercó, le pedí una jarra de algo frío sin alcohol... a pesar de no estar en mi turno laboral debía mantenerme completamente lúcido. Sí, era motivo de burla para muchos pero me daba lo mismo, cuidaba mi cuerpo lo más posible, y más aún a esta edad. Desencajaba completamente con el ambiente del lugar, un Marine uniformado, sentado frente a la barra. Quizás más tarde cuando otros compañeros terminaran su turno la cosa sería diferente.
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Key
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19-02-2025, 03:32 AM
(Última modificación: 19-02-2025, 03:34 AM por Key.)
"Vaaaayaaa aburrimiento" pensaba para sí misma Key sentada en la barra, mientras sus pies no paraban quietos y su dedo dibujaba en la madera junto a su jarra de cerveza. Cuando el jefe daba una orden había que cumplirla, para eso era su mano derecha, ¿o izquierda?, y solo le había pedido hacer una cosa, pero la dichosa hora no llegaba nunca...
Ya había paseado por los tejados, acariciado a un par de gatos de la calle, comido tarta... y ahora estaba en una taberna sin música. Vaya ojo... Pero el sitio era bonito y "Lucky Strike"..."¿quién no quiere un golpe de suerte?"
Una figura más del un tercio de la suya de alta y el doble de ancha se sentó a su lado. La curiosidad surgió al instante. ¿Era aquél el viejo más mazado que había visto? ¡Y encima marine! Ummm... "¿dicen que se deben de tener amigos hasta en el infierno? ¿Que un libro no debe de juzgarse por su portada?" . Los pensamientos fluyeron rápido por su cabeza y casi de inmediato le dijo:
- ¿Hola, espero no importunarte, pero necesito preguntártelo, ¿serías capaz de partir una nuez con un solo dedo?
Él no había reparado en su presencia, pero se había sentado al lado de una hermosa joven de cabello azul que le miraba de forma despreocupada.
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Arthur Soriz
Gramps
19-02-2025, 03:52 AM
Estaba tan ensimismado en mis pensamientos que cuando escuché una dulce voz hacerse presente a mi lado, casi que me sobresalté un poco. Pero la miré de reojo escuchando sus palabras. A comparación de mi cuerpo, obviamente que era bajita pero no por ello le miraría de forma burlona o confianzuda ni mucho menos altanera. Todo lo contrario, le sonreí de manera cálida, entrecerrando mi mirar y soltando una risotada al escuchar su pregunta. Me llevé una mano al mentón, meditando por un segundo o dos aquella pregunta para entonces agarrar de uno de mis bolsillos un clavo de hierro de los que me habían quedado entre la ropa cuando estuve construyendo el balandro.
La miré a los ojos mientras acomodaba mi cuerpo para poder verle de frente y aclaré un poco mi garganta antes de hablar.
— Pues... a ver, como romper una nuez con un dedo seguramente podría, pero no tengo una nuez a mano... en cambio, ¿Qué tal si te muestro algo un poco mejor?
Pregunté de forma retórica. Con el clavo en mano, lo coloqué entre la palma de mi mano y la punta de mi dedo índice, y para que lo viera con total claridad hice fuerza suficiente como para doblarlo sin mucho esfuerzo. De hecho, era como estar doblando un trozo de goma o algo por el estilo solamente que este quedó con la forma de un anillo quizás un poco deforme pero anillo al fin y al cabo. Incluso la curvatura era suficiente como para meter un dedo delgado por medio y que la cabeza del clavo quedara cual 'gema' pero sin pulir.
Sin tardanza extendí mi mano y con la palma abierta le ofrecí dicho clavo, tal vez como un regalo cordial o simplemente como cuando un anciano le hace un regalo a un niño tras haber hecho algo que le pidieron.
— No es una nuez, pero al menos queda como anillo al dedo. ¡Yahahahaha!~
Dije animándome a bromear, soltando luego otra sonora carcajada. Mi vozarrón no es que resonara por toda la taberna, tampoco quería causar un estruendo, pero se me veía feliz, animado... como hacía tiempo no lo estaba incluso después de todo lo sucedido con la Bad Batch. Me quedé expectante entonces de lo que fuera a decirme la muchacha frente a mi, esperando que tomara —o no— el 'anillo' clavo que le ofrecía.
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Key
Key
19-02-2025, 05:09 AM
¡Qué simpático era aquel señor! La verdad es que era una maravilloso cuando la gente sonreía. El sonido de una risa era su sonido favorito sin dudarlo.
Una mirada atónita se quedó fija en el clavo mientras sin pensarlo las manos de Key comenzaron a aplaudir. Tras la sorpresa, cogió el clavo de las robustas y cayosas manos de aquel sonriente hombre. Lo hizo con sumo cuidado, como si con solo su mero tacto pudiese hacer que desapareciese y lo inspeccionó al milímetro. Ejerció una leve presión en el sentido opuesto al que lo había hecho él. No cedía. Lo giró lentamente, mirándolo de cerca, como si estuviese tratando de ver más allá del propio clavo. Ya no era un clavo, ahora era un anillo, y lo que antes era la cabeza para anclarlo, ahora era una superficie plana, resplandeciente, que devolvía el reflejo de los ojos que lo miraban como si se tratasen de un espejismo.
-Ts... Tsch.. ja ja ja.- Una dulce y melódica carcajada brotó de Key. Sorprendida, le dijo sin poder apartar la vista del anillo pero elevándolo hacia arriba, como si el lugar más alto fuese al que perteneciese - ¡IMPRESIONANTE! ¡iNAUDITO! ¡SENCILLAMENTE BRILLANTE!
Ensimismada, no pudo contenerse y se lo probó al instante. Encajaba de forma perfecta en su dedo meñique. -¡Cómo dedo al anillo! [b]Ts... Tsch.. ja ja ja[/b] - Prestó de nuevo atención al hombre que se sentaba junto a ella. Era un mero desconocido pero en menos de 5 minutos se sentía una calidez amistosa entre ambos.
Sacó lentamente el anillo de su dedo mientras le sostenía la miraba y se atrevía a hablar. Lo había acercado de nuevo a esa gran mano que con tanta amabilidad se lo había dado. Con ojos inocentes y con el miedo de perder un gran tesoro que no era todavía suyo, dijo casi en un susurro -Quiero quedármelo.- Sabía que el tiempo hasta obtener una respuesta, por breve que fuese, se le haría eterno.
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Arthur Soriz
Gramps
19-02-2025, 05:32 AM
(Última modificación: 19-02-2025, 05:37 AM por Arthur Soriz.)
Me quedé en completo silencio buscando así no interrumpir aquel momento de completo esplendor. La manera en la que miraba el 'anillo' que había hecho con un claro, la forma en la que parecía ponerlo en tanta estima hizo que en mi pecho se piantara un ligero acongojo. No es que me fuera a echar a llorar, pero la garganta se me había cerrado apenas unos segundos. La juventud de hoy en día, tan explosiva e impredecible la verdad es que no dejaba de sorprenderme... afortunadamente para bien. A pesar de que en algunas ocasiones terminase decepcionado, así es la vida y a los jóvenes no puedes obligarles a seguir un camino predispuesto.
Tienen que seguir el suyo propio, crearlo a base de problemas y lecciones de las que tendrían que hacerse responsables tras tomar decisiones y acciones; aprender que cada acción... tiene sus consecuencias.
Cuando escuché que quería quedárselo, no solamente se lo volví a poner en la palma de su mano, pero luego puse una de las mías por debajo, y la otra por encima acomodando sus dedos para que cerrarse la mano en un puño, dejando así resguardado dicho clavo anillo en la palma de esta, guardado como un bonito tesoro de nuestro encuentro.
— Dejó de ser mío el momento en el que te lo probaste. Ahora te pertenece a ti... por siempre.
Le dije con un tono cálido, sereno. A pesar de ser ruidoso gran parte del tiempo, no me gustaba serlo realmente. Me le quedé mirando a los ojos por unos momentos, antes de volver a hablar para que no hubiera silencio incómodo entre los dos.
— Me llamo Arthur, es un placer —comenté en un principio—. Marine, como te podrás imaginar.
Agregué señalando de reojo el gorro blanco con las letras bordadas en azul que colgaba a un lado de mi cintura sujeto por el cinto de mi pantalón. Pero preferí no darle mucha importancia a ese detalle. Ahora mismo honestamente prefería concentrarme un poco más en... ¿cómo decirlo? Socializar. Había descuidado en demasía este aspecto por trabajar tanto, el conocer a las personas más particulares tan solo por deambular por la ciudad; cuánto había echado de menos eso. La simpleza de hablar con alguien, intercambiar un momento sin necesidad siquiera de ahondar en privacidades. Tan solo disfrutar de charlar, sin metas, sin planes, sin nada más que el conocer a alguien nuevo.
Le di un trago a mi bebida sin alcohol, y luego de rehidratar mi garganta volví a dirigirle la palabra a la muchacha que aún seguía frente a mi.
— ¿Te puedo invitar a algo de tomar? —propuse, no había ni un solo atisbo de malas intenciones tras mis palabras. No había un interés físico ni personal. Era tan simplemente un gesto de amabilidad, por darle la chance a un viejo como yo de socializar con alguien tan joven como ella.
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Key
Key
19-02-2025, 04:41 PM
La cara de Key se tornó de una expresión casi suplicante a una alegría genuina, parecía tan infantil e inocente en aquellos momentos esa muchacha. A simple vista, a pesar de notarse que era muy joven, se veía ya a una adulta. Pero su forma de hablar, moverse y comportarse le daban un aire tierno. ¿Podía no menguar el brillo de la inocencia con el paso de los años, con las experiencias vividas?
La mano de ella recibió aquel nuevo tesoro con gratitud, al igual que el abrazo de sus manos, unas que han vivido mucho a la de alguien que aún no se hace ni una ligera idea de cómo es verdaderamente el mundo.
Por su indumentaria, Key supo en todo momento que era marine, pero tampoco era algo que realmente le importase. A fin de cuentas, ella tan solo estaba aburrida en aquel lugar haciendo tiempo, ¿y por qué iba a asustarle un marine? No entendía eso aún del todo...
La sonrisa permaneció en su rostro mientras escuchaba sus palabras. Despacio sacó su mano de entre las suyas, no porque le desagradase el contacto si no porque tenía algo que hacer, debía de volver a poner aquella preciada posesión en el lugar al que parecía haber pertenecido incluso antes de existir.
Los pensamientos de Key fluían con rapidez mientras le escuchaba "¡Oh, Arthur! Es un nombre elegante, como las historias de Arturo Pen D. Ragon. Indudablemente le pega, aunque Arrrrr, como la onomatopeya... ¿No sería un nombre más apropiado para un pirata? Pero he de presentarme... mejor no le digo mi nombre. El capi me dijo que era mejor no desvelar datos..."
- Un auténtico placer, me has alegrado lo que era hasta el momento un día realmente aburrido... solo se salvaba por la tarta... ¿Qué te parece si me llamas Mirage? Creo que es el nombre más adecuado para este precioso anillo y dado que me lo has regalado tú, me agradaría que fuese el apodo por el que tú me llamas. - Contestó alegremente mientras se apoyaba en la barra con el codo, posando su rostro en su mano izquierda, haciendo totalmente visible el sencillo anillo hecho con un clavo que ahora estaba en su índice. Pero su semblante cambió abruptamente y con atropelladas palabras dijo - ¡Oh, no! Me acabas de hacer un regalo, ¡¿cómo voy a aceptar la invitación?! ¡Solo si me dejas a mi regalarte algo que yo haya hecho! Aunque bueno... es de los primeros que hago... y tal vez no esté del todo bien... tal vez ya tengas uno mejor, o no te guste - Dijo de pronto con inseguridad y rehuyéndole la mirada. Key se sonrojó por la vergüenza que sentía en aquel momento.
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Arthur Soriz
Gramps
19-02-2025, 08:37 PM
"¿Qué te parece si me llamas Mirage?"
Mirage, era bonito nombre. Aunque la forma en la que lo decía sonaba más como si pidiera que le llamara de ese modo en vez de decirme su verdadero nombre. Tampoco es que fuese a indagar demasiado en ello o retenerme a pensar por qué razón en específico había decidido soltarme un apodo en vez de presentarse como era debido; no era de mi incumbencia.
— ¡Yahahahaha! Me alegra saber que te he alegrado aunque sea un rato el día, es bueno saber que un viejo como yo aún puede entretener a la juventud.
Mi mirada se concentraba en su rostro, recorriendo cada línea de este sin enfocarme mucho en un lugar específico mientras escuchaba sus palabras. No pude evitar soltar un resoplido por la nariz a modo de risa, antes de renegar suavemente con la cabeza. No es que quisiera regalos ni nada por el estilo pero tampoco iba a ser tan maleducado como para rechazarlo tan solo por el hecho de que me hiciera sentir un poco culpable de haberla puesto en una situación tan embarazosa. Llevé mi mano derecha hacia su hombro izquierdo posando esta con suavidad a pesar de ser algo pesada y le volví a hablar.
— Está bien... te tomaré la palabra, pero esta vez no aceptaré un no como respuesta, Mirage.
Dije en un tono serio pero no por ello hostil. Miré de reojo al tabernero y alcé un dedo, indicándole que sirviera una ronda de lo que la muchacha a mi lado pidiera. Sí, podría resultar un pagafantas pero a estas alturas de mi vida me daba lo mismo lo que la gente terminase pensando de mi. Después volví mi mirar hacia los ojos de mi nueva compañía y reanudé la charla, siempre usando un tono de voz bastante calmo pero no por ello aburrido o cansado.
— ¿En qué te especializas, Mirage? Yo por ejemplo... soy carpintero, hasta hace unos días atrás estuve encerrado en el astillero construyendo un barco, si quieres y seguirás en Loguetown un día de estos puedo mostrártelo. — comenté dándole por así decirlo una fugaz explicación de por qué curiosamente tenía un clavo a mano; claramente no era algo normal andar con clavos en los bolsillos. Mientras ella contestaba, me dispuse a darle otro trago a mi bebida refrescante, apoyando el codo sobre la superficie de la barra, reposando mi rostro el costado de mi rostro contra la palma de la mano casi que imitando la pose en la que se había puesto ella momentos atrás. No era una burla, pero debía admitir era una posición cómoda.
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19-02-2025, 11:36 PM
(Última modificación: 20-02-2025, 12:48 AM por Key.)
- ¡Pero si ha sido increíble! - Dijo inmediatamente girándose bruscamente hacia él y señalando con la otra mano el anillo. Giró de nuevo con impaciencia su cabeza a la pequeña vitrina que tenía algunos dulces - Quiero comerme ese - Señaló un donut glaseado decorado con corazones de chocolate con leche. Sin duda aquella chica no había ido a aprovecharse de su oferta, pues ignoró por completo los dulces adyacentes elaborados de manera más sofisticada. Se notaba que verdaderamente era lo que le apetecía comerse. Con qué rapidez e impaciencia pasaba de un tema a otro, ¿pero a caso no es intrínseco de la juventud correr de un lado para otro con ganas de no desperdiciar el tiempo, de abarcarlo todo? El tiempo... Que valioso era y cuánto costaba aprender a apreciar los momentos que verdaderamente merecían la pena.
Antes de tener la aprobación de su petición al suculento postre, comenzó a rebuscar en la pequeña bolsa de tela que había posado en el suelo junto a ella. Nerviosa, cogió un trozo de papel enrollado y se lo tendió sin atreverse a mirarle a los ojos. ¿Era la primera vez que le enseñaba a alguien su trabajo?
- Yo, bueno, verás, hago un poco de todo, pero se puede decir que estoy practicando para ser una buena navegante. Este... es el último que he hecho y del que estoy más orgullosa. - Sus mejillas volvieron a sonrosarse. Y nerviosa continúo diciendo casi lanzándole el papel. - Si no te gusta o si no lo quieres no pasa nada... - Aunque era evidente que quería que aquel regalo le gustase.
Sus ojos se fijaron en la cara del marine, deseando desde sus más adentros aprobación.
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Se trata de un Mapa Tier 1 de Loguetown.
Las líneas de la costa están bien trazadas y se pueden considerar precisas. Por otra parte en cuanto a la geografía y el plano urbanístico, es muy poco preciso. Las zonas de la Isla se encuentran representadas por los edificios, ríos y montañas más representativos, dibujados con sumo esmero, pero sin prestar demasiada atención a las calles y distancias reales entre ellos.
Por otra parte, distintos dibujitos como corazones, gatitos, notas musicales... se encuentran repartidas por la Isla junto con un número. En el reverso aparecen varias anotaciones:
" Guía de mejores lugares de Loguetown
Comida (Símbolo: trozo de pizza)
1. La Pinche Chavela: Todos los tacos que puedas comer por 500 berries. Rico, saciante y barato. Recomiendo acompañarlos con el zumo de Guava.
2. La Barbacoa de Kor: Deliciosa carne a la parrilla. Lo mejor es la tenera picante. También tienen verduras.
3. Pizzería Bella Mia: un pequeño lugar escondido en una callejuela. Porciones grandes muy baratas, con masa tipo pan por los bordes y muchísimos ingredientes entres los que elegir para personalizarla al gusto.
Pastelerías (Símbolo: corazón rosa)
1. La Piña del Norte: Exquisita tarta de queso. La parte central es suave y cremosa mientras los bordes más esponjosos. Tiene una cobertura de azúcar caramelizado.
2. La sirena Carmen: Las mejores palmeras de chocolate que he probado. El chocolate es sencillamente embriagador y sin licor alguno.
3. El gocho peloso: Aunque su local es bastante soso, el hojaldre con merengue es delicioso.
Puntos de interés (Símbolo: la cabeza de un gatito)
1. Rocas junto al muelle: Hay un montón de gatitos que se dejan mimar por solo un poquito de comida. Además, las vistas son impresionantes. Pero cuidado, la rocas resbalan.
2. El espectáculo de las hermanas Solsticio: Música, baile, piruetas y muchos fuegos artificiales.
3. El jardín botánico: Lleno de preciosas flores, perfecto para disfrutar un poco del sol con el perfume del lugar y el sonido de las hojas de los árboles meciéndose.
[img] ![[Imagen: Loguetown.jpg]](https://i.ibb.co/QjXgmLXN/Loguetown.jpg) [/img]
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Arthur Soriz
Gramps
20-02-2025, 03:26 AM
Todo lo que Mirage pidiera de hecho lo pagaría. No es que el dinero a estas alturas de mi vida fuera un problema. Con el sueldo que me daban siendo Suboficial la verdad es que tampoco podía quejarme. Me sobraba de hecho para mantener mis gastos comunes, comer yo y tener algo para comprarme lo que me diera la gana. ¿Que tenía dinero guardado gracias a mis trabajos de carpintería? También. Y este dinero a la tumba no me lo podría llevar así que mejor gastarlo en vida en algo que obviamente le ofreciera aunque fuera una sonrisa a alguien que no fuera yo.
De hecho me daba un poco de ternura ver la manera tan animada que tenía de ver toda la vitrina, deleitándose los ojos con todas aquellas preparaciones. Yo también elegí un par para probarlos, no es que tuviera mucha hambre pero algo dulce sí que se me antojaba ahora mismo. Vendría bien también un buen café pero... en una taberna, suficiente con que me miraran raro por pedir algo sin alcohol.
— Pide lo que quieras, yo te lo compro. No importa de qué sección de la vitrina sea, vamos... sin miedo —le dije para que no tuviera vergüenza alguna—. No te cortes en comer toda la confitería que quieras.
Agregué a mis palabras anteriores para que no sintiera culpa. Yo me pedí una bandeja, media docena de "cañoncitos" rellenos con dulce de leche y espolvoreados con azúcar glas. Le di un bocado a uno, emitiendo un suave suspiro por lo delicioso que estaba, poniendo otra mano debajo de mi mentón para que así no cayeran las migajas al suelo. Me llevé dichas migajas con azúcar a la boca y miré de soslayo por unos momentos el mapa. No estaba desinteresado... todo lo contrario de hecho. Lo expandí sobre la mesada con cuidado para que no se humedeciera con el 'sudor' de mi jarra fría.
Miraba el mapa como si fuese un niño viendo un regalo tan pedido en navidad. Seguía cada detalle con uno de mis dedos atentamente casi que completamente ensimismado en ver los lugares... algunos los reconocía, otros eran completamente nuevos porque tampoco es que haya recorrido Loguetown por completo. Una amplia sonrisa se plasmó en mi rostro, mirando de reojo a Mirage y hablándole.
— ¿Cómo no lo voy a querer? ¡Si es una maravilla! Ahora imposible que me pierda en Loguetown con esto —decía con una emoción genuina, soltando una suave carcajada llevándome una mano al pecho y la otra a la pierna dándome bofetadas en el muslo—. De verdad, muchas gracias... lo guardaré como un tesoro, mi tesoro... lo llevaré conmigo a todos lados, incluso cuando no esté en Loguetown. Es el mejor regalo que me han hecho en mucho tiempo.
Confesé, a sabiendas de que a pesar de ser una persona tan social, tan allegado a la gente común y aún así no es que soliera conectar mucho. Estaba todo el tiempo trabajando, ayudando a las personas como Marine, pero nunca tomándose el tiempo de descansar un poco. Esta era una de esas chances que honestamente no desaprovecharía por nada en el mundo.
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Key
Key
20-02-2025, 02:29 PM
Los ojos de Key se iluminaron por completo ante la oferta de Arthur, ¡podía pedir más de una cosa! "Todo tiene tan buena pinta... como elegir algo más, me ha costado mucho elegir entre toda la vitrina una sola cosa... ¿Cuáles eran mis otras opciones? ¡La tarta de chocolate, nunca falla una tarda con mucho chocolate! ¡Espera, había mochis rellenos de helado? Y ha pedido un montón de cañoncitos, seguro que son un lujo para el paladar..." Se levantó con un sobresalto del taburete y apoyó sus manos contra la barra de forma brusca y dirigiéndose rápidamente al camarero más cercano con una voz firme entre suplicante y mandona.
- ¡Un trozo de tarta de súper chocolate, un mochi de helado de pistacho, un cañoncito de dulce de leche y otro donut, pero de los rosas, por favor!
Cuando Arthur había levantado la vista del mapa se encontró a la joven "Mirage" comiéndose la mitad del primer donut que había pedido de un solo bocado, mientras balanceaba su cabeza con una expresión de puro deleite. Había algunas manchas de chocolate al rededor de su boca por la premura con la que se lo había comido. Extendió la otra mitad hacia Arthur y con el deseo de compartir algo que la hacía feliz le preguntó mientras aún masticaba:
- ¿Quieres? ¡Está increíble! Nada aceitoso y el chocolate está bien solidificado, es crujiente pero se funde al tacto de la boca.
Al desviar su atención de la comida y mirar al que ya era para ella un nuevo amigo, vio que estaba mirando el mapa. "Le ha gustado". Una sensación de orgullo latía en su pecho. Se paralizó por unos momentos, mirándolo atónita.
- Me alegro mucho, ¡muchísimo! - Dijo con una voz tímida - ¡Pero déjamelo un momento por favor! - Y le arrebató el mapa sin esperar respuesta.
Lo dejó frente a sí en la mesa, con mucho cuidado de que no se manchase y rápidamente buscó de nuevo entre su bolsita de tela negra. Sacó una pequeña cajita que contenía algunas burdas minas de colores. Limpió su mano con una servilleta y en azul firmó en la parte de abajo de aquel mapa con el nombre de "Mirage". Después dibujó un corazón rosa por la zona en la que se encontraban junto al número 4. "Cuatro" resonó en la cabeza de Key. Y se dispuso a darle la vuelta para escribir en el reverso. Aunque quedó un poco apretado, pudo añadir el Lucky Strike. Se lo devolvió con una sonrisa de oreja a oreja.
- Ahora si que es tuyo para siempre. Yo también llevaré siempre el tesoro que me has regalado. - Dijo con una voz dulce y alegre.
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4. Lucky Strike: Amplia variedad de surtidos de dulces. Recomiendo venir con un amigo y pedir muchas cosas para poder compartirlas.
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