
Arthur Soriz
Gramps
13-01-2025, 08:02 PM
El mercado de Loguetown está lleno de actividad mientras el sol sigue descendiendo, incluso a estas horas donde el sol deja sus últimos vestigios de luz se ve que a la gente le gusta estar afuera, en especial por estas fechas. Los puestos abarrotados de mercancía desde frutas y verduras frescas hasta artesanías, ropa y comida. El bullicio es constante, vendedores que pregonan sus productos, compradores que regatean y por todas partes se escucha el cacareo de gallinas. Parece que la festividad reciente ha dejado su huella, y el mercado está más concurrido que nunca.
Gallinas de todos tamaños y colores se desplazan entre las filas de puestos. Algunas en jaulas, otras correteando libremente. Los comerciantes intentan en vano mantener el orden, atrapando a las aves que se escapan de vez en cuando. Un puesto de verduras muestra signos evidentes de un 'ataque' reciente. Con lechugas mordisqueadas y zanahorias esparcidas por el suelo. Los niños corren tras una gallina que ha logrado escabullirse, pero cuando miras si es la que buscas... no posee esas plumas.
Algunos comerciantes que se ven cansados se quejan del desorden que las gallinas sueltas están causando. Una mujer mayor lamenta cómo su puesto de pan recién horneado ha sido invadido por las aves. A pesar de ello, el mercado sigue en movimiento, con la gente adaptándose al caos y continuando con sus compras como si nada malo sucediera.
Es allí cuando la divisas, entre puestos de frutas y verduras, picoteando naranjas tal y como te dijo el niño que probablemente estaría haciendo. Se nota que las conoce bien, así que es mejor que las trates como se lo merecen o quizás termines sufriendo el juicio de un muchacho que confió en ti. Esta gallina frutera escapa y se escabulle entre los puestos, se ve que es ágil, veloz, no tanto como la del puerto pero sí lo suficiente para imponer un reto considerable a la hora de culminar esta importante misión para ti.
Vas a tener que aprovechar este último rato de sol para poder agarrarla, y no confundirte con las varias docenas de otras gallinas que andan pululando por el mercado, haciendo de este asunto uno un poco más complicado de llevar a cabo. Pero ya estás en la recta final, sabes que esta es la última que falta según lo que te había dicho el muchacho al que accediste echar una mano. Es esta gallina, y tu suplicio habrá culminado al fin. A saber cuál será la recompensa.
Gallinas de todos tamaños y colores se desplazan entre las filas de puestos. Algunas en jaulas, otras correteando libremente. Los comerciantes intentan en vano mantener el orden, atrapando a las aves que se escapan de vez en cuando. Un puesto de verduras muestra signos evidentes de un 'ataque' reciente. Con lechugas mordisqueadas y zanahorias esparcidas por el suelo. Los niños corren tras una gallina que ha logrado escabullirse, pero cuando miras si es la que buscas... no posee esas plumas.
Algunos comerciantes que se ven cansados se quejan del desorden que las gallinas sueltas están causando. Una mujer mayor lamenta cómo su puesto de pan recién horneado ha sido invadido por las aves. A pesar de ello, el mercado sigue en movimiento, con la gente adaptándose al caos y continuando con sus compras como si nada malo sucediera.
Es allí cuando la divisas, entre puestos de frutas y verduras, picoteando naranjas tal y como te dijo el niño que probablemente estaría haciendo. Se nota que las conoce bien, así que es mejor que las trates como se lo merecen o quizás termines sufriendo el juicio de un muchacho que confió en ti. Esta gallina frutera escapa y se escabulle entre los puestos, se ve que es ágil, veloz, no tanto como la del puerto pero sí lo suficiente para imponer un reto considerable a la hora de culminar esta importante misión para ti.
Vas a tener que aprovechar este último rato de sol para poder agarrarla, y no confundirte con las varias docenas de otras gallinas que andan pululando por el mercado, haciendo de este asunto uno un poco más complicado de llevar a cabo. Pero ya estás en la recta final, sabes que esta es la última que falta según lo que te había dicho el muchacho al que accediste echar una mano. Es esta gallina, y tu suplicio habrá culminado al fin. A saber cuál será la recompensa.