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Arthur Soriz
Gramps
21-02-2025, 08:53 AM
— Bueno, a ver... déjame probar. Deberías comer uno de estos cañoncitos rellenos de dulce de leche también, son una delicia. —le dije mientras agarraba la mitad que me ofrecía, llevándomela a la boca y deleitándome con su sabor. Era quizás ligeramente empalagoso pero eso es lo que lo hacía incluso más rico. Sonreí satisfecho, teniendo que limpiarme el bigote con una servilleta. Y de hecho, lo mismo hice con las comisuras de los labios de ella, como si fuese una niña pequeña y yo su abuelo.
Me agarró un poco desprevenido el hecho de que me pidiera de vuelta el mapa, pero mientras veía que empezaba a hacerle algunos garabatos más encima, yo me dispuse a darle otro mordisco al cañón de dulce de leche que había agarrado en un principio. Prácticamente lo devoré en dos bocados... como para no hacerlo, si entre mis dedos eran minúsculos a comparación de si los agarraba Mirage.
Reí un poco viendo que se trataba de este lugar, y a juzgar por lo que había puesto... más que taberna lo consideraba ya una pastelería a estas alturas, cosa que me daba gracia debía ser honesto. Cualquier otra persona seguramente le habría corregido, ¿pero por qué debía hacerlo yo? Estaba presenciando la felicidad de una muchacha que, a mis ojos, solo se estaba divirtiendo un poco. Y a juzgar por la habilidad que tenía para hacer mapas, eso era algo que le apasionaba a pesar de mostrarse un tanto insegura a principio.
Todos empezamos en algún punto, incluso yo.
— Te seré honesto, hace muchísimo tiempo no me regalaban nada, ¿sabes? —reanudé la conversación con esas palabras—. Ya tengo sesenta y tres años, pronto cumpliré los sesenta y cuatro, te imaginarás... que el último regalo que recibí fue de mis padres cuando dejé de ser un niño.
Comentaba no con tristeza ni melancolía, sino más bien como una mera curiosidad. Pero aún así mostraba una pequeña sonrisa plasmada en mi rostro, dejando en claro que no me pondría a llorar ni nada por el estilo. Hasta se me escapó una pequeña risa de tan solo pensar cuánto tiempo pasó desde que alguien me hizo un regalo... en especial uno hecho con sus propias manos. Por eso es que lo consideraba tan especial, de una completa desconocida... que ahora consideraba una buena compañera. ¿Qué podría salir mal ahora mismo?
— Así que este regalo, que de paso tú misma hiciste... es muy especial para mi, más especial de lo que puedes imaginarte o quieras aceptar —decía soltando una suave carcajada—. Pero suficiente de sentimentalismos, ¿siempre has vivido en Loguetown, Mirage? Yo hasta hace medio año atrás viví toda mi vida en Kilombo, una isla lejos de aquí.
Desconocido
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Key
Key
21-02-2025, 04:42 PM
Key se deleitaba con el sabor a chocolate que se le había quedado en la boca. "Ummm, pero que rico estaba. ¡Quiero probarlo todo!" Cuando Arthur usó una servilleta para quitarse las pequeñas migajas de su bigote y otra en su boca para limpiar los chorretones de chocolate no pudo evitar pensarlo. "Sigo sin entender esta costumbre. Pudiendo disfrutar de los últimos trocitos, es un auténtico desperdicio."
- ¡Sí! ¡Quiero uno! - Y se abalanzó a coger uno de esos cañoncitos. Cada bocado era crujiente, con el azúcar glas flotando y el dulce de leche marcando la tónica con su fluido sabor. Aunque comía ávidamente, disfrutaba en todo su apogeo cada bocado. - Toda la razón. Una auténtica delicia. - Contestaba mientras aún masticaba y seguía probando los distintos dulces frente a ambos.
- Tal vez pueda resultar un poco confuso, pero el mapa en lugar de estar orientado al Norte, lo está al Sur, aunque bueno, solo habría que girarlo... Es que quedaban los edificios mucho más bonitos así, y bueno, al marcar dónde estaba el Sur, sin darme cuenta hice una S que podía confundirse con un pájaro volando por las nubes.
Aquella muchacha parecía tan libre de preocupaciones, simplemente disfrutaba de aquel sencillo momento como si nada más importase. Cuando su nuevo amigo le dijo que llevaba desde niño sin recibir un regalo, en ningún momento surgió tristeza o lástima en la muchacha. Simplemente continúo la conversación como si fuese una pequeña anécdota y continuando con el festín le contestó:
- Pues para mi ha sido justamente al contrario. Ts... Tsch.. ja ja ja - La sonora carcajada no se trataba de una burla, simplemente le había hecho gracia que sus experiencias hubiesen sido opuestas. Con esa sonrisa que parecía tan difícil borrar de su rostro continúo contándole cuál había sido su experiencia. - Mi mamá no pudo hacerme ningún regalo de niña, al menos no material, pero si me enseñó muchas cosas y me regaló muchas historias. Y por supuesto me cuidó mucho. Yo tengo 20 años, y no he recibido muchos regalos, pero lo que importa es que sean cosas que te hagan sonreír, ¿no? Yo creo que aún recibirás muchos más regalos. - Su sonrisa se hizo aún más grande y continúo picoteando mientras le escuchaba.
- No, no soy de aquí, de hecho no tengo muy claro de dónde soy... Mi mamá es Kuja, ¿así que yo también lo soy? Espera, ¿debería de contar eso? No se si está bien o podría causarme algún problema... - Contestó sin pensar en sus palabras y sacudió su cabeza para ordenar sus ideas. - No he estado en Kilombo, ¿cómo es? ¿Es bonita? ¿Hay cosas divertidas que hacer? Ohhh, ¿Y por qué te viniste a vivir aquí? - La curiosidad brillaba en sus ojos.
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Arthur Soriz
Gramps
21-02-2025, 08:45 PM
Le escuchaba atentamente, ocasionalmente dándole otro bocado a uno de mis cañoncitos, disfrutando de su sabor en silencio mientras me cruzaba de brazos y dejaba hablar a Mirage cuanto quisiera. Parecía ser que se explayaba bastante y le gustaba charlar, aunque noté cierto extraño titubeo al mencionar que era una Kuja. Me quedé un poco confundido por eso... ¿significaba que tenía algo para ocultar? Como dicho antes, sus razones no me incumbían a pesar de que me causaran curiosidad. Suspiré suavemente y renegué un poco con la cabeza ante su pregunta de si decir algo así le metería en problemas.
— Dudo mucho que decir tu lugar de origen signifique algún problema, nadie debería ser perseguido o preocuparse por ello. —le contestaba con total tranquilidad. — Maravilloso, me encantaría saber cómo es la vida de una Kuja... al ser un lugar donde solamente las mujeres pueden acceder, pues te imaginarás que dependo de lo que me cuenten. —agregué a la charla, soltando una suave risotada para así sacarle un tanto de seriedad a la conversación. Lo menos que quería es que ella se sintiera incómoda o interrogada.
Fue entonces que ladeé apenas un poco la cabeza y escuchando sus siguientes preguntas. A decir verdad, tampoco es que considerara que estuviera viviendo de forma estable en ningún lugar, siempre considerando mi verdadero hogar a la isla de Kilombo, al pueblo de Rostock en donde me había criado y crecido todos estos años.
— Es una isla muy tranquila, de hecho. El pueblo de Rostock que es donde crecí es muy pacífico... a veces alguna que otra persona problemática pero nada de lo que la base de los Marines allí no pueda encargarse incluso cuando no estoy —hice una pausa, aclarándome la garganta al beber un poco más del brebaje que pedí para mi—. Mi lugar favorito allí es su faro, muchas veces no hacía otra cosa que irme a pescar bien temprano a la madrugada incluso antes de que saliera el sol. ¡Yahahaha!
Reí entretenido, recordando esos buenos momentos, en especial cuando mi padre me enseñó a pescar por primera vez. Pero no podía quedarme en el pasado, además Mirage seguramente esperaba que le contestara las otras preguntas y tampoco es que fuese a dejarle esperando una eternidad tan solo porque un viejo como yo rememoraba tiempos que quedaron muy atrás ya; hace décadas.
— Dejé Kilombo hará un mes atrás, estuve un tiempo en el North Blue, en una isla llamada Swallow... muy bonita, pero quizás muy pacífica para mi gusto, siéndote honesto. Por eso harán dos semanas que vine hasta aquí, una razón fue para asistir en mi trabajo como Marine, y por otro lado para trabajar en sus astilleros y terminar de construir el balandro para mi brigada.
Le explicaba terminando de comerme otro cañoncito, ya quedándome tan solo tres... dos que me había comido yo, y uno que le había compartido a Mirage para que así lo probara incluso cuando ella se había comprado uno. Tampoco me molestaba, como dicho antes no es que tuviera hambre... había tenido un muy buen desayuno y quizás en unas horas comería otra cosa pero podía aguantar el resto del día sin andar de hambriento. A pesar de tener un cuerpo bastante fornido y grande, mi metabolismo me permitía no tener que preocuparme por alimentarme por unas cuantas horas.
— Ahora que he terminado la embarcación, honestamente... me sobra un poco el tiempo, todavía no me han asignado mucho por hacer. Así que debo agradecerle a la burocracia Marine el poder conocerte ahora.
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Key
Key
22-02-2025, 04:47 AM
- Concuerdo total y absolutamente contigo. Uno no elige dónde nace. - Dijo Key sin dudarlo mientras asentía con la cabeza. Paró de comer por primera vez desde que les sirvieron y se rascó pensativa la cabeza mientras decía. - Bueno, yo nunca he estado allí, solo se lo que me contó mi mamá. Cosas muy pero que muy impresionantes . Pero a mi me gustaría ir algún día a Amazon Lily y verlo con mis propios ojos. Cuando lo haga, podría contarte yo cómo es. - Acabó la frase entusiasmada y volvió a atacar a las suculentas delicias que se encontraban frente a ella.
La parte de la tranquilidad de la isla no pareció despertar mucho interés en la joven. La isla de Swallow tampoco la conocía, pero si era aún más tranquila que la isla de Kilombo... Aunque ella no había estado en el North Blue, al menos no que supiese.
- Yo nunca he pescado pero de haber sabido me habría resultado muy útil. A estas alturas... no se si tendría la suficiente paciencia para hacerlo, aunque puede que pruebe... Espera, ¿qué acabas de decir? ¡UN BALANDRO! ¿Has construido TÚ un balandro? ¡QUÉ AUTÉNTICA PASADA! - Comenzó a hablar aceleradamente sin dejar tiempo para respuestas. - ¿Qué símbolo has puesto en la proa como emblema? Es de las cosas que dan más significado. ¿Qué madera has elegido? ¿Cuál ha sido la parte que más te ha gustado cómo ha quedado? - Dijo seguido sin tomar aire hasta quedar exhausta y esperar con suma curiosidad la respuesta.
Estaba tan impresionada por aquel hombre. "¿Llegaré yo a ser capaz de hacer algo así? Tal vez no un barco, eso no me llama mucho la atención... Pero otra cosa que pueda dejar a alguien tan impresionado como lo estoy yo ahora. Algo de lo que poder sentirme orgullosa. Lograrlo creo que me haría muy feliz."
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Arthur Soriz
Gramps
23-02-2025, 05:55 AM
— ¡Yahahaha!~ Respira, por favor... no te me desmayes.
Una sonrisa dulce y sincera se plasmó en mi rostro al escucharla hablar de forma tan apresurada. Parecía de verdad una niña pequeña que se impresionaba por todo y, honestamente, no iba a salir de mi el detenerla. Quería escucharla, que se emocionara cuanto quisiera... y recién cuando terminase de hacer todo su ataque de preguntas ahí me acomodaría cruzado de brazos y me dispondría a responder. Pensé por unos momentos cómo responderle a cada cosa, pero tampoco es que debía ser excesivamente detallado... aunque, si tanto había preguntado, lo mínimo que se merecía era que yo le dijera con lujo y detalle todo lo que deseaba.
— En la proa he tallado a mano dos cabezas, una del tigre... y una del dragón, ambas representando no solamente la fuerza, pero la resistencia del dragón y la ferocidad del tigre. —contesté en un comienzo, riendo suavemente. La verdad es que me daba mucha gracia el charlar con Mirage porque en vez de tomármelo como una molestia, lo estaba disfrutando en demasía. Hacía mucho tiempo que no consideraba una charla con alguien tan joven de manera tan amena. Normalmente los jóvenes de hoy en día prefieren ir por su lado, ignorando los relatos de viejos como yo... queriendo comerse el mundo entero por delante como si nada importara más que lo suyo.
— He utilizado variedad de maderas dependiendo de la sección que estaba construyendo... utilicé para la estructura y la quilla madera de roble, para las cuadernas utilicé fresno vaporizado... por su capacidad para flexionarse sin partirse. Para las vigas y suelos, incluyendo cubierta utilicé pino que si bien resistente también es ligero... para no sobrecargar el balandro. Y para el timón utilicé teca, que al menos será capaz de aguantar la humedad. Sellé juntas usando estopa empapada en alquitrán y luego compactada con un martillo y cincel. —explicaba con total lujo y detalle. De hecho aunque me tomara media hora decirle cada uno de los factores que me llevaron a elegir cada una de las maderas y métodos con los que llevé a cabo la construcción de dicho balandro. Mirage podía escuchar la pasión con la que contaba todo aquello... la forma en la que me brillaban los ojos al poder sentir que de verdad me estaban oyendo y no tan solo dando la larga por ser un viejo. Se me hinchaba el pecho de orgullo, y sin lugar a dudas lo siguiente que dije lo dejaría más que en claro.
— Debo decir que la parte que más me ha gustado ha sido la proa... sin dudas —comenté asintiendo con la cabeza, resoplando por la nariz—. ¿Sabes? ... Me gustaría hacerte una propuesta.
Comenté llevándome a la boca otro cañoncito de dulce de leche y devorándolo en un solo mordisco. Mastiqué, tragué, bajé la comida con un trago de brebaje y volví a hablar. — ¿Qué me dices si tú bautizas al balandro? ... Sería un honor que fueras tú quien quiebre la botella y lo vea tocar el mar por primera vez, Mirage... ¿le concederías el gusto a este viejo Marine?
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Key
Key
25-02-2025, 02:50 AM
La respiración de Key se aceleró junto con los latidos de su corazón, impulsados por su entusiasmo. En cuanto Arthur comenzó a hablar se calló de inmediato, no obstante la excitación por conocer sus respuestas seguía manteniéndola activa en un fluir de emociones.
- No, no puedo desmayarme ahora. - la agitación que sentía en su interior le hizo hablar de forma atropellada. - ¡Me quedaría sin conocer las respuestas!
Su cuerpo se giró por completo en la dirección del marine, con sus pies aún bailando bajo el taburete sin tocar el suelo, apoyó sus manos en la parte de su asiento más próxima a su interlocutor e inclinó su cuerpo hacia él con el deseo de no perderse ningún detalle, como si de aquél modo pudiese escucharle aunque fuese un poquito mejor.
- ¡Brillante! Un dragón y un tigre. Creo que ambas criaturas en su unión te representan muy bien. ¿Abraza la una a la otra en signo de unión o rugen ferozmente encontradas? Ummmm... Creo que por tu personalidad te pegaría más lo primero. Eres alguien amable y pareces sabio, de esas personas que saben encontrar el equilibrio de las cosas, como quien sabe suplir sus debilidades con fortalezas. - Dijo pensativa pero más para sí misma que como una pregunta.
Aunque ella no tenía mucha idea de cómo funcionaba el mundo, si que sabía algo de barcos. Siempre le habían interesado. Si su sonido favorito era el de las risas, su olor favorito era el del mar, bueno, tal vez casi en empate con el de la comida, pero por poco. Y si quieres navegar por el imponente mar, necesitas uno. ¿Cómo no iba a interesarle?
Asentía ante las explicaciones sobre por qué había elegido un material u otro. Se imaginaba el tacto de las distintas maderas, sus colores y vetas característicos combinados para hacer un precioso y perfecto Balandro. "Espera... es marine, seguro que muchas partes están pintadas de blanco y azul. No es que me desagrade la combinación de colores, pero al final acaba resultándome tan repetitiva. ¿No pueden ponerle un poquito más de creatividad? No entiendo por qué la gente elige ese oficio, parece de lo más aburrido."
Había partes del proceso de la creación del navío que no conocía, pero Arthur fue tan descriptivo que sintió por unos instantes como si ella con tan solo aquellas explicaciones pudiese hacer uno ella misma, aunque sabía que carecía de la habilidad para ello.
"¡Oh la proa! A mi es la parte que más me suele gustar. ¿Ehhhhhh? ¿Yo? ¿Bautizando el barco que tanto trabajo le había costado hacer?"
- ¡¿Yo?! - Dijo con total sorpresa y ojiplática. - Nunca he hecho nada así... no sé cómo se hace. Pe... pero si cuando decidas hacerlo puedo... me encantaría. El honor sería todo mío. ¿Cuándo quieres bautizarlo? ¿Será una gran ceremonia o algo pequeñito?
Aquel día se había convertido en uno realmente agradable. ¡Había hecho un amigo!
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Arthur Soriz
Gramps
25-02-2025, 11:59 PM
Solté una nueva carcajada ante su sorpresa. La verdad es que me esperaba algo así pero tampoco pensé que se lo fuera a tomar bien de buenas a primeras. A fin de cuentas había sido realmente sorpresivo a la hora de ofrecerle algo así... ¿pero quién más podría hacerlo? No conocía a mucha gente en Loguetown que sintiera mereciera tal momento como lo estaba haciendo ahora mismo Mirage. Sí, había conocido a los miembros de la Bad Batch pero justamente con ellos tampoco es que tuviera una conexión ni nada por el estilo... me habían caído bien, pero esta joven a diferencia de lo que podría decir de otros miembros de la marina, exudaba inocencia por cada poro... incluso cuando probablemente tendría sus secretos; así se mantendrían, siendo secretos.
— Pues, al barco solo le falta su bautismo para entrar al mar, el resto ya está hecho... así que si quieres acompañarme al astillero, podemos hacerlo ahora.
Propuse en un tono tranquilo, terminándome de un bocado un par de cañoncitos más, relamiéndome el bigote intentando sacar los restos de azúcar impalpable... a pesar de ya ser un viejo de sesenta y tantos años, mantenía ciertas actitudes que podrían parecer las de un joven. Además de esa enorme vitalidad, que me mantenía firme en mi oficio como Marine... quería aprovechar los últimos años que tuviera para servirle a esa organización y brindarles sonrisas a cuanta gente las necesitaran. Ayudar a los demás siempre había sido mi pasión... independiente de que me haya unido tarde a la Marina.
— Las cabezas están una junto a la otra... en armonía, cada una luchando por proteger lo suyo pero sin enfrentarse. Cada uno con su tenacidad, su ferocidad, pero también su nobleza —expliqué lo mejor que podía. Intentaba de algún modo dar mi punto de vista, mi interpretación del 'por qué' a esa decoración de proa—. Quiero inspirar temor en el corazón de los crueles, y esperanza en aquellos que la necesitan...
Dije mostrándole una sincera y pequeña sonrisa a Mirage. Habiéndome terminado mis cañoncitos, esperé a que ella lo hiciera también. Le llevé una mano a la cabeza, revolviendo suavemente su oscura cabellera para luego hablar nuevamente.
— No puedo imaginarme a otra persona mejor para bautizar el balandro que tú ahora mismo.
Mis palabras eran honestas, indiferente a lo que podría estar ocultando aquella muchacha ahora mismo. Quizás su disgusto no era hacia la Marina en sí, sino más bien a lo que la mayoría del tiempo representaban... una opresión que por si misma era impulsada por el Gobierno Mundial y aquellos despreciables seres que se hacen llamar Dragones Celestiales. No me atraparían en público hablando mal de ellos, pero mi desdén hacia esa estirpe era sin lugar a dudas palpable... incluso nada más mencionarlos mi rostro expresaría asco, rechazo y falta de respeto hacia estos.
— En cuanto a la ceremonia... la verdad es que seremos nosotros dos nada más, no me gustan las cosas vistosas o demasiado grandes, ¿sabes? Quiero que ese balandro se gane el respeto de la gente al verla, no que se lo regalen —hice una pausa pequeña, cruzándome de brazos una vez más y resoplando por la nariz. Miré de reojo al tabernero y hablé una vez más—. Una botella de su mejor champaña, caballero. Hoy se bautiza un balandro y hay que hacerlo bien.
Tras decir aquello, reí suavemente y volví mi mirar hacia Mirage.
— Si quieres podemos ir ahora, y te explico en el camino... ¿Qué te parece la idea?
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Key
Key
26-02-2025, 06:55 PM
La joven se levantó de un salto, agarró con cada una de sus manos las de Arthur, ejerciendo una presión que para el podría ser como tan solo una caricia y se acercó hasta que solo había un palmo entre los rostros de ambos. Los ojos de la muchacha brillaban con la intensidad del reflejo del sol de mediodía en el mar. No pudiendo contener su júbilo apretó sus labios y asintió dos veces.
- Jum, jum. Vayamos.
De pronto la duda invadió su semblante, mientras le soltaba, se apartaba lentamente de él y volvía a sentarse. ¿De pronto había empezado a desconfiar de él? ¿Tal vez una propuesta tan repentina le había resultado sospechosa cuando en realidad iba con la mejor de las intenciones? Era palpable que estaba pensando para sí misma, mientras estuvo varios segundos sin hablar. El ambiente se había vuelto por unos instantes raro, hasta que dijo en un hilo de voz.
- Pero aún no tenemos un nombre, ¿no? ¡Necesitamos un nombre!
Dijo en una mezcla de decepción y exigencia. Comenzó a dar golpecitos en su mentón, tan relajada de nuevo... En ningún momento había pasado por su cabeza que Arthur pudiese tener alguna mala intención. La juventud es a veces tan expresiva que puede desconcertar a cualquiera y en ella además, sus emociones fluían de una forma especialmente intensa. Recordando la primera pregunta que le hizo sobre el barco y que ella misma nombró como lo más importante.
- El dragón y el tigre. La justicia. Su nombre tiene que reflejar eso. - Afirmó por primera vez con seriedad desde que la había conocido. Estaba tomándose aquella tarea como algo realmente importante. Ella consideraba aquel barco que aún no había visto algo verdaderamente importante, y lo era, porque, ¿cuánto tiempo y pasión no había invertido Arthur en construirlo? - Una vez leí un cuento muy bonito sobre los dos gobernantes encargados de traer paz y bendiciones al mundo. Contaba que el Dragón, representa el yang, y se coloca a la derecha y el Tigre, representa el yin, y por eso se pone a la izquierda. No se muy bien que es eso del yin y el yang, pero si que recuerdo que decía que así se encuentra el equilibrio entre el viento y el agua, el cielo y la tierra, y que de ese modo es posible un mundo pacífico.
Tras la narración del cuento comenzó a pensar en voz alta con varios susurros, pero no llegaba a dar con un nombre que le gustase del todo. Cada vez lo hacía de forma más introspectiva y estaba comenzando a ensimismarse con buscar el perfecto, el que se merecía.
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Arthur Soriz
Gramps
28-02-2025, 10:54 AM
Ante la nueva incógnita y sorpresa además de que ella quisiera colaborar a la hora de escoger un nombre, me llevé una mano al mentón sonriendo bastante contento con lo que contaba ella. De verdad es que sabía de lo que hablaba e incluso traía consigo puntos bastante interesantes. Reí suavemente no por burla sino más bien porque de nuevo como tantas otras actitudes que había mostrado Mirage antes, me causaba ternura... tal vez en alguna otra vida fui padre y por eso se me daba bien tratar con los jóvenes... o simplemente ella era agradable y por eso se me hacía fácil relacionarme con ella.
Pero volviendo al tema, aclaré un poco mi garganta y asentí con la cabeza porque me había gustado su historia, ese relato encajaba muy bien con la idea que tenía más o menos para el balandro y lo que representaba para mi haberlo construido... mi idea de justicia, un equilibrio entre la severidad que merecían los malhechores y la piedad que debía tener con los que la necesitaban.
— Es un cuento muy bonito... de verdad, creo que se me ocurre algo al respecto con eso. — luego de pagar todo lo que habíamos consumido sin permitirle poner ni un solo berry ya que la idea era invitarla a algo, no ir a medias. Me acomodé la gabardina al hombro, el sombrero Marine sobre mi cabeza y con una amplia sonrisa plasmada en mi rostro le miré de vuelta a los ojos volviendo a hablar. — ¿Qué te parece el nombre de "Kings' Judgement"? ... El Juicio de los Reyes, ambos seres son considerados gobernantes poderosos en sus respectivos aspectos, cada uno está plasmado en el balandro, así que ... ¿no crees que le queda de maravilla y encaja con tu cuento?
Preguntaba feliz de haber recibido su ayuda. Con botella de champaña bajo uno de mis brazos, comencé a caminar con intenciones de salir de esa taberna y tomar rumbo hacia los astilleros en donde descansaba aún mi hermoso bebé, mi orgullo, mi primera gran creación la cual esperaba fuese la primera de muchas obviamente. Se merecía tener más hermanas, más embarcaciones de las que pudiera sentirme feliz por haber creado... no solamente para mi pero también para otras personas. Incluso, a sabiendas de que tal vez aquella muchacha sabía hacer mapas tan bien, me animé a preguntarle mientras caminaba a su lado, mirándola de reojo.
— ¿Sabes lo que te haría falta a ti si te gusta hacer mapas? ... Un barco. —le dije casi como si estuviera cien porciento dispuesto a hacerle uno en el momento que me lo dijera. Siquiera tendría que pagarme por ello. — Uno para recorrer el East Blue, y quién sabe... en un futuro el North Blue y otros más antes de entrar a la Grand Line... ¿sabes? Me encantaría comprar todos tus mapas cuando termines... espero seguir vivo cuando eso suceda. —comenté soltando una entretenida carcajada llevándome la mano libre al pecho. Aunque sonara un poco horrible el hecho de hablar de mi propia mortalidad, era una realidad que debíamos aceptar todos... tarde o temprano me llegaría la hora, mucho antes de lo que le llegaría a Mirage, o al menos eso esperaba. La juventud es el futuro del mañana, mientras que nosotros los viejos simplemente tendremos que velar porque así sea.
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Key
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01-03-2025, 01:28 AM
Se puso muy contenta cuando vió que la historia le había gustado y no solo eso, le había servido de inspiración. El nombre le parecía simplemente ideal. Las palabras comenzaron a resonar en su cabeza “Kings' Judgement, El Juicio de los Reyes, La Sentencia de los Reyes. Lo ha encontrado.” Key pegó un salto y se abalanzó sobre Arthur que estaba terminando de dejar los berries sobre la mesa y le dio un abrazó mientras sonreía.
- ¡LO TENEMOS!
Sus manos apenas podían llegar a su espalda, pero apretó su rostro contra su pecho durante unos instantes, en los cuáles la joven sentía que no era la primera vez que lo abrazaba. Se apartó y le dedicó una sonrisa radiante. Le agarró de la manga y comenzó a caminar en dirección hacia la puerta. La fuerza que ella ejercía para intentar que la siguiese era insuficiente para mover a aquel fornido hombre que le sacaba más de un metro de altura y la cuadruplicaba en peso. Dio unos pasos hacia delante que se deslizaban en el suelo hasta el punto en el que habían comenzado, sin permitirle avanzar, hasta que Arthur reaccionó mientras ella le decía:
- ¡Vamos! No hay tiempo que perder, tiene que saberlo. Tiene que saber como se llama cuánto antes. - Estaba totalmente entregada a realizar aquella tarea. - ¿Sabes? Cuando se pronuncia el nombre auténtico de algo, el que verdaderamente le representa, las palabras se hacen realidad. Le dan su significado y su esencia brilla en los oídos de aquel que lo escucha. Descubre qué es y cuál es su lugar en el mundo. Conoce todas sus posibilidades y forma por fin parte de algo mucho más grande.
Cuanta pasión desprendía mientras hablaba y caminaba agarrándole de la manga. Se paró en seco y le miró soltándo una carcajada.
- Ts... Tsch.. ja ja ja. No sé a dónde vamos. Pero tienes un mapa… - Dijo con expresión divertida y bromeando - ¿Guías tú?
Comenzó a seguir a Arthur con un paso rápido y alegre sin querer quedarse atrás hasta ponerse a su lado.
- Mi propio barco… - Dijo meditando mientras se agarraba el mentón. - Nunca lo había pensado. Uno con el que poder ir a muchas islas con mis amigos… Sí que he querido siempre ser timonel, como mi mamá. Ella fue quién me enseñó las cosas más básicas de los mapas, me hacía dibujos en la tierra. Y me contó muchas historias. Pero nunca he pensado en que un barco pudiese ser mío. ¡Pero sí! Quiero visitar muchas islas y hacer muchos mapas! - Volvió a ponerse pensativa. En ningún momento la perturbó la mención de la muerte de Arthur. Aunque cambiaba de un tema a otro, no dejaba nada sin respuesta y prestaba atención a todo, así que debía ser algo de lo que no quería hablar o a lo que no le daba importancia. - Eres mi amigo, si los quieres, te haré copias de todos los que haga. Tal vez podría ir juntándolos y enviarte unos cuántos de vez en cuando. No sé, a algún sitio de correspondencia de la Marina o a tu isla natal, ¿no? Nunca he enviado una carta, así que no sé cómo funciona.
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