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[A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Gautama D. Lovecraft - 12-11-2024 Loguetown.
10:25h, Día 55 de Verano.
En la cosmopolita ciudad de Loguetown, se presenta la mayor infraestructura de la marina y el gobierno del East Blue, un eje primordial de ambos organismos en los que se ha fijado como referencia la afamada isla. Aquí, el ritmo de vida se presenta mucho más acelerado que casi en cualquier otro punto del mar, a nivel social, la gente va de aquí y allá, y la corriente cultural se sigue desarrollando a un ritmo mucho mayor que en otras plácidas islas. Aquí, tanto la inquina como la humildad de sus ciudadanos, cabalga dispar en un alarde de ir pegando saltos entre la holgada línea de las elites y las clases sociales. Algunos podrían decir que es la ciudad más moderna de todo el East blue, pero otros sin embargo, la podrían catalogar como la más decadente, un choque de percepciones que dependiendo de quien se oiga, se podría discernir claramente de que lado de la línea se encuentra. Entre otras ubicaciones, su emblemática plaza se halla acogiendo a sus gentes en las diferentes labores que ejercen allí, los más obreros dedicándose al comercio minorista, y otros más ricachones destinando su apretada agenda a negocios de mayor calado. Para cualquiera ajeno a la ciudad, le puede llegar a abrumar la cantidad de gente que hay, la presencia de la marina está bastante vigente en sus calles, aunque a pesar de ello, a veces se producen aislados tumultos generados por algunos descerebrados en los locales de ocio, bien por haberse pasado con el alcohol o por las pocas neuronas que este dejó en sus huecas y duras cabezas. Los protagonistas de esta aventura, han llegado a Loguetown siguiendo un hilo que encontraron en experiencias pasadas, una pista, un rastro, un nombre. Sin embargo, se siente contrariados al verse sumergidos en la marabunta de personas, tan solos allí, pero tan acompañados al mismo tiempo. A pesar de estar rodeados por las gentes de la ciudad, pueden sentirse perfectamente aislados debido a la individualidad de estos, no obstante, estarán casi obligados a realizar algunas labores de rastreo si es que quieren dar con cierto susodicho. Cita: Quizá sea como encontrar una aguja en un pajar, o puede que la astucia los lleve por el sendero del éxito para cumplir con sus objetivos, sin embargo, han de ser precavidos y saber bien que se están metiendo en la boca del lobo. Un paso en falso allí, y puede que por meter los hocicos donde no deben puedan resultar lo menos capturados, aunque esto podría ser allí la menor de sus preocupaciones. Os halláis en una de las calles colindantes a La Plaza del Patíbulo, el núcleo comercial de la ciudad a todos los niveles desde las grandes fortunas situadas al norte de la plaza, hasta los comercios más familiares al sur de esta, de forma gradual, se puede apreciar como el cambio de los negocios aumenta en función de la dirección que se tome. En el fervor de la mañana, la actividad comercial está en su punto más alto, como cada día, una oportunidad especial para indagar sobre el dato que recogieron tiempo atrás. El trío de revolucionarios, deberán de actuar con astucia si quieren seguir sumando puntos a la causa, ¿por dónde empezar?, ¿cómo empezar?, ¿juntos?, ¿separados?, son múltiples las interrogantes que pueden surgir en ellos a la hora de empezar a tomar las primeras decisiones. RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Hato of peace - 14-11-2024 Después de abandonar el puerto de Oykot dejando atrás ese lugar donde descansa uno de sus amigos más queridos pero nuevas pistas los obligan a cambiar de isla, todos los revolucionarios subieron al mini submarino de Hato construido por el carpintero e inventor Rocket, cada uno se puso cómodo en los camarotes, la escotilla se cerró y el submarino realizó la inmersión. El viaje fue tranquilo por un par de horas hasta que a unas cuantas millas náuticas antes de llegar a loguetown una extraña corriente marina golpeó el casco del mini submarino, el equipo de revolucionarios se sujetaron de dónde pudieron mientras la navegante luchaba por mantener el curso, la experiencia de la joven la forzó a ir con la corriente y aprovecharla para salir, curiosamente debían llegar por el Este de la isla pero la corriente los obligó a atracar en la parte Sur. Loguetown. Día 55 de Verano. Cuando el grupo de revolucionarios emergieron del mar y atracaron tuvieron la libertad de seguir su camino sin ser molestados entonces muchos de ellos se separaron y siguieron con sus propios asuntos, curiosamente tanto Lobo Jackson y Hato tenían la misma pista que seguir así que en la mañana en una plaza el dúo revolucionario se reunió nuevamente para charlar -Buenos días Lobo, qué te parece este opulento lugar- la joven no dudó en saludar a Percival aquel revolucionario que los acompañaría en esta misión -Buenos días soy Hato, es un placer trabajar con usted-. Hato vestía una conjunto de blusa escotada y falda en color negro, botas, lentes y su nueva chaqueta roja con bolsillos fabricada por Lobo Jackson y bautizada como Red Peregrine Falcon, agarrado de su cintura una garrote con forma de serpiente y su nuevo clima tact, en los bolsillos de su nueva chaqueta cargaba varios diales como un DenDen mushi y diferentes bombas que podrían servirles en caso de escape. El bullicio del lugar los rodeaba la gente les sacaba la vuelta e ignoraba la presencia de los revolucionarios -El la infiltración a la hidroeléctrica de Oykot encontramos un portafolio con papeles importantes, en esos documentos se habla de C. Hobbs le mandaba muchas cartas a la presa y había varios papeles que demostraban que ganaban mucho dinero por la hidroeléctrica- ella no sabía si decir esto la metería en problemas pero no lo oculto -Ese documento que el tal C. Hobbs mando llevaba el sello del Gobierno Mundial se trataba de una orden directa de “los jefes” sobre una “inversión” la construcción de una nueva fábrica-. Mientras avanzaban en la plaza se podía notar que iba aumentando las personas que venían a hacer sus compras -Lo único que puedo intuir es que C. Hobbs es un banquero o un empresario muy poderoso, porque por las grandes cantidades de dinero que recibe y mueve parece que no es su primer rodeo- la joven miraba a sus compañeros esperando alguna respuesta de ellos. RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Percival Höllenstern - 18-11-2024 Me mantuve un par de pasos detrás de mis compañeros conforme habían bajado del navío, aguardando en la oscuridad durante algunos momentos para tomar mesura de la situación: La muchacha se encontraba observando la plaza con ojos que apenas captaban detalles mientras ellos intercambiaban palabras. Aquel gentío, con su ajetreo y despreocupación, era un disfraz perfecto. No había que subestimar la opulencia de un lugar como este, especialmente en una mañana tan bulliciosa. La gente que te ignora siempre es la que guarda más secretos. Por su parte, el mink de estrambótico atuendo parecía llevar mayor mesura en sus palabras y parco equipamiento, al menos aparentemente, pero era bastante evidente las grandes dimensiones que su instrumento ocupaban a su espalda, algo similar a una mandolina o quizá una guitarra. Entonces, hice aparición fingiendo encuentro casual, pues era casi costumbre por mi parte el hecho de que el peligro aguardaba en cualquier esquina y esto no era distinto. La heterodoxa Armada Revolucionaria había mostrado que contaba con una ingente cantidad de bichos raros, y estos eran demostración de aquella afirmación. Supongo que, por ello, tiene un éxito cada vez mayor entre las clases más desfavorecidas que normalmente son repudiadas por el Gobierno Mundial y la jerarquía que representan. Era normal, pues yo mismo había dado cuenta de ello. Hato me saludó, su tono jovial casi contrastante con el peso de la situación. Le respondí con un asentimiento breve, escaneando su vestimenta y sus herramientas, su equipamiento y su actitud. Renovadas fuerzas en su haber, y también pude notar por cómo se movía que era ducha en la orientación... ¿Una navegante quizá? —El placer es mío, Hato —murmuré, manteniendo el tono neutral, sin perder de vista nuestro entorno, con un aire de ligero desinterés pese a mi análisis. El bullicio seguía aumentando, gente que caminaba, que vivía su día sin sospechar de los revolucionarios infiltrados en su medio. Justo lo que necesitábamos. Podía sentir cómo mi mente comenzaba a procesar la información que Hato compartía, palabra por palabra, dibujando conexiones entre los nombres y los números que mencionaba. —Me temo que Hobbs no parece solamente un banquero —murmuré con frialdad, manteniendo la mirada fija en la plaza. Era una verdad a medias, pero suficiente para lo que venía — Si mueve esas cantidades y tiene acceso directo a los sellos del Gobierno Mundial, estamos hablando de algo más grande que simples negocios. Está lavando dinero para algo que no quieren que nadie sepa. La fábrica es solo la fachada, y probablemente de aquellos gobernadores que tanto odiamos. — finalicé con cierto toque astuto, cavilando notablemente con una mirada lógica en mis ojos de tonalidad ámbar. Mis ojos se clavaron en los de la joven skypiana, con ese mismo cansancio que había aprendido a ilustrar con el paso del tiempo. La primera lección allá donde me crié y entrené tenía que ver con dar siempre medias tintas, pero quizá, en esta ocasión, ellos debían entender el peso de lo que teníamos delante. —Tendremos que tener cuidado. Si ese documento es auténtico, estamos tocando las puertas de gente peligrosa. Aseguraos de no llamar la atención más de lo necesario. Y si nos topamos con Hobbs, evitaremos cualquier confrontación… por ahora— musité, finalmente, utilizando cierta jerga de autoridad por mi papel como agente de la Armada Revolucionaria. Mis palabras se disolvieron en el aire tanto como el bullicio a nuestro alrededor, pero esperé que quedaran impregnadas ante mis camaradas. RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Lobo Jackson - 18-11-2024 Lobo Jackson regresó con su pelotón de camaradas revolucionarios a bordo del "The Peace", el mini submarino, tras un velocísimo viaje a bordo del taxi de Stanman que le dejó el pelaje completamente alborotado. El fantástico sumergible, creado por pequeñas y habilidosas manos mapachunas, contaba con un centenar de cachivaches de la más avanzada tecnología que permitían al pelotón revolucionario navegar bajo el agua con total sigilo sin estamparse contra el fondo marino. Un despliegue sin igual de tecnología que el mink no terminaba de comprender, puesto que su aparato favorito era el combo de nevera con congelador. Aquel cubículo integrado en el casco del batiscafo aprovechaba las heladas temperaturas submarinas para conservar los alimentos y bebidas de la tripulación, que de otra forma se vería forzada a salir a la superficie cada poco tiempo para reponer sus existencias. Pero lo más preciado por los camaradas de la revolución era el enorme espacio reservado para las bebidas espirituosas: decenas de botellas de cerveza dejaban paso a botellas con licores destilados, la auténtica gasolina del Ejército Revolucionario. Un pequeño tesoro que arrancaría lágrimas de cualquier entendido de bares, que con sus movimientos erráticos y sus ojos desenfocados proclamaría con todas sus fuerzas que aquella nevera era un regalo de los dioses. Tras destapar una cerveza negra con la que refrescar el gaznate, el mink centró su atención en el congelador. En su interior reposaba una caracola de color azul celeste con los bordes cubiertos de escarcha sobre un millar de cubitos de hielo. Se trataba de un dial de frío, un curioso artilugio de origen skypeano que había utilizado en otra ocasión como atrezo durante su duelo musical contra Rizzo "El Bardo", creando una fría niebla para la entrada más dramática y espectacular realizada hasta la fecha. - ¡Vaya! Está fresquito como culo de pingüino... Eso debe ser que ya está recargado. - Penso el lobo mientras sujetaba la caracola entre sus manos. - No está nada mal el aparatejo... Un momento, ¿qué es eso de color rojo entre los cubitos de hielo? A ver... ¡Anda! Si es un plato de sashimi con una pinta espectacular... ¿Tiene pegada una etiqueta? A ver qué dice... "Propiedad de Ragnheidr Grosdttir"... ¡Ups! ¡Qué pena! Parece que se ha abierto solo, ¿qué se le va a hacer? Tendré que comérmelo porque sería una pena que se echara a perder... - El mink ya había agarrado un par de palillos y daba cuenta de los deliciosos filetes de pescado aderezados con salsa de soja, acompañados con gambas frescas a las que colocó un poquito de wasabi. Cuando sentía que el picor se apoderaba de sus fauces, el lobo llevaba la botella de cerveza fría al morro y empinaba el codo como un marinero mercante. Pero ni siquiera el hambre voraz de un mink lupino era capaz de engullir aquel plato sin detenerse a dedicarle el tiempo y la apreciación que merecían sus sabores, degustando cual sibarita la experta combinación de la salsa de soja con la frescura del pescado. Un plato gourmet que consiguió satisfacer el estómago del lobo bailarín. - Definitivamente este gigante sabe cocinar. - Pensó el mink mientras se limpiaba los colmillos con un mondadientes. - Espero que se le olviden más sashimis en el congelador. - Con su dial de frío recargado y el estómago lleno, Lobo Jackson terminó de alistarse para salir del sumergible. Se vistió con su fabuloso y llamativo atuendo hecho a medida durante varias noches en vela, en las que buscó crear la combinación perfecta entre protección y estilo, a la que bautizó como "The King's Vanguard Royale". A continuación, se colocó el cinturón a juego con múltiples bolsillos de fácil acceso para tener las cosas a mano. En cada bolsillo tenía algo diferente: un pequeño botiquín de primeros auxilios, un frasquito lleno de antídoto contra venenos, las cuerdas de repuesto de su querida guitarra eléctrica, dos paquetitos que contenían sal y pimienta para aderezo de emergencia, además de un rotulador y un bloc de notas para repartir autógrafos. Por último agarró a "Mae Symphony", su nueva y adorada guitarra, junto con el escudo sobre el que había estado practicando el diseño de su nueva marca y que colocó a su espalda, el "Smooth Defender". Visto desde atrás, el mástil de la guitarra sobresalía del escudo como la empuñadura de una espada. El aire fresco de Loguetown le dio en el rostro en cuanto asomó por la escotilla, transmitiéndole los aromas de aquella urbe de la que tanto había oído hablar. Salió del sumergible y se aventuró por las calles de la ciudad, observando el vaivén de la gente que iba de aquí para allá sin prestar demasiada atención a sus vecinos, acompañantes y resto de habitantes. Era como si Lobo Jackson fuera uno más del montón a pesar de vestir con más estilo que nadie, una sensación que le resultaba extraña y casi afectaba a su autoestima. Pero pronto, esa sensación se perdió cuando el aroma a pollo frito asaltó su nariz por sorpresa. Un olor tan atrayente que el mink se dejó llevar hasta un puesto de comida ambulante en el que no tuvo otra opción que detenerse a comprar una ración de aquel manjar, protegido por un envoltorio que, a su vez, estaba en una pequeña cajita hermética. - ¡Buah! Tiene una pinta de muerte. - Pensó el mink mientras guardaba el paquetito con el pollo frito dentro de uno de los bolsillos de su cinturón. - Espero que valga la pena lo que me ha costado porque, madre mía, era bien caro el pollico de las narices. - Siguió su camino hacia la plaza del patíbulo hasta que divisó a la camarada Hato en una calle colindante. Hermosa como siempre, la joven navegante que les había salvado de morir hundidos bajo el mar le saludó con cordialidad. - ¡Buenos días-gara! Es un lugar opulento, es es cierto-gara, pero eso significa que el público requiere una espectáculo más intenso para llamar su atención-gara. - Dijo con optimismo, guiándole el ojo izquierdo. Poco después hizo acto de presencia el contacto revolucionario que les esperaba en Loguetown, un joven del que había oído hablar pero con quien no había tenido el placer de intercambiar saludos. - Éste debe de ser Percival, uno de los miembros del grupo que asaltó la presa en Oykot. - Pensó. - ¡Buenos días para ti también, compañero-gara! - Dijo el mink con decisión renovada. - Me alegro de que todos estemos ya aquí-gara. Ahora, Hato, recuérdanos para qué hemos venido-gara. - Tanto Lobo Jackson como Perci escucharon con atención la información que exponía su bella camarada. Y aunque el mink había formado parte de esa operación de infiltración en la presa junto a Hato, nunca estaba de más repasar las partes más importantes del plan antes de comenzar la misión. Seguidamente, Perci compartió la información que había recabado sobre Hobbs. - Así que la fábrica es una tapadera de blanqueo de dinero-gara... ¿Qué estará ocultando el Gobierno-gara? - Habló en voz baja, tratando de no llamar la atención de los desinteresados transeúntes. - Estoy de acuerdo contigo-gara, debemos aprovechar que no saben que estamos aquí para ir a la fábrica a recabar información-gara. Es mejor evitar a ese tal Hobbs-gara, a no ser que nos lo encontremos por la calle y podamos llevárnoslo de paseo y buenas noches-gara. - - Pero en cuanto a lo de evitar llamar la atención-gara... - El mink posó entonces con su cuerpo, haciendo que el sol brillase sobre su armadura con cada movimiento y haciendo un pequeño espectáculo de luces similar a una bola de discoteca. - ¡No se puede reprimir este estilazo-gara! - Comenzó a girar sobre si mismo cual peonza mientras realizaba varias poses de llamativa complejidad frente a sus camaradas revolucionarios. Era una forma particular que tenía para pensar con calma, algo a lo que los miembros de su pelotón ya se habían acostumbrado. No cesó de girar hasta que tomó una decisión, momento en el que posó con un brazo extendido hacia el horizonte y el rostro erguido hacia el cielo, inclinando las rodillas hacia adelante y hacia atrás como un insecto palo con mucha energía. - ¡Hora de partir-gara! ¡Vamos hacia la fábrica-gara! - Hizo hincapié sobre la orden con dos empujones de su pelvis. - Iremos juntos hasta el edificio y allí determinaremos nuestra forma de actuar-gara, pero propongo que al llegar nos separemos para investigar-gara. - Sacó del bolsillo interno de su atuendo un pequeño caracol de color negro. - No olvidéis que podemos hablar entre nosotros-gara, pero siempre con palabras clave-gara. - RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Gautama D. Lovecraft - 26-11-2024 En lo que respecta a la lucha de la armada revolucionaria, sus miembros por norma general eran verdaderos apasionados de la causa en aras de caer el sistema actual que corrompe y fragmenta la sociedad, eran el brazo ejecutor de los ciudadanos en aras de velar por sus libertades, y todos y cada uno de ellos latía al unísono una idea que los hermanaba hacia un mismo destino. Un fenómeno que se extendía a lo largo y ancho del mundo, que generaba pavor al gobierno, y que provocaba verdaderos dolores de cabeza a los pobres efectivos de este, ya fueran sus propios agentes y los justos marines. Pero la justicia tenía diferentes aristas, y seguramente todas ellas de igual legitimidad, pues cada uno la procesa y la expone como el significado individual que representa para el o para ella. En Loguetown se respira un conglomerado de matices de todo tipo que los 3 revolucionarios podrán captar si se muestran perspicaces ante su alrededor, han de saber ante todo, que su cometido allí pasa por las prestigiosas labores del sigilo y el espionaje, pues para llegar hasta su objetivo, será vital que aprecien el afilado filo por el que pasan todos los que osan plantarle cara a las poderosas figuras que se mueven entre bambalinas. Nunca está de más. Finalmente, los 3 deciden ir en piña hacia la zona de los altos negocios de la gran ciudad. Los pasos de los 3 se muestran descuidados transmitiendo un aparente disimulo, pero en el interior de cada uno, los instintos yacen acentuados en busca de cualquier aspecto que revele por mínimo que sea cualquier tipo de pista. Los revolucionarios traspasan la gran plaza del patíbulo y comienzan a ver como por detrás de esta, la anchura de las calles es mucho más grande que las anteriores por las que habían pasado. Los edificios se agolpan colindantes, desafiando a los viandantes con sus grandes dimensiones, y en estos momentos se adentran en el centro neurálgico de los mayores negocios de Loguetown y hasta del East Blue. A su pasar, comienzan a observar mucho más movimientos de gente reputada, afamados comerciantes y algunas patrullas de parejas de marines. En esa zona, si no son precavidos, así como rápidos, podrían comenzar a levantar sospechas de miradas indiscretas de aquellos prejuiciosos ricachones que desconfían de las corrientes apariencias. Algo más arriba de la altura de los ojos, los prestigiosos comercios del lugar están clasificados con letreros llenos de florituras y excelentes acabados, los escaparates de cristal enseñan un género variado y sobre todo de muy alta calidad. Por sí mismos, pueden dar buena cuenta de que se encuentran en el sitio exacto donde cualquiera en su sano juicio buscaría a alguien pudiente, pero, aquellas calles, a pesar de ser más holgadas que otras más humildes, se convierten casi en un laberinto si no saben como orientarse o bien, carecen de la suficiente iniciativa como para desenvolverse por sí mismos allí. ¿Qué tipo de decisiones tomará el trío?, contemplar varias los puede hacer llegar a un punto u a otro, pero el tiempo apremia si no quieren levantar sospechas, y por sí solos, han de revolverse con todos sus propios recursos y los externos, sean humanos o materiales, por lo que, algo de riesgo y creatividad en ese tipo de situaciones, puede que sea la mejor fórmula para que tomen la iniciativa, aunque han de ser cuidadosos. RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Lobo Jackson - 03-12-2024 Los tres revolucionarios andaban sobre el empedrado de Loguetown, paseándose tras las líneas enemigas como un grupo de amigos del trabajo que van en busca de unas cervezas después de estar de nueve a cinco tras un escritorio. Incluso cuando Lobo Jackson parecía el producto del arrebato caprichoso de una opulenta señora con pasta de sobra para vestir a su caniche a la última moda, el aire rockero del mink no era lo más llamativo de aquel lugar. La parte finolis de Loguetown estaba completamente abierta frente a ellos como una almeja que muestra su perla sin pudor alguno, un brillo nacarado protegido por los negros muros del Gobierno Mundial hecho carne en las patrullas marines que desfilaban calle arriba y calle abajo, protegiendo las abultadas carteras de quienes pagaban su sueldo a base de impuestos. Lobo Jackson se detuvo durante un par de minutos frente a un edificio cuya fachada había sido decorada como un bolso gigante, con sus paredes cubiertas con lo que parecía ser cuero relleno de felpa bordado con cables de acero blanco. Una hebilla dorada hacía de marco para el enorme portón del edificio, coronado por un enorme cartel con caligrafía extremadamente adornada con serifas que parecía gritar "nos sobra el dinero para gastarlo en esta horterada y queremos demostrarlo", donde sus enormes letras que parecían hechas de oro fundido deletreaban "Louise Wuitton". - Los patrones de esos atuendos no están mal-gara, pero yo haría énfasis en la parte descubierta-gara. - Comentó con ojo crítico el mink. - ¿Treinta millones de berries por eso-gara? Desde luego, hay gente que no sabe lo que compra-gara. - Giró su rostro en dirección hacia la bella camarada Hato, cuyo estilo era mucho más hermoso y fresco que el de la propia tienda. Definitivamente, el gusto era algo que la joven skypeana tenía de sobra. La gente que entraba y salía de la tienda exprimidora de cartera iba a juego con la fealdad del edificio, así lo evidenciaba su ropa de piel animal con ribetes dorados, joyas de enormes diamantes en sus dedos y collares de perlas que relucían con todo el carisma que puede tener la baba de ostra. Incluso cuando Lobo Jackson disfrutaba de ver pasarelas de moda y era un ávido seguidor de las nuevas tendencias, había algo en aquel estilo recargado que le desagradaba. No se trataba de vestir bien, sino de llevar encima todo aquello que fuera caro para hacer gala de un estatus social. - Tanto tienen algunos y tan poco tienen otros... - El mink no podía evitar recordar su paso por Gray Terminal, donde los niños con la piel blanqueada a causa del polvo bailaban felices con las canciones que les tocaba. Cada paso que daba a lo largo de aquella calle era un paso determinado por el cambio, por la Revolución y por el bienestar de los menos afortunados. - Aunque me parece raro que este tipo de tienda esté en medio del centro neurálgico de negocios de Loguetown... ¡Ah! ¡Claro! En algún lugar tienen que dejar a las mujeres para que se entretengan mientras los ricachones mueven la pasta, por supuesto... - Ahora, los tres revolucionarios llegaron a una encrucijada. Al ser el oficial al cargo, Lobo Jackson debía tomar la iniciativa y demostrar sus dotes de mando, razón por la que se acercó hasta su taciturno contacto de la operación. - Eh, Percival-gara, ¿hacia dónde queda el edificio-gara? - Preguntó en voz baja, manteniendo un aire relajado a la vez que atento. - Unas pequeñas directrices para llegar y entonces empezamos a trabajar-gara. - Luego, acercándose más hasta que casi tenía el hocico pegado a su oído le preguntó. - Y dime, ¿qué pintas tiene el tipo que nos interesa conocer-gara? - Dependiendo de las indicaciones de Percival, el oficial del Ejército Revolucionario daría órdenes de ir en dirección al edificio o de dividirse para cubrir más terreno. La prioridad era alcanzar el lugar e infiltrarse en la medida de lo posible, o quizá montar guardia mientras observaban los patrones de movimiento de los guardas. El instinto de Lobo Jackson le decía que un lugar así debía de estar plagado de vigilancia, pero sobre todo, debía de tener entradas secretas y quizá subterráneas para mover "el bacalao fresco". RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Hato of peace - 03-12-2024 El trío de revolucionarios caminaban por las calles de loguetown observando las tiendas como a la gente que circula por los alrededores evitando ser descubiertos por los agentes del gobierno mundial, el objetivo de Lobo Jackson como los de Hato eran averiguar sobre C. Hobbs y parar sus tratos turbios que perjudicaron a los habitantes de Oykot. Mientras caminaban por la calle Percival tenía un buen punto que tal vez C.Hobbs no era un simple banquero sino alguien más peligroso para la causa y ese trabajo solo era para lavar dinero para esa gente que los revolucionarios tanto odiamos, pero ahora todo se complicaría no podríamos enfrentar a C. Hobbs así nomás sino que debíamos desarticular sus operaciones o mínimo bajar su influencia y luego tratar de enfrentarlo pero eso serían planes más a futuro por ahora el consejo de Percival era evitar toparse con él. En poco minutos habían llegado al patíbulo el lugar vasto y extenso lleno de gente adinerada que se dedica a los negocios como a las comprar de alta calidad con letreros que podían dejar asombrado a cualquiera con los impresionante que eran, la ropa rockera de Lobo Jackson podía desentonar un poco con los banqueros por lo llamativo que es, no solo había gente de negocios en ese lugar caminando sino también dúos de Marines quienes patrullaban las calles. El primero en detenerse a buscar algo fue Lobo Jackson quien buscaría observar la nueva moda en loguetown por su parte Hato buscaba a alguien que le vendiera un periodico del día, encontrar a un vendedor de diarios era más fácil porque la información es más valiosa que cualquier cosa en los negocios, con gran facilidad Hato encontró un vendedor de las noticias y compro los periódicos que eran más comunes para los trabajadores de esa zona como uno general de la isla. Ella regresó caminando para reunirse con el dúo de revolucionarios mientras leía el diario general de la isla -Lobo recuerda que el dinero para la construcción de ese fábrica fue enviada de loguetown al reino de Oykot así que la “fabrica” puede que no esté aquí, sino en Oykot- la Skypian seguía leyendo el periódico -O talvez si esté aquí pero debería ser una edificio que no tenga más de cuarenta días de ser construido o remodelado- con la información que dió la joven esperaba que ayudará a Percival o a Lobo Jackson para identificar el edificio. Mientras tanto ella escuchaba las órdenes del oficial de los revolucionarios, pero al mismo tiempo seguía leyendo el periódico de la isla. RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Gautama D. Lovecraft - 09-12-2024 La incursión en las entrañas comerciales de Loguetown seguía su marcha para la pareja de revolucionarios que se aventuraban hacia donde sus instintos les llevaba. En una ciudad tan metropolita como era aquella, considerada la más grande y multitudinaria de todo el East Blue, parecía abrumar a los extranjeros todas las excentricidades que albergaba la capital, así como su ritmo y muchedumbre. No era para nada descabellado pensar que en ese sitio, uno podía encontrar casi todo lo imaginable que quisiera dentro de aquel Blue, solo hacía falta lo de siempre, poder y dinero, una llamada de una persona a otra, y no habría deseo que no se pudiera hacer realidad allí, tanto para bien como para mal. Por ello, tanto Hato como Lobo, tienen la difícil tarea de encontrar una aguja en un pajar, sin embargo, no era una aguja cualquiera, y de hecho, ninguna de las agujas que llenaban aquel costurero entramado y grotesco era una cualquiera. Pero su espíritu los empujaba a perseguir sin tregua sus ideales, y allí se plantaban ante todo y ante todos. La skypean destacó con su ocurrencia ante una escena en la que bien podían estar perdidos y también desubicados en su labor, pues tenían que tirar de ciertos recursos a su alrededor para comenzar a obtener información de algún tipo sin levantar sospechas, y por eso, la joven divisó un puesto donde un viejo señor le vende uno de los periódicos locales del día de hoy. Ojeándolo en el recorrido que la distanciaba de su compañero mink, la misma escudriña una de las columnas del diario donde puede leer un nombre que encaja con datos que ya tienen. Cita:...ya que el reputado Señor Calvin Hobb, vuelve a cerrar uno de los mejores balances anuales en el ejercicio económico con su patrimonio, se alza como una de las mayores nuevas fortunas de Loguetown, y su éxito ya coge un renombrable eco entre los más veteranos comerciantes de la capital, que comienza a resonar con la estabilidad y las buenas cifras que le caracterizan... La lectura de la Skypean es cortada cuando el oficial revolucionario se topa con ella, y esta, en un segundo plano mientras procesa aquella nueva información, le recuerda los sucesos que vivieron en Oykot y una reflexión acerca de aquellos acontecimientos. No obstante, son interrumpidos por unos dedos que palpan hasta en 3 ocasiones el hombro izquierdo de Hato. Ambos, se vuelven escuchando una garganta que carraspea con la intención de hacerse notar. - ¡Oiga oiga señorita! Me ha dado menos dinero del que vale el diario, ¿INTENTA ESTAFARME? - Una pequeña piedra en el zapato de los revolucionarios aparece cuando al girarse, y sobre todo Hato, se dan cuenta de que un viejo con la palma ofrecida a ellos mientras sostenía en ella unos pocos Berrys, hablaba bastante alto a causa de su sordera. - ¡Te dije que valía 20 Berrys y no 10! no puede ser que los hayas olvidad justo en el momento en el que te lo dije.... Págueme de inmediato o llamaré a seguridad. - Su histeria no viene nada bien para la discreción de la misión, algunas miradas indiscretas se centran en la escena mientras los transeúntes van y vienen, resulta raro que por aquella zona halla alguien que rateé con el dinero, ¿cómo reaccionarán los revolucionarios ante ese primer escollo?, ¿podrá Hato trasladas la información a Lobo que ha recogido del diario?, a pesar de que aparentemente se puede resolver por las buenas aquel encuentro, ¿cómo lidiará el dúo con la atención que están atrayendo allí? RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Hato of peace - 13-01-2025 Cómo era de esperarse buscar algo de información en una isla como está sería como buscar una aguja en un pajar así que la primera idea de la joven revolucionaria fue en buscar algún puesto de periódicos para comprar un ejemplar del diario y tener algo de información sobre el lugar. El ruido como la gran cantidad de personas podrían abrumar a cualquiera era hora de pagar y regresar con sus oficiales para evitar que se pierdan o que el Mink llamara demasiado la atención con su peculiar forma de ser, así qué Hato pago el periódico lo abrió y empezó a leer perdiéndose en su lectura, página a página la chica buscaba algo de información sobre Hobbs. Lo primero que descubrió fue que se llama Calvin Hobbs además de que había tenido un buen años en sus finanzas, aparentemente su fortuna como sus excelentes tratos ya empezaba a darle un buena reputación al hombre de negocios. Pero antes de continuar leyendo sería interrumpida por encontrarse nuevamente con sus compañeros, pero nuevamente Hato tuvo que recordarles a sus compañeros sobre el dinero y que el edificio no se encuentra en esta isla sino en Oykot o un edificio que haya sido remodelado hace cuarenta días. Pero antes de continuar por tercera vez alguien tocaba el hombro de la joven el dúo de revolucionarios voltearon a ver para notar al veterano vendedor de periódicos, exigiendo que le pagará completo el dinero por el diario y preguntado si trataba de estafar -Pero si usted dijo que diez berries no?-. Al parecer el viejo hablaba muy fuerte tal vez por la edad o lo fuerte ruido de la gente por tanto tiempo ya estaba quedándose sordo, el veterano vendedor pidió veinte berries y comentó que la joven rubia era olvidadiza y que también llamaría a seguridad -Habla demasiado fuerte señor, Aquí tiene sus veinte berries, gracias espero y venda más- Hato no dudo en sacar de sus bolsas otros veinte berries más para dárselos en la mano al señor vendedor esperando que con eso se calme. Regresando al periódico la joven después de pagarle al viejo vendedor ella al fin pudo entregar el diario a sus oficiales -Bueno en esta parte del periódico habla sobre Hobbs eso podría ayudarnos- la joven esperaba que esa pista los llevará algún lado además de que no pudo terminar de leer la nota. RE: [A - T4] Entre las bambalinas del sistema. - Lobo Jackson - 15-01-2025 El pequeño turismo del que disfrutaba Lobo Jackson pronto se vio interrumpido por el repentino parón de su camarada Hato, quien había detenido la marcha para intercambiar unos berries por un periódico local. - Chica lista, es posible que haya información dentro del diario. - Pensó Jackson. - Me pregunto si habrá algún detalle secreto revolucionario entre sus páginas, ¿quién sabe? - Pero antes de que el Lobo pudiera felicitar a su camarada por su acción decidida, el desafinado sonido de una voz estridente y sin mesura interrumpió sus pensamientos como la bocina de una fábrica a la hora de dar el descanso a sus obreros. Voz que pertenecía al arrugado vendedor que miraba iracundo a la hermosa Hato, ¿pero por qué? - ¡Oiga oiga señorita! Me ha dado menos dinero del que vale el diario, ¿INTENTA ESTAFARME? - El mink dedujo que debía tratarse de un error, ¿acaso los revolucionarios escatimaban en gastos cuando se trataba de lograr el objetivo de sus nobles ideales? El anciano pronto hizo saber que necesitaba el doble de lo que su camarada el había pagado para saldar su deuda. - Bueno, por diez berries más no caeremos en bancarrota. - Meditó el perro con gracia. - Aunque este barrio repleto de riquezas, baratijas y pomposos suvenires es el lugar ideal para demostrar una riqueza descomunal. Una excusa para presumir de los millones ganados con la explotación de la clase obrera, de la trata de blancas y las buenas gentes del East Blue. - Tras observar a Hato, quien pagó al anciano con más monedas de las que era necesario, pasó por su mente una idea estupenda que al mismo tiempo le resultó divertida. - Hato, querida mía, voy a catapultarte al estrellato. - Pensó con alegría. Con un guiño del ojo, con el que pretendía transmitir confianza a la rubia de generosos atributos, se interpuso entre ella y el anciano con un grácil giro sobre sus pies a modo de bailarín de ballet. Justo cuando estuvo frente al anciano, se inclinó hacia éste y le habló con una modulación de voz tan perfecta y adecuada que incluso el viejo podría escucharle a pesar de su sordera. No por nada era Lobo Jackson, oficial de la Armada Revolucionaria, y como tal, había aprendido a utilizar la técnica de "The Frequentia" con una agilidad pasmosa gracias a su experiencia como cantante de pop. Una habilidad con la que había aprendido a proyectar su voz para hacerse oír incluso en los conciertos más difíciles. - Caballero, disculpe el pequeño problema con el pago del diario-gara. Verá, deje que le haga partícipe de un secreto-gara. - Hizo un gesto dramático de mirar a ambos lados, como si estuviera atento a que nadie escuchase lo que iba a decir. - Y es que la Joven Dama no está acostumbrada a usar cantidades tan pequeñas, ¿sabe-gara? No puedo decirle de quién se trata-gara, pero sí puedo decirle que posee una fortuna desorbitada-gara. - Haciendo acto de su dramatismo para que el viejo se sintiera confidente de la misteriosa identidad de Hato, completamente inventada para la ocasión. Después deslizó su mano al bolsillo interior de su estilosa chaqueta para sacar de ella un pequeño saco de lustrosas monedas de oro, que sumaban un total de 1000B. Bolsa que entregó al anciano con ambas manos, ocultándola al resto de transeúntes. - Tome caballero, a cambio de su generosa discreción-gara. - Luego, con encanto innato, el mink le preguntó. - Oiga-gara, ¿de casualidad no sabrá usted dónde podría indicarme el camino hacia la zona más adinerada e interesante de la ciudad-gara? Ya sabe-gara, donde se junta la gente más interesante y pudiente de la isla-gara... - Se preguntó si el viejo sabría a lo que se refería. Intentaba seguir la pista del dinero, del capital, hacia sus recovecos más comunes con tal de encontrar a Hobb. Pero tampoco podía arriesgarse a mencionar el nombre con todas sus letras, así que apostó por el sutil arte del subterfugio. Y si no llevaba a ninguna parte, tampoco pasaba nada, por lo menos evitarían crear un espectáculo por un miserable periódico. |