Honorable
145 Reputación
Perfil
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Jack Silver
-
09-12-2024, 01:39 AM
El ritmo acelerado del mecanicista era casi hipnótico. Mientras trazaba esquemas con movimientos precisos y rápidos, Silver no podía apartar la vista del brazo protésico que manejaba la tiza como si fuera una extensión natural de su cuerpo. Cada línea, cada curva, parecía tener un propósito exacto, algo que lo impresionaba profundamente. " Es increíble que pueda moverse con tanta naturalidad..." pensó, notando lo lejos que estaba su propia prótesis de algo así. Su pierna, aunque funcional, era poco más que un apéndice rudimentario en comparación con la complejidad que el maestro demostraba sin esfuerzo.
A medida que avanzaban las explicaciones, el joven marine se encontró reflexionando sobre conceptos que nunca había considerado: la compatibilidad de una prótesis con el cuerpo humano, la energía necesaria para mantenerla operativa, la importancia de la eficiencia en el diseño. Cada palabra del mecanicista parecía abrir una nueva puerta en su mente, conectando los puntos entre lo que había improvisado en el pasado y lo que ahora entendía que podía lograr en el futuro.
Cuando el maestro mencionó la idea de prótesis impulsadas por combustibles inusuales, Jack levantó la vista con una mezcla de asombro y curiosidad.
— ¿De verdad se puede hacer funcionar una prótesis con algo así? —preguntó, dejando escapar una breve risa. Aunque su tono era ligero, la pregunta tenía un trasfondo genuino. Quería saber hasta dónde podía llegar la creatividad en este campo.
El mecanicista respondió con entusiasmo, ampliando la idea de que incluso los elementos más básicos podían convertirse en una fuente de energía funcional si se diseñaban correctamente. Silver tomó nota mental de cada detalle, sintiendo que su mente empezaba a llenarse de posibilidades.
Cuando llegó el momento de la práctica, Jack observó los diagramas detallados que el profesor había dejado en la pizarra. Una prótesis de mano y otra de pie, ambas representadas con precisión quirúrgica, se ofrecían como modelos para replicar. Tras una breve deliberación, decidió intentar la prótesis de mano. Suponía un desafío mayor, pero la idea de replicar algo tan complejo lo motivaba más. Extendió las piezas sobre la mesa, observándolas con atención antes de comenzar.
El taller cobró vida con el sonido de herramientas y el murmullo ocasional del profesor ofreciendo instrucciones. Silver tomó una lima y comenzó a trabajar en una de las piezas principales, enfocándose en pulir los bordes antes de intentar ensamblarla. Aunque sus movimientos eran cuidadosos, no tardó en darse cuenta de lo desafiante que era el proceso. Cada paso requería una precisión que no estaba acostumbrado a aplicar, y más de una vez tuvo que detenerse para ajustar lo que ya había hecho.
A su lado, Marvolath parecía operar con una destreza casi intimidante. Sus movimientos eran metódicos, y la manera en que manejaba las herramientas recordaba a un cirujano en plena operación. Jack echó un vistazo rápido a su propio trabajo y se permitió una pequeña sonrisa. " Me hará falta mucha práctica para no quedarme atras," pensó para si mismo, redoblando sus esfuerzos.
La primera prueba no salió como esperaba. Uno de los engranajes principales se desajustó justo cuando intentaba ensamblarlo, obligándolo a desmontar todo y empezar de nuevo. Aunque el contratiempo lo frustró por un momento, Silver respiró hondo y recuperó la calma.
— Solo estoy empezando... —murmuró, ajustando las piezas con más cuidado esta vez. No sería fácil, pero estaba decidido a crear algo que no solo funcionara, sino que también lo hiciera sentir orgulloso. Ajustó la postura, volvió a tomar las herramientas y se preparó para el siguiente intento.
Resumen
Silver queda impresionado por las habilidades del mecanicista y reflexiona sobre lo lejos que está de alcanzar ese nivel. Elige intentar replicar una prótesis de mano, sabiendo que es un desafío, pero confiando en que aprenderá mucho del proceso. Aunque tiene un comienzo difícil en la práctica, logra mantener la calma y seguir trabajando.
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Marvolath
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13-12-2024, 06:36 PM
Dado
Aposté a sacar menos de 11 y salió 13
El inesperado comienzo de la lección, la velocidad a la que se movía la prótesis y a la que hablaba el mecanicista, y la diferencia de tema de lo que escuchaba y lo que veía lo confundieron unos segundos. Cuando se recuperó de la sorpresa comenzó a tomar notas de todo lo que decía. La velocidad a la que hablaba hacía imposible transcribir de manera literal, y los conceptos tan complejos necesitarían de un razonamiento concienzudo para ser resumidos de forma esquemática. Por fortuna, los muchos años de estudios lo habían familiarizado con este proceso, y se sirvió de pequeños trucos nemotécnicos para apuntar las ideas principales que después podría utilizar para completar sus notas.
Incluso con este sistema necesitaba las breves pausas que dejaba el mecanicista para terminar de apuntar y afianzar conceptos no tan importantes que había tenido que ignorar por la carrera. Por ello, la pregunta sobre la eficiencia le llegó tarde, y cuando comenzó a elaborar una respuesta la lección ya se había reanudado. A su lado, el marine parecía escuchar entretenido, como quien asiste a una función de teatro callejero. Se preguntó fugazmente si tendría una memoria capaz de retener todos los detalles, cosa que lamentó cuando fue consciente de que había perdido el hilo por distraerse.
Finalmente, tras varias hojas de notas, la parte teórica concluyó y comenzaba la práctica. Marvolath estudió los planos que se habían estado dibujando en la pizzara durante la lección, aprovechando para masajearse la mano agotada por la intensa actividad, frotarse los ojos que apenas habían podido parpadear para no perder detalle, y respirar hondo para compensar el aliento que había contenido inconscientemente. ¿Una mano?, ¿o un pie?
Aunque la mano era tentadora por su complejidad, optó por trabajar en el pie. Debía aprovechar que contaba con la ayuda del mecanicista para trabajar en las bases, pulirlas, asegurar que entendía todos los fundamentos. Ir directamente a lo complejo le enseñaría algunos trucos avanzados, pero ¿de qué le serviría si fallaba en lo fundamental?
No tardó en comprobar que su suposición había sido correcta, pues aunque trató de seguir los planos tan fielmente como le era posible algo no terminaba de funcionar. Respiró hondo, apartó la emoción de la novedad y otras distracciones de su mente, llenándola únicamente de la tarea que tenía entre manos. Ese estado mental lo reservaba para operaciones de alto riesgo, pero aunque hoy ninguna vida corría peligro el resultado era de la misma importancia.
Resumen
Marvolath se apresura en tomar notas, tratando de seguir el ritmo del mecanicista, perdiendo la oportunidad de participar en la lección por la concentración.
A la hora de la práctica, decide crear la prótesis de un pie, con la idea de que un diseño más sencillo le permita profundizar en las bases.
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Alistair
Mochuelo
20-12-2024, 10:24 AM
La mirada del mecanicista paseaba por las zonas de trabajo de quienes se encontraban dando todo de ellos por conseguir lograr el encargo que el hombre les había dejado: Su primera prótesis funcional, o al menos, una prótesis que encajara con la idea que el hombre les había proyectado en los gráficos al final del espacio educativo.
Dudas, descuidos, errores, frustraciones. Todas eran ocurrencias perfectamente naturales, y perfectamente comprensibles, en fabricantes de tecnología primerizos en el campo de los implantes cibernéticos, y aquellas emociones eran unas que el veterano había visto más de una vez en su extensa vida, incluso si ésta no era tan longeva como la de otras razas. Pero incluso dentro de sus propios años de vivencias, había visto suficiente para poder leer las emociones de otro como si fuesen un libro; lejos de una especie de poder sobrenatural que en susurros recorría los cuatro mares, el caso del mecanicista no era más que una mezcla de experiencia e intuición en su nivel mas simple y primitivo.
La primera mesa que visitó fue la de Jack, quien estaba demostrando manejar el proceso sorprendentemente bien para un primer intento hasta que un descuido, que escaló a una pieza descolocada, consiguió obligarlo a desmontar todo el progreso que había realizado para favorecer un borrón y cuenta nueva. Una astuta decisión en vista de su situación, pues intentar arreglar el error sin mover nada más lo exponía a que todo se desmontara de la forma mas catastrófica posible, no solo quitándole todavía mas tiempo sino también exponiéndolo a un potencial accidente.
— Joven, en este campo, solo hay dos lugares en donde debe estar tu atención. En ti mismo, y en tu creación. — Le comentó por lo bajo, centrándose de manera específica en el marine de múltiples prótesis, como si pudiera leer su mente. Había visto esa mirada múltiples veces en el pasado, aquella que veía a otros, en tantísimos rostros que habían pasado frente a su mirada. El tono que utilizó era suave, gentil, aunque descuidadamente dejando escuchar un poco más el acento extranjero que antes había escapado sin querer, dificultando un poco su comprensión.
— Dedica cada pizca de tus sentidos a tu invento, y él a cambio te dirá dónde debes colocar cada cosa para hacerlo una realidad. Las comparaciones con tus congéneres pueden llegar a posteriori. Así que sigue trabajando igual de fuerte, pero siempre con la cabeza donde necesita estar. — Era un consejo que cumplía su papel como mentor, de naturaleza casi afectuosa. El hombre tenía un punto débil por los chicos optimistas, pero no por ello les daba un trato preferencial en ninguno de los dos sentidos. Durante sus palabras, la mano prostética del hombre se acercó disimuladamente a una de las herramientas y la acercó al chico para luego señalar la zona exacta a usarla en la prótesis que fabricaba, todo con la misma naturaleza furtiva aunque cada movimiento fuese dolorosamente obvio incluso para las atenciones mas torpes. El sigilo no era su fuerte, lo que hacía que el momento fuese aún mas cómico.
Ahora, pasaría a supervisar el espacio de Marvolath. Una mente con una concentración envidiable, una mirada que demostraba un pasado en el campo y una capacidad para disociar emoción de situación en el mismo tiempo que tardaba el chasquido de un dedo en captar la atención. Iba al extremo opuesto del espectro en el que se situaba su compañero. Su cabeza parecía hundirse entera en un cuerpo de agua, con un objetivo en mente y una obsesión increíblemente precisa para cumplirlo, olvidándose de que tenía que sacar la cabeza para respirar de vez en cuando.
Al igual que con Jack, un consejo no tardaría en llegar hasta el Kobito. — Es admirable que puedas volcarte tanto en tu tarea. Pero siempre recuerda que una mente rígida es como el vidrio: Duro como muy pocos, pero tan poco tenaz que se romperá al primer golpe. Y la poca flexibilidad nos hace dependientes de pasos estructurados e instrucciones igual de inflexibles. — Se había ido por las ramas de lo que quería decir, haciendo referencia a conceptos de física que eran pan de cada día pero que, recordó, debía evitar para no sobrecomplicar sus refranes.
— Intenta no vivir cada momento como si fuese el último, sino... Como un paso antes del último. Con la seriedad que merece, pero siempre con un deje de despreocupación. — "No te lo tomes tan en serio", dicho de otra forma. Un consejo engañosamente difícil de absorber, y que muchos recibían o rechazaban con recelo. El mecanicista era perceptivo, no solo durante el momento en que ellos empezaron a trabajar. Cada hábito, cada muestra de actitud, todo era una fuente de información más.
— No pasará nada si el resultado no es el deseado. Siempre habrá otro día para repasar y mejorar, y yo estaré encantado de resolver cualquier duda que tengas, llegado el momento. — Ofreció, acompañando con suaves golpes con la palma de la mano en su hombro, intentando quitar un peso encima de los hombros de Marvolath. No había intención oculta allí, tan solo un apoyo genuino de quien ocupaba el rol de su maestro por... ¿Qué hora era ya? El tiempo volaba cuando se metía en el taller y dejaba a su cabeza volar en las posibilidades. Y de la misma manera que realizó con Jack, el mecanicista daría una ayuda un poco más tangible: Un golpeteo sutil en una de las herramientas presentes, que siguió a un señalamiento en un punto específico de la prótesis.
¿Cómo conseguiría ir su segundo intento?
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Siguiente ronda! Ya conocen cómo va la cosa, pero esta vez cuentan con un +4 a favor de su dado como parte de la ayuda -si la toman- que el mecanicista les da a cada uno! (reducirá si escogen sacar menos, o aumenta si más) ¡A darle durísimo, y suerte con sus rolls!
Honorable
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Jack Silver
-
31-12-2024, 03:36 PM
Jack tomó las palabras del mecanicista con más peso del que habría esperado. Había algo en su tono, en la manera casi paternal con la que ajustaba detalles en el trabajo de sus aprendices, que le hacía sentirse un poco menos perdido. Su primera reacción al consejo fue bajar ligeramente la cabeza, centrarse en el engranaje que antes se había desajustado y respirar profundamente.
— En mí mismo y en mi creación... —murmuró, más para sí que para nadie en particular, mientras empleaba la herramienta que el maestro había señalado justo donde debía.
Esta vez, su enfoque era distinto. Evitando apresurarse para demostrar resultados, trabajaba a un ritmo constante, metódico. Cada pieza que ensamblaba parecía encajar mejor, como si finalmente estuviera sincronizando su mente con su mano. Recordó el comentario del mecanicista sobre la energía: " Todo lo que se mueve necesita combustible." Era una verdad simple, pero ahora resonaba en su mente con una nueva perspectiva. " Incluso yo necesitaré algún combustible para seguir adelante," pensó, sonriendo levemente al darse cuenta de que el suyo era su propia voluntad.
De vez en cuando, levantaba la mirada hacia la prótesis en la que Marvolath estaba trabajando. Había algo inspirador en la manera metódica en la que su compañero abordaba el desafío, pero esta vez, en lugar de compararse, encontró motivación. " No importa quién lo haga mejor. Lo importante es que ambos estamos aprendiendo," se dijo mientras volvía a centrarse en su creación.
Con los ajustes finales hechos, Silver colocó la última pieza en su lugar. Había optado por un diseño simple pero funcional, asegurándose de que cada engranaje y conector estuvieran perfectamente alineados. Lo que tenía ante sí era una prótesis de mano rudimentaria, pero que tenía potencial para mucho más.
— Creo que está lista —anunció, levantándola con cuidado para observarla desde diferentes ángulos. La emoción contenida en su voz era evidente, aunque intentaba mantener la compostura.
Colocó la prótesis en el soporte de pruebas que el mecanicista les había proporcionado y conectó los cables necesarios para probar su funcionalidad básica. Una leve chispa indicó que los circuitos estaban activos, y segundos después, los dedos metálicos comenzaron a moverse con torpeza pero de manera funcional. Jack no pudo evitar una sonrisa amplia al ver cómo su creación cobraba vida.
— Funciona... ¡Funciona! —exclamó, girándose hacia el mecanicista.
Aunque tenía claro que todavía quedaba mucho por aprender, este pequeño triunfo era un paso gigante en su camino.
Resumen
Silver se toma en serio el consejo del mecanicista y trabaja con calma y método, logrando ensamblar una prótesis de mano funcional. Tras probarla, se siente satisfecho con el resultado y motivado para seguir mejorando en el futuro.
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Marvolath
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09-01-2025, 09:23 PM
La frustración comenzaba a hacer mella en el normalmente tranquilo médico. Su concentración le había permitido salvar cientos de vidas, encontrando los problemas antes de que surgiesen y complicasen. Pero, esta vez, no funcionaba. Probaba cada idea, cada solución, sin resultados positivos ni entender el por qué. Una presión dolorosa iba llenándole el pecho, dificultándole cada vez más seguir respirando. La falta de oxígeno lo agotaba, le entumecía, pero ya quedaba tan poco...
La voz del mecanicista, que normalmente habría aislado fuera de su burbuja de concentración, consiguió abrirse paso y llegar a él. Respiró profundamente, con una mezcla de indignación por la interrupción y alivio por llenar nuevamente sus pulmones.
"¿Siempre habrá otro día para repasar y mejorar? Qué idea tan conformista. Pensar así es lo que hace que los pacientes mueran." - pensó la parte irritada de su mente.
"Pero esto no es un paciente. Ni está vivo, no puede morir. Es más... como las prácticas con cadáveres. Esto es una práctica, nadie va a morir" - pensó su parte aliviada.
Respiró profundamente por segunda vez, sintiendo sólo alivio esta vez. Asintió al mecanicista, agradeciendo el consejo y la interrupción antes de volver al implante que estaba tratando de construir. Se sentía tranquilo, como un río que fluye con velocidad pero sin perturbaciones, una corriente de agua calma. Y lo vio, tan evidente que casi le hizo reír. ¿Cómo no había podido verlo antes? Parecía una pierna y se comportaría como una pierna, pero su interior era completamente diferente. Sus años de experiencia en medicina le habían jugado una mala pasada, y por costumbre había tratado de replicar la complejidad de la biología cuando la tecnología era mucho más simple. El complejo sistema de capas musculares interconectadas, tendones, sistemas óseos, nerviosos, circulatorios,... reducido a unos pocos actuadores.
Desmontó la mayor parte de lo que tenía y, sabiendo qué quería conseguir, lo volvió a montar en un instante. Los primeros movimientos de aquella obra incipiente le animaron a continuar.
Resumen
Ahogándose en su propia frustración, Marvolath no consigue avanzar. El consejo del mecanicista le ayuda a darle otro enfoque, recordando que esto no es medicina sino ingeniería. Con este nuevo punto de vista progresa mucho más
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Alistair
Mochuelo
12-01-2025, 05:42 AM
(Última modificación: 12-01-2025, 06:16 AM por Alistair.)
Hasta las mentes más prometedoras, prodigios de uno en un milenio, necesitaban un pequeño empujón en la dirección de vez en cuando. Y esto podía tomar todas las formas que una mente así de brillante podía imaginar: Un literal empujón, una idea que sirviera de alimento para el cerebro... O algo tan fugaz como un consejo con aire paternal. No estaba tan lejos de la verdad. Incluso si eran completos desconocidos, e incluso si no tenían ningún compromiso con el inventor sufriendo de alopecia más que por esa única tarde, todos los estudiantes del mecanicista eran como sus queridos hijos, personas que decidían incluir el maravilloso campo de la ingeniería dentro de sus vidas, y de una u otra forma habían acabado recorriendo temporalmente una senda paralela al del tutor.
Por estos mismos sentimientos fue que el mecanicista no fue capaz de contener una sonrisa asomándose en sus facciones cuando observó que sus palabras habían tenido el efecto esperado, ayudándoles a sus aprendices a encontrar una clave que sólo viéndose a sí mismos podrían encontrar, pero siempre evitando imponer sus propios principios en ellos como si necesitase crear copias de carbón de sí mismo en el mundo. Con uno tenían suficientes, y ahora les correspondía a ellos ser maravillosos inventores bajo su propio reflector.
Por extensos momentos más, los sonidos dignos de un taller fueron los únicos que reinaban por encima del silencio natural que se habría asentado en el espacio que ocupaban; con más determinación que nunca y un nuevo enfoque metodológico, las manos de los jóvenes movían cada pieza con una velocidad que pondría en envidia incluso a quienes ya tenían experiencias previas en el campo. Movimientos precisos, calculados, que casi parecían estar cuatro o cinco pasos por delante del movimiento presente, como una danza que mantenía un tempo perfecto y tan solo se detenía cuando era parte del proceso. ¿Qué mentor no se sentiría orgulloso de ver tal mejoría en tan poco tiempo? ¡Y por sus propios medios, nada más y nada menos!
El primero en anunciar el final de su proyecto sería el joven de envidiable energía, quien estaría dispuesto a poner a prueba el fruto de sus esfuerzos.
Una chispa vio nacer el constructo mecánico hecho realidad, el cual no tardó en exhalar sus primeros alientos de vida en forma de movimientos pequeños y ligeramente descoordinados, pero más que suficientes para demostrar lo que el mecanicista esperó casi conteniendo su aliento por unos segundos: Que la creación del joven Jack había conseguido funcionar. Desde ese punto de salida, el resto solo podían ser mejoras para las habilidades del joven.
Aplausos continuos se hicieron escuchar, rompiendo el silencio del lugar, tan pronto Jack terminó de celebrar su merecida victoria. — ¡Maravilloso, maravilloso! Has hecho un excelente trabajo, joven.— Comentó en dirección a Jack, asintiendo de manera aprobatoria para luego acercarse al modelo para escanearlo más detenidamente. — Buena construcción también. Bastante sólida.— Golpeó dos veces con el índice de su extremidad biológica, dejando que un par de ecos metálicos resonaran. Un pequeño halago merecido de su parte. — Puede que tengas buena mano para hacer las prótesis de los soldados. No es que apoye en lo absoluto su aplicación en usos bélicos, pero... Sería hipócrita de mi parte negarle la decisión a mis alumnos cuando yo también lo he hecho, o mentir sobre no haber accedido a fabricarlas. La Marina suele pagar bastante bien, y el taller no se sostendría si no fuera por sus donativos.— Un dato pequeño y sin relación que se le había escapado al hombre en medio de sus emociones por los logros de sus alumnos: No gustaba ver las máquinas como una herramienta de guerra, pero de algo tenía que comer. Al menos, dentro de todo, estaba comerciando sus creaciones con quienes hacían lo posible por mantener la ley y el orden en este caótico mundo.
Ahora pasaría al siguiente alumno, el joven Kobito que era más reservado por sus palabras, pero que expresaba la misma energía resolutiva por medio de sus acciones.
— Joven, ¿no te gustaría probar tu creación antes de que se acabe el tiempo de la lección?— Preguntó, sin ánimos de querer interrumpir pero observando cómo el sol empezaba a ponerse. Antes de darle tiempo a responder, una sonrisa se dibujaría en el rostro del hombre. — ¡Estoy seguro que ha quedado genial y funcionará perfectamente! Solo tienes que ponerla en el mismo soporte, conectarla, y ver cómo tus manos han conseguido darle vida a algo que antes no la tenía.— Le animó, queriendo que pasase la prueba tanto como el joven Jack, pero la única forma de comprobar de manera definitiva era que la extremidad exhibiese los movimientos en los que confiaba era capaz.
De manera casi profética, tan solo un corto tiempo fue necesario para que la luz que entraba como iluminación del taller empezara a tornarse de un color anaranjado, señalando el inicio del atardecer y el anuncio del próximo-a-llegar anochecer. El tiempo había finalizado, y la lección había llegado a su fin.
— ¡Bueno! Debo decir que ha sido un placer tenerlos aquí, pero hemos llegado al final del día. De hecho, puede que nos hayamos excedido un poco.— Comentó con una risa corta, entre dientes, más que nada para si mismo en pos de tomar la noticia de forma positiva. — Como hemos acordado, les pediré que dejen sus proyectos sobre sus mesas. Me gustaría observarlos detenidamente, probarlos unas cuantas veces, examinarlos, y todas esas cosas. No hay mejor forma de conocer a un inventor que observando a sus creaciones, y ¡puede que hasta yo aprenda algo nuevo hoy!— Añadió, claramente animado ante la última idea sugerida.
Se acercó a cada uno, y con un firme apretón de manos, les daría la despedida. — Y de verdad, me encantaría verlos por aquí en una próxima ocasión. O, si no es posible, saber de ustedes en alguna ocasión para saber que han continuado estas prácticas. Ambos cargan con un valiosísimo talento, y precisamente porque su aproximación a sus creaciones es tan diametralmente diferente, sé que cada uno podrá brillar de una manera única e imposible de imitar, si se lo proponen.— Exhibiría una última sonrisa, de lejos mas suave que las anteriores. Irradiando la misma energía que acompañaba a los consejos, el hombre buscaba transmitir un aire paternal, antes de girarse en dirección a la pizarra y tomar un borrador cercano para empezar a borrar los contenidos dibujados. Como esta vez está haciéndolo con su brazo de nacimiento, es fácil inferir que tardará una buena cantidad de tiempo en la tarea. — Oh, y una cosa más.— Pausaría un momento su tarea, sin girarse hacia los dos aventureros pero si observándolos por encima del hombro. — Les recomendaría compartir entre ustedes dos lo que han aprendido hoy, si ningún compromiso se los impide. Desde otro par de ojos, incluso la misma lección puede ser una experiencia completamente nueva. ¡Hasta la próxima, jóvenes!— Y retomaría su acción, continuando la limpieza de la pizarra. — Para salir, basta con que regresen por el mismo camino por el que Dyn los trajo. ¡O pueden llamarlo por su nombre para que los guíe! Tiene un buen sensor, así que les escuchará incluso si está muy lejos.— Y retomaría su deber.
Para cuando ambos estuviesen lejos, el hombre tendría una pequeña revelación. — Ah, me he olvidado de preguntar por sus nombres...— Se quedaría mirando a la pared, pensativo. Luego, se encogería de hombros. — Bueno, con suerte, ya habrá una siguiente oportunidad.— Y continuó, como si nada. Un día más de trabajo.
Off
¡Ultima ronda, chicos!
He dejado un pequeño espacio para que Marvo pueda poner a prueba la prótesis, como Jack, que ya debería funcionar perfectamente porque ambos han superado el roll necesario!
¡Y poco más! El mecanicista les da su despedida, les pide que dejen su creación para que después pueda analizarla y los despide con un pequeño discursillo.
Todo sea dicho, ¡espero que hayan disfrutado la aventura! ¡Cualquier cosilla, pueden decirme y comentarme por priv con absoluta confianza!
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Marvolath
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13-01-2025, 07:30 PM
Apretó un tornillo, conectó un cable, y supo que había terminado. No lo había probado aún, pero algo le decía que funcionaría. Aquel momento de pausa y reflexión le había hecho ver el plano en su cabeza, donde todo encajaba y funcionaba y sus manos sólo tenía que seguir sus instrucciones para materializar el implante que él ya veía.
Observó con satisfacción el resultado. Aunque acababa de montarlo era capaz de ver cien mejoras posibles, pero incluso así tenía calidad suficiente como para que más de uno diese su pierna a cambio de esta. Se permitió un instante para revisar el progreso de su compañero, que parecía estar en una situación similar. Al cruzarse sus miradas, asintió con un silencioso "lo hemos conseguido". El mecanicista también lo notó, y transmitió su enhorabuena por el resultado, animándolo a probarlo.
- Si no es pedir mucho, y si los dos consienten, me gustaría pedir que fuera Jack y no el soporte quien los probase. Podríamos aprender a instalarlos en un caso real, y si yo fuera él estaría deseando volver a tener, aunque fuera un instante, las extremidades perdidas. Le prometo que las devolveremos, pero concédanos ese tiempo para estudiar nuestra propia creación.
Si no ven inconveniente en que sea así...
Marvolath prestó suma atención a las nuevas explicaciones sobre la instalación del implante. Ya había supuesto la mayoría, pero aun quedaban datos de especial relevancia. Por ejemplo, calibrar los sensores para ajustar los "sentidos" del implante y los actuadores para adecuar la fuerza y velocidad, o evitar el rechazo del sistema inmune y evitar infecciones.
La velocidad y precisión del mecanicista, seguramente fruto de años de experiencia en carne propia, eran envidiables. Y si tardó cerca de una hora en vez de unos pocos minutos fue por dedicarles el tiempo para explicar con lentitud y responder a las preguntas. Cuando hubo terminado, Jack tenía dos brazos y dos piernas. Quitando una ligera diferencia de longitud en la pierna -pues había medido a ojo- nadie diría al verlo vestido que le faltaba la mitad del cuerpo.
Aprovecharon la prueba para caminar por el recinto, haciendo observaciones sobre la respuesta y ajustando pequeños parámetros hasta encontrar un equilibrio ideal. Con el visto bueno del mecanicista, se dirigieron al patio de la entrada, donde descansaron del intenso trabajo compartiendo algunas palabras.
- Parece que tú tienes buena mano, y yo empiezo con buen pie. - comentó sin notar la broma de humor barato que había hecho - Yo tengo mi experiencia como médico, y no es mi primera vez con la tecnología... pero, por lo que entendí, hoy te has estrenado. No tengo el mismo ojo que el mecanicista, pero no estoy tan ciego como para no reconocer el talento cuando lo veo. En otra vida, o quizá en esta si nos hubiésemos conocido antes, podríamos haber trabajado juntos en un taller como este, o abrir uno nuevo incluso...
Sintiendo que se perdía en palabras, se dio una palmada en el muslo, marcando el fin del tema. Rebuscó en su mochila, antes de sacar algunas bolsitas y paquetes, que le tendió.
- Tengo la sensación de que nos volveremos a ver. Entonces querré ver tus progresos, y no quiero que te frenes por la falta de recursos que caracteriza a todos los principiantes que no están malogrados por la comodidad que da el dinero de una familia. Sé que sólo soy un desconocido para ti, pero te pido que aceptes esto. Considéralo una inversión en investigación y conocimiento, si te hace sentir mejor.
Resumen
Marvolath observa con satisfacción su creación, y pide probarla con Jack en vez de que con una máquina.
Asumiendo que acceden, realizan pruebas.
En cualquier caso, tienen una conversación donde Marvolath reconoce el talento de Jack y le entrega algunos recursos para ayudarle en su comienzo.
Estos recursos ya se entregaron al comienzo de la aventura (y me temo que no me acuerdo de cuáles eran XD).
De momento el cierre abierto, por si Jack quiere cerrarlo. Ya acordaremos entre nosotros, pero lo que diga estará bien
Honorable
145 Reputación
Perfil
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Jack Silver
-
14-01-2025, 01:42 AM
Loguetown
Día 31, Verano del año 724
El silencio del taller estaba teñido de una tensión expectante. Jack observó con atención cada paso del procedimiento mientras el mecanicista se preparaba para instalar los implantes que él y Marvolath habían construido. Aunque la idea de tener un brazo y una pierna funcionales, aunque solo fuera temporalmente, le resultaba tentadora, había un propósito mayor en permitir que las prótesis fueran probadas en su propio cuerpo: aprender, experimentar y entender el proceso desde una perspectiva práctica.
— Está bien, hagámoslo. Será una experiencia interesante —aceptó, esbozando una media sonrisa, aunque en su interior sentía un nudo de emoción y nerviosismo.
Marvolath se centró en los detalles con una precisión casi quirúrgica, siguiendo las indicaciones del mecanicista. Jack, por su parte, observaba cada movimiento, memorizando los pasos necesarios para conectar los actuadores y calibrar los sensores. Las explicaciones del maestro eran claras, llenas de pequeños trucos y consejos nacidos de años de experiencia, y Jack tenía claro cada palabra era oro puro para su aprendizaje, por lo que se concentró en memorizarlas.
Cuando finalmente conectaron la prótesis de pierna diseñada por Marvolath, un leve zumbido llenó el aire, seguido por el movimiento torpe de los dedos mecánicos. Aunque había pequeñas diferencias en la longitud que requerían ajustes, el trabajo del médico era impresionante.
— Esto... es increíble —murmuró, flexionando los dedos y observando cómo respondían a su voluntad.
La sensación era extraña pero emocionante, como si una parte de él que creía perdida hubiera vuelto, aunque fuera solo por un breve instante. Juntos, caminaron por la habitación, observando cómo respondía el implante y realizando pequeñas modificaciones bajo la supervisión del maestro. Fue un momento de colaboración genuina, donde cada comentario y ajuste contribuía al perfeccionamiento de sus creaciones.
El sol comenzaba a descender cuando regresaron al patio de entrada del taller. Jack, sintiendo el peso de la experiencia, se sentó en uno de los bancos improvisados y observó el cielo teñido de naranjas y rojos. Marvolath tomó asiento a su lado, pareciendo perdido en sus propios pensamientos antes de hablar.
—Parece que tú tienes buena mano, y yo empiezo con buen pie —comentó su compañero de clase, sin darse cuenta de la broma implícita. Silver soltó una carcajada suave.
— Vaya, ¿así que también tienes talento para el humor? —respondió con tono jocoso, relajando un poco la atmósfera.
Marvolath continuó, reconociendo el talento de Jack y reflexionando sobre lo que podría haber sido si sus caminos se hubieran cruzado antes. Las palabras del médico resonaron en el joven marine, quien se sintió genuinamente apreciado por alguien que no solo reconocía su esfuerzo, sino que veía un futuro en él.
— Quizá aún podamos trabajar juntos —respondió Jack, mirando a Marvolath con seriedad—. No sé qué nos depara el destino, pero estoy seguro de que nuestros caminos se cruzarán de nuevo. Hay demasiado por crear en este mundo como para que no lo hagamos.
El médico, tras un breve silencio, sacó unas bolsas y paquetes de su mochila, entregándoselos a Jack con una mezcla de solemnidad y determinación.
—Considéralo una inversión en investigación y conocimiento, si te hace sentir mejor.
Silver tomó los recursos con gratitud, sintiendo el peso de la confianza que Marvolath estaba depositando en él.
— Gracias. No dejaré que esta oportunidad se desperdicie. Lo prometo —dijo, guardando las bolsas con cuidado.
Cuando llegó el momento de despedirse, el mecanicista les ofreció un último consejo, instándolos a seguir compartiendo lo que habían aprendido y alentándolos a continuar por el camino de la innovación. Con un apretón de manos firme y una sonrisa sincera, Jack se despidió del hombre que les había abierto las puertas de su taller y su conocimiento.
Resumen
Jack y Marvolath prueban las prótesis creadas durante la lección con la guía del mecanicista, quien les enseña el procedimiento de instalación y calibración. Jack experimenta la sensación de tener nuevamente una pierna funcional, aunque sea temporalmente, y ambos estudiantes ajustan los implantes para optimizar su desempeño.
Más tarde, comparten un momento de charla en el patio, reflexionando sobre sus aprendizajes y el potencial de sus habilidades. Marvolath reconoce el talento de Jack y le entrega recursos como apoyo para que continúe su desarrollo como ingeniero. El mecanicista les da su despedida con consejos y palabras de aliento, animándolos a seguir colaborando y perfeccionando sus habilidades en el futuro.
Moderador Doflamingo
Joker
15-01-2025, 06:01 PM
¡RECOMPENSAS POR AVENTURA T2 ENTREGADAS!
Usuario Jack Silver- Berries: 76.455.000 -> 77.455.000 (+1.000.000)
- Experiencia: 2209.97 -> 2269.97 (+60)
- Nikas: 80 -> 90 (+10)
- Reputación: +20 Reputación Positiva
Usuario Marvolath- Berries: 172.267.501 -> 173.267.501 (+1.000.000)
- Experiencia: 3761.96 -> 3821.96 (+60)
- Nikas: 45 -> 55 (+10)
- Reputación: +20 Reputación Positiva
Narrador Alistair (Narrador Aprendiz) - Berries: 69.602.500 -> 70.102.500 (+500.000)
- Experiencia: 4339.00 -> 4399.00 (+60)
- Nikas: 20 -> 32 (+12)
- Cofres: +Cofre Gigante
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