
Megumi D. Mexizuela
Fushiguro- Shadow Hunter
03-12-2024, 01:29 PM
(Última modificación: 12-12-2024, 01:45 AM por Megumi D. Mexizuela.)
Cae la noche y Los luceros del cielo brillan con intensidad, el extenso mar generaba olas inmensas que movían sus aguas, reflejando la luz de una espléndida Luna plateada y de cientos de miles de estrellas que yacían sobre el cielo, era irónico... si mirabas directamente las aguas podías ver reflejada la hermosa obra "una noche estrellada". Pero en la inmensidad del mar aquel barco que surcaba las cálidas aguas de East Blue. El Baratie, si en una nave bastante grande y ancha teniendo una forma un poco diferente a los barcos promedio, con tres cubiertas y una forma de pez.
Al frente del barco una gran cara de pez con la boca abierta y al final de la misma embarcación una aleta. En la cubierta más baja se presume de un restaurante de renombre en altamar. Teniendo una cama de tonos azules agua Marina blanco y naranja, esto podrían ser los colores principales con los que podemos definir el Baratie, la principal comercial de este lugar eran las comidas y bebidas de una gran variedad de tipos si no es que todos, algo esperable de un restaurante Marino. Piratas, marines, cazadores y civiles de todas partes del vasto mundo oceánico surcaban los mares para encontrar al Baratie tener una elegante cena en sus instalaciones.
Siendo un lugar independiente regido por sí mismo y sus trabajadores. Poseyendo una serie de muelles plegables que pueden ser desplegados para que el mismo Baratie cumple la función de Costa o muelle, permitiendo que los barcos ajenos puedan arribar. También poseyendo una zona conocida como el Atracadero Exterior, pues tratándose de una serie de muelles plegables que se despliegan del Baratie cuando ancla para que los diferentes barcos puedan atracar a su alrededor y desembarcar sin que el barco se pierda en alta mar.
Y es justo en uno de los barcos de este atracadero donde se encontraba una persona con cierto renombre en el mar. Un Aristócrata de mala caña cuyo ego y soberbia no tenía límites aparentes, buscando siempre tratar a los demás como basura en comparación de él. Y no era Como que su presencia en el Baratie fuera muy agradable para quienes frecuentaban el lugar. Incluso había quienes querían deshacerse de él, pero no querían meterse directamente en problemas. Sin embargo el aristócrata cargaba su pequeña fortuna consigo, quizás era el aristócrata más pobre conocido... Y si no iba llegando.
Su fortuna era tan pequeña que si se la robaban quedaría totalmente en la bancarrota. Pero eso no parece importarle por la forma en la que actuaba y despreciaba a la gente. Y hablando del rey de Roma, este hombre despreciado por quienes se paseaban por él Baratie se encontraba rondando por los lares del restaurante, bebiendo alcohol mientras comía carne de considerable calidad, con una horrible forma de comer y aún peor forma de tratar a las personas. - oh maldita sea... Está lleno de plebeyos...- murmuraba cada que miraba a sus alrededores, refunfuñada con desprecio a la gente.
Sin embargo muchos decidían hacer de la vista gorda para evadir ese problema, pues se decía que el pobre adinerado era alguien bastante de estado en el uso de la espada, y también en el combate Cuerpo A Cuerpo. Sin embargo posiblemente se remontaba únicamente rumores, Pues sí le mirabas a la cara no esperarías que siguiera supiese desenfundar una espada. Mientras el gordo, porque sí un detalle que podríamos dar sin problemas de esta figura es que era alguien... De gran... Virtud... Sí digamos que virtud, mientras el aristócrata disfrutaba de su comida y humillar a los demás comensales...
Algunos de los mismos comensales habían planeado un atentado contra El noble, aunque no era algo que lo lastimara físicamente. Sino que habían planeado robarle la fortuna de la que presumía o que lo hacía actuar como patán. Sin embargo el grupo no era tampoco astuto como para hacer ellos directamente el trabajo, por lo que teniendo certeza de que se rumoreaba la existencia de un grupo de piratas en el Baratie. Ese pequeño grupo decidió contactar a los piratas para contratarles o convencerles de realizar este pequeño trabajo, si tenían suerte o no era algo que el destino diría.
Una carta sería enviada a aquel grupo pirata, donde se fijaba una fecha hora y lugar específico para que al menos uno de ellos asistiera. ¿El lugar? El restaurante del Baratie en la mesa número 3. ¿La hora? Las 7:30 p.m. Y por último pero no menos importante, ¿El día? El 75 (esta es una fecha tentativa, puede ser cambiada al final de la misión) de verano del año 724. La finalidad de dicha carta era planificar una reunión donde se llevaría a cabo el acuerdo con el grupo de los piratas, pero repito esa era la finalidad, se le podría considerar un salto de Fé. Pues no sabían certeramente sí aquel grupo asistiría.
El día y la hora marcada salían presentes, y en la mesa número tres del restaurante interno del Baratie, se encontraba un hombre sentado. Vestía una camisa blanca manga larga de cuello cortado en V y sobre esta un chaleco marrón sin mangas de cuero. De pelo grisáceo ceniza y una banda roja alrededor de este, la persona tenía una alta pinta de ser pirata. Se encontraba totalmente desarmado y solo estaba sentado en la silla con los textos cruzados esperando paciente hay que su objetivo es acercase. Parecía nervioso o impaciente, incluso su pierna subí y bajaba su talón constantemente.
El joven esperaba impacientemente la presencia de su citado o, de tener la fortuna, sus citados. Mientras esperaba daría una pequeña orden de que le trajeran una jarra con agua y hielo, pues la espera sería extensa a su parecer... ¿Cuál era su nombre? Honestamente esto no era importante ahora, lo que era importante... Era aquel aristócrata tenía que ser castigado.
Al frente del barco una gran cara de pez con la boca abierta y al final de la misma embarcación una aleta. En la cubierta más baja se presume de un restaurante de renombre en altamar. Teniendo una cama de tonos azules agua Marina blanco y naranja, esto podrían ser los colores principales con los que podemos definir el Baratie, la principal comercial de este lugar eran las comidas y bebidas de una gran variedad de tipos si no es que todos, algo esperable de un restaurante Marino. Piratas, marines, cazadores y civiles de todas partes del vasto mundo oceánico surcaban los mares para encontrar al Baratie tener una elegante cena en sus instalaciones.
Siendo un lugar independiente regido por sí mismo y sus trabajadores. Poseyendo una serie de muelles plegables que pueden ser desplegados para que el mismo Baratie cumple la función de Costa o muelle, permitiendo que los barcos ajenos puedan arribar. También poseyendo una zona conocida como el Atracadero Exterior, pues tratándose de una serie de muelles plegables que se despliegan del Baratie cuando ancla para que los diferentes barcos puedan atracar a su alrededor y desembarcar sin que el barco se pierda en alta mar.
Y es justo en uno de los barcos de este atracadero donde se encontraba una persona con cierto renombre en el mar. Un Aristócrata de mala caña cuyo ego y soberbia no tenía límites aparentes, buscando siempre tratar a los demás como basura en comparación de él. Y no era Como que su presencia en el Baratie fuera muy agradable para quienes frecuentaban el lugar. Incluso había quienes querían deshacerse de él, pero no querían meterse directamente en problemas. Sin embargo el aristócrata cargaba su pequeña fortuna consigo, quizás era el aristócrata más pobre conocido... Y si no iba llegando.
Su fortuna era tan pequeña que si se la robaban quedaría totalmente en la bancarrota. Pero eso no parece importarle por la forma en la que actuaba y despreciaba a la gente. Y hablando del rey de Roma, este hombre despreciado por quienes se paseaban por él Baratie se encontraba rondando por los lares del restaurante, bebiendo alcohol mientras comía carne de considerable calidad, con una horrible forma de comer y aún peor forma de tratar a las personas. - oh maldita sea... Está lleno de plebeyos...- murmuraba cada que miraba a sus alrededores, refunfuñada con desprecio a la gente.
Sin embargo muchos decidían hacer de la vista gorda para evadir ese problema, pues se decía que el pobre adinerado era alguien bastante de estado en el uso de la espada, y también en el combate Cuerpo A Cuerpo. Sin embargo posiblemente se remontaba únicamente rumores, Pues sí le mirabas a la cara no esperarías que siguiera supiese desenfundar una espada. Mientras el gordo, porque sí un detalle que podríamos dar sin problemas de esta figura es que era alguien... De gran... Virtud... Sí digamos que virtud, mientras el aristócrata disfrutaba de su comida y humillar a los demás comensales...
Algunos de los mismos comensales habían planeado un atentado contra El noble, aunque no era algo que lo lastimara físicamente. Sino que habían planeado robarle la fortuna de la que presumía o que lo hacía actuar como patán. Sin embargo el grupo no era tampoco astuto como para hacer ellos directamente el trabajo, por lo que teniendo certeza de que se rumoreaba la existencia de un grupo de piratas en el Baratie. Ese pequeño grupo decidió contactar a los piratas para contratarles o convencerles de realizar este pequeño trabajo, si tenían suerte o no era algo que el destino diría.
Una carta sería enviada a aquel grupo pirata, donde se fijaba una fecha hora y lugar específico para que al menos uno de ellos asistiera. ¿El lugar? El restaurante del Baratie en la mesa número 3. ¿La hora? Las 7:30 p.m. Y por último pero no menos importante, ¿El día? El 75 (esta es una fecha tentativa, puede ser cambiada al final de la misión) de verano del año 724. La finalidad de dicha carta era planificar una reunión donde se llevaría a cabo el acuerdo con el grupo de los piratas, pero repito esa era la finalidad, se le podría considerar un salto de Fé. Pues no sabían certeramente sí aquel grupo asistiría.
El día y la hora marcada salían presentes, y en la mesa número tres del restaurante interno del Baratie, se encontraba un hombre sentado. Vestía una camisa blanca manga larga de cuello cortado en V y sobre esta un chaleco marrón sin mangas de cuero. De pelo grisáceo ceniza y una banda roja alrededor de este, la persona tenía una alta pinta de ser pirata. Se encontraba totalmente desarmado y solo estaba sentado en la silla con los textos cruzados esperando paciente hay que su objetivo es acercase. Parecía nervioso o impaciente, incluso su pierna subí y bajaba su talón constantemente.
![[Imagen: 2a50041536db53805b3d23ad069f2aa0.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/2a/50/04/2a50041536db53805b3d23ad069f2aa0.jpg)
El joven esperaba impacientemente la presencia de su citado o, de tener la fortuna, sus citados. Mientras esperaba daría una pequeña orden de que le trajeran una jarra con agua y hielo, pues la espera sería extensa a su parecer... ¿Cuál era su nombre? Honestamente esto no era importante ahora, lo que era importante... Era aquel aristócrata tenía que ser castigado.